_: ¿Nos vamos?
Digo asomando mi cabeza por la puerta del salón. Le veo y está tirado en el sofá a sus anchas viendo la tele mientras esperaba a que terminara de arreglarme.
Li: Claro, venga, vámonos.
Apaga la tele y se levanta de un salto del sofá, pasa por mi lado para ir a por su chaqueta pero no sin antes darme un corto beso en los labios.
Li: Por cierto estás preciosa.
_: Siempre dices lo mismo, digo yo que algún día no lo estaré, ¿no crees?
Li: No, no lo creo, tú eres preciosa de cualquier manera, por eso me gusta recordártelo cada día.
Se acerca y vuelve a besarme de nuevo. Coge las llaves de coche y montamos en él hasta llegar al estudio donde tienen los chicos hoy la grabación de su último single. Cuando llegamos ya están todos por allí.
N: Buenos día pareja.
_: Buenos días chicos.
Director: Venga chicos, no os entretengáis más que tenemos mucho que hacer por favor, venid aquí todos, va.
Al escuchar al director del vídeo decir eso todos se giran y van dirección a él, Liam se acerca y se despide de mí con un beso.
_: Suerte.
Le guiño un ojo y me alejo, no quieren que haya mucha gente por allí mientras se rueda el vídeo o al parecer podemos desconcentrarlos. No ha venido ninguna de las chicas así que decido ir a ver a Lou y a Lux que rondan por el set.
_: Buenos días chicas.
Lux: ¡_!
Lux viene corriendo hacía mí y la acabo cogiendo en brazos, le doy un par de vueltas en el aire y le hago unas cuantas cosquillas mientras no deja de reír como una loca.
Lux: ¡Más! ¡Más!
Lou: Lux deja a _ que la vas a acabar mareando.
_: Eso pequeña, a ver, ¿a qué quieres que juguemos hoy?
Lux va a una caja donde tiene todos sus juguetes y se inclina para buscar algo, tanto que casi se cae dentro. Al final acaba volviendo cargada con un par de muñecas.
_: ¿Hoy jugamos a las muñecas?
Lux: Sí. Tú eres esta.
Me alarga una de las muñecas que lleva en la mano y me siento en el suelo junto a ella para poder jugar más a gusto. Lou me hace un gesto indicándome que se va a hacer su trabajo para que me quede vigilando a Lux. La verdad es que me encantan los niños y esa niña en concreto es adorable, siempre que puedo aprovecho para pasar un rato con ella.
N: ¿Qué estáis haciendo chicas?
Estamos tan metidas en nuestro juego que cuando Niall viene a interrumpirnos para ver que hacemos, nos asustamos tanto que pegamos un bote y nos echamos a reír.
H: Vaya dos...
_: Ya te gustaría a ti estártelo pasando tan bien como nosotras ricitos.
Lux: Eso ricitos.
Todos menos Harry nos echamos a reír ante el comentario de Lux, los niños aprenden demasiado rápido a veces.
_: Bueno, ¿Ya habéis acabado? ¿Qué rápido, no?
N: No, no, solo estamos haciendo un descanso para el cambio de vestuario y tal.
_: Ah, vale.
H: Sí, puedes seguir jugando a las barbies tranquila.
Le saco la lengua y sigo jugando con Lux mientras esos dos merodean por allí haciendo el idiota e intentando molestarnos pero nosotras les ignoramos. Al poco tiempo aparecen Zayn y Liam ya cambiados.
_: ¡Wow!
Exclamó al ver lo guapo que está con ese traje, le sienta genial desde luego.
H: _ cierra la boca que se te cae la baba anda.
_: Cállate ricitos.
Lux: ¡Ricitos! ¡Ricitos! ¡Ricitos!
Todos ríen de nuevo ante las palabras de Lux excepto Harry, me encanta esta niña, Harry me mira con asco y vuelvo a sacarle la lengua mientras río y choco la mano con Lux que ríe al igual que yo, esta enana es la mejor.
Li: ¿Bueno, y qué hacen estás dos princesas?
Liam se agacha para estar a nuestra altura y besa la frente de Lux y a mi me da un corto beso en los labios.
Lux: A las barbies, ¿Juegas con nosotras tito Liam?
_: No cariño, tito Liam debe ir a acabar de trabajar, ¿verdad?
Li: Sí Lux, juega un ratito más con _ y cuando acabe de trabajar prometo que jugaré con vosotras. ¿Trato hecho?
Lux: Sí.
Li: Muy bien enana.
D: Chicos volvemos a grabar en cinco minutos.
H: Vale, ahora mismo vamos.
El director sale de la sala donde estamos, los chicos dejan lo que estaban haciendo y empiezan a salir de la sala.
_: Liam espera.
Para en seco y se gira para mirarme, me levanto y voy hasta donde esta él.
Li: ¿Qué pasa?
_: Nada, solo que tenías el cuello de la camisa mal colocado.
Se lo coloco.
_: Ahora, perfecto.
Li: Gracias princesa, no sé que haría sin ti.
_: Ser un desastre...
Río, le doy un beso en la mejilla y sale de la sala, yo vuelvo junto a lux, me siento en el suelo y sigo jugando un rato con ella hasta que aparece su madre.
Lou: ¿Qué tal chicas?
Lux: ¡Mami!
Lou: Hola enana.
Lux sale corriendo a abrazar a su madre, yo me levanto del suelo y me acerco hasta ellas.
Lou: ¿Todo bien?
_: Perfecto, no nos hemos movido de donde nos has dejado hace un par de horas. ¿Verdad Lux?
Lux: No mami.
Lou: ¿Y te has portado bien?
Lux: Sí. ¿A que sí _?
_: Claro, si es muy buena Lux, nunca da problemas.
Lux: Ves mami.
Lou: Así me gusta. ¿Queréis que vayamos a tomar algo al bar?
Lux: ¡Sí!
_: Claro.
Recogemos los juguetes que hemos dejados por allí tirados, cogemos Lou y yo nuestros bolsos y salimos de la sala para ir al bar a tomar algo. Pedimos un par de cafés para nosotras y un cacaolat para Lux y nos sentamos en una de las mesas, le damos a Lux un cuaderno para colorear y colores para tenerla entretenida mientras nosotras charlamos.
_: ¿Has visto algo del vídeo?
Lou: Nada, esta vez no dejan pasar a nadie, ni siquiera me han dejado entrar para peinarles en el descanso.
_: Vaya... Ninguno me ha querido decir nada del vídeo... Estoy intrigada...
Lou: Tú y todos, nadie dice nada, todo es puro secretismo.
Lux nos mira y nos indica que callemos con el dedo, que es un secreto, Lou y yo nos miramos y reímos. Estamos charlando al rededor de una hora cuando aparecen Louis y Niall por allí a alborotar a Lux que estaba la mar de tranquila, un par de minutos después aparecen Harry y Zayn pero sigue sin haber rastro de Liam.
_: Zayn.
Z: Dime.
_: ¿Dónde está Liam?
Z: Ah, sí, se ha quedado rezagado que el director quería hablar con él creo.
_: Ah, vale...
Espero un rato a ver si aparece mientras sigo charlando con Lou y los chicos, algunos empiezan a irse pero sigue sin haber rastro de Liam, ¿dónde se habrá mentido? Decido ir a buscarlo a ver qué es lo que pasa. Antes de salir de la cafetería pido un café para llevárselo a modo de excusa.
Camino por el pasillo hasta llegar a la salan donde estábamos antes jugando con Lux, la puerta está entreabierta y puedo ver de espaldas a Liam, a medida que me acerco me doy cuenta de que no está solo, está hablando con alguien, Zayn tenía razón. Decido esperar un momento a la puerta, tampoco quiero interrumpir su conversación.
Li: Vale, sí, no hay problema.
X: Es por vuestro bien, es mejor que la dejes ahora y no alarguemos más esto. No es bueno para vuestra imagen.
Li: Lo entiendo...
¿Qué debe dejar? ¿De qué va todo esto? ¿Por qué se lo pide solo a Liam? ¿Y el resto, no tienen nada que ver en todo esto? No me gusta espiar a nadie ni escuchar conversaciones ajenas pero esta me interesa y no puedo evitar estar todavía más atenta a la conversación de lo que estaba antes.
X: Liam de verdad que lo hago por vuestro bien, llevas demasiado tiempo con ella y ya sabes que las fans...
Li: Lo sé, lo sé, lo he entendido no hace falta que me lo repitas más.
Liam asiente a todo lo que dice el hombre con el que habla, no sé si son imaginaciones mías o están hablando de nuestra relación.
X: Está bien, por favor no te demores en hacer lo que te he pedido. Quizás te cueste pero es lo mejor para vuestra imagen, si realmente no creyéramos que esto es lo mejor para ti y para el resto de los chicos no te pediríamos que dejaras a _.
¡¿Qué?! Sin más dejé caer al suelo el café que llevaba en mis manos y salí corriendo por el largo pasillo. Debieron escucharme porque en tan solo unos segundos estaba Liam en la puerta llamándome a gritos.
Li: ¡_ espera!
No, pensaba esperar a nada, no quería escuchar ni una sola palabra más salir de su boca. ¿Cómo podía haber sido tan ilusa todo este tiempo? Menuda imbécil que estás hecha _, te has estado creyendo toda esta farsa durante un año y medio para nada, porque no era más que eso, una farsa, todos los te quiero, las caricias, los regalos y un millón de etcéteras no habían sido más que puras mentiras y tú creyéndotelo como una boba. Eso era la único que pasaba ahora por mi mente.
Sin siquiera darme cuenta había pasado por al lado de Harry y Niall que todavía seguían por allí y ahora gritaban mi nombre, estaba llorando, tampoco me había percatado de ello, mi cabeza no podía parar de darle vueltas a la conversación que acababa de escuchar a escondidas. Solo quería correr, salir de allí, olvidar el último año y medio de mi vida y mandarlo todo a la mierda sin pensármelo dos veces.
Salí del estudio, vi un taxi parado justo en el semáforo que había justo delante de mí, corrí hacía él y me monté, justo en el momento en que cerré la puerta y se puso en verde y el conductor arrancó Liam apareció y empezó a golpear la ventana del coche para que bajara y hablara con él, no, no pensaba hacer eso, además, era demasiado tarde, solo quería irme de allí, no quería escucharle.
X: ¿Está bien señorita?
El taxista me miraba por el retrovisor del coche, asentí con la cabeza mientras buscaba un pañuelo en mi bolso para secar mis lágrimas.
X: Si la hace llorar así es que no la merece.
_: Es un gilipollas, prefiero no volver a hablar ni a saber nada nunca más de él si no le importa.
X: Oh vaya, claro, no quería meterme en sus asuntos, disculpe.
_: No pasa nada, tranquilo.
X: Entonces... ¿Dónde desea que la lleve?
_: A Down Street número 20 por favor.
X: Por supuesto.
Iba con la mirada perdida mirando por la ventana, no mirando nada en concreto, solo podía dar vueltas a lo que acababa de pasar. A lo que iba a hacer ahora, de momento huir, eso lo tenía más que claro. El taxista paró en la puerta de casa, le pagué y bajé, entré a casa todo lo rápido que puede, tenía que coger lo imprescindible antes de que Liam apareciera por allí porque estaba más que claro que en nada llegaría, no iba a dejar que huyera tan fácilmente o quién sabe después de haber aceptado dejarme todo era posible.
Saqué mi maleta del armario, la puse sobre la cama y empecé a llenarla con parte de toda mi ropa lo más rápido que podía, cogí todo lo imprescindible y lo guardé. Mi móvil no dejaba de sonar, lo apagué y lo dejé sobre la cama, no pensaba llevármelo donde quisiera que fuese, quería perder todo contacto posible con Liam y el resto.
Cuando lo tuve todo recogido cogí con una mano la maleta, con otra la otra bolsa con mis cosas y me dispuse a salir pero me encontré de frente con unas fotos que había colgadas en la pared de algunos de nuestros viajes, la rabia recorrió todo mi cuerpo y las arranqué con rabia de la pared y los lancé contra el suelo haciendo que se rompieran en mil pedazos, las lágrimas volvían a inundar mi cara y yo lo único que podía hacer era gritar y maldecir aquel año y medio. Justo en aquel momento alguien me agarró por el brazo, ni siquiera me había dado cuenta de que Liam había llegado, giré mi cara para mirarle con mi mirada más repugnante y con un ligero movimiento me deshice de su mano, cogí la maletas de nuevo y me dispuse a salir por la puerta pero él negaba con la cabeza barrándome el paso.
_: ¡Quítate!
Li: No, _ no hagas esto.
_: ¡Claro que lo voy a hacer! ¡Vete al a mierda Liam! ¡Tú y este año y medio! ¡Ojalá nunca te hubiera conocido!
Li: _ para por favor... Hablemos tranquilamente por favor.
_: ¡No, no paro! ¡A ver si te crees que soy tonta y voy a volver a creerme todas tus mentiras! ¡Te equivocas, hasta luego Liam!
Le empujé para que me dejara pasar de una maldita vez pero no había manera estaba cuadrado en la puerta de la habitación y no había quien lo moviera.
Li: ¡Joder _ no es lo que tú te piensas!
_: ¡Ah no claro, ahora me vas a negar lo que he escuchado con mis propios oídos y me vas a decir que estoy loca, ¿no?! ¡Lo siento pero no! ¡Que te den Liam!
Li: ¡¿Quieres calmarte y dejar que te lo explique?!
_: ¡No, no quiero! ¡Y no, no hace falta que me expliques nada te estoy diciendo, he tenido suficiente con lo de antes!
Li: ¡Sabes que no pienso dejar que te vayas sin que me escuche, ¿no?!
_: ¡Sabes que voy a salir por esa puerta ahora mismo, ¿no?! ¡Apártate!
Volví a empujarle para que se apartara y me dejara salir, si se pensaba que iba a quedarme a escuchar sus mentiras y a dejar que me siguiera engañando lo llevaba claro vaya. Forcejeé con él hasta que conseguí abrirme paso de alguna manera entre él y la puerta pero me agarró del brazo, giré sobre mi misma y sin darme tiempo de reaccionar me besó, ¿Qué cojones estaba haciendo? Le di una bofetada y me solté de entre sus brazos, salí corriendo de allí esperando que no me siguiera, me monté en el primer taxi que vi pasar por la calle, cargué mis maletas y monté rápido en él, al cerrar la puerta vi a Liam en la puerta de casa mirándome, parecía triste pero seguro que no era más que otra de sus mentiras, si alguien debía estar afectada por aquello era yo y no él.
Sequé todas mi lágrimas y pensé dónde iba a ir ahora, podía volver con mi familia pero sería demasiado obvio y Liam acabaría encontrándome y no quería que eso pasara de nuevo, así que le indiqué al taxista que me llevara al aeropuerto, iba a cambiar de aires, cogería el primer vuelo que saliera.
Cuando llegué al aeropuerto me acerqué a la venta de billetes pregunté por el primer avión que saldría con plazas libres, el primero que salí era a Nueva Zelanda, perfecto, cuanto más lejos de él mejor pensé para mis adentros. Compré el billete y esperé media hora a que llegara el momento de embarcar, monté en el avión, tenía muchas horas de viaje y no quería seguir pensando en el problemón que se me había venido encima en tan solo unas horas aunque iba a ser inevitable no pensar en ello pero debía intentarlo, así que intenté dormir un rato.
[Narra Liam]
No puedo dejar que se vaya así, debo explicarle lo que ha pasado, no es lo que ella piensa, bueno sí, la conversación decía exactamente lo que ella debía haber escuchado, pero nunca la dejaría, nunca, una cosa es mi vida profesional y otra mi vida personal y ahí si que nunca dejaré que nadie interfiera. Estaba a punto de coger mi coche para seguirla cuando me cruce con los chicos que venían a ver que había pasado puesto que tanto _ como yo habíamos salido corriendo del estudio hacía un rato sin dar explicaciones y la cosa no pintaba muy bien la verdad.
Lo: ¿Liam tío, se puede saber qué ha pasado?
Li: Nada, nada, va, dejarme que tengo prisa.
Lo: Ni de coña.
N: ¿Qué ha pasado Liam? ¿Dónde está _?
Li: No lo sé chicos, no lo sé, y si no me dejáis seguir su coche la voy a perder probablemente para siempre.
Z: ¡¿Cómo?!
H: ¿Tío pero qué ha pasado?
Li: ¡¿No os estoy diciendo que tengo prisa? Las explicaciones para otro momento.
Lo: Pero...
Li: No tengo tiempo para peros ahora mismo Louis, tengo que impedir que se vaya.
Los chicos se miraban algo desconcertados, me encantaría explicarles lo que ha pasado pero ahora me urge mucho más encontrar a _ antes de que se vaya y pierda su pista. Espero que no se le ocurra hacer ninguna locura y se vaya con su familia, así por lo menos podré localizarla.
Cogí las llaves de mi coche y salí de casa todo lo rápido que pude, no sabía muy bien dónde iba, me imaginaba que estaría con su familia así que sería mejor ir directamente allí y asegurarme la jugada.
Lo: Tío llámanos con lo que sea, ¿vale?
N: Sí, por favor.
Li: Descuidad, luego os llamo. Adiós.
Z: ¡Suerte!
Monté en mi coche y puse dirección a casa de sus padres, pero justo cuando estaba llegando llegó un mensaje a mi móvil, lo miré pensando que podía ser ella, de forma indirecta pero sí que era ella y no podía dejar que hiciera lo que ponía ese mensaje, acababa de comprar un billete con destino a Nueva Zelanda, si dejaba que cogiera ese avión mis peores deseos podían acabarse cumpliendo y no podía dejar que eso pasara.
Rápidamente cambié el rumbo y me puse destino a el aeropuerto tenía que llegar antes de que ese maldito avión saliera dirección a su destino con la persona a la que yo más amaba del mundo en él. Bajé rápidamente del coche cuando llegué y corrí todo lo rápido que pude por el aeropuerto esquivando fans que no paraban de entorpecer mi camino, me gusta ser atento con ellas pero en estos momentos odio ser famoso y que me persigan por todos lados. Por fin llegué a la maldita pantalla donde pone todos los vuelos que salen en las próximas horas y el suyo era el próximo en salir, corrí hacia la terminal de dónde saldría en tan solo en uno minutos rezando que no hubiera montado, pero por escasos cinco minutos no llegué a tiempo, las puertas de embarque estaban cerradas, miré por la cristalera de la terminal desde donde se veía su avión y a los pasajeros subiendo, maldije todo lo que pude aquel momento, me sentía impotente, no podía hacer nada para pararla, golpeé un par de veces el cristal enfadado e intenté que me dejaran pasar a ese avión de nuevo pero no hubo manera. No me quedó otra que esperar a ver como su avión despegaba y me abandonaba. Me derrumbé en aquel momento, me dejé caer al suelo, me llevé las manos a la cara, como si eso fuera a arreglar las cosas. Mi móvil empezó a sonar, lo miré, era Louis, decidí cogerlo, los chicos debían saber que era lo que había pasado.
Li: Dime Louis...
Lo: ¿Tío estás bien? No parece que la cosa haya ido muy bien.
Li: Y es que no, no ha ido bien para nada. Se ha ido Louis, se ha ido.
Lo: ¿Qué? ¿Pero a dónde? ¿Por qué?
Li: Bff... A ver...
Lo: Espera que pongo el altavoz así lo explicas de una.
Li: ¿Ya?
Lo: Sí.
Li: Hola chicos.
H: Liam tío, ¿Cómo estás?
N: ¿Estáis bien?
Z: ¿Está _ contigo, no?
Lo: ¡Callaros, dejarle hablar!
Li: Eso, no tengo ganas de contar esto más que una vez. _ se ha ido, me ha dejado y no me ha dejado explicarle que le explique lo que ha pasado antes que ha mal interpretado o bueno no, solo que no ha escuchado lo suficiente supongo.
H: ¿Qué? ¿De qué hablas Liam?
Li: Esta mañana, después de grabar el vídeo, ¿recordáis que me quedé hablando con el director? Bueno, pues después de hablar con él vino uno de los managers y empezó a comerme la cabeza pidéndome que por favor dejara a _ porque no era bueno para nuestra imagen por las fans y porque según ellos ya llevaba demasiado tiempo con ella y no era lo que yo necesitaba y bueno un montón de cosas parecidas que no tengo ganas de recordar.
Lo: ¡¿Qué?!
Z: ¿Estarás de broma, no?
Li: Ojalá todo esto fuera una broma Zayn, pero no, es la cruda realidad. Y el problema es que _ lo ha debido escuchar todo porque me estaba esperando fuera de la sala. El problema es que ella no ha escuchado toda la conversación, antes de que yo me negara a hacer lo que me pedían porque no pienso dejar que controlen mi vida privada ella ha salido corriendo, yo la he escuchado y he intentado pararla pero no he llegado a tiempo, acaba de coger un avión a Nueva Zelanda. La he perdido chicos.
N: Joder...
H: ¿Y si coges el primer vuelo que salga para allí en las próximas horas e intentas buscarla?
Li: No quería escucharme esta mañana, no va a querer hacerlo ahora... Además, lo ha dejado todo aquí, no quiere saber nada de mí.
Lo: No puede ser Liam, ella te ama...
Li: No te lo negaré Louis, pero cree que yo no lo hago y no quiere verme ni en pintura.
N: Tío por probar no pierdes nada...
Li: Lo sé Niall, pero ahora mismo no sé si es mejor dejar que las cosas se enfríen y vuelva o vaya yo a intentar buscarla yo más adelante, o intente localizarla de alguna manera, porque ir allí sin saber nada de dónde se encuentra es igual que estar aquí...
H: Bff...
Z: Hagas lo que hagas nosotros vamos a estar apoyándote, ¿lo sabes verdad?
Li: Lo sé chicos pero ahora mismo me siento perdido, desesperado y no sé que hacer, no sé que es lo mejor.
Lo: Vente a mi casa un rato y te intentamos aconsejar si quieres, estamos todo aquí.
Li: Chicos no os lo toméis a mal, pero me gustaría estar un rato solo pensando. Si eso me paso más tarde.
Lo: Claro, tranquilo. Nosotros estaremos por aquí.
Li: Vale. Gracias.
Todos: De nada idiota.
Colgué y me levanté del suelo, había un cúmulo de fans a mi alrededor, genial, esto no podía ir a mejor, quería estar solo y estaba rodeado de un montón de fans que no hacían más que gritar. Les firmé unos cuantos autógrafos, me hice unas cuantas fotos con ellas y salí de allí antes de que me empezaran a seguir de nuevo. No cogí el coche, me fui a pasear un rato, me tiré en el césped de un parque a pensar sin más, bueno, a pensar en _ y en cómo iba a arreglar todo esto.
[Narra _]
Dormí hasta llegar al primer aeropuerto donde haríamos el cambio de avión puesto que un viaje hasta Nueva Zelanda saliendo de Londres dura alrededor de dos días. La verdad es que estaba realmente mareada, más de lo normal. Bajé del avión y fui directa al baño a vomitar, ya me había pasado más de una vez, los aviones y yo no nos llevamos bien, me tomé una pastilla contra los mareos y salí a comer algo antes de tener que embarcar en el nuevo avión.
El viaje en el otro avión fue igual que en el primero, me mareaba de forma exagerada, ahora me arrepentía del destino que había escogido, me pasé medio trayecto en el baño y con una azafata detrás de mí, menudo papelón. Al final conseguí relajarme hasta llegar por fin al destino.
Salí del aeropuerto cargada con mis cosas, vale, ya estaba allí, ¿Y ahora dónde iba? ¿Qué hacía? Cogí el primer taxi que pasó puesto que de alguna manera tendría que ir hasta el centro de la ciudad, una vez en el taxi le pedí al conductor que por favor me llevara a un hotel, mientras buscaba dónde alojarme el resto de mi vida pasaría unos días en un hotel.
Me registré en la recepción del hotel, me dieron la llave de mi habitación y subí hasta esta, coloque medianamente mis cosas y me senté en la terraza de la habitación, tenía unas vistas preciosas, se veía la playa desde allí que estaba a escasos 500 metros del hotel. Entones empecé a recordar las vacaciones con Liam el año anterior en Cancún y empezaron a correr las lágrimas por mis mejillas, las sequé con rabia, no quería pensar más en el idiota que me había estado engañando durante todo aquel tiempo, le odiaba, ojalá nunca se hubiera cruzado en mi camino.
Ahora era hora de empezar una nueva vida, sin él, sola, debía rehacer mi vida desde cero de nuevo en un nuevo lugar. Y lo primero que iba a hacer era ir a la playa. Entré de nuevo a la habitación y busqué mi bikini, como no había traído ninguno me fui de compras, me compré tres y volví al hotel, me puse uno de ellos y me dispuse a salir dirección a la playa, pero empecé a marearme de nuevo y a tener unas náuseas enormes a causa de las cuales acabé vomitando, mira que me había dejado tocada el viaje en avión esta vez...
Cuando me recuperé del mal cuerpo que me había quedado después de devolver lo poco que tenía en mi cuerpo ahora sí, cogí mis cosas y fui hasta la playa, me tumbé a tomar el sol y a olvidarme de todo.
Noté como algo golpeaba mi cabeza y me llevé la mano rápidamente a esta, me incorporé para ver que era lo que me acababa de golpear y de donde procedía.
X: Lo siento mucho, no queríamos darte.
Aquella voz se parecía muchísimo a la de Liam, no sabía si quería girarme del todo y ver quién era o ignorarlo, pero si lo ignoraba y no era él que era poco probable, ya que no creía que Liam de repente sintiera un amor tan grande hacía mí como para venir tras de mí sin unas cuantas de sus mentiras, iba a ser un tanto mal educada, así que me giré para contestarle y ver quién era ese chico.
_: Descuida no pasa nada.
X: De verdad que lo sentimos, no queríamos molestarte.
Era un chico alto, moreno de piel, pelo castaño oscuro y ojos marrones, he de decir que me recordaba a Liam, todo me recordaba a él a decir verdad. Me quedé mirándole por un momento y el chico me sonrío antes de ofrecerme que me uniera a ellos.
X: ¿Estás sola? ¿Por qué no vienes con nosotros un rato?
_: Emm
¿Qué le decía? Un poco de distracción no me venía nada mal en aquel momento, pero no sabía si debía, tampoco les conocía de nada.
X: No mordemos, eh.
_: Me lo imagino. Bueno, vale, está bien, iré con vosotros.
X: Genial. Por cierto, soy Peter encantado.
_: Yo _, lo mismo digo.
El chico me tendió la mano y fuimos a reunirnos con su grupo de amigos. Todos se presentaron y estuvimos un rato jugando a cartas, a vóley playa... Pero yo no podía seguirles el ritmo, me sentía muy cansada y tenía muy mal cuerpo, así que decidí abandonarles.
_: Chicos, yo me voy ya. Encantada de haberos conocido y espero veros pronto.
P: Espera, no te vayas, te acompaño.
_: No hace falta Peter, mi hotel está a dos manzanas de aquí.
P: Pero es que yo ya me voy también y mi casa está pasadas dos manzanas de aquí.
Me sonrío pícaramente pero no me negué, si quería acompañarme no se lo iba a prohibir. La verdad es que ese chico me recordaba muchísimo a Liam y me lo ponía todavía más difícil para olvidarme de él.
P: Adiós chicos.
X: Adiós Peter, adiós _.
P: ¿Vamos?
Asentí con la cabeza, cogí mi bolsa del suelo y me la eché al hombro. Caminamos un rato en silencio hasta que Peter lo rompió.
P: ¿Entonces estás de vacaciones aquí?
_: Mmm bueno... No sé...
La verdad todavía no sabía a ciencia cierta si ese iba a ser solo un lugar de paso o me iba a quedar allí a vivir para siempre. Lo primero que tenía que hacer era buscar un trabajo y un lugar donde vivir que no fuera un hotel.
P: ¿Cómo que no sabes?
_: Es complicado...
P: ¿Cómo de complicado?
_: Bastante.
P: ¿Puedo saber por qué?
_: Resumidamente, mi novio me engañó, le dejé hace menos de veinticuatro horas, huí todo lo lejos que pude para olvidarme de él y no tener que volver a verle nunca más. Y aquí estoy.
_: Eso creo yo también ahora... Pero si no te importa, no quiero recordarle más, ni a él ni a sus mentiras, así que si no te importa hablemos de otra cosa.
P: Pues como creo que lo que necesitas es una buena dosis de distracción te voy a proponer algo.
_: Sorpréndeme.
P: Esta noche te vas a venir de fiesta conmigo.
_: ¿Yo? ¿Pero si no me conoces de nada?
P: ¿No? Ya sé mucho sobre ti, sé como te llamas, de dónde eres, por qué estás aquí y que eres preciosa. ¿Te parece poco?
_ : Em...
P: Venga, ven, lo pasaremos bien, además no creo que conozcas a nadie más de por aquí todavía si llegaste hoy.
_: No, la verdad es que no...
P: ¿Entonces vendrás conmigo esta noche?
_: Bueno... Está bien, iré contigo.
P: Genial, pues si te parece te paso a recoger a eso de las nueve.
_: Claro, perfecto.
En tan solo un par de minutos llegamos a la puerta de mi hotel y me despedí de Peter hasta esa misma noche que viniera a recogerme para ir a esa fiesta a la que se había empeñado en que le acompañara. La verdad es que no sabía si estaba haciendo bien o no en acompañarle puesto que no le conocía de nada por mucho que él dijera que unas horas bastaban para saber cosas el uno del otro, pero por otra parte estaba sola allí y necesitaba distracción para no hundirme en mi tristeza por culpa del idiota de Liam.
Subí hasta mi habitación y fui directa a la ducha, eran alrededor de las cinco de la tarde, tenía cuatro horas para arreglarme y esperar a que Peter viniera a recogerme, me duché y rebusqué en mi maleta rezando por haber cogido algo más arreglado que la ropa de cada día para hacerme un apaño esa noche. Después de desmontar media maleta encontré este vestido para ponerme, miré en la otra bolsa y encontré unos zapatos de tacón negro que pegaban bastante con el vestido, pues nada, ya tenía ropa para salir esa noche. Me vestí con todo ello, me maquillé y arreglé el pelo, di un par de vueltas delante del espejo para darme el visto bueno y fui a recoger un poco toda la ropa que había dejado tirada por la habitación.
Puse música en la mini-cadena de la habitación y empecé a colocar la ropa en el armario hasta encontrar algo que llamó mi atención, había cogido por error al preparar la maleta a prisa y corriendo una de las sudaderas de Liam, la cogí entre mis manos y por unos segundos solo quise llorar, todavía olía a él, le echaba de menos, pero no podía perdonarle lo que me había hecho. Retuve mis lágrimas y con determinación cogí unas tijeras y la rompí en varios trozos maldiciéndole todo lo que podía, luego los tiré todos y me dejé caer sobre la cama.
¿Estaba haciendo lo correcto? ¿Y si le llamaba? No, no podía hacer eso. Pero tampoco le había dejado explicarse el día anterior, no había querido escucharle. Pero no, no debía. Se había acabado, no quería volver a verle, no. O quizás... Deja de dudar _, lo que tuviste con Liam es historia, ahora tienes que empezar a vivir una nueva vida, me repetía a mi misma constantemente.
Miré el reloj de la mesilla, ya eran las nueve menos cuarto, Peter estaría esperándome a la puerta en unos minutos, así que me levanté de la cama, preparé mi bolso y me miré por última vez al espejo.
_: Se acabó _, Liam es historia. A partir de este momento empieza tu nueva vida sin él.
Dije segura y con una sonrisa un tanto forzada en la cara mientras me miraba al espejo. Salí de mi habitación y bajé al hall donde estaba ya esperándome Peter.
P: Buenas noches.
_: Buenas noches.
P: ¿Lista para pasarlo bien?
_: Claro.
P: No te he dicho nada pero estás preciosa.
_: Emm Gracias.
Me puse algo roja ante aquel comentario de Peter, no soy tonta, sabía perfectamente cuales podían ser sus intenciones y me daba exactamente igual, ahora solo quería divertirme y olvidarme de todo.
Montamos en su coche y condujo hasta una casa apartada de la ciudad y cerca de la costa, había muchísima gente por los alrededores de la casa, parecía que no íbamos a estar solos con los chicos de esta mañana ni mucho menos. La música estaba muy fuerte y ya había mucha gente borracha tirada por los suelos. Peter bajó del coche y vino a abrirme la puerta a mí para ayudarme a salir. ¿Por qué tenía que recordarme tanto a Liam joder? No, _, no debes pensar en él más, no existe para ti ya.
P: Ven, entremos.
_: Claro, aquí hay demasiada gente desfasada ya, ¿no crees?
P: La gente no sabe donde está su tope y luego acaban así... Pero tranquila, no todos somos así.
Me sonrió y me dio una cierta seguridad, me hizo un gesto para que le diera la mano para no perderme entre la multitud que había en esa casa, al final acabamos llegando a una mesa de billar donde ahora sí, estaban los chicos de esta mañana, por lo menos conocería a alguien más que a Peter en aquella fiesta.
P: ¿Qué quieres beber?
_: Me da igual, lo que tú pidas me está bien.
P: ¿Seguro que podrás con eso?
_: ¿Por quién me tomas guapo?
P: Vale, vale...
Se fue riendo y me dejó allí con sus amigos, me ofrecieron jugar con ellos, pero yo soy un cero a la izquierda con el billar así que preferí quedarme mirándolos y mantener mi reputación entre ellos que perder mi dignidad ni siquiera sabiendo como coger el palo ese. En unos minutos Peter volvió con las dos bebidas y me alargó la mía.
P: Aquí tienes. No te quejes si luego no puedes con ello, yo te he avisado, eh.
_: Bla, bla, bla, yo puedo con todo.
P: Ya veremos... Venga, bebe.
Le di un pequeño trago, no sabía que había en aquel vaso, pero con aquel pequeño sobro me dejó un mal cuerpo flipante, estaba malísimo, eso no había quien se lo bebiera, pero como me había hecho la chula ahora no me iba a tragar mi orgullo diciendo que estaba asqueroso y que no me lo iba a beber, así que me limité a poner la mejor ara que pude para que no lo notara pero al parecer no lo hice muy bien.
P: Lo sabía...
_: ¿Qué? Esta muy bueno esto, gracias.
P: Va, no mientas, debe estar malísimo.
_: ¿Cómo? ¿Qué tú no tienes lo mismo?
P: No jajaja
_: Eres malo, ¿sabes? Bueno, ¿Y qué es esto?
P: Una mezcla de todo tipo de alcohol.
_: Buah, pues está malísimo de verdad.
P: Me puedo hacer una idea, anda, vamos a por algo bebible.
_: Sí, por favor.
Me dio la mano que no tenía ocupada con su bebida para no perderme de nuevo entre el gentío hasta que llegamos a una mesa donde había todo tipo de bebidas alcohólicas. Me serví algo bastante fuerte, eso me ayudaría a olvidar mis penas.
P: _ ven a jugar con nosotros anda.
_: No, no, yo paso.
P: Va, ven, no hagas que vaya a por ti.
_: Que no, que no, que yo paso, que no sé jugar.
P: Eso no es un problema, yo te enseño.
_: Que no.
P: Pues nada, a la fuerza.
Se acercó hasta donde yo estaba sentada y empezó a tirar de uno de mis brazos hasta acabar llevándome hasta la mesa de billar para jugar me gustara o no, el problema era que yo ya iba un tanto mareada de más y no me encontraba muy bien que digamos.
Peter empezó a explicarme como debía coger el palo ese y como debía darle a las bolas, pero como era de esperar yo y mi torpeza no íbamos a llegar muy lejos por mucho que el bueno de Peter intentara ayudarme. No dejábamos de reír por el idiota que estaba haciendo, nos lo estábamos pasando tan bien que no nos dimos cuenta de que el resto de los chicos se habían ido y estábamos completamente solos allí.
_: Estoy cansada de esto, no me sale y no me va a salir nunca.
P: Ya veo... Ya... Mejor lo dejamos para otro día.
_: O para nunca, esa será la mejor opción.
Pegué un salto y me senté en la mesa de billar, estaba cansada y todo me daba vueltas, tampoco había bebido tanto como para estar tan mareada, pero no le eché cuentas.
Pegué un salto y me senté en la mesa de billar, estaba cansada y todo me daba vueltas, tampoco había bebido tanto como para estar tan mareada, pero no le eché cuentas.
P: Ven conmigo, vamos a bailar un rato.
_: Estoy cansada y mareada, no tengo ganas de moverme de aquí.
P: Borracha.
_: No, de borracha nada, que yo estoy muy cuerda todavía.
P: Cuestionable.
_: No hay nada que cuestionar, estoy perfectamente.
P: Ya claro, por eso te tambaleas.
_: Yo no me tambaleo, solo me da unas cuantas vuelas la cabeza.
P: Mira que eres payasa... Anda baja de ahí.
Me tendió la mano para que bajara, la acepté, me acerqué al borde de la mesa de billar y justo cuando iba a bajar justo delante de mí vi a Liam, vale, no era Liam, era Peter, pero parecía tan real, tanto que me lancé a besarle, necesitaba sentir el calor y el sabor de sus labios de nuevo junto a los míos. Cuando nos separamos por falta de aire me quedé mirándole a los ojos por unos segundos, todavía le veía, era él, seguro.
_: Te amo Liam.
P: ¿Liam? ¿Cómo que Liam?
Noté como su imagen se desvanecía y aparecía de nuevo la de Peter que me apartaba de él rápidamente. Vale, la acababa de cagar mucho. Pero algo tenía claro, y era que seguía enamorada hasta las trancas de Liam y que no por besarme con otros iba a solucionar ese problema, y menos si cuando lo hacía le veía a él, todo eso me estaba confundiendo, tanto que no me di cuenta de que Peter había desaparecido, genial, ¿qué demonios hacía sola yo ahora en esa fiesta?
Salí de allí y decidí volver a mi hotel, cogería un taxi o el primer transporte que pasara que estuviera disponible a llevarme hasta el hotel, como no aparecía ninguno empecé a caminar por el margen de la carretera por la que tenía claro que habíamos venido. Me encontraba realmente mal, no tenía fuerzas ni para caminar, paré a vomitar más de una par de veces y todo me daba vueltas y más vueltas.
No sé que hora sería cuando llegué a mi habitación del hotel, me dejé caer en la cama sin siquiera cambiarme de ropa y me quedé dormida.
Me desperté varias veces durante la noche, tenía pesadillas, bueno, mejor dicho mi mente no dejaba de reproducir una y otra vez el momento en acabé con Liam y yo solo quería olvidarlo, pero no había manera. Para colmo me encontraba fatal y no hacía más que levantarme una y otra vez a vomitar.
Al final conseguí dormir un rato del tirón, pero cuando desperté me sentía cansada y muy mareada, no conseguía moverme de la cama por más que lo intentaba sin que la cabeza no dejara de darme vueltas. Quizás me pasé con el alcohol anoche, pensé, pero la verdad es que tampoco había bebido tanto como para encontrarme así de mal.
Me quedé allí tumbada durante un largo rato, tampoco tenía nada que hacer, bueno sí, tenía que salir a buscar trabajo y un lugar donde vivir que no fuera ese hotel pero me encontraba fatal y solo quería tener los ojos cerrados y dormir. Intentaba mantener la mente en blanco, pero no tardé mucho en llenar mi mente de pensamientos, me incorporé aterrorizada, estos mareos y vómitos podían tener otro origen que no fuera el alcohol y esperaba que todo fueran imaginaciones mías, pero hacía casi dos meses que no tenía la regla y eso era raro en mí, quizás no lo era, pero y si era y estaba... No, no, no podía ser, tampoco cuadraba... No, claro que cuadraba... Pero no se rompió... ¿O sí?
_: No puede ser, no pude ser joder, por qué a mí y ahora.
Quería llorar, saberlo no lo sabía seguro pero tenía muchas papeletas de que mis presentimientos fueran ciertos y yo estuviera esperando un hijo de la persona más falsa y mentirosa del mundo. Esto iba a ser genial, como si no tuviera suficiente con no pensar en él y pensar en qué iba a ser de mí ahora, que probablemente iba a tener que pensar en otra persona a partir de ahora.
Si por mí fuera en aquel momento me hubiera quedado en la cama, habría cerrado los ojos y no hubiera vuelto a despertar nunca más, pero eso era imposible, así que debía salir de ese hotel, acercarme a una farmacia a comprar un test de embarazo y salir de dudas, tampoco podía martirizarme todavía con algo que no sabía a ciencia cierta.
Ni siquiera me paré a cambiarme de ropa tenía demasiada prisa, pasé al baño, me eché un poco de agua a la cara, arreglé mi maquillaje y mi pelo, volví a ponerme los zapatos de la noche anterior, cogí mi bolso y salí corriendo de aquella habitación. Me acerqué a la farmacia más cercana y compré un test de embarazo, iba de camino de vuelta al hotel cuando me crucé con Peter sin darme cuenta, ahora solo podía pensar en mí, en mi posible futuro hijo y en el marrón que se me venía encima.
P: Hey _.
_: Emm hola Peter...
Me paré a saludarle ya que había sido él el que se había molestado en saludarme después de lo que pasó la otra noche, la verdad es que pensaba que nunca más lo volvería a ver, pero el destino siempre hace de las suyas. A ver que le decía yo ahora.
P: Oye que...
_: Siento lo de anoche de verdad... Ya sabes que yo...
P: No, no, no pasa nada de verdad. Creo que fui un poco gilipollas dejándote sola, sé tu historia y me imagino que aún le quieres, todo está muy reciente. No te voy negar que me gustas, pero tampoco tenía derecho a ponerme celoso por así decirlo.
_: De todas maneras no tenía que haber dicho eso. Lo siento de veras.
P: No pasa nada de verdad. ¿Podemos seguir siendo amigos si quieres?
_: Por mi genial, se agradece tener a alguien aquí estando completamente sola.
P: Ya no tanto, ahora tienes un nuevo amigo.
Nunca pené en volverme a encontrar con él y todavía menos para esto, pensaba que Peter no querría verme nunca más simplemente porque lo que hice no estuvo bien, pero al parecer lo entiende y quiere que seamos amigos y eso a mí me está bien, la verdad es que es un chico muy simpático y muy mono todo se diga, quien sabe si en un futuro no podamos ser algo más que amigos. Pero ahora mismo no creo estar preparada para nada parecido.
P: ¿Vuelves ahora de la fiesta?
_: No, ¿por?
P: Ah, como vas con la misma ropa que anoche...
_: Ah, esto... Un pequeño problema técnico.
P: Comprendo...
_: No, te aseguro que no comprendes... Quizás algún día lo entiendas.
P: Cuando quieras me cuentas.
_: Será mejor que primero me informe yo.
P: Que cosas más raras las tuyas...
_: Para nada... Ojalá fuera más raro que esto... Peter tengo que dejarte, si quieres nos vemos otro día y hablamos, ¿te parece?
P: Claro, perfecto. ¿Me das tu número y te llamo?
_: Sí, claro.
Me alargó su móvil y apunte mi número de teléfono, se lo entregué y lo guardó en uno de los bolsillos de su pantalón.
P: Nos vemos pronto entonces.
_: Claro. Adiós Peter.
P: Adiós _.
Crucé un par de calles más y llegué al hotel por fin, subí todo lo rápido que pude hasta mi habitación y me metí en el baño directa. Me temblaban las manos, nunca me había pasado esto y ojalá no me estuviera pasando esta vez pero parecía ser todo muy real, no era una de las pesadillas que había tenido esta noche desde luego. Me leí las instrucciones que ponía en la cajita del test y seguí todos los pasos tal y como los explicaba. Debía esperar unos 15 minutos para saber el resultado, si he de decir la verdad, los 15 minutos más largos de toda mi vida, no podía dejar de dar vueltas por la habitación nerviosa hasta que me di cuenta de que ya tan solo faltaba un minuto, ahora el problema era que no quería mirarlo, no quería ver lo que ponía en ese cacharro. Me dejé caer con el test todavía en mis manos, cada vez estaba más nerviosa, solo era capaz de pensar en que saliera que no o estaría perdida, tenía mucho miedo, no quería hacer aquello sola, pero no tenía a nadie allí para que lo mirara por mí, así que no me quedaba otra que hacerlo yo. Dirigí mi mirada por fin hacia el test de embarazo y fui retirando las manos poco a poco hasta acabar dejando ver el maldito color rosa, sí estaba embarazada, genial, ahora sí que me quería morir.
_: ¡Por qué todo me pasa a mí joder!
Estallé en lágrimas, me dejé caer sobre la cama y escondí mi cara bajo la almohada, no podía parar de llorar, en aquel momento no podía odiar más mi vida, solo deseaba despertar de una maldita vez de aquella asquerosa pesadilla y que nada de todo eso hubiera pasado. ¿Qué iba a hacer ahora con un hijo en camino, sin saber qué hacer con mi vida y sin nadie en quién apoyarme en esos momentos? Tenía miedo, mucho miedo, no sabía que iba a ser de mí en esa situación, cada vez todo se complicaba más y no encontraba solución a mis problemas.
Estaba tan desesperada que por un momento pensé en llamar a Liam, cogí el teléfono de la habitación y empecé a marcar su número, quizás todo se podía arreglar de alguna manera al fin y al cabo, además, él era el padre del hijo que yo esperaba, también tenía derecho a saberlo. El teléfono empezó a dar típicos pitidos antes de que descolgara.
Li: ¿Si?
Era él, esa era su voz, pero yo entre tanto llanto no conseguía articular palabra, quizás me arrepentiría de esto, le odiaba, ¿Por qué iba a querer volver ahora con él? Me había hecho mucho daño y yo ahora podía devolvérselo de alguna manera, pero no sabía si realmente estaba en condiciones de hacerlo.
Li: ¿Quién es?
Me temblaban las manos, mil y un pensamientos no paraban de dar vueltas en mi cabeza, y entre eso y las lágrimas seguía sin poder articular palabra.
Li: ¿_ eres tú cariño? ¿Estás bien?
En cuanto escuché decir mi nombre me estremecí y mi reacción fue colgar rápidamente el teléfono, quizás lo mejor sería no decirle nada, callar y mantenerlo en secreto de por vida, él no sabía donde estaba y yo en mi subconsciente no quería que él lo supiera, el odio que le tenía era demasiado grande quizás como para querer tenerle cerca de nuevo.
_: ¡Por qué todo me pasa a mí joder!
Estallé en lágrimas, me dejé caer sobre la cama y escondí mi cara bajo la almohada, no podía parar de llorar, en aquel momento no podía odiar más mi vida, solo deseaba despertar de una maldita vez de aquella asquerosa pesadilla y que nada de todo eso hubiera pasado. ¿Qué iba a hacer ahora con un hijo en camino, sin saber qué hacer con mi vida y sin nadie en quién apoyarme en esos momentos? Tenía miedo, mucho miedo, no sabía que iba a ser de mí en esa situación, cada vez todo se complicaba más y no encontraba solución a mis problemas.
Estaba tan desesperada que por un momento pensé en llamar a Liam, cogí el teléfono de la habitación y empecé a marcar su número, quizás todo se podía arreglar de alguna manera al fin y al cabo, además, él era el padre del hijo que yo esperaba, también tenía derecho a saberlo. El teléfono empezó a dar típicos pitidos antes de que descolgara.
Li: ¿Si?
Era él, esa era su voz, pero yo entre tanto llanto no conseguía articular palabra, quizás me arrepentiría de esto, le odiaba, ¿Por qué iba a querer volver ahora con él? Me había hecho mucho daño y yo ahora podía devolvérselo de alguna manera, pero no sabía si realmente estaba en condiciones de hacerlo.
Li: ¿Quién es?
Me temblaban las manos, mil y un pensamientos no paraban de dar vueltas en mi cabeza, y entre eso y las lágrimas seguía sin poder articular palabra.
Li: ¿_ eres tú cariño? ¿Estás bien?
En cuanto escuché decir mi nombre me estremecí y mi reacción fue colgar rápidamente el teléfono, quizás lo mejor sería no decirle nada, callar y mantenerlo en secreto de por vida, él no sabía donde estaba y yo en mi subconsciente no quería que él lo supiera, el odio que le tenía era demasiado grande quizás como para querer tenerle cerca de nuevo.
Me dejé caer de nuevo en la cama y me pasé otro par de horas llorando desconsoladamente maldiciendo mi vida, a Liam, al hijo que esperaba y a todo lo que me había pasado en los últimos días.
Al parecer de tanto llorar me había acabado quedando dormida, cuando desperté pensé que probablemente todo aquello no había sido real, que era un sueño, pero obviamente no lo era, el test seguía sobre la cama y ponía lo que ponía. Estuve a punto de estallar a llorar de nuevo pero no lo hice, debía tomar una decisión ya, lamentarse no valía para nada, ahora debía ser fuerte, afrontar las cosas como habían venido y seguir para adelante. Así que me levanté de la cama, me metí al baño y lo primero que hice fuer darme una buena ducha, cuando salí escogí algo de ropa formal, me vestí con ella, me arreglé todo lo que pude y decidí salir del hotel a buscar trabajo, era lo primero que necesitaba y que más me urgía.
[Narra Liam]
Aquella llamada me había dejado un tanto desconcertado, ¿Era realmente _? ¿Y si lo era, por qué lloraba? ¿Por qué no me había contestado? Necesitaba saber si realmente era ella y por qué lo estaba pasando mal o eso creía. Aunque en realidad me podía hacer una idea, para ella ahora mismo yo debía serla persona más mala y repugnante del mundo y la verdad no me extraña.
Llamé varias veces al número que me había llamado, pero no me lo cogían, así que acabé desistiendo, quizás había salido, llamaría más tarde de nuevo a ver si tenía un poco más de suerte.
[Narra _]
Creo que me había recorrido ya la gran mayoría de las tiendas de toda la ciudad y no había manera de encontrar un trabajo, en todos los locales me decían lo mismo o que estaban cubiertos de personal o que no era el perfil de persona que andaban buscando. Y todo esto sin mencionar que estaba embarazada, lo llego a mencionar y ya si que no me quieren en ningún lugar. En un par de comercios me dijeron que ya me llamarían, sinónimo de "No, gracias", pero en fin, no podía rendirme todavía, siempre podía cambiar de ciudad y probar en otros lugares, no podía cerrar las puertas tan rápido.
Había sido un día demasiado duro para mi gusto, estaba cansadísima, llegué muy tarde al hotel, si hubiera sido por mí ni me hubiera molestado en cenar esa noche, pero ahora no era yo sola, era yo y mi futuro hijo, así que aunque fuera poco algo debía comer para alimentarle a él. Así que paré un momento en el restaurante del hotel antes de subir a mi habitación y comí algo, luego fui directa hasta mi habitación, me puse el pijama y me dejé caer en la cama como un peso muerto.
A la mañana siguiente volví a repetir la misma operación del día anterior, me arreglé todo lo formal que pude y me dispuse a salir a buscar trabajo de nuevo, me daba igual qué trabajo fuera, solo necesitaba trabajar, ganar mi propio dinero para mantenerme, tenía la tarjeta de Liam con la que había pagado alguna que otra cosa pero de primeras no quería saber nada de él con lo cual no iba a estar gastando su dinero y de segundas, seguro que habría inhabilitado la tarjeta para que no pudiera tener acceso a su dinero. Pero eso ahora me daba igual, tenía que valerme por mí mismo y eso iba a hacer. Así que empecé mi ruta por las calles de aquella ciudad intentando poner mi mejor sonrisa.
[Narra Liam]
No había tenido suerte por la noche tampoco, no me habían cogido el teléfono, quizás no era _ la que había llamado y se habían equivocado, o quizás no quería coger el teléfono que también era bastante probable esa opción, sabiendo que soy yo seguro que no quiere ni escuchar mi voz pensé, pero entonces para qué me llamó ayer.
Llevaba un par de días sin salir de casa, pensando en cómo recuperarla, no quería ver a nadie, la verdad es que estaba realmente deprimido, me aterraba penar que siempre quedaba la posibilidad de no volver a verla nunca más, de no tenerla entre mis brazos de nuevo, eso me aterraba. Y como no quería que eso pasara debía pensar bien como me las iba a ingeniar para recuperarla, no podía presentarme allí sin más y pedirle que me escuchara como la última vez, debía currármelo más o sino nada funcionaría. A parte, de que todavía no sabía en qué parte de Nueva Zelanda se encontraba, solo sabía que estaba allí por el gasto en la tarjeta, no la había vuelto a usar y eso me complicaba todavía más las cosas.
Entre pensamiento y pensamiento empezó a sonar un móvil, el mío no era, era el de _, quizás era ella, corrí a cogerlo con esa esperanza en mi mente, era un número totalmente desconocido para mí al igual que el que me había llamado el día anterior, todavía me daba más esperanzas de que fuera ella.
Li: ¿Si?
X: ¿_?
Li: Em no, soy su novio Liam. ¿Quién habla?
X: ¿Su novio? Que yo sepa tú ya no eres su novio.
Li: ¿Y tú qué sabes?
X: Más que tú seguro.
Li: ¿Pero quién coño te crees que eres?
X: El novio de tu ex.
Aquello me dejó helado, ¿Qué _ tenía un nuevo novio? No, no, eso no podía ser, no debía haberlo escuchado bien, _ no se podía haber olvidado tan rápido de mí, esto debía ser una broma de mal gusto.
Li: ¿Enserio, quién coño eres y por qué buscas a _?
X: Ya te he dicho quien soy no me hagas repetírtelo, y para que la busco creo que ya no es asunto tuyo. En realidad, desde que le hiciste daño ella ya no tiene nada que ver contigo, así que no te moleste en intentar recuperarla porqué no quiere saber nada de ti, eres un gilipollas Liam.
Li: Y tú un capullo. ¿Dime dónde está _?
X: Ah pues no lo sé.
Li: ¡Gilipollas, que me digas donde está _ te estoy diciendo!
X: ¿Qué te hace pensar que lo sé? Llamaba para localizarla y al parecer se equivoco al darme el número, así que disculpa las molestias.
Li: Aaaaaagh
X: En fin, ha sido un placer hablar contigo. Ah y por cierto, espero que te vaya bien engañando a la próxima. Adiós.
No me dio tiempo a responderle a eso cuando colgó, ¿Pero quién demonios se creía que era ese imbécil para hablarme así y para hablar así de _? Si lo llego a tener delante creo que le hubiera partido la cara. La verdad es que aquella conversación me había sacado de mis casillas, pero por otro lado si lo que decía aquel gilipollas era cierto y realmente era el nuevo novio de _ quería decir que todo se había terminado, que la había perdido por completo para siempre. Pero por otro lado _ nunca se olvidaría de mí tan rápido, ¿no?
Todo se había complicado con una estúpida llamada de teléfono, mi cabeza empezaba a darle vueltas una y otra vez a lo que me había dicho ese gilipollas, no sabía si creerle o no, no sabía que hacer. No quería creerlo, quería penar que todo era una farsa o que _ estaba con él simplemente para intentar olvidarme pero ella me seguía queriendo. Sino, por qué me había llamado el día anterior llorando, vale que no sabía a ciencia cierta si era ella o no pero pondría la mano en el fuego que sí. Mi lío mental iba en aumento.
[Narra _]
Llegó la hora de comer y todavía no había encontrado nada, empezaba a estar cansada, necesitaba encontrar ese trabajo como fuera y lo necesitaba ya, no podría seguir así por mucho tiempo más. Estaba llegando al hotel para parar a comer algo en el restaurante cuando me encontré a Peter en la puerta, yo que pensaba no verle más y ahora resulta que me lo iba a encontrar cada día.
P: ¡Hey _!
_: Hola Peter.
P: ¿Cómo estás?
_: Bueno... Bien supongo...
P: Eso no ha sonado muy convincente.
_: Es que no lo es para nada.
P: ¿Puedo saber qué te pasa?
_: Bueno... Es que...
P: Si no quieres no tienes por qué hacerlo, eh.
_: La verdad es que necesito contárselo a alguien...
P: ¿Qué te parece si comemos juntos y me cuentas?
_: Me parece bien, ven, entremos al restaurante del hotel.
Entramos los dos juntos y nos sentamos en una de las mesas preparadas para dos personas, estábamos uno frente al otro. No sabía como empezar a contarle todo lo ocurrido, ni sabía si iba a hacer bien en explicarle eso, pero ya que parecía interesado en ser mi amigo y parecía ser de confianza y yo necesitaba desesperadamente a alguien a quien contarle todo lo que me estaba pasando para que me aconsejase creo que era la persona más indicada para hacerlo.
P: Bueno a ver, cuéntame eso que te pasa.
_: A ver...
P: Tranquila, soy de confianza, no voy a ir por ahí contándoselo a nadie, te lo prometo. Es más, si puedo ayudarte lo haré encantado.
_: Gracias.
P: Nada de gracias, venga, empieza.
_: Si te parece te cuento toda la historia desde el principio y así lo entenderás todo mejor, porque creo que aún no te he explicado lo de Liam decentemente para que lo comprendas todo bien.
P: Vale, sí, perfecto.
Tarde unos segundos en poder empezar a hablar, no quería recordar eso pero si no le contaba todo desde el principio no iba a entender las cosas y ya que iba a confiar en él, mejor que lo hiciera con todo. Le expliqué quién era Liam, la verdad es que ahí ya flipó un poco, normal supongo, luego lo expliqué que después de un año y medio de relación me enteré de que me engañaba, que todo era una pura estrategia de marketing y que no pude con eso le dejé, por lo que ahora me encontraba allí. Luego le expliqué que aquí no tengo a nadie como él bien sabe y que necesito encontrar un trabajo urgentemente y un lugar donde vivir que no sea ese hotel.
P: Quizás yo pueda ayudarte de alguna manera en eso.
_: ¿En qué?
P: En lo de el trabajo y en lo de vivir.
_: No hace falta que hagas nada, ya estoy intentando buscarme la vida como sea. Sino siempre puedo volver a casa.
No soné muy convincente con eso último, mi casa era la de Liam, ahora ya no era nada mío y volver con mi familia, es decir, a vivir con mis padres tampoco me hacía mucha gracia, prefería quedarme allí fuese como fuese.
P: No seas tonta, no me niegues lo que todavía no te he propuesto.
_: Vale, vale, a ver, deslúmbrame con tú idea.
P: Mi familia tiene un negocio, es un heladería, ahora mismo no están buscando personal, pero como en un par de semanas empieza la temporada alta y buscaran algún ayudante puedo hablarles de ti y pedirles si podrías empezar a trabajar ya si tanto te urge.
_: Peter, tampoco quiero ser una molestia...
P: No eres ninguna molestia, es más, mejor contratar a alguien conocido que a un desconocido, ¿no crees?
_: Sí, eso suelen decir.
P: ¿Entonces qué me dices?
_: Supongo que sí, acepto. Pero...
P: ¿Qué pasa?
_: Que no había acabado mi historia y hay algo que no sabes todavía.
P: ¡¿Eres alérgica a los helados?!
_: Idiota, no, no es eso.
P: ¿Entonces?
_: Estoy embarazada.
La expresión de Peter cambió por completo, como para no hacerlo la verdad, aquello no era una tontería que digamos, era algo bastante serio. Intenté contener las lágrimas, solo de penarlo me deprimía.
P: ¿De verdad?
_: De verdad, y créeme, no es algo que esté deseando.
P: Me puedo hacer una idea... ¿Y es de...?
_: Sí, es de Liam.
P: ¿Lo sabe?
_: No, ni lo va a saber.
P: ¿De verdad no piensas decírselo?
_: No, o por lo menos no de momento, el me ha hecho sufrir mucho y ahora se lo voy a hacer pagar de esta manera supongo. Sí, lo sé, es un tanto rencoroso por mi parte pero creo que es lo mejor ahora mismo.
P: No sé _, esto es algo muy serio...
_: Lo sé Peter, pero no quiero tener contacto con él, no por el momento.
P: Está bien, está bien, lo entiendo.
_: Gracias. Entonces, después de esto, ¿Sigue en pie lo de mi trabajo?
P: Sí, claro, no creo que haya problema, además tampoco se te nota...
_: Me enteré ayer de esto Peter, yo no sabía nada.
P: Joder... Menudo marrón el tuyo...
_: No hace falta que lo jures...
P: De todas maneras, quiero que sepas que a mí me tienes para todo lo que necesites, no quiero que te pase nada.
_: Eres un amor Peter, pero de verdad que no tienes por qué hacer nada por mí, ya bastante has hecho con encontrarme ese trabajo.
P: Es lo menos que puedo hacer. La otra cosa que se me ocurre es que te vengas a vivir a mi casa mientras encuentras donde vivir, no creo que haga falta que estés pagando este hotel teniendo yo una habitación vacía en mi casa.
_: No, no, eso ya si que no, ya bastante has hecho por mí, no quiero entrometerme más en tu vida.
P: Te lo estoy ofreciendo, eso no entrometerte en ningún sitio.
_: Que no hace falta de verdad.
P: Acabaré convenciéndote.
_: No.
P: Sí.
_: No.
P: Sí.
_: Que no.
P: Que no.
_: Que sí.
P: Ja, picaste, te vienes a mi casa.
_: Eh, no, no, eso no vale.
P: Ui, claro que vale. Venga, no seas más cabezota y vente a vivir conmigo, en cuento encuentres algo te vas, si tanto odias la idea de vivir conmigo.
_: Ala, yo no he dicho eso.
P: Pues lo ha parecido.
_: Idiota.
P: Quizás sí, un poco.
Acabamos de comer entre risas y tonterías, la verdad es que Peter era un amor de persona y me estaba tratando como si me conociera de toda la vida, se estaba molestando más por mí que mucha otra gente que me conocía desde hacía mucho más tiempo y eso me daba una cierta seguridad cuando estaba con él, sentía que podía confiar en él.
Al parecer de tanto llorar me había acabado quedando dormida, cuando desperté pensé que probablemente todo aquello no había sido real, que era un sueño, pero obviamente no lo era, el test seguía sobre la cama y ponía lo que ponía. Estuve a punto de estallar a llorar de nuevo pero no lo hice, debía tomar una decisión ya, lamentarse no valía para nada, ahora debía ser fuerte, afrontar las cosas como habían venido y seguir para adelante. Así que me levanté de la cama, me metí al baño y lo primero que hice fuer darme una buena ducha, cuando salí escogí algo de ropa formal, me vestí con ella, me arreglé todo lo que pude y decidí salir del hotel a buscar trabajo, era lo primero que necesitaba y que más me urgía.
[Narra Liam]
Aquella llamada me había dejado un tanto desconcertado, ¿Era realmente _? ¿Y si lo era, por qué lloraba? ¿Por qué no me había contestado? Necesitaba saber si realmente era ella y por qué lo estaba pasando mal o eso creía. Aunque en realidad me podía hacer una idea, para ella ahora mismo yo debía serla persona más mala y repugnante del mundo y la verdad no me extraña.
Llamé varias veces al número que me había llamado, pero no me lo cogían, así que acabé desistiendo, quizás había salido, llamaría más tarde de nuevo a ver si tenía un poco más de suerte.
[Narra _]
Creo que me había recorrido ya la gran mayoría de las tiendas de toda la ciudad y no había manera de encontrar un trabajo, en todos los locales me decían lo mismo o que estaban cubiertos de personal o que no era el perfil de persona que andaban buscando. Y todo esto sin mencionar que estaba embarazada, lo llego a mencionar y ya si que no me quieren en ningún lugar. En un par de comercios me dijeron que ya me llamarían, sinónimo de "No, gracias", pero en fin, no podía rendirme todavía, siempre podía cambiar de ciudad y probar en otros lugares, no podía cerrar las puertas tan rápido.
Había sido un día demasiado duro para mi gusto, estaba cansadísima, llegué muy tarde al hotel, si hubiera sido por mí ni me hubiera molestado en cenar esa noche, pero ahora no era yo sola, era yo y mi futuro hijo, así que aunque fuera poco algo debía comer para alimentarle a él. Así que paré un momento en el restaurante del hotel antes de subir a mi habitación y comí algo, luego fui directa hasta mi habitación, me puse el pijama y me dejé caer en la cama como un peso muerto.
A la mañana siguiente volví a repetir la misma operación del día anterior, me arreglé todo lo formal que pude y me dispuse a salir a buscar trabajo de nuevo, me daba igual qué trabajo fuera, solo necesitaba trabajar, ganar mi propio dinero para mantenerme, tenía la tarjeta de Liam con la que había pagado alguna que otra cosa pero de primeras no quería saber nada de él con lo cual no iba a estar gastando su dinero y de segundas, seguro que habría inhabilitado la tarjeta para que no pudiera tener acceso a su dinero. Pero eso ahora me daba igual, tenía que valerme por mí mismo y eso iba a hacer. Así que empecé mi ruta por las calles de aquella ciudad intentando poner mi mejor sonrisa.
[Narra Liam]
No había tenido suerte por la noche tampoco, no me habían cogido el teléfono, quizás no era _ la que había llamado y se habían equivocado, o quizás no quería coger el teléfono que también era bastante probable esa opción, sabiendo que soy yo seguro que no quiere ni escuchar mi voz pensé, pero entonces para qué me llamó ayer.
Llevaba un par de días sin salir de casa, pensando en cómo recuperarla, no quería ver a nadie, la verdad es que estaba realmente deprimido, me aterraba penar que siempre quedaba la posibilidad de no volver a verla nunca más, de no tenerla entre mis brazos de nuevo, eso me aterraba. Y como no quería que eso pasara debía pensar bien como me las iba a ingeniar para recuperarla, no podía presentarme allí sin más y pedirle que me escuchara como la última vez, debía currármelo más o sino nada funcionaría. A parte, de que todavía no sabía en qué parte de Nueva Zelanda se encontraba, solo sabía que estaba allí por el gasto en la tarjeta, no la había vuelto a usar y eso me complicaba todavía más las cosas.
Entre pensamiento y pensamiento empezó a sonar un móvil, el mío no era, era el de _, quizás era ella, corrí a cogerlo con esa esperanza en mi mente, era un número totalmente desconocido para mí al igual que el que me había llamado el día anterior, todavía me daba más esperanzas de que fuera ella.
Li: ¿Si?
X: ¿_?
Li: Em no, soy su novio Liam. ¿Quién habla?
X: ¿Su novio? Que yo sepa tú ya no eres su novio.
Li: ¿Y tú qué sabes?
X: Más que tú seguro.
Li: ¿Pero quién coño te crees que eres?
X: El novio de tu ex.
Aquello me dejó helado, ¿Qué _ tenía un nuevo novio? No, no, eso no podía ser, no debía haberlo escuchado bien, _ no se podía haber olvidado tan rápido de mí, esto debía ser una broma de mal gusto.
Li: ¿Enserio, quién coño eres y por qué buscas a _?
X: Ya te he dicho quien soy no me hagas repetírtelo, y para que la busco creo que ya no es asunto tuyo. En realidad, desde que le hiciste daño ella ya no tiene nada que ver contigo, así que no te moleste en intentar recuperarla porqué no quiere saber nada de ti, eres un gilipollas Liam.
Li: Y tú un capullo. ¿Dime dónde está _?
X: Ah pues no lo sé.
Li: ¡Gilipollas, que me digas donde está _ te estoy diciendo!
X: ¿Qué te hace pensar que lo sé? Llamaba para localizarla y al parecer se equivoco al darme el número, así que disculpa las molestias.
Li: Aaaaaagh
X: En fin, ha sido un placer hablar contigo. Ah y por cierto, espero que te vaya bien engañando a la próxima. Adiós.
No me dio tiempo a responderle a eso cuando colgó, ¿Pero quién demonios se creía que era ese imbécil para hablarme así y para hablar así de _? Si lo llego a tener delante creo que le hubiera partido la cara. La verdad es que aquella conversación me había sacado de mis casillas, pero por otro lado si lo que decía aquel gilipollas era cierto y realmente era el nuevo novio de _ quería decir que todo se había terminado, que la había perdido por completo para siempre. Pero por otro lado _ nunca se olvidaría de mí tan rápido, ¿no?
Todo se había complicado con una estúpida llamada de teléfono, mi cabeza empezaba a darle vueltas una y otra vez a lo que me había dicho ese gilipollas, no sabía si creerle o no, no sabía que hacer. No quería creerlo, quería penar que todo era una farsa o que _ estaba con él simplemente para intentar olvidarme pero ella me seguía queriendo. Sino, por qué me había llamado el día anterior llorando, vale que no sabía a ciencia cierta si era ella o no pero pondría la mano en el fuego que sí. Mi lío mental iba en aumento.
[Narra _]
Llegó la hora de comer y todavía no había encontrado nada, empezaba a estar cansada, necesitaba encontrar ese trabajo como fuera y lo necesitaba ya, no podría seguir así por mucho tiempo más. Estaba llegando al hotel para parar a comer algo en el restaurante cuando me encontré a Peter en la puerta, yo que pensaba no verle más y ahora resulta que me lo iba a encontrar cada día.
P: ¡Hey _!
_: Hola Peter.
P: ¿Cómo estás?
_: Bueno... Bien supongo...
P: Eso no ha sonado muy convincente.
_: Es que no lo es para nada.
P: ¿Puedo saber qué te pasa?
_: Bueno... Es que...
P: Si no quieres no tienes por qué hacerlo, eh.
_: La verdad es que necesito contárselo a alguien...
P: ¿Qué te parece si comemos juntos y me cuentas?
_: Me parece bien, ven, entremos al restaurante del hotel.
Entramos los dos juntos y nos sentamos en una de las mesas preparadas para dos personas, estábamos uno frente al otro. No sabía como empezar a contarle todo lo ocurrido, ni sabía si iba a hacer bien en explicarle eso, pero ya que parecía interesado en ser mi amigo y parecía ser de confianza y yo necesitaba desesperadamente a alguien a quien contarle todo lo que me estaba pasando para que me aconsejase creo que era la persona más indicada para hacerlo.
P: Bueno a ver, cuéntame eso que te pasa.
_: A ver...
P: Tranquila, soy de confianza, no voy a ir por ahí contándoselo a nadie, te lo prometo. Es más, si puedo ayudarte lo haré encantado.
_: Gracias.
P: Nada de gracias, venga, empieza.
_: Si te parece te cuento toda la historia desde el principio y así lo entenderás todo mejor, porque creo que aún no te he explicado lo de Liam decentemente para que lo comprendas todo bien.
P: Vale, sí, perfecto.
Tarde unos segundos en poder empezar a hablar, no quería recordar eso pero si no le contaba todo desde el principio no iba a entender las cosas y ya que iba a confiar en él, mejor que lo hiciera con todo. Le expliqué quién era Liam, la verdad es que ahí ya flipó un poco, normal supongo, luego lo expliqué que después de un año y medio de relación me enteré de que me engañaba, que todo era una pura estrategia de marketing y que no pude con eso le dejé, por lo que ahora me encontraba allí. Luego le expliqué que aquí no tengo a nadie como él bien sabe y que necesito encontrar un trabajo urgentemente y un lugar donde vivir que no sea ese hotel.
P: Quizás yo pueda ayudarte de alguna manera en eso.
_: ¿En qué?
P: En lo de el trabajo y en lo de vivir.
_: No hace falta que hagas nada, ya estoy intentando buscarme la vida como sea. Sino siempre puedo volver a casa.
No soné muy convincente con eso último, mi casa era la de Liam, ahora ya no era nada mío y volver con mi familia, es decir, a vivir con mis padres tampoco me hacía mucha gracia, prefería quedarme allí fuese como fuese.
P: No seas tonta, no me niegues lo que todavía no te he propuesto.
_: Vale, vale, a ver, deslúmbrame con tú idea.
P: Mi familia tiene un negocio, es un heladería, ahora mismo no están buscando personal, pero como en un par de semanas empieza la temporada alta y buscaran algún ayudante puedo hablarles de ti y pedirles si podrías empezar a trabajar ya si tanto te urge.
_: Peter, tampoco quiero ser una molestia...
P: No eres ninguna molestia, es más, mejor contratar a alguien conocido que a un desconocido, ¿no crees?
_: Sí, eso suelen decir.
P: ¿Entonces qué me dices?
_: Supongo que sí, acepto. Pero...
P: ¿Qué pasa?
_: Que no había acabado mi historia y hay algo que no sabes todavía.
P: ¡¿Eres alérgica a los helados?!
_: Idiota, no, no es eso.
P: ¿Entonces?
_: Estoy embarazada.
La expresión de Peter cambió por completo, como para no hacerlo la verdad, aquello no era una tontería que digamos, era algo bastante serio. Intenté contener las lágrimas, solo de penarlo me deprimía.
P: ¿De verdad?
_: De verdad, y créeme, no es algo que esté deseando.
P: Me puedo hacer una idea... ¿Y es de...?
_: Sí, es de Liam.
P: ¿Lo sabe?
_: No, ni lo va a saber.
P: ¿De verdad no piensas decírselo?
_: No, o por lo menos no de momento, el me ha hecho sufrir mucho y ahora se lo voy a hacer pagar de esta manera supongo. Sí, lo sé, es un tanto rencoroso por mi parte pero creo que es lo mejor ahora mismo.
P: No sé _, esto es algo muy serio...
_: Lo sé Peter, pero no quiero tener contacto con él, no por el momento.
P: Está bien, está bien, lo entiendo.
_: Gracias. Entonces, después de esto, ¿Sigue en pie lo de mi trabajo?
P: Sí, claro, no creo que haya problema, además tampoco se te nota...
_: Me enteré ayer de esto Peter, yo no sabía nada.
P: Joder... Menudo marrón el tuyo...
_: No hace falta que lo jures...
P: De todas maneras, quiero que sepas que a mí me tienes para todo lo que necesites, no quiero que te pase nada.
_: Eres un amor Peter, pero de verdad que no tienes por qué hacer nada por mí, ya bastante has hecho con encontrarme ese trabajo.
P: Es lo menos que puedo hacer. La otra cosa que se me ocurre es que te vengas a vivir a mi casa mientras encuentras donde vivir, no creo que haga falta que estés pagando este hotel teniendo yo una habitación vacía en mi casa.
_: No, no, eso ya si que no, ya bastante has hecho por mí, no quiero entrometerme más en tu vida.
P: Te lo estoy ofreciendo, eso no entrometerte en ningún sitio.
_: Que no hace falta de verdad.
P: Acabaré convenciéndote.
_: No.
P: Sí.
_: No.
P: Sí.
_: Que no.
P: Que no.
_: Que sí.
P: Ja, picaste, te vienes a mi casa.
_: Eh, no, no, eso no vale.
P: Ui, claro que vale. Venga, no seas más cabezota y vente a vivir conmigo, en cuento encuentres algo te vas, si tanto odias la idea de vivir conmigo.
_: Ala, yo no he dicho eso.
P: Pues lo ha parecido.
_: Idiota.
P: Quizás sí, un poco.
Acabamos de comer entre risas y tonterías, la verdad es que Peter era un amor de persona y me estaba tratando como si me conociera de toda la vida, se estaba molestando más por mí que mucha otra gente que me conocía desde hacía mucho más tiempo y eso me daba una cierta seguridad cuando estaba con él, sentía que podía confiar en él.
[Cuatro meses después...]
Ya habían pasado cuatro meses desde que Liam y yo acabamos, mi vida parecía haber adoptado un nuevo rumbo, parecía que todo iba a mejor o eso creía yo. Ahora vivía con Peter, no éramos nada, solo dos amigos y cada vez más cercanos. Y estaba trabajando en el negocio de su familia, a menudo él también venía a echar una mano cuando se le necesitaba y me gustaba tenerlo por allí, así el día se me hacía más corto porque nos poníamos a hablar de nuestras cosas y a hacer el bobo. Mi embarazo iba bien, lo malo es que siempre que lo pensaba, cada vez más puesto que mi barriga empezaba a tener un cierto tamaño importante que ya no dejaba lugar a mucho disimulo, hacía que me acordara de Liam y que a veces pensara en llamarle y explicárselo todo, pero por otro lado, si no se había molestado en buscarme en estos cuatro meses desde que me fui no creo que le interesase mucho saber de mí ahora.
P: ¿Nos vamos?
_: Sí, claro, vamos.
Fuimos los dos juntos caminando hasta la heladería de su familia, cuando llegamos nos pusimos los uniformes y yo como cada día me puse detrás del mostrador a servir y él se fue a hacer inventario como de costumbre cuando venía a ayudar.
X: Buenos días.
_: Disculpe un momento.
Fui a por más helado de vainillas al almacén y volví antes de atender a el cliente que esperaba a que le sirviera, la verdad es que no me esperaba para nada ver a esa persona allí al levantar la mirada para atenderle.
_: ¿Dígame, qué quiere que le ponga?
Z: ¿_?
_: ¿Zayn?
Z: ¿Enserio eres tú?
_: Emm
¿Creo que ya no podía cambiar mi respuesta y mentir, no? Total, ahora iría corriendo a Liam y se lo contaría, aunque pensaba lo mismo de siempre, si no se ha molestado en buscarme en todo este tiempo no creo que ahora lo vaya a hacer.
_: Sí, soy yo. ¿Dime, qué quieres?
Z: Emm
Cuando más al grano fuera mejor, no quería tener que entablar una conversación con él y explicarle como habían sido los últimos cuatro meses de mi vida, y por descontado no quería que se enterara de lo de mi embarazo o entonces ya sí que estaría perdida.
_: Tierra llamando a Zayn.
Z: Ponme dos copas de helado variado.
_: ¿No has venido solo?
Ahora solo esperaba no escuchar la palabra Liam salir de sus labios, sino me iba a querer morir. Empecé a preparar su pedido mientras decidía contestarme.
Z: No, bueno, Perrie y yo hemos venido a pasar uno días por aquí.
_: Ah, que bien. ¿Te importaría darle recuerdos de mi parte?
Z: Emm No, claro. Pero si quieres puedes dárselos tú misma, está esperando fuera.
_: No, tranquilo, no quiero molestaros.
Z: _ por favor...
_: Zayn estoy trabajando.
Sabía por donde iban a ir los tiros si me tomaba cinco minutos de descanso para ir a saludarles, no es que no deseara hacerlo, llevaba cuatro meses sin saber los más mínimo de ninguno de ellos, ni siquiera leía los artículos de la prensa que hablaban de ellos, lo mejor era mantenerme totalmente al margen de ellos.
Z: ¿Y no podrías hacer un pequeño descanso y hablar conmigo?
_: No debería.
Z: Si realmente no lo necesitara no te lo pediría.
_: Han pasado cuatro meses ya Zayn, y no he tenido noticias vuestras, yo tampoco he dado señales de vida, lo sé, pero creo que es mejor así y que siga siendo así durante mucho tiempo más.
Z: ¿De verdad crees eso? Liam sigue destrozado..
_: Zayn por favor, no me mientas tú también.
Z: _ sabes que nunca te mentiría y él tampoco.
_: Aquí tienes tú pedido, págame y vete haz el favor, no quiero escuchar más estupideces.
Z: No son estupideces es la verdad.
_: No te creo. Ya fui demasiado ingenua la otra vez como para que me pidas que ahora me crea esto. Me engañó y no hay más que decir.
Z: No lo hizo.
_: Para de negarme algo que es evidente joder.
Me estaba empezando a alterar y eso no era bueno, iba a perder los papeles si seguía hablando de esto, o le mandaba a la mierda o rompía a llorar, cosa que llevaba sin hacer ya bastante tiempo.
Z: _ sabes que él nunca te hubiera echo eso, habrá millones de tíos cabrones por el mundo que lo hubieran hecho, pero él no, nunca.
_: Ya claro, lo que tú digas... Si tanto de menos me hecha que se hubiera molestado en buscarme, ha tenido cuatro meses.
Z: Si no lo ha hecho es por qué no sabía dónde estabas.
_: Excusas.
Z: No son excusas _.
_: Lo siento Zayn pero no me voy a creer nada de todo esto, deja de intentar convencerme de algo que es evidente.
Z: Ya veo que te va a dar igual lo que te diga...
_: Exacto.
P: ¡¿_ pasa algo?!
Al parecer Peter nos debía haber escuchado hablar un poco más alto de lo normal y ahora venía a ver qué era lo que pasaba.
_: No, nada, todo controlado.
P: Pero... Espera... Tú eres uno de esos cantantes...
Ya habían pasado cuatro meses desde que Liam y yo acabamos, mi vida parecía haber adoptado un nuevo rumbo, parecía que todo iba a mejor o eso creía yo. Ahora vivía con Peter, no éramos nada, solo dos amigos y cada vez más cercanos. Y estaba trabajando en el negocio de su familia, a menudo él también venía a echar una mano cuando se le necesitaba y me gustaba tenerlo por allí, así el día se me hacía más corto porque nos poníamos a hablar de nuestras cosas y a hacer el bobo. Mi embarazo iba bien, lo malo es que siempre que lo pensaba, cada vez más puesto que mi barriga empezaba a tener un cierto tamaño importante que ya no dejaba lugar a mucho disimulo, hacía que me acordara de Liam y que a veces pensara en llamarle y explicárselo todo, pero por otro lado, si no se había molestado en buscarme en estos cuatro meses desde que me fui no creo que le interesase mucho saber de mí ahora.
P: ¿Nos vamos?
_: Sí, claro, vamos.
Fuimos los dos juntos caminando hasta la heladería de su familia, cuando llegamos nos pusimos los uniformes y yo como cada día me puse detrás del mostrador a servir y él se fue a hacer inventario como de costumbre cuando venía a ayudar.
X: Buenos días.
_: Disculpe un momento.
Fui a por más helado de vainillas al almacén y volví antes de atender a el cliente que esperaba a que le sirviera, la verdad es que no me esperaba para nada ver a esa persona allí al levantar la mirada para atenderle.
_: ¿Dígame, qué quiere que le ponga?
Z: ¿_?
_: ¿Zayn?
Z: ¿Enserio eres tú?
_: Emm
¿Creo que ya no podía cambiar mi respuesta y mentir, no? Total, ahora iría corriendo a Liam y se lo contaría, aunque pensaba lo mismo de siempre, si no se ha molestado en buscarme en todo este tiempo no creo que ahora lo vaya a hacer.
_: Sí, soy yo. ¿Dime, qué quieres?
Z: Emm
Cuando más al grano fuera mejor, no quería tener que entablar una conversación con él y explicarle como habían sido los últimos cuatro meses de mi vida, y por descontado no quería que se enterara de lo de mi embarazo o entonces ya sí que estaría perdida.
_: Tierra llamando a Zayn.
Z: Ponme dos copas de helado variado.
_: ¿No has venido solo?
Ahora solo esperaba no escuchar la palabra Liam salir de sus labios, sino me iba a querer morir. Empecé a preparar su pedido mientras decidía contestarme.
Z: No, bueno, Perrie y yo hemos venido a pasar uno días por aquí.
_: Ah, que bien. ¿Te importaría darle recuerdos de mi parte?
Z: Emm No, claro. Pero si quieres puedes dárselos tú misma, está esperando fuera.
_: No, tranquilo, no quiero molestaros.
Z: _ por favor...
_: Zayn estoy trabajando.
Sabía por donde iban a ir los tiros si me tomaba cinco minutos de descanso para ir a saludarles, no es que no deseara hacerlo, llevaba cuatro meses sin saber los más mínimo de ninguno de ellos, ni siquiera leía los artículos de la prensa que hablaban de ellos, lo mejor era mantenerme totalmente al margen de ellos.
Z: ¿Y no podrías hacer un pequeño descanso y hablar conmigo?
_: No debería.
Z: Si realmente no lo necesitara no te lo pediría.
_: Han pasado cuatro meses ya Zayn, y no he tenido noticias vuestras, yo tampoco he dado señales de vida, lo sé, pero creo que es mejor así y que siga siendo así durante mucho tiempo más.
Z: ¿De verdad crees eso? Liam sigue destrozado..
_: Zayn por favor, no me mientas tú también.
Z: _ sabes que nunca te mentiría y él tampoco.
_: Aquí tienes tú pedido, págame y vete haz el favor, no quiero escuchar más estupideces.
Z: No son estupideces es la verdad.
_: No te creo. Ya fui demasiado ingenua la otra vez como para que me pidas que ahora me crea esto. Me engañó y no hay más que decir.
Z: No lo hizo.
_: Para de negarme algo que es evidente joder.
Me estaba empezando a alterar y eso no era bueno, iba a perder los papeles si seguía hablando de esto, o le mandaba a la mierda o rompía a llorar, cosa que llevaba sin hacer ya bastante tiempo.
Z: _ sabes que él nunca te hubiera echo eso, habrá millones de tíos cabrones por el mundo que lo hubieran hecho, pero él no, nunca.
_: Ya claro, lo que tú digas... Si tanto de menos me hecha que se hubiera molestado en buscarme, ha tenido cuatro meses.
Z: Si no lo ha hecho es por qué no sabía dónde estabas.
_: Excusas.
Z: No son excusas _.
_: Lo siento Zayn pero no me voy a creer nada de todo esto, deja de intentar convencerme de algo que es evidente.
Z: Ya veo que te va a dar igual lo que te diga...
_: Exacto.
P: ¡¿_ pasa algo?!
Al parecer Peter nos debía haber escuchado hablar un poco más alto de lo normal y ahora venía a ver qué era lo que pasaba.
_: No, nada, todo controlado.
P: Pero... Espera... Tú eres uno de esos cantantes...
_: Sí Peter.
P: Entra dentro si quieres, ya atenderé yo.
_: No, no, tranquilo, todo está bien, ¿verdad Zayn?
Z: Sí, claro.
P: Eso espero.
Peter rodeó mi cintura con sus brazos y se acercó a mi oreja para susurrarme algo.
P: ¿Está él aquí?
Negué con la cabeza.
P: Si pasa algo o no quieres tener que atenderle me avisas, ¿vale?
Asentí con la cabeza, me dio un beso en el pelo y se fue de nuevo hacia la trastienda, no sin antes mirarme de nuevo, le dije adiós con la mano y me giré para hablar de nuevo con Zayn.
Z: ¿Quién es ese?
_: Peter, un amigo.
Z: ¿Amigo?
_: Sí, amigo, tal y como suena, a-m-i-g-o.
Z: Ya, vale...
_: ¿No crees que deberías ir saliendo con esos dos helado antes de que se derritan y tu novia se preocupe por ti?
Z: Debería sí. ¿Pero antes puedo pedirte algo?
_: No me pidas que le llame o le dé otra oportunidad.
Z: No, no, nada de eso. Eso he obviado decirlo, creo que no funcionaría.
_: No, no lo haría. ¿Entonces?
Z: ¿Puedes salir de detrás de ese mostrador y darme un abrazo? Hace mucho que no te veo y quiero abrazarte si es posible.
_: Claro idiota.
Me quité el delantal para no mancharle y justo cuando iba a salir de detrás del mostrador me di cuenta de que quizás notaría mi barriga, así que rápido la metí para adentro intentado esconderla, todavía no era muy gorda por lo que creo que conseguí disimularlo bastante. Me acerqué a él que me esperaba con los brazos tendidos y le abracé, la verdad es que yo llevaba tiempo necesitando un abrazo de estos y saber qué estaban todos bien.
_: ¿Los demás están bien?
Z: Sí, por lo general sí, aunque se te echa de menos. Lux suele preguntar mucho por ti.
_: Esa niña es adorable.
Z: Mucho.
Me separé un poco de él para mirarle a los ojos, tenía que pedirle algo.
_: ¿Puedo pedirte algo yo a ti ahora?
Z: Claro, lo que quieras.
_: Prométeme que no le dirás nada de esto a Liam, no le dirás que me encontraste en tus días de vacaciones aquí, por favor.
Z: Pero _...
_: Solo prométemelo Zayn, necesito que lo hagas.
Z: Lleva buscándote mucho tiempo y ahora...
_: Zayn...
No podía ir ahora corriendo a contárselo y que se presentara a los dos días aquí buscándome, lo echaría todo a perder, si yo quería que supiese donde estaba o contarle lo de su hijo ya me encargaría yo, no quería que terceras personas fuesen las que se lo dijeran.
Z: Está bien, te lo prometo.
_: Gracias.
Le abracé todavía más fuerte y cuando nos separamos me miró a los ojos y asintió, sabía que no me iba a defraudar y que cumpliría su promesa.
Z: Será mejor que me vaya.
_: Anda trae esas copas de helado que ya están medio deshechas, te prepararé otras.
Le preparé otro par de copas de helado y se las entregué en mano.
Z: Me ha encantado verte y saber que estás bien.
_: Lo mismo digo.
Z: A ver si llamas algún día, yo prometo no decir nada.
_: Trato hecho. Adiós Zayn.
Z: Adiós mocosa.
Le saqué la lengua antes de que se fuera, le encantaba llamarme así desde siempre. Volví a mi puesto de trabajo, después de servir a unas cuantas personas Peter acabó con el inventario y vino a verme, a ver como iban las cosas por allí y qué había pasado con Zayn, se lo expliqué todo y no quedó muy convencido, creía que Zayn iría corriendo a contárselo todo a Liam y la habría cagado, pero yo confiaba en Zayn y le veía capaz de hacer eso.
[Dos meses después...]
[Narra Zayn]
Ya estábamos en vísperas de Navidad, volvíamos a tener unos días de fiesta para disfrutar de la familia y los amigos en casa. Pero creo que no todos lo íbamos a disfrutar, Liam seguía tan deprimido como el día que _ se marchó, no conseguía levantar cabeza, intentaba hacerse el fuerte para tenernos contentos a todos como siempre, pero todos sabíamos que estaba destrozado por dentro y se pasaba el día pensando en ella y más en estas fechas, si todo hubiera seguido como hasta el momento ahora hubieran cumplido dos años de relación, pero todo se tuvo que joder.
La verdad es que a mí me amortizaba el haber tenido que mentirle cuando volví de mis pequeñas vacaciones con Perrie en Nueva Zelanda, le dije que no la había visto a pesar de su insistencia, se lo había prometido a _ pero Liam era mi hermano y lo que le estaba haciendo desde luego que muy bonito no era.
Fui a verle a su casa de Londres antes de irme a cada de mi familia en Bradford, iba a ir a desearle feliz navidad, aunque sabía de sobras que para él no lo iba a ser para nada.
Li: Hola Zayn.
Z: ¿Qué tal Liam?
Li: Bien supongo. Anda pasa.
Entré a su casa y desde luego que allí no parecía que en cuatro días fuera a ser navidad, estaba todo como siempre, no había ni un solo adorno por toda la casa.
Z: Vaya, veo mucho ambiente navideño por aquí...
Li: Demasiado diría yo... _ era la que se encargaba de todo eso, ya lo sabes.
Z: Ya bueno, pero ella ahora no está, podrías haber puesto algo tú, ¿no crees?
Li: Zayn por favor...
No, la verdad es que mucho no estaba ayudando, pero es que yo ya no sabía ni como actuar delante de él sin sentirme culpable por la gran mentira que le había dicho hacía un par de meses.
Li: ¿Bueno, y tú no deberías estar en Bradford con tu familia?
Z: Salgo en un rato para allá, ¿Tú no vas este año con al tuya?
Li: Quizás vaya un día de estos...
Z: Bueno, pues yo solo venía a despedirme ya desearte una feliz navidad.
Li: Ah, vale, gracias y igualmente. Se intentará pasar lo mejor que se pueda supongo...
Z: Joder tío, sabes que odio verte así, ¿no?
Li: Y yo odio estar así, pero es lo que hay, no puedo pensar en otra cosa ya lo sabes y menso en estas fechas... Todo me recuerda a ella.
Z: Liam... Yo...
Li: ¿Qué?
Z: Nada, nada, solo creo que deberías salir a despejarte un rato o pasar todas las navidades con tu familia, intentar pensar en otras cosas.
Li: Eso es imposible.
Z: Nada es imposible.
Li: Discutible.
Z: Para nada.
Li: Anda, anda, calla ya.
Z: A sus ordenes sargento. Bueno, yo debería irme ya que he quedado para recoger a Perrie del estudio en media hora e irnos juntos a Bradford.
Li: Me parece bien, pasadlo bien por allí y dale recuerdos a tu familia de mi parte.
Z: Eso está hecho.
Nos acercamos hasta la puerta de salida de casa de Liam, le di un abrazo con un par de palmadas en la espalda antes de separarme y darme media vuelta, entonces pensé que no podía verle más así, que eso tenía que acabar, era mejor que lo supiera de una vez y que yo dejara de sentirme culpable, quizás me odiaría de por vida por no habérselo dicho antes pero o se lo decía ya y me quitaba ese peso de encima y se lo quitaba a él o no iba a poder seguir viviendo sabiendo eso y engañándole.
Z: ¡Liam!
Abrió de nuevo la puerta y asomó la cabeza por ella para ver qué quería ahora.
Z: Tengo algo que decirte.
Li: Pues venga, dime.
Z: Sé donde está _.
Li: ¡¿Qué?!
Z: Es una larga historia, te pido que no me mates, pero sé donde está exactamente de Nueva Zelanda.
Li: ¡¿Y por qué no me lo has dicho antes?!
Z: Tranquilo Liam, tranquilo. Es complicado joder, se lo prometí, pero no puedo más, llevo demasiado tiempo guardándome esto y mintiéndote.
Li: Bueno, vale, pero dime, ¡¿Dónde está?! ¡¿Dónde la puedo encontrar?!
Le di el nombre y la dirección exacta de la heladería donde trabajaba _ y donde esperaba que siguiera trabajando, menos mal que me fijé bien antes de salir de allí.
Li: Gracias tío, espero encontrarla. Ahora que podrías habérmelo dicho antes.
Z: Lo sé, y lo siento, pero _ me hizo prometer que no te diría nada y...
Li: Tranquilo, no pasa nada, lo entiendo. Solo espero que siga trabajando allí y la encuentre sin falta.
Z: Sí, eso espero yo también...
Liam estaba muy acelerado, quizás no había hecho bien en decírselo, o no era el momento, bueno, ahora ya daba igual, lo mejor sería que fuera a buscarla, aclarara las cosas con ella y resolvieran sus problemas. A ver si así por lo menos las cosas mejoraban un poco. Liam estaba a punto de entrar a casa cuando recordé al tipo aquel que estaba con _ el día que al vi, según ella no eran nada pero a mí desde luego no me habían causado esa impresión.
Z: Liam espera, tienes que saber algo más.
Li: ¿Qué?
Z: Vigila con lo que haces, ¿vale?
Li: ¿A qué viene eso Zayn?
Z: Que tengas cuidado con lo que digas y haces, _ no estaba sola el día que yo la vi.
Li: ¿Cómo que no estaba sola? Zayn explícame eso ahora mismo.
Z: Yo la vi y bueno estaba con un chico pero...
Li: ¿Era su novio?
Z: No lo sé Liam, no lo sé, yo le pregunté pero ella me dijo que no, pero yo... Bueno, no lo sé, tengo mis dudas, podría haberme mentido perfectamente. Además, de esto hace ya dos meses, puede haber pasado de todo en este tiempo.
Li: ¡Joder! Solo espero no tener que encontrarme con ningún gilipollas a su lado o...
Z: O nada Liam, o nada ha pasado medio año desde que se fue, desde la última vez que la viste, si ha rehecho su vida es normal. Vigila con lo que haces, te lo digo muy enserio.
Li: Sabes que no voy a poder soportar verla en los brazos de otro, ¿verdad?
Z: Lo sé, por eso te estoy contando lo que vi, no quiero que te lleves una sorpresa si ella está con alguien...
Li: De todas formas gracias por haberte sincerado conmigo.
Liam corrió a abrazarme, yo le abracé fuerte, ojalá pudiera ir con él y ayudarle, algo en mí creía que todo esto podía no acabar tan bien como debería.
Li: Creo que sé como puedo recuperarla.
Z: Pues espero que lo consigas, nada me haría más feliz.
Li: Desde luego que a mí tampoco. Ahora será mejor que vaya a sacar un billite de avión al primer vuelo a Nueva Zelanda que salga si quiero recuperarla cuanto antes.
Z: Desde luego. Muchas suerte Liam.
Li: Gracias otra vez Zayn.
Le di un par de palmadas en la espalda y luego me separé de él, entró a casa y yo fui pensativo hacía mi coche para seguir con mi vida.
[Narra Liam]
Lo que me acababa de decir Zayn había hecho que todas las puertas se abrieran de nuevo, ahora volvía a sentirme vivo, tenía que encontrarla como fuera y recuperarla costase lo que costase, yo sabía que aunque podía estar con otro, cosa que me aterraba pensar, yo podría volver a conquistarla, lo sabía y nadie iba a hacer cambiar ese pensamiento en mí. No había dejado de amarla ni un solo día durante estos seis meses y algo me decía que ella a mí tampoco.
Metí cuatro cosas en una maleta, compré un billete de avión todo lo rápido que puede y partí hacia el aeropuerto, no tenía tiempo que perder.
[Narra _]
P: ¿Pero qué haces ahí? Anda baja que te vas a hacer daño.
_: Que no pasa nada, espera que acabe de poner estas luces.
P: Que no, baja que te vas a hacer daño tú y el bebé, baja venga, ya las coloco yo.
_: Bff Está bien...
P: Así me gusta.
Peter me dio la mano para ayudarme a bajar de la escalera y se subió él a acabar de adornar el árbol. Entre los dos terminamos de decorarlo y luego nos fuimos a arreglar. Hoy que era noche buena cenaríamos en casa, Peter había invitado a toda su familia y yo estaba un poco estresada intentando tenerlo todo a punto para cuando llegaran todos y entre mi super barriga y Peter que cada dos por tres estaba impidéndome hacer algo para que no me hiciera daño según él no me ayudaban. Habíamos pensado pasar noche buena con su familia y volver para fin de año a mí casa y así poderle presentar a toda mi familia a Peter que todavía no les conocía.
P: Wow, estás preciosa _.
_: Gracias, tú tampoco estás nada mal. Anda, ayúdame a acabar de preparar la cena.
[Narra Liam]
Mierda, me había presentado en la dirección exacta que me había dado Zayn pero allí no estaba _ trabajando, genial, encima era el día de noche buena y no sabía donde iba a poder encontrarla.
X: ¿Qué desea tomar?
Me giré y me di cuenta de que un hombre un tanto mayor estaba detrás del mostrador del local mirándome, normal, me había quedado parado allí sin más pensando qué hacer.
Li: Emm Bueno... No sé...
X: Hombre, me imagino que si está aquí es por que quiere tomar algo, ¿no cree usted?
Li: Sí, bueno... La verdad es que venía buscando a alguien.
X: Ah, pues haberlo dicho antes hombre. ¿De quién se trata?
Li: ¿_? ¿Sabe usted quién es?
X: Ah, sí claro, _, trabaja aquí, bueno, ahora mismo no, pero suele estar por aquí.
Li: ¿Y podría decirme dónde puedo encontrarla?
X: En casa de mi hijo debe estar, luego iremos a cenar allí toda la familia junta así que supongo que estará por allí ayudándole.
Li: Ah... Comprendo...
¿Esto que quería decir? ¿Lo que me había dicho Zayn de que _ estaba con otro era cierto? No, por favor, eso no podía ser verdad, todo lo complicaría.
X: ¿Qué eres un amigo de _?
Li: Emm sí, sí, algo así.
X: Comprendo... Me imagino que habrá venido a verla por navidad, no suele venir nadie a visitarla, la pobre estaba muy sola antes de encontrar a Peter.
Li: Sí, algo me contó...
Mentí, a ver cuanto le podía sacar a aquel hombre, por lo menos ahora tenía un nombre, Peter, esa parecía ser mi peor pesadilla para las próximas horas o días.
X: ¿Y habían quedado aquí?
Li: No, bueno, venía a darle una sorpresa pero no había caído en la cuenta de que hoy era noche buena y que probablemente no estaría por aquí y tampoco tengo la dirección de su casa ni me coge el teléfono...
X: Ah, pues tranquilo, no te preocupes que yo ahora mismo te doy su dirección, seguro que le hace mucha ilusión verle.
Li: Muchas gracias señor.
X: De nada hombre, aquí tienes.
El hombre me entregó un papel con la dirección de la casa del tal Peter ese escrita en él y me di media vuelta para salir del local.
Li: Adiós y muchas gracias de nuevo.
X: Adiós, espero que la encuentre y le dé esa sorpresa.
Me despedí con la mano del hombre y salí de allí, conocía algo de aquella ciudad por haber estado de paso en el último tour pero no tanto como para conocer calles concretas así que cogí el primer taxi que pasó y le pedí que me llevara con urgencia a la dirección que había apuntada en aquel papelito.
En mi cabeza solo cabía el pensamiento de cómo estaría, de cómo sería ese reencuentro después de seis meses, pero a la vez tenía miedo de no conseguir lo que iba buscando, de que no quisiera saber nada de mí y me mandara a la mierda, o de que el tal Peter ese estuviera metido de por medio y me complicara mucho más las cosas, pero prefería no pensar en esa tercera persona y solo pensar en como iba a llevar a cabo mi plan para recuperarla.
[Narra _]
Estaba poniendo la mesa cuando llamaron a la puerta, dejé lo que estaba haciendo y fui a abrir, era pronto todavía para que llegaran los invitados, pero siempre hay quién llega antes de tiempo.
_: ¡Ya voy yo Peter!
P: ¡Vale!
Me dirigía hasta la puerta, y al abrir no me encontré con ninguna cara conocida, delante de mí únicamente había un grupo de niños que venían cantando villancicos. Les escuché con una sonrisa en la cara hasta que acabaron de cantar y luego les di unos cuantos caramelos y les deseé una feliz navidad. Cuando estaban a punto de irse uno me entregó un sobre rojo, me dijo que alguien se lo había dado para que me lo entregara y luego el niño salió corriendo para reunirse con el resto, aquello me intrigó, ¿Una carta para mí? ¿De quién sería? Cerré la puerta y volví hasta el salón, me dejé caer en el sillón y di un par de vueltas a la carta sobre mis manos para ver si ponía algo en el sobre pero ni un diminuto rastro de nada que pudiera indicar su procedencia tenía.
P: ¡¿Quién era _?!
_: ¡Unos niños que venían cantando villancicos! ¡¿Necesitas que te ayude?!
P: ¡No, no, tranquila, tú descansa!
Le hice caso, me quedé allí sentada con el sobre entre mis manos, si era para mí debía abrirlo, ¿no? Tampoco debía ser nada malo o eso esperaba. Dentro había una especie de postal con algo escrito, pero no estaba escrito a mano, sino que era un mensaje escrito con recortes de letras de revistas y periódicos, la verdad es que eso le daba un cierto aire terrorífico, me recordaba a las típicas notas de secuestro o asesinato de las pelis.
¿Y esto? El mensaje no estaba firmado por nadie, y yo no sabía muy bien qué era lo que quería decir, así que preferí pensar que simplemente era una broma de mal gusto del niño que me lo había entregado y no darle mayor importancia.
"Ding-Dong"
Otra vez llamaban de nuevo a la puerta, a ver si esta vez eran ya los invitados. Volví a ir a abrir yo y esta vez tampoco había ninguna cara conocida a la puerta, tan solo había una niña con un enorme ramo de rosas en las manos y lo sostenía hacía mí.
X: Toma, esto es para ti.
_: ¿Para mí?
X: Sí.
Justo en el momento en que lo cogí la niña desapareció, salió corriendo y yo me quedé allí parada, totalmente desconcertada, volví a cerrar la puerta y entré de nuevo a casa. Esta vez fui a la cocina en busca de Peter a ver si sabía a qué venía lo de ese ramo, quizás era cosa suya, aunque si tenía relación con la cartita de antes no lo creía o para mí ese mensaje no tenía ninguna relación con él.
_: Peter.
P: Dime, ¿Y ese ramo?
_: ¿No has sido tú?
P: No...
_: ¿Entonces?
P: No sé... ¿Quién lo ha traído?
_: Una niña pequeña, pero ha salido corriendo antes de que pudiera preguntarle nada.
P: Que raro...
_: Bueno, pues nada, lo pondré en un jarrón, por lo menos disfrutaremos de lo bonitas que son las rosas mientras su dueño no venga a por ellas porque me imagino que se habrán equivocado.
Cogí uno de los jarrones que había por la casa y coloqué las flores con un poquito de agua para que no se secasen, mientras hacía esto vi que asomaba algo de color plateado de entre las rosas, lo saqué y era otra nota como la de antes, una nota con letra de revistas pegadas con un mensaje.
¿Y esto? Desde luego que quién fuera que estuviera mandando estas notas la dirección de su destinatario la tenía muy mal apuntada porque en aquella casa aquellas rosas y aquellos mensajes no cuadraban para ninguno de los dos habitantes.
Iba de vuelta al salón cuando volvió a sonar el timbre, a ver quién era ahora, seguro que otro niño y otra notita, como si lo viera. Y efectivamente, al asomar la cabeza por la puerta me encontré a otro grupito de niños que parecía que venían a cantar villancicos, por lo menos esta vez no eran los de antes. El problema es que no cantaban villancicos exactamente, es que cantaban algo totalmente diferente, algo así:
Aquello me tenía totalmente desconcertada, ¿A qué venía esa canción? ¿Y por qué la cantaban esos niños? Pero en escasos segundos apareció la respuesta a todas mis preguntas siguiendo con aquella canción. Me quedé paralizada, helada por unos segundos, ¿Cómo no había caído antes? Quería huir antes de que todo saliera mal, antes de que me descubriera, pero mi cuerpo no reaccionaba y él cada vez estaba más cerca de mí provocando escalofríos por todo mi cuerpo, dejándome sin respiración con su maldita presencia.
P: Entra dentro si quieres, ya atenderé yo.
_: No, no, tranquilo, todo está bien, ¿verdad Zayn?
Z: Sí, claro.
P: Eso espero.
Peter rodeó mi cintura con sus brazos y se acercó a mi oreja para susurrarme algo.
P: ¿Está él aquí?
Negué con la cabeza.
P: Si pasa algo o no quieres tener que atenderle me avisas, ¿vale?
Asentí con la cabeza, me dio un beso en el pelo y se fue de nuevo hacia la trastienda, no sin antes mirarme de nuevo, le dije adiós con la mano y me giré para hablar de nuevo con Zayn.
Z: ¿Quién es ese?
_: Peter, un amigo.
Z: ¿Amigo?
_: Sí, amigo, tal y como suena, a-m-i-g-o.
Z: Ya, vale...
_: ¿No crees que deberías ir saliendo con esos dos helado antes de que se derritan y tu novia se preocupe por ti?
Z: Debería sí. ¿Pero antes puedo pedirte algo?
_: No me pidas que le llame o le dé otra oportunidad.
Z: No, no, nada de eso. Eso he obviado decirlo, creo que no funcionaría.
_: No, no lo haría. ¿Entonces?
Z: ¿Puedes salir de detrás de ese mostrador y darme un abrazo? Hace mucho que no te veo y quiero abrazarte si es posible.
_: Claro idiota.
Me quité el delantal para no mancharle y justo cuando iba a salir de detrás del mostrador me di cuenta de que quizás notaría mi barriga, así que rápido la metí para adentro intentado esconderla, todavía no era muy gorda por lo que creo que conseguí disimularlo bastante. Me acerqué a él que me esperaba con los brazos tendidos y le abracé, la verdad es que yo llevaba tiempo necesitando un abrazo de estos y saber qué estaban todos bien.
_: ¿Los demás están bien?
Z: Sí, por lo general sí, aunque se te echa de menos. Lux suele preguntar mucho por ti.
_: Esa niña es adorable.
Z: Mucho.
Me separé un poco de él para mirarle a los ojos, tenía que pedirle algo.
_: ¿Puedo pedirte algo yo a ti ahora?
Z: Claro, lo que quieras.
_: Prométeme que no le dirás nada de esto a Liam, no le dirás que me encontraste en tus días de vacaciones aquí, por favor.
Z: Pero _...
_: Solo prométemelo Zayn, necesito que lo hagas.
Z: Lleva buscándote mucho tiempo y ahora...
_: Zayn...
No podía ir ahora corriendo a contárselo y que se presentara a los dos días aquí buscándome, lo echaría todo a perder, si yo quería que supiese donde estaba o contarle lo de su hijo ya me encargaría yo, no quería que terceras personas fuesen las que se lo dijeran.
Z: Está bien, te lo prometo.
_: Gracias.
Le abracé todavía más fuerte y cuando nos separamos me miró a los ojos y asintió, sabía que no me iba a defraudar y que cumpliría su promesa.
Z: Será mejor que me vaya.
_: Anda trae esas copas de helado que ya están medio deshechas, te prepararé otras.
Le preparé otro par de copas de helado y se las entregué en mano.
Z: Me ha encantado verte y saber que estás bien.
_: Lo mismo digo.
Z: A ver si llamas algún día, yo prometo no decir nada.
_: Trato hecho. Adiós Zayn.
Z: Adiós mocosa.
Le saqué la lengua antes de que se fuera, le encantaba llamarme así desde siempre. Volví a mi puesto de trabajo, después de servir a unas cuantas personas Peter acabó con el inventario y vino a verme, a ver como iban las cosas por allí y qué había pasado con Zayn, se lo expliqué todo y no quedó muy convencido, creía que Zayn iría corriendo a contárselo todo a Liam y la habría cagado, pero yo confiaba en Zayn y le veía capaz de hacer eso.
[Dos meses después...]
[Narra Zayn]
Ya estábamos en vísperas de Navidad, volvíamos a tener unos días de fiesta para disfrutar de la familia y los amigos en casa. Pero creo que no todos lo íbamos a disfrutar, Liam seguía tan deprimido como el día que _ se marchó, no conseguía levantar cabeza, intentaba hacerse el fuerte para tenernos contentos a todos como siempre, pero todos sabíamos que estaba destrozado por dentro y se pasaba el día pensando en ella y más en estas fechas, si todo hubiera seguido como hasta el momento ahora hubieran cumplido dos años de relación, pero todo se tuvo que joder.
La verdad es que a mí me amortizaba el haber tenido que mentirle cuando volví de mis pequeñas vacaciones con Perrie en Nueva Zelanda, le dije que no la había visto a pesar de su insistencia, se lo había prometido a _ pero Liam era mi hermano y lo que le estaba haciendo desde luego que muy bonito no era.
Fui a verle a su casa de Londres antes de irme a cada de mi familia en Bradford, iba a ir a desearle feliz navidad, aunque sabía de sobras que para él no lo iba a ser para nada.
Li: Hola Zayn.
Z: ¿Qué tal Liam?
Li: Bien supongo. Anda pasa.
Entré a su casa y desde luego que allí no parecía que en cuatro días fuera a ser navidad, estaba todo como siempre, no había ni un solo adorno por toda la casa.
Z: Vaya, veo mucho ambiente navideño por aquí...
Li: Demasiado diría yo... _ era la que se encargaba de todo eso, ya lo sabes.
Z: Ya bueno, pero ella ahora no está, podrías haber puesto algo tú, ¿no crees?
Li: Zayn por favor...
No, la verdad es que mucho no estaba ayudando, pero es que yo ya no sabía ni como actuar delante de él sin sentirme culpable por la gran mentira que le había dicho hacía un par de meses.
Li: ¿Bueno, y tú no deberías estar en Bradford con tu familia?
Z: Salgo en un rato para allá, ¿Tú no vas este año con al tuya?
Li: Quizás vaya un día de estos...
Z: Bueno, pues yo solo venía a despedirme ya desearte una feliz navidad.
Li: Ah, vale, gracias y igualmente. Se intentará pasar lo mejor que se pueda supongo...
Z: Joder tío, sabes que odio verte así, ¿no?
Li: Y yo odio estar así, pero es lo que hay, no puedo pensar en otra cosa ya lo sabes y menso en estas fechas... Todo me recuerda a ella.
Z: Liam... Yo...
Li: ¿Qué?
Z: Nada, nada, solo creo que deberías salir a despejarte un rato o pasar todas las navidades con tu familia, intentar pensar en otras cosas.
Li: Eso es imposible.
Z: Nada es imposible.
Li: Discutible.
Z: Para nada.
Li: Anda, anda, calla ya.
Z: A sus ordenes sargento. Bueno, yo debería irme ya que he quedado para recoger a Perrie del estudio en media hora e irnos juntos a Bradford.
Li: Me parece bien, pasadlo bien por allí y dale recuerdos a tu familia de mi parte.
Z: Eso está hecho.
Nos acercamos hasta la puerta de salida de casa de Liam, le di un abrazo con un par de palmadas en la espalda antes de separarme y darme media vuelta, entonces pensé que no podía verle más así, que eso tenía que acabar, era mejor que lo supiera de una vez y que yo dejara de sentirme culpable, quizás me odiaría de por vida por no habérselo dicho antes pero o se lo decía ya y me quitaba ese peso de encima y se lo quitaba a él o no iba a poder seguir viviendo sabiendo eso y engañándole.
Z: ¡Liam!
Abrió de nuevo la puerta y asomó la cabeza por ella para ver qué quería ahora.
Z: Tengo algo que decirte.
Li: Pues venga, dime.
Z: Sé donde está _.
Li: ¡¿Qué?!
Z: Es una larga historia, te pido que no me mates, pero sé donde está exactamente de Nueva Zelanda.
Li: ¡¿Y por qué no me lo has dicho antes?!
Z: Tranquilo Liam, tranquilo. Es complicado joder, se lo prometí, pero no puedo más, llevo demasiado tiempo guardándome esto y mintiéndote.
Li: Bueno, vale, pero dime, ¡¿Dónde está?! ¡¿Dónde la puedo encontrar?!
Le di el nombre y la dirección exacta de la heladería donde trabajaba _ y donde esperaba que siguiera trabajando, menos mal que me fijé bien antes de salir de allí.
Li: Gracias tío, espero encontrarla. Ahora que podrías habérmelo dicho antes.
Z: Lo sé, y lo siento, pero _ me hizo prometer que no te diría nada y...
Li: Tranquilo, no pasa nada, lo entiendo. Solo espero que siga trabajando allí y la encuentre sin falta.
Z: Sí, eso espero yo también...
Liam estaba muy acelerado, quizás no había hecho bien en decírselo, o no era el momento, bueno, ahora ya daba igual, lo mejor sería que fuera a buscarla, aclarara las cosas con ella y resolvieran sus problemas. A ver si así por lo menos las cosas mejoraban un poco. Liam estaba a punto de entrar a casa cuando recordé al tipo aquel que estaba con _ el día que al vi, según ella no eran nada pero a mí desde luego no me habían causado esa impresión.
Z: Liam espera, tienes que saber algo más.
Li: ¿Qué?
Z: Vigila con lo que haces, ¿vale?
Li: ¿A qué viene eso Zayn?
Z: Que tengas cuidado con lo que digas y haces, _ no estaba sola el día que yo la vi.
Li: ¿Cómo que no estaba sola? Zayn explícame eso ahora mismo.
Z: Yo la vi y bueno estaba con un chico pero...
Li: ¿Era su novio?
Z: No lo sé Liam, no lo sé, yo le pregunté pero ella me dijo que no, pero yo... Bueno, no lo sé, tengo mis dudas, podría haberme mentido perfectamente. Además, de esto hace ya dos meses, puede haber pasado de todo en este tiempo.
Li: ¡Joder! Solo espero no tener que encontrarme con ningún gilipollas a su lado o...
Z: O nada Liam, o nada ha pasado medio año desde que se fue, desde la última vez que la viste, si ha rehecho su vida es normal. Vigila con lo que haces, te lo digo muy enserio.
Li: Sabes que no voy a poder soportar verla en los brazos de otro, ¿verdad?
Z: Lo sé, por eso te estoy contando lo que vi, no quiero que te lleves una sorpresa si ella está con alguien...
Li: De todas formas gracias por haberte sincerado conmigo.
Liam corrió a abrazarme, yo le abracé fuerte, ojalá pudiera ir con él y ayudarle, algo en mí creía que todo esto podía no acabar tan bien como debería.
Li: Creo que sé como puedo recuperarla.
Z: Pues espero que lo consigas, nada me haría más feliz.
Li: Desde luego que a mí tampoco. Ahora será mejor que vaya a sacar un billite de avión al primer vuelo a Nueva Zelanda que salga si quiero recuperarla cuanto antes.
Z: Desde luego. Muchas suerte Liam.
Li: Gracias otra vez Zayn.
Le di un par de palmadas en la espalda y luego me separé de él, entró a casa y yo fui pensativo hacía mi coche para seguir con mi vida.
[Narra Liam]
Lo que me acababa de decir Zayn había hecho que todas las puertas se abrieran de nuevo, ahora volvía a sentirme vivo, tenía que encontrarla como fuera y recuperarla costase lo que costase, yo sabía que aunque podía estar con otro, cosa que me aterraba pensar, yo podría volver a conquistarla, lo sabía y nadie iba a hacer cambiar ese pensamiento en mí. No había dejado de amarla ni un solo día durante estos seis meses y algo me decía que ella a mí tampoco.
Metí cuatro cosas en una maleta, compré un billete de avión todo lo rápido que puede y partí hacia el aeropuerto, no tenía tiempo que perder.
[Narra _]
_: Que no pasa nada, espera que acabe de poner estas luces.
P: Que no, baja que te vas a hacer daño tú y el bebé, baja venga, ya las coloco yo.
_: Bff Está bien...
P: Así me gusta.
Peter me dio la mano para ayudarme a bajar de la escalera y se subió él a acabar de adornar el árbol. Entre los dos terminamos de decorarlo y luego nos fuimos a arreglar. Hoy que era noche buena cenaríamos en casa, Peter había invitado a toda su familia y yo estaba un poco estresada intentando tenerlo todo a punto para cuando llegaran todos y entre mi super barriga y Peter que cada dos por tres estaba impidéndome hacer algo para que no me hiciera daño según él no me ayudaban. Habíamos pensado pasar noche buena con su familia y volver para fin de año a mí casa y así poderle presentar a toda mi familia a Peter que todavía no les conocía.
P: Wow, estás preciosa _.
_: Gracias, tú tampoco estás nada mal. Anda, ayúdame a acabar de preparar la cena.
[Narra Liam]
Mierda, me había presentado en la dirección exacta que me había dado Zayn pero allí no estaba _ trabajando, genial, encima era el día de noche buena y no sabía donde iba a poder encontrarla.
X: ¿Qué desea tomar?
Me giré y me di cuenta de que un hombre un tanto mayor estaba detrás del mostrador del local mirándome, normal, me había quedado parado allí sin más pensando qué hacer.
Li: Emm Bueno... No sé...
X: Hombre, me imagino que si está aquí es por que quiere tomar algo, ¿no cree usted?
Li: Sí, bueno... La verdad es que venía buscando a alguien.
X: Ah, pues haberlo dicho antes hombre. ¿De quién se trata?
Li: ¿_? ¿Sabe usted quién es?
X: Ah, sí claro, _, trabaja aquí, bueno, ahora mismo no, pero suele estar por aquí.
Li: ¿Y podría decirme dónde puedo encontrarla?
X: En casa de mi hijo debe estar, luego iremos a cenar allí toda la familia junta así que supongo que estará por allí ayudándole.
Li: Ah... Comprendo...
¿Esto que quería decir? ¿Lo que me había dicho Zayn de que _ estaba con otro era cierto? No, por favor, eso no podía ser verdad, todo lo complicaría.
X: ¿Qué eres un amigo de _?
Li: Emm sí, sí, algo así.
X: Comprendo... Me imagino que habrá venido a verla por navidad, no suele venir nadie a visitarla, la pobre estaba muy sola antes de encontrar a Peter.
Li: Sí, algo me contó...
Mentí, a ver cuanto le podía sacar a aquel hombre, por lo menos ahora tenía un nombre, Peter, esa parecía ser mi peor pesadilla para las próximas horas o días.
X: ¿Y habían quedado aquí?
Li: No, bueno, venía a darle una sorpresa pero no había caído en la cuenta de que hoy era noche buena y que probablemente no estaría por aquí y tampoco tengo la dirección de su casa ni me coge el teléfono...
X: Ah, pues tranquilo, no te preocupes que yo ahora mismo te doy su dirección, seguro que le hace mucha ilusión verle.
Li: Muchas gracias señor.
X: De nada hombre, aquí tienes.
El hombre me entregó un papel con la dirección de la casa del tal Peter ese escrita en él y me di media vuelta para salir del local.
Li: Adiós y muchas gracias de nuevo.
X: Adiós, espero que la encuentre y le dé esa sorpresa.
Me despedí con la mano del hombre y salí de allí, conocía algo de aquella ciudad por haber estado de paso en el último tour pero no tanto como para conocer calles concretas así que cogí el primer taxi que pasó y le pedí que me llevara con urgencia a la dirección que había apuntada en aquel papelito.
En mi cabeza solo cabía el pensamiento de cómo estaría, de cómo sería ese reencuentro después de seis meses, pero a la vez tenía miedo de no conseguir lo que iba buscando, de que no quisiera saber nada de mí y me mandara a la mierda, o de que el tal Peter ese estuviera metido de por medio y me complicara mucho más las cosas, pero prefería no pensar en esa tercera persona y solo pensar en como iba a llevar a cabo mi plan para recuperarla.
[Narra _]
Estaba poniendo la mesa cuando llamaron a la puerta, dejé lo que estaba haciendo y fui a abrir, era pronto todavía para que llegaran los invitados, pero siempre hay quién llega antes de tiempo.
_: ¡Ya voy yo Peter!
P: ¡Vale!
Me dirigía hasta la puerta, y al abrir no me encontré con ninguna cara conocida, delante de mí únicamente había un grupo de niños que venían cantando villancicos. Les escuché con una sonrisa en la cara hasta que acabaron de cantar y luego les di unos cuantos caramelos y les deseé una feliz navidad. Cuando estaban a punto de irse uno me entregó un sobre rojo, me dijo que alguien se lo había dado para que me lo entregara y luego el niño salió corriendo para reunirse con el resto, aquello me intrigó, ¿Una carta para mí? ¿De quién sería? Cerré la puerta y volví hasta el salón, me dejé caer en el sillón y di un par de vueltas a la carta sobre mis manos para ver si ponía algo en el sobre pero ni un diminuto rastro de nada que pudiera indicar su procedencia tenía.
P: ¡¿Quién era _?!
_: ¡Unos niños que venían cantando villancicos! ¡¿Necesitas que te ayude?!
P: ¡No, no, tranquila, tú descansa!
Le hice caso, me quedé allí sentada con el sobre entre mis manos, si era para mí debía abrirlo, ¿no? Tampoco debía ser nada malo o eso esperaba. Dentro había una especie de postal con algo escrito, pero no estaba escrito a mano, sino que era un mensaje escrito con recortes de letras de revistas y periódicos, la verdad es que eso le daba un cierto aire terrorífico, me recordaba a las típicas notas de secuestro o asesinato de las pelis.
"Siento lo que pasó, todo fue un error"
¿Y esto? El mensaje no estaba firmado por nadie, y yo no sabía muy bien qué era lo que quería decir, así que preferí pensar que simplemente era una broma de mal gusto del niño que me lo había entregado y no darle mayor importancia.
"Ding-Dong"
Otra vez llamaban de nuevo a la puerta, a ver si esta vez eran ya los invitados. Volví a ir a abrir yo y esta vez tampoco había ninguna cara conocida a la puerta, tan solo había una niña con un enorme ramo de rosas en las manos y lo sostenía hacía mí.
X: Toma, esto es para ti.
_: ¿Para mí?
X: Sí.
Justo en el momento en que lo cogí la niña desapareció, salió corriendo y yo me quedé allí parada, totalmente desconcertada, volví a cerrar la puerta y entré de nuevo a casa. Esta vez fui a la cocina en busca de Peter a ver si sabía a qué venía lo de ese ramo, quizás era cosa suya, aunque si tenía relación con la cartita de antes no lo creía o para mí ese mensaje no tenía ninguna relación con él.
_: Peter.
P: Dime, ¿Y ese ramo?
_: ¿No has sido tú?
P: No...
_: ¿Entonces?
P: No sé... ¿Quién lo ha traído?
_: Una niña pequeña, pero ha salido corriendo antes de que pudiera preguntarle nada.
P: Que raro...
_: Bueno, pues nada, lo pondré en un jarrón, por lo menos disfrutaremos de lo bonitas que son las rosas mientras su dueño no venga a por ellas porque me imagino que se habrán equivocado.
Cogí uno de los jarrones que había por la casa y coloqué las flores con un poquito de agua para que no se secasen, mientras hacía esto vi que asomaba algo de color plateado de entre las rosas, lo saqué y era otra nota como la de antes, una nota con letra de revistas pegadas con un mensaje.
"Te sigo amando como el primer día. ¿Y tú, me amas?"
¿Y esto? Desde luego que quién fuera que estuviera mandando estas notas la dirección de su destinatario la tenía muy mal apuntada porque en aquella casa aquellas rosas y aquellos mensajes no cuadraban para ninguno de los dos habitantes.
Iba de vuelta al salón cuando volvió a sonar el timbre, a ver quién era ahora, seguro que otro niño y otra notita, como si lo viera. Y efectivamente, al asomar la cabeza por la puerta me encontré a otro grupito de niños que parecía que venían a cantar villancicos, por lo menos esta vez no eran los de antes. El problema es que no cantaban villancicos exactamente, es que cantaban algo totalmente diferente, algo así:
Only half a blue sky
Candid there but not quite
I'm walking round with just one shoe
I'm a half a heart without you
I'm half the man, at best
With half an arrow in my chest
I miss everything we do
I'm a half a heart without you
Aquello me tenía totalmente desconcertada, ¿A qué venía esa canción? ¿Y por qué la cantaban esos niños? Pero en escasos segundos apareció la respuesta a todas mis preguntas siguiendo con aquella canción. Me quedé paralizada, helada por unos segundos, ¿Cómo no había caído antes? Quería huir antes de que todo saliera mal, antes de que me descubriera, pero mi cuerpo no reaccionaba y él cada vez estaba más cerca de mí provocando escalofríos por todo mi cuerpo, dejándome sin respiración con su maldita presencia.
Tenía frío, miedo, me temblaban las manos, un cúmulo de sensaciones indescriptibles recorría todo mi cuerpo, pero yo solo quería correr y huir, no quería estar allí. Una lágrima empezó a correr de mi mejilla, por qué, si yo ya no sentía nada por él, o eso creía. La canción era preciosa, pero sinceramente, solo podía pensar que era otra de sus estrategias que acabarían haciéndome daño.
Se estaba acercando y no quería que lo hiciera, por fin mi cuerpo reaccionó y me ayudó a intentar cerrar la puerta, pero ya era demasiado tarde para hacerlo, estaba tan cerca que pudo colocar sin problemas un pie en la puerta para impedirme que la cerrara. Por más que hacía fuerzas era inútil, no iba a conseguir nada, solo hacerme daño.
_: ¡Vete de aquí, no quiero verte!
Li: _ yo te amo.
_: ¡No! ¡Vete!
P: ¡¿_ qué pasa?!
No le contesté, mi llanto se incrementaba por momentos, empujaba con todas mis fuerzas la puerta y me escondía tras de ella para no tener que verle, no quería, no quería saber nada de él, en estos seis meses había conseguido olvidarme casi por completo de él y ahora tenía que volver a aparecer para tirarlo todo por tierra de nuevo.
P: ¡¿Pero _ se puede saber qué estás haciendo?! ¡¿Qué está pasando aquí?!
Dirigí mi mirada hacia Peter y vi que venía corriendo a hacia mí, cuando estuvo lo suficientemente cerca solté la puerta y corrí a abrazarle, no sé por qué, pero en aquel momento solo quería abrazar a alguien que me entendiera como él lo hacía. Me rodeó con sus brazos y me dio un beso en la cabeza, no quería soltarle, no quería girarme y tener que ver a Liam otra vez.
P: ¿Qué ha pasado pequeña?
Li: ¿Tú quién eres?
Ya estaba ahí, ahora si que no pensaba girarme, no quería que mi mirada se volviera a cruzar con la suya más, escondí mi cabeza en el pecho de Peter y deseé con todas mis fuerzas que se fuera.
P: Soy yo el que debería hacer las preguntas, ¿No crees? ¿Se puede saber qué haces en mi casa y por qué estás haciendo llora a _?
Li: Yo no...
P: Espera... Espera... ¿_ es él verdad?
Me limité a asentir con la cabeza mientras seguía sollozando y apretaba mi agarre alrededor de su cuerpo.
P: ¿Qué quieres?
Li: A ella.
P: Que yo sepa _ no te pertenece.
Li: Lo sé, solo quiero demostrarle que la sigo amando y que todo fue un malentendido.
P: Pues por lo visto no quiere escucharte ni saber nada de ti, has tenido seis meses para venir a hacer esto y te presentas ahora, ¿Para qué? ¿Para hacerle más daño? Pues te equivocas, lárgate de mi casa ahora mismo.
Li: No me pienso ir de aquí hasta que quiera escucharme.
P: Pues me parece que eso no va a pasar nunca.
Li: Me da igual, me da igual tenerme que pasar en esta puerta el resto de mi vida esperando a que me deje explicarle lo que pasó aquel día.
P: Lárgate ahora.
Li: No.
P: Lárgate y no hagas que te lo repita.
Li: No pienso hacerlo, no hasta que quiera hablar conmigo.
P: ¿Vas ha hacer que te saque yo a la fuerza?
Li: No creo que sea necesario si ella acepta hablar conmigo, sino, probablemente.
Saqué mi cabeza del pecho de Peter y busqué su mirada para pedirle que por favor no lo hiciera.
_: No lo hagas Peter, déjalo que se vaya.
P: No quiero que te vuelva a hacer daño _.
_: No lo hará, no dejaré que lo vuelva a hacer, es un gilipollas al que odio. ¡¿Lo oyes Liam?! ¡Te odio!
Li: Eso es mentira _, no me odias, solo sientes rencor hacía mí. Yo sé que todavía me amas.
_: ¡No, no te amo!
Li: Sí, sí lo haces.
Escuché sus pasos acercándose hacía donde estábamos, estaba temblando y cada vez más fuerte, apretaba mi agarre alrededor del cuerpo de Peter con más fuerza cada vez que escuchaba uno de sus pasos, no quería verle más, no.
_: Liam por favor, vete, no quiero verte.
Li: He dicho que no me iré hasta que aceptes hablar conmigo, luego si me pides que me vaya me iré, lo prometo.
_: No me hagas esto por favor... Vete ya.
Li: No puedo amor, no puedo, he venido hasta aquí para con un objetivo y no me iré sin cumplirlo.
_: ¡No me llames amor, no soy nada tuyo!
P: _ cálmate, esto no es bueno.
El corazón cada vez me iba más deprisa, tenía los nerviosa a flor de piel, no podía parar de llorar y Liam se negaba a irse y olvidarse de mí, no quería hablar con él, no quería hacerlo bajo ningún concepto, sabía que me iba a hacer sufrir fuera lo que fuera que tuviera que decirme.
Li: Pero puedes volver a serlo.
_: ¡No quiero volver a ser nada tuyo! ¡¿Me escuchas?! ¡Nad...!
Un pinchazo, un pinchazo muy fuerte en la barriga fue lo que sentí, me empecé a retorcer de dolor, me caía, no podía sostenerme en pie.
_: ¡Aaah! ¡Peter me duele! ¡Aaah!
P: Tranquila, yo te tengo, vamos al sofá.
Li: ¡¿_ estás bien?! ¡¿Qué te pasa?!
En tan solo unos segundos me encontraba en los brazos de Peter que me cargaba hasta dejarme tumbada en el sofá del salón retorciéndome de dolor.
[Narra Liam]
Estaba empeñada en no hablar conmigo como la otra vez, a diferencia de que esta vez ni siquiera quería mirarme a la cara y eso me dolía todavía más. Estaba intentando convencerla de que hablara conmigo cuando empezó a tambalearse y a quejarse, le dolía algo y Peter la cogió en brazos corriendo y la llevó al salón, yo los seguí, allí descubrí que era lo que le pasaba a _, estaba embarazada, no podía ser, pero...
Aquello me dejó de piedra, no era capaz ni siquiera de moverme, me había quedado en xoc, ¿_ embarazada? ¿Desde cuando? ¿Y Peter era el padre? No, no podía ser, esa barriga era demasiado grande... Aunque aquella vez que me llamaron... ¿Y si era yo? No, no, no podía ser, me lo habría dicho...
P: ¡¿Piensas quedarte ahí mucho tiempo más de pasmarote o crees que podrías ayudar un poco?!
Li: Emm... Sí, sí, claro, ¿Qué hago?
P: Trae un poco de agua y unas pastillas que hay sobre la mesa de la cocina.
Salí corriendo a por lo que Peter me había pedido, tardé un poco en encontrarlo pero volví con todo ella, _ seguía retorciéndose de dolor en el sofá mientras Peter intentaba calmarla. Yo la verdad es que estaba demasiado impactado y no sabía que hacer.
P: ¿_ estás mejor?
_: Me duele, me duele mucho.
P: Tómate esto a ver si mejoras.
_: No quiero esas malditas pastillas otra vez.
P: Tienes que relajarte o será peor, tómatelas.
_: No quiero, aaagh.
Li: _ por favor hazle caso y tómatelas.
_: Está bien.
Se incorporó y se tomó las pastillas que había traído yo hacía unos minutos. Esperamos un poco a ver si hacían efecto pero no parecían funcionar.
Li: ¿Estás mejor?
_: No, no estoy mejor. ¡Y tú tienes la culpa de esto! ¡Cómo le pase algo a mi hijo por tu culpa te vas a acordar de mí toda tu asquerosa vida!
P: Ey, ey, calma, no te alteres más.
Genial, ahora me sentía culpable, _ tenía razón, yo tenía la culpa de lo que estaba pasando, si hubiera sabido cual era su estado no hubiera insistido tanto o la hubiera tratado de otra manera, pero al fin y al cabo yo no sabía nada.
P: Liam, ¿Puedes coger las llaves de coche que hay en la cestita de las llaves del recibidor?
Li: Claro voy.
P: Nos vamos al hospital pequeña, todo estará bien.
_: ¿Y tú familia?
P: Deja de preocuparte por los demás, ahora solo importas tú. A ellos les llamo luego y les explico lo que ha pasado. Ahora relajate e intenta no alterarte más, ¿vale?
_: Se intentará...
Salí de la sala y cogí las llaves del coche que me había pedido Peter, él venía con _ en brazos, me hizo un gesto para que cogiera los abrigos, le eché uno a _ por encima y salimos de la casa, nos dirigimos hasta el coche de Peter y montamos los tres en él. Peter se puso al volante y yo me quedé detrás al cargo de _.
P: Espero que no la alteres más.
Li: No lo haré, lo prometo.
_ estaba estirada sobre mis piernas, mirando hacía la carretera, estaba claro que seguía sin querer saber nada de mí, pero a mí ahora el simple hecho de poder estar cerca de ella ya me bastaba.
Cuando llegamos al hospital, la cogí en brazos y la llevamos hasta la unidad de urgencias, allí se la llevaron para hacerle unas cuantas pruebas para ver si había habido algún problema, yo solo rezaba porque todo estuviera bien y se quedara en un simple susto todo aquello.
Li: Espero que no les pase nada...
P: Si les pasa algo la culpa va a ser toda tuya. Ella está así por tu culpa.
Li: Ey, tranquilito.
P: No, tranquilito no, has venido para joderlo todo.
Li: Yo no he venido a joder nada, yo solo he venido a buscar lo que era mío.
P: Tú lo has dicho, era, porque ahora ya no lo es.
Li: ¿A caso es tuyo?
P: Sí, sí lo es.
Li: Ya te gustaría. _ sigue amándome.
P: Claro, solo hay que ver como ha reaccionado al verte.
Li: Han sido seis meses, no tienes ni puta idea.
P: El que no tiene ni puta idea eres tú, que vienes aquí de héroe cuando después de engañarla no te volviste a preocupar por ella.
Li: ¿A caso tú si?
P: Pues mira sí, desde el día que llegó aquí he sido la única persona en la que ha podido confiar y que la ha apoyado en todo.
Li: ¿Pues sabes que te digo? Que muchas gracias por cuidar de ella, pero ya no hará falta que lo hagas más.
P: Lo llevas claro si crees que va a volver contigo de la noche a la mañana. Está esperando un hijo mío, no esperes que deje que se vaya así como así.
Aquello me dejó sin habla, ya no me acordaba del bebé, todo había sido demasiado rápido. Aquel tipo me estaba sacando de mis casillas, ya no sabía si lo que decía era verdad o simplemente intentaba picarme para que me sintiera más culpable todavía de lo que me sentía.
Li: ¡Cállate!
P: ¿Qué pasa? ¿Duele escuchar la verdad, no? Pues ahí la tienes.
Li: No te creo.
P: Pues creetelo, _ y yo somos pareja y ese bebé que está esperando es mío. Así que chaval, ves superándolo ya porque ella ya lo ha hecho y no quiere verte ni en pintura.
Li: Aaaaaagh.
Di un golpe con el puño al sofá donde estaba sentado, Peter me estaba haciendo perder los papeles, yo solo quería hablar con _ y aclarar las cosas, que me dijera la verdad, porque de ese imbécil no me creía nada.
X: ¿Los familiares de _?
Li: ¡Yo!
P: No perdoné soy yo, ¿Cómo está?
X: Está bien, solo ha sido un problema de nervios. Ya me ha explicado que ha vivido una situación un tanto irritante hace un rato, pero bueno, ya está todo bien, le hemos dado unos medicamentos para el dolor y en un par de horas aproximadamente podrán llevarla a casa de nuevo.
Li: ¿El bebé está bien?
P: Eso, ¿Y el bebé?
Miré a Peter con cara de asco, menudo imbécil estaba hecho, no le soportaba y encima intentaba quedar por encima de mí en cada cosa que decía.
X: Están los dos bien, no se preocupen. Y por favor, eviten otra situación como esta, puede no salir todo tan bien la próxima vez.
P y Li: Claro, no se preocupe.
La enfermera se fue indicándonos donde estaba _, los dos fuimos hasta allí pero cuando estábamos a punto de entrar a verla Peter se interpuso en mi camino para prohibirme el paso.
P: No entres ahí.
Li: Ya, claro, porque tú lo digas.
P: Claro, así me gusta, que vayas aprendiendo como funcionan las cosas.
Li: Aaagh Quítate de ahí imbécil.
P: No, no pienso dejar que entres otra vez y le hagas daño.
Li: Que te calles y te apartes.
X: Señoritos esto es un hospital, cállense, los pacientes necesitan descansar.
P: Ves lo que has hecho idiota.
Li: Que te calles de una vez y pases a ver como está _.
P: Vale, pero tú te quedas aquí.
Li: Claro, claro...
Y una mierda me iba a quedar yo ahí, tan tonto no era, necesitaba ver como estaba y que me aclarara muchas cosas. Dejé que pasara Peter primero para no alterar demasiado la situación en un principio y que dejara de hacer el idiota en la puerta de la habitación.
Esperé unos minutos hasta decidirme a entrar, pero entonces me encontré de salida a Peter, mejor, así no tendría que verle la cara allí dentro y podría colarme en la habitación sin problema.
P: Ni se te ocurra entrar mientras yo contesto la llamada.
Li: No, no, claro, descuida.
En el momento que desapareció de mi vista abrí la puerta con cuidado y entré a la habitación, en cuanto me vio se dio media vuelta en la cama, genial, seguía en el mismo plan de siempre y eso no ayudaba.
_: Vete.
Li: _ hablemos y me voy te lo prometo, pero dame una oportunidad.
_: ¿No te vas a ir sin conseguir lo que has venido buscando, verdad?
Li: No, no pienso dejarte ir otra vez sin decirte lo que tengo que decirte y lo mucho que te amo.
_: Aaagh.
Li: _ es la verdad, yo te sigo amando.
Cogí la silla que había al lado de la cama y me senté en ella, ella se dio media vuelta y quedó de cara a mí por fin.
_: Ya, bueno, yo no, siento decepcionarte.
Su voz era un tanto entrecortada, yo sabía que estaba mintiendo, sabía que no había dejado de amarme en aquellos seis meses o eso me aferraba a creer.
Li: Está bien... Pero...
P: ¡¿Se puede saber qué haces aquí idiota?! ¡Te dije que te quedaras fuera!
Li: Ey cálmate.
P: ¡No, no me calmo! ¡Lárgate!
_: Peter para.
P: ¡No _, no quiero que te haga daño otra vez!
_: No lo hará, pero si no dejo que me diga las estupideces que tiene que decirme no se irá. Así que por favor cálmate.
P: Aagh, vale, pero yo quiero estar delante escuchando lo que quiera decirte y asegurándome de que no te hace nada.
_: Está bien, pero calmaros los dos.
Los dos asentimos, no me hacía mucha gracia tener a Peter por ahí, pero mejor eso que nada. Se sentó en el sofá que había en el rincón de la habitación y nos miraba atentamente.
[Narra _]
_: Bueno, venga, empieza y acabemos con esto lo antes posible.
Li: Antes... ¿Puedo hacerte una pregunta?
_: Sí, venga.
Li: ¿Ese bebé...?
_: No vayas por ahí porque no.
Li: Pero _ tengo derecho a saberlo.
_: No, perdiste todos tus derechos cuando terminamos. Siguiente pregunta.
Li: ¿Por qué eres así conmigo? Nunca habías sido así...
_: Soy como has hecho que sea, me hiciste mucho daño Liam, no puedes venir aquí pretendiendo que te adore.
Li: No pretendo que me adores, sé lo que hice, pero te prometo que todo fue un malentendido. Solo quiero que seas sincera conmigo, si ese hijo es mío, aunque no quieras verme ni en pintura me gustaría ser parte de su vida.
Aquella conversación me estaba ablandando y eso no era bueno, quería decírselo, pero a la vez no, él me hizo mucho daño cuando me enteré de que todo era una mentira, aunque él insistiera en que todo era un malentendido como siempre, pero a la vez tenía razón, era su hijo y tenía derecho a saberlo y a formar parte de su vida de alguna manera, además que aunque ahora yo viviera con Peter, nosotros no teníamos nada y algún día él encontraría a alguien y a mí me daría una patada en el culo y me echaría de su casa, no exactamente así pero no iba a estar viviendo con él para siempre ni haciéndose cargo de un hijo que no era suyo.
P: Deja de insistir en algo que ya sabes, ya te expliqué yo la historia, deja de machacarla con eso y cuéntale lo que tengas que contarle.
_: ¿Qué historia Peter?
Li: Me explicó que vosotros éra...
P: Cállate.
Li: ¿Por qué tengo que callarme? ¿A caso es mentira?
Podía hacerme una idea de lo que podía estar pasando allí, y no sabía exactamente si quería seguirle el rollo a Peter o decirle la verdad a Liam. Aunque a decir verdad Peter no tenía derecho a decidir lo que yo iba o no a contarle a Liam.
_: Liam por favor, sigue contándome eso.
Li: Verás, él me ha dicho que vosotros eráis pareja y que ese hijo que estás esperando es suyo. Y la verdad, no creo que por el tamaño de tu barriga ese hijo sera suyo, nunca he considerado que fueras una chica que se fuera acostando con el primero que se le pasara por delante.
_: Y crees bien.
Li: Entonces... Ese bebé...
A Liam le brillaban los ojos, parecía emocionado ante aquella noticia a diferencia de mí cuando me enteré obviamente.
_: Sí, es tuyo.
Li: ¡_ eso es genial!
_: Para ti, para una madre soltera como yo no tanto.
Li: Pero _ no ves que... Espera, espera, ¿Entonces tú y él no sois nada?
_: No, solo somos amigos.
No sabía si había hecho lo correcto o la acababa de cagar de forma exagerada, ahora le había dado más esperanzas a Liam, esperanzas que era mejor que no tuviera, porque mis intenciones de volver con él eran nulas, a pesar de que aunque me hiciera la fuerte cada día y dijera que le había olvidado todo eso no era más que palabrería porque yo le seguía queriendo.
Li: ¿Por qué no me llamaste para decírmelo?
_: Por varios motivos. Uno, sí te llamé, te llamé justo cuando me enteré llorando a lágrima viva por lo desgraciada que era.
Li: ¿Entonces sí que eras tú?
_: Sí, era yo. Sigo, otro motivo fue que quería hacerte daño para devolverte de alguna manera el que tú me habías hecho a mí, no quería que supieras que tenía un hijo tuyo. Y por último, no creía que te importara, total, me ibas a dejar de todas formas y no te molestaste en venir a buscarme. Así que mejor callar y no decirte nada.
Li: Eso es mentira, me tiré mucho tiempo intentando buscarte, pero solo sabía que estabas en algún lugar de Nueva Zelanda por el pago con la tarjeta que me llegó y tenía ese número de teléfono al cual llamé varias veces y nadie cogió. No he sabido nada de tu paradero hasta hace un par de días cuando Zayn me dijo donde estabas.
_: Así que fue Zayn... Menos mal que hice que me prometiera que no te diría nada...
P: Lo ves, te dije que se lo diría, no podías confiar en él.
_: ¿Y qué querías que hiciera? Me había visto de todas maneras, ya sabía donde estaba, estaba claro que iba a ir corriendo a decírselo a Liam.
P: Ya pero...
_: No podía hacer nada Peter, nada.
Li: Vale _, ya está, no te alteres otra vez por favor.
_: No, es que se piensa que yo puedo controlar el destino joder... Más rabia que la que me da a mí no creo que le dé a él. Además, no sé por qué tenías que inventarte lo que le has contado a Liam, eso era cosa mía.
P: Solo quería protegerte...
Peter se acercó hasta donde estaba, yo solo quería llorar, no sabía a quién odiaba más, estaba rodeada de mentirosos y egoístas.
_: ¿De qué? Eso era cosa mía Peter, sabes que te debo la vida por cuidarme y acogerme como lo has hecho los últimos meses pero esto es cosas mía...
P: Tienes razón, perdóname...
_: Ya da igual... Acabemos con esto por favor...
Li: Está bien, diré lo que tenía que decir y me iré si no cambias de parecer.
Asentí, ya no sabía lo que quería, mi cabeza se había vuelto a llenar de pensamientos totalmente contrarios y que no me dejaban ver nada claro, no sabía que hacer ni decir y ahora solo me faltaba escuchar lo que fuera que tenía que decir Liam que no iba a hacer más que provocarme más líos mentarles.
Li: Mira _, yo solo quería decirte que lo que estuchaste...
_: No digas que escuché mal porqué sé perfectamente lo que escuché.
Li: No, no, si tienes razón, escuchaste lo que escuchaste y eso es más que cierto, pero el problema es que nunca acabaste de escuchar esa conversación.
_: Liam por favor, si asentías a todo lo que te decían, no cambies las cosas ahora.
Li: Claro que asentía, le daba la razón como a los tontos, solo esperaba a que llegara al final para decirle que por mucho que mi contrato diga que tienen derecho a controlar mi vida en muchos ámbitos, de mi vida privada no dice nada en absoluto y por ello nunca habría hecho lo que me pedían. _ sabes de sobras que yo te amaba, y te sigo amando como el primer día, te prometo que nada ha cambiado en estos seis meses, creo incluso que te amo más que antes.
_: Liam, esto puedes estarlo diciendo simplemente para que te crea y no ser más que otras de las tantas estrategias que utilizáis y...
Li: No lo es _, créeme, yo nunca te haría daño, ni entonces y ahora. Creo que si tan solo te pararas a pensarlo un poco te darías cuenta de ello. ¿A caso crees que si no te amara como lo hago habría venido en tu búsqueda en cuanto he sabido donde estabas? ¿A caso crees que me hubiera vuelto loco llamando al número con el que me llamaste aquella vez esperando que me cogieras el teléfono? ¿A caso crees que estaría aquí suplicándote que me creas y quieras volver conmigo? Si realmente no me importarás no estaría haciendo esto y tú lo sabes pequeña.
_: Liam yo...
Quizás tenía razón, todo lo que decía tenía lógica, mi subconsciente quería creerle pero por otro lado pensaba que quizá me estaba engañando, pero parecía tan convincente con lo que decía que no podía pasar de aquello y no creerle nada. Tenía razón en eso de que él nunca me habría hecho daño, en el año y medio que estuvimos juntos nunca dejó que nada me lo hiciera y no iba a ser él que viniera a hacérmelo después de como me había estado protegiendo hasta entonces.
Li: Quizás no quieras creerme, pero te prometo que te estoy siendo sincero. Si quieres que desaparezca de tu vida y no te moleste más lo haré, solo tienes que pedírmelo. Pero te pido por favor que lo pienses, tú y yo éramos una gran pareja, envidiable si cabe, y por un estúpido mal entendido todo se fue a la mierda. Ahora estamos a tiempo de arreglar las cosas, de volver a ser lo que éramos y de darle la familia que se merece a ese bebé. Piénsalo por favor.
_: Liam yo... Estoy muy confundida, necesito aclarar mis ideas...
Li: No tengo prisa, tómate el tiempo que creas necesario, yo estaré esperando una respuesta.
_: Gracias.
Me incorporé y le besé en al mejilla, él me besó la frente y se levantó de la silla en la que estaba sentado para salir a tomar el aire un rato, supongo que para él aquel momento había debido ser bastante duro, pero desde luego que para mí lo había sido todavía más.
P: ¿Estás bien?
_: Supongo...
P: No tienes por qué hacer algo que no quieras, ya lo sabes.
_: Lo sé, pero él... No sé lo que quiero Peter, no lo sé.
P: ¿Puedo decirte una cosa sinceramente?
_: Claro, dime.
P: Mira, tengo que serte sincero de una vez. Desde el primer día que te vi algo hizo que me fijara en ti de forma diferente de como me fijaba en el resto de chicas, al verdad es que me atraías muchísimo, en la fiesta, cuando nos besamos me decepcioné bastante por lo que me dijiste.
_: Lo siento...
P: Idiota, no pasa nada, todo está olvidado. La cosa es que desde entonces nuestra convivencia ha hecho que más de un sentimiento hacía ti aflorara en mí, antes quizás era todo más atracción, ahora supongo que es más amor.
¿A qué veía esto ahora? Otro con la misma historia no, no podía estar pensando en otro pretendiente ahora joder, bastante tenía con solucionar lo de Liam como para que ahora Peter me saliera con estas.
_: Peter yo no...
P: Espera, déjame acabar. Mira, sé que tú no sientes lo mismo por mí, no hace falta que me lo digas, me quieres pero no más que como a un buen amigo, eso quieras o no duele, duele porque sé que nunca serás mía. Pero si tengo que elegir entre verte sufrir por haber elegido mal no escogiendo a Liam en este momento, prefiero que le escojas a él y seas feliz que tener que verte deprimida de nuevo. Te hizo daño, lo sé, pero quizás esta vez no te esté mintiendo, es más, la otra vez no le dejaste explicarse, quizás entonces tampoco le hubieras creído, pero que quieres que te diga, que si después de seis meses ha vuelto a por ti, no creo que sea porque alguien se lo haya mandado, es por que realmente te ama, y sé que si vuelves con él serás feliz, se le ve en los ojos que no hay cosa que desee más que eso, y en los tuyos lo creas o no también hay algo, nunca te había visto mirar igual que miras a Liam a nadie. Así que no te equivoques de nuevo y dale una segunda oportunidad.
Aquello me había dejado de piedra, de primeras nunca me podría haber imaginado que aquellas palabras estuvieran saliendo de la boca de Peter y menos después de lo que me acababa de decir, no iba a luchar por mí sino que me pedía casi por favor que fuera con Liam. Y por otra parte, creo que me acababa de dar el último empujón para decidirme a volver con él.
_: Gracias Peter, creo que tienes razón, debería darle una segunda oportunidad, por mí y por el bebé.
P: Claro pequeña.
Se acercó a mí y me dio un beso en la frente, yo sin mucho esfuerzo me incorporé y rodeé su cuerpo con mis brazos, necesitaba un abrazo suyo y de nadie más en aquel momento, gracias a él todo al fin y al cabo había sido posible.
_: Te debo mucho Peter, no sé cómo pero algún día te lo devolveré.
P: Con que seas feliz creo que me basta.
_: Te quiero.
P: Y yo a ti. Anda, voy a llamar a Liam que creo que tienes algo que decirle.
_: Gracias de nuevo.
Peter salió por la puerta de la habitación y en pocos minutos apareció por ella Liam, parecía algo más feliz que antes de haber salido por esa puerta, solo esperaba que Peter no le hubiera dicho nada, quería darle yo la noticia personalmente.
Li: Ey, ¿cómo vas?
_: Creo que mejor que nunca.
Li: ¿Y eso?
Se acercó hasta ponerse a mi altura y se volvió a sentar en la silla, yo cogí una de sus manos y empecé a jugar con ella.
_: Liam, tengo algo que decirte.
Li: Dime pequeña.
_: Yo... Creo que nos merecemos otra oportunidad de ser felices.
Li: ¿Eso quiere decir que...?
Antes de que pudiera acabar la frase le corté con un beso en los labios, hacía tanto tiempo que no besaba esos labios y sin duda seguían teniendo ese sabor inolvidable que tanto me gustaba. Nos separamos por falta de aire y me quedé mirándole feliz por unos segundos antes de decir nada.
Li: Te amo _.
_: Y yo a ti Liam, creo que nunca dejé de hacerlo, solo estaba resentida, pero en mi interior mi amor por ti seguía tan vivo como siempre.
Li: Espero que no les pase nada...
P: Si les pasa algo la culpa va a ser toda tuya. Ella está así por tu culpa.
Li: Ey, tranquilito.
P: No, tranquilito no, has venido para joderlo todo.
Li: Yo no he venido a joder nada, yo solo he venido a buscar lo que era mío.
P: Tú lo has dicho, era, porque ahora ya no lo es.
Li: ¿A caso es tuyo?
P: Sí, sí lo es.
Li: Ya te gustaría. _ sigue amándome.
P: Claro, solo hay que ver como ha reaccionado al verte.
Li: Han sido seis meses, no tienes ni puta idea.
P: El que no tiene ni puta idea eres tú, que vienes aquí de héroe cuando después de engañarla no te volviste a preocupar por ella.
Li: ¿A caso tú si?
P: Pues mira sí, desde el día que llegó aquí he sido la única persona en la que ha podido confiar y que la ha apoyado en todo.
Li: ¿Pues sabes que te digo? Que muchas gracias por cuidar de ella, pero ya no hará falta que lo hagas más.
P: Lo llevas claro si crees que va a volver contigo de la noche a la mañana. Está esperando un hijo mío, no esperes que deje que se vaya así como así.
Aquello me dejó sin habla, ya no me acordaba del bebé, todo había sido demasiado rápido. Aquel tipo me estaba sacando de mis casillas, ya no sabía si lo que decía era verdad o simplemente intentaba picarme para que me sintiera más culpable todavía de lo que me sentía.
Li: ¡Cállate!
P: ¿Qué pasa? ¿Duele escuchar la verdad, no? Pues ahí la tienes.
Li: No te creo.
P: Pues creetelo, _ y yo somos pareja y ese bebé que está esperando es mío. Así que chaval, ves superándolo ya porque ella ya lo ha hecho y no quiere verte ni en pintura.
Li: Aaaaaagh.
Di un golpe con el puño al sofá donde estaba sentado, Peter me estaba haciendo perder los papeles, yo solo quería hablar con _ y aclarar las cosas, que me dijera la verdad, porque de ese imbécil no me creía nada.
X: ¿Los familiares de _?
Li: ¡Yo!
P: No perdoné soy yo, ¿Cómo está?
X: Está bien, solo ha sido un problema de nervios. Ya me ha explicado que ha vivido una situación un tanto irritante hace un rato, pero bueno, ya está todo bien, le hemos dado unos medicamentos para el dolor y en un par de horas aproximadamente podrán llevarla a casa de nuevo.
Li: ¿El bebé está bien?
P: Eso, ¿Y el bebé?
Miré a Peter con cara de asco, menudo imbécil estaba hecho, no le soportaba y encima intentaba quedar por encima de mí en cada cosa que decía.
X: Están los dos bien, no se preocupen. Y por favor, eviten otra situación como esta, puede no salir todo tan bien la próxima vez.
P y Li: Claro, no se preocupe.
La enfermera se fue indicándonos donde estaba _, los dos fuimos hasta allí pero cuando estábamos a punto de entrar a verla Peter se interpuso en mi camino para prohibirme el paso.
P: No entres ahí.
Li: Ya, claro, porque tú lo digas.
P: Claro, así me gusta, que vayas aprendiendo como funcionan las cosas.
Li: Aaagh Quítate de ahí imbécil.
P: No, no pienso dejar que entres otra vez y le hagas daño.
Li: Que te calles y te apartes.
X: Señoritos esto es un hospital, cállense, los pacientes necesitan descansar.
P: Ves lo que has hecho idiota.
Li: Que te calles de una vez y pases a ver como está _.
P: Vale, pero tú te quedas aquí.
Li: Claro, claro...
Y una mierda me iba a quedar yo ahí, tan tonto no era, necesitaba ver como estaba y que me aclarara muchas cosas. Dejé que pasara Peter primero para no alterar demasiado la situación en un principio y que dejara de hacer el idiota en la puerta de la habitación.
Esperé unos minutos hasta decidirme a entrar, pero entonces me encontré de salida a Peter, mejor, así no tendría que verle la cara allí dentro y podría colarme en la habitación sin problema.
P: Ni se te ocurra entrar mientras yo contesto la llamada.
Li: No, no, claro, descuida.
En el momento que desapareció de mi vista abrí la puerta con cuidado y entré a la habitación, en cuanto me vio se dio media vuelta en la cama, genial, seguía en el mismo plan de siempre y eso no ayudaba.
_: Vete.
Li: _ hablemos y me voy te lo prometo, pero dame una oportunidad.
_: ¿No te vas a ir sin conseguir lo que has venido buscando, verdad?
Li: No, no pienso dejarte ir otra vez sin decirte lo que tengo que decirte y lo mucho que te amo.
_: Aaagh.
Li: _ es la verdad, yo te sigo amando.
Cogí la silla que había al lado de la cama y me senté en ella, ella se dio media vuelta y quedó de cara a mí por fin.
_: Ya, bueno, yo no, siento decepcionarte.
Su voz era un tanto entrecortada, yo sabía que estaba mintiendo, sabía que no había dejado de amarme en aquellos seis meses o eso me aferraba a creer.
Li: Está bien... Pero...
P: ¡¿Se puede saber qué haces aquí idiota?! ¡Te dije que te quedaras fuera!
Li: Ey cálmate.
P: ¡No, no me calmo! ¡Lárgate!
_: Peter para.
P: ¡No _, no quiero que te haga daño otra vez!
_: No lo hará, pero si no dejo que me diga las estupideces que tiene que decirme no se irá. Así que por favor cálmate.
P: Aagh, vale, pero yo quiero estar delante escuchando lo que quiera decirte y asegurándome de que no te hace nada.
_: Está bien, pero calmaros los dos.
Los dos asentimos, no me hacía mucha gracia tener a Peter por ahí, pero mejor eso que nada. Se sentó en el sofá que había en el rincón de la habitación y nos miraba atentamente.
[Narra _]
_: Bueno, venga, empieza y acabemos con esto lo antes posible.
Li: Antes... ¿Puedo hacerte una pregunta?
_: Sí, venga.
Li: ¿Ese bebé...?
_: No vayas por ahí porque no.
Li: Pero _ tengo derecho a saberlo.
_: No, perdiste todos tus derechos cuando terminamos. Siguiente pregunta.
Li: ¿Por qué eres así conmigo? Nunca habías sido así...
_: Soy como has hecho que sea, me hiciste mucho daño Liam, no puedes venir aquí pretendiendo que te adore.
Li: No pretendo que me adores, sé lo que hice, pero te prometo que todo fue un malentendido. Solo quiero que seas sincera conmigo, si ese hijo es mío, aunque no quieras verme ni en pintura me gustaría ser parte de su vida.
Aquella conversación me estaba ablandando y eso no era bueno, quería decírselo, pero a la vez no, él me hizo mucho daño cuando me enteré de que todo era una mentira, aunque él insistiera en que todo era un malentendido como siempre, pero a la vez tenía razón, era su hijo y tenía derecho a saberlo y a formar parte de su vida de alguna manera, además que aunque ahora yo viviera con Peter, nosotros no teníamos nada y algún día él encontraría a alguien y a mí me daría una patada en el culo y me echaría de su casa, no exactamente así pero no iba a estar viviendo con él para siempre ni haciéndose cargo de un hijo que no era suyo.
P: Deja de insistir en algo que ya sabes, ya te expliqué yo la historia, deja de machacarla con eso y cuéntale lo que tengas que contarle.
_: ¿Qué historia Peter?
Li: Me explicó que vosotros éra...
P: Cállate.
Li: ¿Por qué tengo que callarme? ¿A caso es mentira?
Podía hacerme una idea de lo que podía estar pasando allí, y no sabía exactamente si quería seguirle el rollo a Peter o decirle la verdad a Liam. Aunque a decir verdad Peter no tenía derecho a decidir lo que yo iba o no a contarle a Liam.
_: Liam por favor, sigue contándome eso.
Li: Verás, él me ha dicho que vosotros eráis pareja y que ese hijo que estás esperando es suyo. Y la verdad, no creo que por el tamaño de tu barriga ese hijo sera suyo, nunca he considerado que fueras una chica que se fuera acostando con el primero que se le pasara por delante.
_: Y crees bien.
Li: Entonces... Ese bebé...
A Liam le brillaban los ojos, parecía emocionado ante aquella noticia a diferencia de mí cuando me enteré obviamente.
_: Sí, es tuyo.
Li: ¡_ eso es genial!
_: Para ti, para una madre soltera como yo no tanto.
Li: Pero _ no ves que... Espera, espera, ¿Entonces tú y él no sois nada?
_: No, solo somos amigos.
No sabía si había hecho lo correcto o la acababa de cagar de forma exagerada, ahora le había dado más esperanzas a Liam, esperanzas que era mejor que no tuviera, porque mis intenciones de volver con él eran nulas, a pesar de que aunque me hiciera la fuerte cada día y dijera que le había olvidado todo eso no era más que palabrería porque yo le seguía queriendo.
Li: ¿Por qué no me llamaste para decírmelo?
_: Por varios motivos. Uno, sí te llamé, te llamé justo cuando me enteré llorando a lágrima viva por lo desgraciada que era.
Li: ¿Entonces sí que eras tú?
_: Sí, era yo. Sigo, otro motivo fue que quería hacerte daño para devolverte de alguna manera el que tú me habías hecho a mí, no quería que supieras que tenía un hijo tuyo. Y por último, no creía que te importara, total, me ibas a dejar de todas formas y no te molestaste en venir a buscarme. Así que mejor callar y no decirte nada.
Li: Eso es mentira, me tiré mucho tiempo intentando buscarte, pero solo sabía que estabas en algún lugar de Nueva Zelanda por el pago con la tarjeta que me llegó y tenía ese número de teléfono al cual llamé varias veces y nadie cogió. No he sabido nada de tu paradero hasta hace un par de días cuando Zayn me dijo donde estabas.
_: Así que fue Zayn... Menos mal que hice que me prometiera que no te diría nada...
P: Lo ves, te dije que se lo diría, no podías confiar en él.
_: ¿Y qué querías que hiciera? Me había visto de todas maneras, ya sabía donde estaba, estaba claro que iba a ir corriendo a decírselo a Liam.
P: Ya pero...
_: No podía hacer nada Peter, nada.
Li: Vale _, ya está, no te alteres otra vez por favor.
_: No, es que se piensa que yo puedo controlar el destino joder... Más rabia que la que me da a mí no creo que le dé a él. Además, no sé por qué tenías que inventarte lo que le has contado a Liam, eso era cosa mía.
P: Solo quería protegerte...
Peter se acercó hasta donde estaba, yo solo quería llorar, no sabía a quién odiaba más, estaba rodeada de mentirosos y egoístas.
_: ¿De qué? Eso era cosa mía Peter, sabes que te debo la vida por cuidarme y acogerme como lo has hecho los últimos meses pero esto es cosas mía...
P: Tienes razón, perdóname...
_: Ya da igual... Acabemos con esto por favor...
Li: Está bien, diré lo que tenía que decir y me iré si no cambias de parecer.
Asentí, ya no sabía lo que quería, mi cabeza se había vuelto a llenar de pensamientos totalmente contrarios y que no me dejaban ver nada claro, no sabía que hacer ni decir y ahora solo me faltaba escuchar lo que fuera que tenía que decir Liam que no iba a hacer más que provocarme más líos mentarles.
Li: Mira _, yo solo quería decirte que lo que estuchaste...
_: No digas que escuché mal porqué sé perfectamente lo que escuché.
Li: No, no, si tienes razón, escuchaste lo que escuchaste y eso es más que cierto, pero el problema es que nunca acabaste de escuchar esa conversación.
_: Liam por favor, si asentías a todo lo que te decían, no cambies las cosas ahora.
Li: Claro que asentía, le daba la razón como a los tontos, solo esperaba a que llegara al final para decirle que por mucho que mi contrato diga que tienen derecho a controlar mi vida en muchos ámbitos, de mi vida privada no dice nada en absoluto y por ello nunca habría hecho lo que me pedían. _ sabes de sobras que yo te amaba, y te sigo amando como el primer día, te prometo que nada ha cambiado en estos seis meses, creo incluso que te amo más que antes.
_: Liam, esto puedes estarlo diciendo simplemente para que te crea y no ser más que otras de las tantas estrategias que utilizáis y...
Li: No lo es _, créeme, yo nunca te haría daño, ni entonces y ahora. Creo que si tan solo te pararas a pensarlo un poco te darías cuenta de ello. ¿A caso crees que si no te amara como lo hago habría venido en tu búsqueda en cuanto he sabido donde estabas? ¿A caso crees que me hubiera vuelto loco llamando al número con el que me llamaste aquella vez esperando que me cogieras el teléfono? ¿A caso crees que estaría aquí suplicándote que me creas y quieras volver conmigo? Si realmente no me importarás no estaría haciendo esto y tú lo sabes pequeña.
_: Liam yo...
Quizás tenía razón, todo lo que decía tenía lógica, mi subconsciente quería creerle pero por otro lado pensaba que quizá me estaba engañando, pero parecía tan convincente con lo que decía que no podía pasar de aquello y no creerle nada. Tenía razón en eso de que él nunca me habría hecho daño, en el año y medio que estuvimos juntos nunca dejó que nada me lo hiciera y no iba a ser él que viniera a hacérmelo después de como me había estado protegiendo hasta entonces.
Li: Quizás no quieras creerme, pero te prometo que te estoy siendo sincero. Si quieres que desaparezca de tu vida y no te moleste más lo haré, solo tienes que pedírmelo. Pero te pido por favor que lo pienses, tú y yo éramos una gran pareja, envidiable si cabe, y por un estúpido mal entendido todo se fue a la mierda. Ahora estamos a tiempo de arreglar las cosas, de volver a ser lo que éramos y de darle la familia que se merece a ese bebé. Piénsalo por favor.
_: Liam yo... Estoy muy confundida, necesito aclarar mis ideas...
Li: No tengo prisa, tómate el tiempo que creas necesario, yo estaré esperando una respuesta.
_: Gracias.
Me incorporé y le besé en al mejilla, él me besó la frente y se levantó de la silla en la que estaba sentado para salir a tomar el aire un rato, supongo que para él aquel momento había debido ser bastante duro, pero desde luego que para mí lo había sido todavía más.
P: ¿Estás bien?
_: Supongo...
P: No tienes por qué hacer algo que no quieras, ya lo sabes.
_: Lo sé, pero él... No sé lo que quiero Peter, no lo sé.
P: ¿Puedo decirte una cosa sinceramente?
_: Claro, dime.
P: Mira, tengo que serte sincero de una vez. Desde el primer día que te vi algo hizo que me fijara en ti de forma diferente de como me fijaba en el resto de chicas, al verdad es que me atraías muchísimo, en la fiesta, cuando nos besamos me decepcioné bastante por lo que me dijiste.
_: Lo siento...
P: Idiota, no pasa nada, todo está olvidado. La cosa es que desde entonces nuestra convivencia ha hecho que más de un sentimiento hacía ti aflorara en mí, antes quizás era todo más atracción, ahora supongo que es más amor.
¿A qué veía esto ahora? Otro con la misma historia no, no podía estar pensando en otro pretendiente ahora joder, bastante tenía con solucionar lo de Liam como para que ahora Peter me saliera con estas.
_: Peter yo no...
P: Espera, déjame acabar. Mira, sé que tú no sientes lo mismo por mí, no hace falta que me lo digas, me quieres pero no más que como a un buen amigo, eso quieras o no duele, duele porque sé que nunca serás mía. Pero si tengo que elegir entre verte sufrir por haber elegido mal no escogiendo a Liam en este momento, prefiero que le escojas a él y seas feliz que tener que verte deprimida de nuevo. Te hizo daño, lo sé, pero quizás esta vez no te esté mintiendo, es más, la otra vez no le dejaste explicarse, quizás entonces tampoco le hubieras creído, pero que quieres que te diga, que si después de seis meses ha vuelto a por ti, no creo que sea porque alguien se lo haya mandado, es por que realmente te ama, y sé que si vuelves con él serás feliz, se le ve en los ojos que no hay cosa que desee más que eso, y en los tuyos lo creas o no también hay algo, nunca te había visto mirar igual que miras a Liam a nadie. Así que no te equivoques de nuevo y dale una segunda oportunidad.
Aquello me había dejado de piedra, de primeras nunca me podría haber imaginado que aquellas palabras estuvieran saliendo de la boca de Peter y menos después de lo que me acababa de decir, no iba a luchar por mí sino que me pedía casi por favor que fuera con Liam. Y por otra parte, creo que me acababa de dar el último empujón para decidirme a volver con él.
_: Gracias Peter, creo que tienes razón, debería darle una segunda oportunidad, por mí y por el bebé.
P: Claro pequeña.
Se acercó a mí y me dio un beso en la frente, yo sin mucho esfuerzo me incorporé y rodeé su cuerpo con mis brazos, necesitaba un abrazo suyo y de nadie más en aquel momento, gracias a él todo al fin y al cabo había sido posible.
_: Te debo mucho Peter, no sé cómo pero algún día te lo devolveré.
P: Con que seas feliz creo que me basta.
_: Te quiero.
P: Y yo a ti. Anda, voy a llamar a Liam que creo que tienes algo que decirle.
_: Gracias de nuevo.
Peter salió por la puerta de la habitación y en pocos minutos apareció por ella Liam, parecía algo más feliz que antes de haber salido por esa puerta, solo esperaba que Peter no le hubiera dicho nada, quería darle yo la noticia personalmente.
Li: Ey, ¿cómo vas?
_: Creo que mejor que nunca.
Li: ¿Y eso?
Se acercó hasta ponerse a mi altura y se volvió a sentar en la silla, yo cogí una de sus manos y empecé a jugar con ella.
_: Liam, tengo algo que decirte.
Li: Dime pequeña.
_: Yo... Creo que nos merecemos otra oportunidad de ser felices.
Li: ¿Eso quiere decir que...?
Antes de que pudiera acabar la frase le corté con un beso en los labios, hacía tanto tiempo que no besaba esos labios y sin duda seguían teniendo ese sabor inolvidable que tanto me gustaba. Nos separamos por falta de aire y me quedé mirándole feliz por unos segundos antes de decir nada.
_: Y yo a ti Liam, creo que nunca dejé de hacerlo, solo estaba resentida, pero en mi interior mi amor por ti seguía tan vivo como siempre.










