sábado, 23 de marzo de 2013

Imagina Liam: No me juzgues tan rápido.


X: _ deja de darle besos a Mike y vámonos o la entrenadora nos matará.
_: Ves tirando ahora te alcanzo.

Dina se fue y nos quedamos solos Mike y yo.

_: Mira que llega a ser pesada a veces.
M: Ni que lo digas… ¿Por dónde íbamos?
_: Mmm creo que por aquí.

Seguí besando a Mike hasta excitarlo del todo.

 _: Cariño me tengo que ir, te espero a la salida del entrenamiento.
M: ¡¿Pero cómo me haces esto?!
_: Te quiero.

Le guiñé un ojo y me fui corriendo al entrenamiento de las animadoras.

E: Llegas tarde otra vez, ¿se puede saber dónde te metes?
_: Verá entrenadora es que estaba acabando un trabajo que tengo que entregar mañana y se me ha pasado la hora. No volverá a pasar, se lo prometo.
E: Eso dice siempre y ya lleva vario retrasos, ¿no se da cuenta de que es la capitana del equipo de animadoras y tiene que dar ejemplo?
_: Sí, discúlpeme otra vez.
E: Venga, vaya con sus compañeras y que no vuelva a pasar.

Me reuní con el resto del equipo para llevar a cabo el entrenamiento. Compartíamos pista con los del equipo de fútbol por lo que me pasaba más tiempo mirando a Mike que pendiente del entrenamiento, pero bueno, nadie se enteraba.

E: ¡Chicas ya está bien por hoy, a los vestuarios!
_: Por fin.
D: ¿Haces algo esta tarde?
_: Mm creo que no ¿Por?
D: ¿Me acompañas a comprar las cosas para la fiesta del sábado?
_: Bueno, vale.

De camino a los vestuarios me paró Mike.

M: ¿Sabes que me pones mucho con esa faldita?
_: Lo sé por eso la llevo.
M: ¿Acabamos ahora lo que hemos dejado a medias antes?
_: Creo que no, vas a tener que esperar. He quedado con Dina para ayudarla con lo de la fiesta del sábado.
M: ¿De verdad me vas a cambiar por eso?
_: Sí, ¿A no ser que quieras venir?
M: No, creo que paso. Iré con los chicos a jugar un rato.
_: Tú mismo. Cuando acabemos te llamo y si quieres acabamos eso.
M: Ya veremos… quizás entonces no quiera yo.
_: Vete a la mierda. Adiós.

Me di la vuelta y me dirigí a los vestuarios ignorando a Mike.

M: ¿No me vas a dar ni un beso de despedida?
_: No, por idiota te quedas sin.

Le saqué la lengua y volví para adentro a cambiarme.

D: ¿Qué quería Mike?
_: Nada Dina, cosas nuestras.
D: Vale.

La verdad es que Dina era un poco cortita, pero era mi mejor amiga desde hacía muchos años, éramos casi como hermanas. Me cambié y fuimos ha hacer las compras compras.


D: ¿Qué tienes pensado para la fiesta?
_: A ver, es la fiesta de celebración del equipo de fútbol por haber ganado el campeonato estatal, así que tiene que ser algo grande.
D: Sí.
_: Mis padres se van este fin de semana así que tenemos mi casa para celebrar la fiesta allí, ahora solo nos falta comprar la comida, la bebida, los adornos, encontrar un buen Dj y poco más. Así que manos a la obra
.
Después de dar unas cuantas vueltas por el centro comercial ya teníamos la comida y la bebida compradas.

D: Ven entremos aquí tienen cosas muy chulas.
_: Vale.
D: Mira, ¿Te gustan estas serpentinas?
_: Molan, nos las llevamos. Y mira esas copas en forma de pelota.
D: Me encantan, también nos las llevamos.

Estuvimos así un rato hasta que llevarnos la mitad de las tonterías que había en la tienda.


_: Hola, nos llevamos todo esto.
X: Vale, un momento.
D: Hey, tú cara me suena.
_: Si espera, tú eres uno de los frikis del campus.
X: Emm.
D: Jajaja sí. ¿Y qué haces aquí?
_: Dina a veces me pregunto como puedes llegar a ser tan tonta… ¿Tú que crees? Pues trabajar.
D: Aaah ¿Y cómo te llamas?
_: Dina basta.

Le di un pisotón para que se callara y nos pudiéramos ir de una vez de allí.

D: ¡Ay!
X: Soy Liam y sí bueno debo de ser uno de los frikis del campus por lo que veo.
D: Sí, algo así.
Li: ¿Todo esto es para la fiesta por la copa estatal?
D: Sí.
_: Puedes darte prisa nos tenemos que ir.
D: No le hagas caso no tenemos prisa.
Li: Ya casi estoy.
D: Yo soy Dina y ella es _.
_: No creo que le interese.
Li: Supongo que encantado.
D: Oye, ¿Por qué no vienes a la fiesta el sábado?
Li: Oh, vaya… yo…
_: No creo que le apetezca Dina.
D: Por favor ven, será divertido ya verás.
Li: Esto ay está.
_: Toma quédate con el cambio. Venga vámonos Dina.
D: Adiós Liam, te esperamos el sábado en casa de _.
Li: Adiós.

Por fin salimos de la tienda y nos deshicimos de Liam. ¿Qué coño le pasaba por la cabeza a Dina para invitar a ese a la fiesta?

_: ¿Se puede saber que haces?
D: Nada, caminar contigo.
_: Dina por favor. ¿Por qué has invitado al tío eses a la fiesta?
D: No sé, me parecía majo y nadie le había invitado.
_: ¿Y no crees que será por qué nadie de los del equipo se junta con él?
D: También es verdad. Bueno pues si viene ya me encargaré yo de entretenerlo o algo para que no se note mucho que está allí, ¿vale quejica? Además no me dirás que no es guapo.
_: Nada del otro mundo.
D: Pues para mí.
_: Todo tuyo. Voy a llamar a Mike a ver donde anda.

Busqué el número en la agenda de mi móvil y llamé a Mike.

_: ¿Dónde andas?
M: En casa de Tom jugando a la play. ¿Ya habéis acabado?
_: Sí, faltan un par de cosillas pero ya las compraremos mañana.
M: Pues venid a casa de Tom un rato con nosotros y luego nos vamos juntos.
_: Vale, vamos para allá.
M: Adiós.
_: Adiós.

Colgué y guardé el móvil en el bolso.

_: ¿Vienes a casa de Tom? Están allí Mike y el resto.
D: Vale.

En diez minutos estábamos en casa de Tom.

T: Hola preciosas.
_: Hola Tom.
D: Hola.
_: Toma aquí tienes toda la comida, bebida y adornos para la fiesta del sábado, guárdalos donde quieras, yo no los puedo tener en mi casa, mis padres no saben nada de todo esto, el sábado cuando se vayan vengo a por ello.
T: Joder, ¿Y dónde meto yo tanta cosa?
_: Tú sabrás.

Dejé a Tom con todos los trastos y fui en busca de Mike.

_: Cariño ya hemos llegado, gracias por salir a saludar.
M: Hey.

Mike ni siquiera me miró a la cara, estaba demasiado concentrado en el partido de fútbol que estaba jugando en la play.

_: Vaya, gracias por mirarme y darme un beso.
M: Joder _ estoy jugando una partida no puedo estar en dos sitios a la vez soy un hombre.
_: Oh vaya, es más importante la play que tu novia… Vale, vale… Luego búscame.
M: ¡Joder! Ves has hecho que me distraiga y ahora voy perdiendo.
T: Jajajaja sigue así _ y le meteré una paliza a tu novio.
_: Bah, idiotas. Me voy fuera.

Salí al jardín a tomar el aire. Mike me superaba a veces, no podía aguantar lo gilipollas que podía llegar a ser en ciertos momentos, siempre era su segundo plato a no ser que fuera para tener sexo que entonces era su prioridad número uno. Estaba ya un poco cansada, la verdad.

M: ¿Nos vamos?
_: ¿Ya has acabado de jugar a la mierda de juego ese?
M: Venga, va, no te enfades.
_: Mike me tienes harta, siempre soy tu segundo plato, ¿Te das cuenta? Me tratas como una mierda a no ser que te interese par algo. Hace una hora y media que he entrado por esa puerta y has pasado de mí, he venido aquí pensando que así llamaría tu atención y vendrías a ver que me pasaba, pero nada, tú siempre vas a tu rollo, no te importo una mierda.
M: Venga _ no te pongas así.
_: ¿Y cómo se supone que tengo que estar? Mike o pones un poco más de tu parte o esto no funciona.
M: ¿Si te doy un beso y te recompenso después lo olvidamos?
_: ¿De verdad crees que eso va a funcionar otra vez?
M: No sé, quizás sí.
_: Bff.

Continué sentada en la hamaca del jardín, estaba enfadada con Mike ¿Cómo podía ser tan cretino?

M: _ lo siento ¿vale? Soy un idiota, pero soy un idiota que te quiere. No volverá a pasar. Ahora vámonos, va.
_: Vale, acepto tus disculpas pero que sepas que el cabreo no se me va a ir así como así.
M: Vale.

Mike me dio un pequeño beso, nos despedimos de todos y salimos de casa de Tom dirección al coche de Tom.

_: Llévame a casa por favor.
M: ¿No vienes a la mía?
_: Mike por favor haz lo que te he dicho, no estoy de humor.
M: Vale, como quieras. Será mejor que descanses y te desenfades tú sola y mañana ya nos veremos.

Me despedí de Mike y entré a casa. Estuve pensando un rato lo ocurrido y decidí que lo mejor sería dejarlo pasar, perdonar a Mike y seguir con nuestra relación que aparentaba ser perfecta y que todo el mundo envidiaba, la capitana de las animadoras y el capitán del equipo de fútbol.

Los días pasaron rápido, ya era sábado, mis padres se fueron temprano por la mañana, así que tenía vía libre para ir preparándolo todo para la fiesta de aquella noche. Decidí llamar a unas amigas para que me echaran una mano con todo, en unas horas teníamos todo listo. Entonces nos empezamos a arreglar. Una vez listas empezaron a llegar los invitados.


M: Veis chicos, tengo a la novia más guapa de todo el campus, envidarme.
_: Idiota.

Le besé y se fue con el resto de los chicos por ahí.

D: ¿Crees que vendrá Liam?
_: ¿Quién?
D: Liam, el de la tienda de los adornos del otro día.
_: Aaah ¿Ese al que invitaste?
_: Sí, ese.
_: No creo la verdad, no pinta nada aquí con nosotros.
D: Jooo…
_: Dina tienes aquí a todo el equipo de fútbol para ligar con el chico que quieras, deja de pensar en ese tío y diviértete.
D: Bueno, vale.
M: ¡Venga chicos, que empiece la fiesta!

Lo estábamos pasando genial, no parábamos de bailar, cantar, hacer el idiota… Cuando de repente vino Dina con alguien.

D: Mira _ al final si que ha venido Liam.
_: Eh ¿Qué?
D: Liam, que está aquí.
_: Ah. Hola.
Li: Hola.
D: _ pensaba que no vendrías pero yo sabía que sí.
Li: Ah.
_: Bueno ya que estás aquí espero que lo pases bien. Os dejo.

Me fui a sacar la tarta que habíamos comprado para celebrar la victoria de los chicos.

_: ¡Chicos aquí traigo la tarta! Serviros vosotros mismos.
M: Está buenísima _.
_: Díselo a los de la tienda jajaja.
M: Oye, ¿Y ese que hace aquí? Que yo sepa no estaba invitado.

Giré la cabeza y vi que Mike se estaba refiriendo a Liam, solo esperaba que no se montara ningún follón porque él estuviera allí.

_: Verás, Dina lo invitó el otro día cuando fuimos a comprar las cosas para la fiesta.
M: ¿Enserio?
_: Sí. Pensaba que no vendría, pero aquí está. No hagas ninguna gilipollez, ¿vale?
M: Bueno, vale, tampoco tardará mucho en irse.

La noche iba pasando, cada vez estaban todos más borrachos, la mitad estaban metidos en la piscina, la fiesta empezaba a descontrolarse, fui en busca de Mike para que me ayudara a empezar a echar a la gente pero no lo encontraba por ninguna parte. Cuando por fin lo encontré para mi sorpresa estaba besándose con otra chica. La rabia empezó a recorrer todo mi cuerpo, será capullo, pensé. Me acerqué a los dos para separarlos inmediatamente.


X; Eh, ¿Qué haces?
_: Largaos de mi casa ¡Ya! ¡Los dos!
M::_ yo…
_: ¡Qué os larguéis os he dicho! Eres un capullo, un imbécil, un cobarde, te odio. Y tú una guarra.

La chica se fue pero Mike continuaba allí sentado.

_: ¿Qué pasa que también eres sordo? ¡Qué te largues joder!
M: _ te vas a arrepentir de esto.
_: No me voy a arrepentir de nada, eres un idiota, lo llevo sabiendo desde hace mucho tiempo, gracias por darme un motivo para dejarte. Adiós, sal de mi casa y de mi vida.

Me senté en el banco del jardín del cual se levantó Mike para irse tal y como le había pedido repetidas veces y empecé a llorar. Realmente llevaba tiempo queriendo dejarle por ser tan imbécil, pero por otra parte le quería.

Li: Hola.

Alcé la cabeza y vi a Liam junto a mí. ¿Qué quería este ahora?

_: Hola.
Li: ¿Te importa si me siento?
_: No.
Li: Te he visto discutir con tu novio, ¿estás bien?
_: ¿Tú que crees? Es bastante obvio.

Liam me abrazó, ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Siempre le había tratado mal y ahora me daba un abrazo para consolarme?

Li: ¿Mejor?
_: Sí, gracias supongo…
Li: Sé que no te caigo muy bien y que no te gusta que esté aquí contigo por lo que los demás puedan pensar, así que si quieres me voy.
_: No, quédate por favor.
Li: Vale, como quieras.
_: Aunque lo que quiero ahora mismo es echar a toda esta gente de mi casa. Voy a buscar a Dina para que me ayude.
Li: ¿Os ayudo?
_: No tranquilo, será mejor que te quedes al margen o puedes salir mal parado, van todos muy borrachos ya.

Me sequé las lágrimas y fui en busca de Dina. La encontré con unos chicos en la piscina y le hice señas para que saliera a hablar conmigo.

_: Dina necesito que me ayudes a echar a toda esta gente de mi casa.
D: Pero si lo estamos pasando genial, ven con nosotros.
_: Que no, que quiero se vayan, ¿lo entiendes?
D: Jo… Bueno vale, ahora te ayudo.

Tardamos más de una hora en conseguir que todos los asistentes a la fiesta se fueran.

D: _ me voy con Tom, nos vemos mañana.
_: Adiós.

Entré a casa, estaba toda ella desordenada y llena de basura. Menudo domingo me esperaba… Me dirigí a mi cuarto pero cuando iba a subir las escaleras vi a Liam en el jardín recogiendo un poco de toda la basura que había tirada por allí. ¿Qué hacía allí todavía? ¿Por qué no se había ido?

_: Liam vete a casa, no tienes porque hacer esto.
Li: No tranquila, no me importa.
_: Enserio, estarás cansado ve a casa ya recogeré yo todo esto mañana.
Li: He dicho que no, no te voy a dejar recogiendo todo esto tú sola.
_: Cabezota. Bueno pues te ayudo.

Nos pusimos a recoger los dos todos los restos de la fiesta hasta dejar la casa mínimamente decente.

_: Siéntate te traeré algo de beber.
Liam se sentó en el sofá y yo fui a por un par de Coca-Colas.
_: Toma.
Li: Gracias.

Después de darle la suya me senté junto a él.

_: ¿Por qué lo has hecho?
Li: ¿El qué?
_: ¿Por qué te has quedado conmigo a pesar de tratarte fatal siempre?
Li: Porque no creo que seas realmente así, y te he visto bastante mal después de pelearte con tu novio y he pensado que quizás querrías compañía, alguien con quien poder hablar. Y aquí estoy. Pero te digo lo mismo que antes, ¿Si quieres me voy?
_: No, quédate, y gracias por ayudarme con todo esto.
Li: De nada.
_: ¿Sabes? Tienes razón, yo no soy realmente así, a veces me siento mal menospreciando a los demás por ser diferentes a mí.
Li: ¿Entonces por qué lo haces?
_: Supongo que lo hago porque me han comido mucho la cabeza mis compañías diciéndome que no he de relacionarme con los que no son como yo, que yo soy mejor que ellos y por eso los he de tratar como los inferiores que son.
Li: Guau… ¿Eso es lo que te meten en la cabeza?
_: Algo así.
Li: ¿Y si no te gusta, por qué no intentas dejar de ser así?
_: Quizás porque hasta ahora he sido siempre la capitana de las animadoras, la novia del capitán de fútbol y me da miedo dejar todo eso de la do y sentirme rechazada por el resto y que ellos me han la vida imposible por haberlos traicionado.
Li: Entonces no creo que sean tus amigos si no te aceptan tal y como eres. Solo aceptan a la persona que ellos han creado.
_: Ya lo sé y me gustaría poder cambiar eso, pero no se ni por donde empezar.
Li: Yo te puedo ayudar si quieres.
_: Creo que ya bastante  te he molestado, no me voy a aprovechar más de ti.
Li: Lo hago por que quiero, no por obligación.
_: Bueno, vale. ¿Y por dónde crees que debo empezar?
Li: ¿Ya has dejado a Mike, no?
_: Sí.
Li: Yo creo que lo siguiente es que dejes el grupo de las animadoras.
_: Bff… Eso va a ser difícil, llevo desde que empecé el instituto perteneciendo a ellas.
Li: Pero es la mejor forma de romper los lazos que te unen a esas personas.
_: La verdad es que sí. ¿Pero que será de mí cuando haga eso¿
Li: Ha y más vida fuera de todo ese mundo, eh.
_: Lo sé, pero si hago eso me quedaré sola…
Li: ¿Hola? YO no te voy a dejar sola, te he dicho que te voy a ayudar, seré algo así como tu primer amigo de tu nueva vida. ¿Qué te parece?
_: Gracias Liam.

Sin pensármelo dos veces le di un abrazo para agradecerle lo que estaba haciendo por mí.

_: Voy a ponerme algo más cómodo, ahora vuelvo y seguimos hablando.
Li: Vale.

Subí a mi habitación y cuando bajé ya cambiada Liam se había quedado dormido en el sofá, me supo mal despertarle así que cogí una manta y le arropé con ella. Acto seguido subí a mi habitación a dormir yo también. Nunca hubiera pensado que alguien a quien había estado maltratando durante mucho tiempo ahora fuese mi amigo y me fuera a ayudar a reconstruir mi vida.

[A la mañana siguiente]

Me desperté con un dolor de cabeza terrible, resaca supongo, aunque tampoco había bebido mucho la noche anterior. Estaba en la cama cuando un delicioso olor empezó a llegar a mi nariz, ¿De dónde venía? ¿Habían llegado mis padres a casa? Que raro… Me levanté y fui en busca del intruso.

_: ¿Quién anda ahí?
Li: Buenos días.
_: Joder Liam que susto me has dado, pensaba que se había colado alguien en casa.
Li: Sí, claro, y el ladrón te había dejado preparado el desayuno.
_: Oye pues no hubiera estado mal.
Li: Toma, aquí tienes tu desayuno.

Liam me acercó un café y un plato lleno de tortitas recién hechas.

_: ¿Liam por qué te tomas tantas molestias? Puedes irte a casa, estoy bien, me sabe mal que te quedes aquí conmigo tengo la impresión de que te estoy utilizando demasiado.
Li: Anda, como y cala, si me quedo es porque quiero, no porque tú me lo pidas.
_: Bueno, vale.

Empecé a comer el desayuno, nunca había probado nada tan bueno.

_: LIam esto está de muerte.
Li: Gracias. ¿Qué planes tienes para hoy?
_: Ninguno, supongo que acabar de recoger lo de ayer y deprimirme sola en casa.
Li: Aaah no, no, no. Tú no te vas a deprimir aquí sola, yo te voy a alegrar el día ya verás.
_: Ves porque creo que abuso de ti…
Li: ¿Y tú no te das cuenta de que lo hago por gusto?
_: Vale, a ver, ¿Qué propones?
Li: Pasar el día en casa pero haciendo algo divertido.
_: Algo divertido ¿Cómo que?
Li: Ya se nos ocurrirá algo, pero lo primero de todo va a ser acabar de limpiar la casa, así no habrá que preocuparse más por ellos y luego a disfrutar del día.
_: Vale, pues venga, manos a la obra.

En un par de horas la casa estaba tal y como la habían dejado mis padres antes de irse.

_: Estoy cansadísima de limpiar ¿tú no?
Li: Bastante.
_: Gracias, si tengo que esperar a que vengan Dina, Tom y el resto podría seguir esperando.
Li: Para algo está tu nuevo amigo.
_: Ya te llamaré más a menudo cuando mi madre me mande limpiar.
Li: Eeeh.
_: Era broma. Vamos a sentarnos un rato a descansar.
Li: ¿Tienes hermanos?
_: No, ¿Por?
Li: Como tienes la play y el FIFA…
_: Ah, sí, bueno, son míos, los compré por Mike, pero la verdad es que soy más aficionada yo a jugar con ellos que él.
Li: Entonces no te importará que te rete…
_: Adelante, vas a perder.
Li: Eso ya lo veremos monina.

Puse el juego y nos picamos por ver quien ganaba.


_: ¡Toma, golazo!
Li: ¡¿Pero que…?!
_: No rabies Liam, voy ganando, no pasa nada, era de esperar.
Li: No por mucho tiempo… ¡Toma, ahí tienes el primero!
_: Aaaah. Aún no está todo perdido, quedan 20 minutos de juego, todavía tengo tiempo de aplastarte.
Li: No podrás.

Se nos pasó volando el tiempo mientras jugábamos a la play.

_: ¡Te he ganado, te he ganado y no una, dos veces, dos!
Li: Ya vale, ¿no?
_: No, no, no. ¡Te he ganado, te he ganado!
Li: Porque me he dejado ganar.
_: Escusas, escusas…
Li: Tengo hambre.
_: Yo también, me apetecen galletas.
Li: ¿Galletas?
_: Sí, voy a ver si quedan de las que hace mi madre, es que están buenísimas.

Fui a la cocina y volví sin nada, no quedaban.

_: Pues no queda ni una, se las debe haber comido mi padre, es un glotón.
Li: Pues las hacemos nosotros.
_: Venga, vale. ¿Qué necesitamos?
Li: No lo sé muy bien… Creo que azúcar, harina, levadura, huevos y no sé si alguna cosa más…
_: Que bien vamos… Lo que salga de aquí dudo que sea comestible.
Li: Yo también, pero nosotros lo intentaremos.
_: Claro, venga vamos allá.

Preparamos todo lo que creíamos necesitar para hacer las galletas y nos pusimos a mezclarlo todo cada uno por su parte.

_: Las mías estarán más buenas.
Li: Pero si has echado un montón de azúcar, eso va a ser incomestible.
_: Mentira, mira las tuyas, les has echado levadura a montones vas a hacer magdalenas en vez de galletas.
Li: Anda calla.

Liam me lanzó un puñado de harina a la cara y me dejo perdida.

_: Eeeeh Te vasa enterar.
Cogí el paquete de harina y volqué un poco sobre su cabeza.
_: Vaya a nevado en el país Liamlandia.
Li: Que graciosa… Verás ahora.

Liam volvió a coger harina con las manos y me la empezó a lanzar a puñados, yo pera defenderme hacía lo mismo.


L: Creo que ya no queda más harina que malgastar…
_: Eso parece, habrá que seguir cocinando a no ser que quieras que te tire los huevos ahora.
Li: No, mejor seguimos con nuestro intento de galletas.

Seguimos cocinando cada uno su bandeja de galletas hasta que las tuvimos metidas en el horno.

Li: Que desastre… Tienes todo el pelo lleno de harina.
_: Pues anda que tú. Anda ven que te la sacudo.

Me acerqué a Liam y le revolví el pelo hasta quitarle toda la harina que tenía.

_: Vale, ya está.
Li: Ahora ven tú que te quito la quite también.

Liam me sacudió el pelo y me quitó toda la harina, después sonó el horno.

_: ¡Ya están las galletas!
Li: Ahora veremos quien ha ganado.
_: Yo, yo, yo.
Li: No cantes victoria antes de tiempo.

Liam sacó las galletas y las colocó un una bandeja.

_: ¿Vemos una peli mientras nos las comemos?
Li: Vale. ¿Qué vemos?
_: ¿Una ve miedo?
Li: ¿Seguro?
_: Si por fa.
Li: Vale.

Puse la película y nos sentamos en el sofá a verla.

_: Liam te lo diré de tal manera que no te enfades… Tus galletas son incomestibles.
Li: Lo estoy notando…. Las tuyas están buenas.
_: No mientas, se pueden comer pero buenas, lo que se dice buenas no están.
Li: Sí, es verdad. Por esta vez has ganado.
_: ¡Toma! _ 2 – Liam 0.
Li: La venganza se sirve en plato frío recuérdalo.
_: Uiii que mal rollito
Li: Calla que empieza la peli.

Tuve que coger una manta para taparme la cara en ciertos momentos de la película porque me moría de miedo. De repente sonó mi móvil, era un mensaje de Mike, lo leí, decía que quería verme y aclarar las cosas.

Li: ¿Pasa algo?
_: No, nada.
Li: ¿Entonces, qué miras?
_: Un mensaje que me acaba de enviar Mike.
Li: ¿Y qué quiere ese idiota ahora?
_: Emm bueno, quiere hablar conmigo para arreglar las cosas.
Li: ¿No pensarás decirle que sí, verdad?
_: Es que… Yo… Liam…

Liam me hizo un gesto para que me callara y me besó, nunca había sentido ninguna sensación tan fuerte en un beso como aquella vez.

Li: Esto… Yo… Perdona.
_: No, no, no pasa nada… Yo… Me están llamando ahora vuelvo.

Salvada por el móvil, aunque no quería hablan con Mike.

_: ¿Si?
M: _ tenemos que hablar.
_: Yo no tengo nada que hablar contigo, ya te dije ayer todo lo que te tenía que decir. Adiós.
M: _ no seas cría.
_: Aquí el único crío eres tú, imbécil. Ya adiós por segunda vez.

Colgué, la verdad es que no quería saber nada de Mike, pero ahora tenía un problema más grande llamado Liam. ¿Por qué me había besado? ¿Y por qué había sentido que me gustaba, si lo conocía desde hacía tan solo unas horas? ¿Qué le decía yo ahora? Cogí aire y volví al salón a sentarme junto a él.

Li: De verdad que lo siento, yo no quería…
_: Déjame probar una cosa.

Me acerqué a él y le volví a besar, sentí exactamente lo mismo que la vez anterior, la verdad es que Liam era monísimo y era muy buen chico, quizás me estaba enamorando de él.

Li: ¿Y esto?
_: Necesitaba hacerlo, necesitaba ver que sentía realmente.
Li: ¿Y bien…?
_: Quizás me gustes un poquito. La verdad es que me pareces muy mono y eres la persona que más se ha preocupado por mí desde hace mucho tiempo.
Li: Vaya, gracias. ¿Te puedo decir una cosa sin que te enfades?
_: Claro.
L: Yo llevo pillado por ti mucho tiempo, no me preguntes porque, supongo que pasa sin más, y contra más me has ignorado este tiempo más me iba enamorando de ti y bueno supongo que gracias a tú amiga ahora estoy aquí, contigo y puedo hacer esto.

Liam me volvió a besar, a este ritmo me iba a dejar sin aliento con tanto beso.

_: No lo sabía, aunque eso es ser un poco masoca, eh. Lo siento si te he tratado mal todo este tiempo, ahora ya sabes porque era.
Li: No pasa nada de verdad. ¿Y qué se supone que vamos ha hacer ahora?
_: No sé, tampoco creo que sea bueno ponernos a salir juntos tan precipitadamente.
Li: No, no.
_: Vamos a conocernos mejor y el tiempo dirá.
Li: Vale. Vamos a acabar de ver la peli.

Me apoyé en el hombro de Liam y me dormí mientras veíamos juntos la película. Cuando desperté Liam no estaba, vi que había una nota en la mesita del comedor, la leí “Siento haberme ido sin despedirme pero es que estás tan guapa cuando duermes que no he querido despertarte. Tienes la cena preparada en la cocina. Mañana nos vemos en clase. Liam Xx”

_: ¡Qué encanto de chico!

Efectivamente, fui a la cocina y allí estaba mi cena con otra nota que decía así “Espero que te guste, ya me contarás mañana que tal. Te quiero. Liam”.

_: ¡Este chicos es un amor!

Me comí todo lo que había preparado Liam, estaba todo buenísimo. Cuando acabé me fui a dormir pero antes estuve pensando lo que había pasado aquel día con Liam y que era lo que realmente quería, porque no podía hacerle daño, no a Liam, después de lo que se había preocupado por mí. Tenía que tener las cosas bien claras, debía olvidarme de Mike completamente si quería estar con LIam.

A la mañana siguiente me desperté y vi un mensaje de mis padres diciendo que no volvería hasta el fin de semana siguiente que iban a alargar un poco más sus días de vacaciones. Me vestí, cogí mis cosas y me fui a clase.

Hasta la hora del almuerzo no coincidí con nadie, ni Mike, ni Dina, ni Tom y tampoco Liam. Pensé que sería mejor así, aunque a este último no me hubiera importa verle.

Li: Hey, _.

Hablando del Rey de Roma, por allí aparecía.


_: Hola LIam.
Li: ¿Cómo está la dormilona?
_: Bien, ¿vienes conmigo a almorzar a la cafetería?
Li: Vale.

Fuimos juntos a la cafetería y allí nos sentamos en una mesa algo apartada del resto.

Li: ¿Y bien? ¿Te gustó la cena?
_: ¿Bromeas? Estaba todo buenísimo, ahora galleta no me hagas otra vez.
Li: No, no, estaban malísimas sin duda.
_: perdona la pregunta pero ¿Tú y yo tendemos alguna clase juntos?
Li: Mates y química.
_: Vale, es que como llevo metida en una burbuja desde que entré aquí pues…

Alguien me interrumpió tocándome el hombro para que me girara.

M: Vaya, ya veo que has hecho un nuevo amigo.
_: Piérdete Mike, no voy ha hablar contigo.
M: Ven.
_: Que no.
M: ¿De verdad crees que vas a estar con este fracasado?
_: Pues mira sí, prefiero estar con este fracasado como tú le llamas y ser una fracasada yo también antes que estar contigo, gilipollas.
M: Serás puta.
_: ¿Se puede de que coño vas?
M: De tu novio y te vienes conmigo.

Mike empezó a tirar de mí para levantarme y llevarme con él.

_: ¡Qué me sueltes imbécil!
Li: Oye tú ¿estás sordo? Suéltala.
M: Mirad chicos el fracasado me está dirigiendo la palabra, por favor, lárgate.
_: ¡Mike me haces daño, suéltame!
Li: ¡Qué la sueltes!

Vi como Liam se acercaba a Mike y le pegaba un puñetazo, del cual Mike me soltó y ellos dos empezaron una pelea.

_: ¡Parad! ¡Basta! ¿Y vosotros que miráis? Tom ayúdame a separarlos por favor.

Tom me echó una mano y consiguió separarlos. Liam tenía un ceja y el labio sangrando y Mike solo se había hecho un par de rasguños en la cara.

_: ¡¿Sois tontos o qué coño os pasa?!
M: Que bajo has caído _. Vete con él y no vuelvas, no quiero verte más, eres una guarra.
_: Tranquilo, no me verás más gilipollas.
Me giré para mirar a Liam.
_: ¿Estás loco? ¿Como se te ocurre meterte con él?
Li: ¿De verdad pensabas que iba a dejar que te tratara así?
_: Aaag Anda vamos a curarte.

Me fui a casa con Liam saltándonos un par de clases para curarle las heridas que le había hecho Mike en la pelea.

_: Ven que te cure esas dos heridas.
Li: Da igual.
_: No, no da igual, ven.

Le curé las heridas como pude porque no dejaba de quejarse.

Li: ¡Aaaaah! Me escuece.
_: Pues no haberte pegado con Mike como un gilipollas.
Li: ¿Qué no entiendes que no puedo ver que te hagan daño? No puedo.
_: Ya, y yo tampoco puedo ver como te pegan a ti una paliza y mírate.
Li: No es lo mismo.
_: ¿Ah, no? Yo diría que sí. Y que sepas que Mike no lo va a dejar ahí, va a ir a por ti otra vez, lo conozco mejor que él a si mismo.
Li: Da igual, no volveré a verle, dentro de dos días me voy.
_: ¡¿Qué?! ¡¿Dónde?!
Li: Te lo iba a decir per…
_: Déjate de tonterías, ¡¿Dónde te vas?!
Li: Me voy a Parías a estudiar con una beca.
_: ¡¿Qué?! ¡Liam eso es genial! Me alegro mucho por ti. Aunque me vas a abandonar ahora que estoy más sola que nunca y eres al único que tengo.
Li: Ya… He estado pensando en quedarme y ano ir, quiero estar aquí contigo, sé que me vas a necesitar.
_: No, no, tú te vas a París. Ya me las arreglaré yo aquí como sea, me haré cirugía estética para pasar desapercibida por el campus si hace falta y que me dejen en paz.
Li: ¡Ala! Tampoco hará falta tanto.
_: ¿Y por cuánto tiempo te vas?
Li: En principio los seis meses que quedan de clase y si las notas son buenas me quedaré allí el próximo año también.
_: Qué guay. Espero que te vaya todo genial.

No me lo podía creer, ahora que había encontrado a alguien que me quería y me cuidaba y yo sentía lo mismo por él que él hacia mí, a pesar de no expresarlo, se iba y me dejaba sola allí. La tristeza que me provocaba la marcha de Liam empezó a apoderarse de mí y deje caer un par de lágrimas de mis ojos que Liam vio a la perfección a pesar de intentar esconderlas.

Li: Hey, no llores.
_: Es que… No quiero que te vayas Liam.
Li: Pues no me iré.
_: No, osea, quiero que te vayas pero te voy a echar de menos, ahora que  veo realmente que eres una gran persona, que me cuidas y estás por mí como nadie lo hace te vas…

Liam me dio un abrazo para que me calmara.

Li: Hacemos una cosa, cada vez que me necesites me llamas, ¿sí?
_: Sí.

Nos quedamos en completo silencio, un silencio un tanto incómodo, hasta que decidí romperlo.

_: Liam.
Li: ¿Si?
_: Te quiero.

Sin pensármelo dos veces me puse de puntillas y le besé.

Li: ¿No habíamos quedado en solo amigos?
_: Sí, pero si quieres podemos cambiar eso.
Li: ¿Estás segura? ¿Seguro que quieres salir con este friki?
_: Sí, quiero que seas mi friki.
Li: Y tú serás mi pequeña.

Liam me volvió a besar tiernamente y pude notar como sonreía durante el beso.

_: Mis padres no vuelven hasta el fin de semana, si te quieres quedar a hacerme compañía hoy, ya que luego no te veré en una buena temporada.
Li: ¿A ti te va lo atrevido, no? ¿Osea me pides salir a dos días de que me vaya para volver sabe dios cuando?
_: Se puede decir que sí. Bueno ¿Qué me dices, te quedas?
Li: Claro.

Pasamos el día juntos como el anterior, me encantaba estar en compañía de Liam, me sentía protegida a su lado.

Li: Es hora de irme, mañana paso a recogerte para ir a clase.
_: Vale.

Le di un pequeño beso en los labios y Liam desapareció en su coche. ¿Estaba loca? Probablemente, ¿Cómo se me ocurría ponerme a salir con alguien a quien no iba a ver en unos cuantos meses? Probablemente no funcionaría pero yo quería intentarlo, tenía alguna esperanza de que funcionara, no veía a Liam como el típico chico que se separa de su novia dos días y se busca a otra, Liam no era así.

[A la mañana siguiente]

Li: Vamos _, baja ya, llevo esperándote más de 15 minutos.
_: Dicen que lo bueno se hace esperar. Buenos días quejica.

Le di un beso y salimos de casa para montarnos en el coche e ir a clase.

Li: ¿Qué tienes ahora?
_: Filosofía, rollazo.
Li: No será para tanto.
_: Contando que la profesora me odia, sí.
Li: Jajajaja exagerada. Bueno, nos vemos luego.

Liam me dio un beso para despedirse y dejarme a la puerta de mi clase.

M: Bueno, bueno, bueno, ¿Pero qué tenemos aquí? Al friki y a la traidora.
Li: Cállate imbécil.
M: ¿Qué te pasa a ti, no tuviste suficiente con lo de ayer?
_: No empecéis otra vez.
Li: No tranquila, no vale la pena.
M: Friki. ¿A si que ya me has buscado sustituto? Como puedes caer tan bajo _.
_: ¿Bajo? Perdona, caer bajo era estar contigo.
M: Que graciosa la niñata esta, ya te arrepentirás, solo te digo que aún estás a tiempo de volver conmigo.
_: Y yo te repito que te pierdas, no voy a volver contigo ni ahora, ni nunca. Olvídame por el bien de los dos.
M: Ya te he advertido, no quieres, muy bien, me buscaré a otra.
_: Aleluya, ha entendido el NO el cabeza de chorlito.
Li: _ deja de malgastar saliva hablando con él, no vale la pena.
_: Sí, será lo mejor. Nos vemos luego en el almuerzo.

Entré a clase, se me hizo eterna, odiaba filosofía, en el cambio de clase hubo algo que me llamó la atención.
Voz de megafonía: Señorito Liam Payne acuda al despacho del director.

¿Qué? ¿A dicho Liam? ¿Y si lo llamaban por la pelea del día anterior con Mike y le retiraban la beca? Si era por eso no me lo perdonaría nunca a mí misma, sabía que había estudiado muchísimo para conseguirla y debía ir a Paris.

Las dos horas siguientes se me hicieron eternas pensando en que podía haberle pasado a Liam, pero por fin llegó el almuerzo y salí de clase corriendo para ir a encontrarme con él.

_: Hey Liam, ¿Qué ha pasado? ¿Por qué te han llamado de dirección?
Li: Muchas preguntas haces tú…
_: Deja de decir tonterías, ¿Ha pasado algo?
Li: No.
_: ¿Entonces que querían?
Li: Deja de hacer tantas preguntas.
_: Joder que borde eres cuando quieres.
Li: Que no es nada de verdad.
_: Pues si no es nada me lo podrías decir, digo yo.
Li: Que pesada.
_: Hasta que no me lo digas no pienso parar.
Li: Esta bien, no tenía pensado decírtelo así pero te vienes a París conmigo. Si quieres claro.
_: ¡¿Qué?! ¡¿Yo?! ¡¿A París?! Pero si no he pedido la beca ni nada por el estilo.
Li: Pero yo sí.
_: ¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! No puede ser, si te vas en dos días, no debe ser tan fácil.
Li: Como la he conseguido es lo de menos, la cuestión es que nos vamos a estudiar juntos a París, si quieres, claro.
_: ¿De verdad me estás preguntando si quiero? ¡Pues claro que quiero idiota!

Me abalancé sobre él para besarle, estaba súper emocionada con la idea de irme a París a vivir con Liam.
Li: Creo que te olvidas de algo…

_: ¿De qué?
Li: Tus padres no saben nada de esto, habrá que pensar algo par decírselo y que no se opongan.
_: Ostras, es verdad. No creo que tengan ningún problema pero será mejor tener algo preparado para asegurarnos que me dejen.
Li: Sí, será lo mejor.
_: Buah Liam que bien. ¡Aaaaaaah! Estoy súper emocionada.
Li: Se nota, se nota.
_: Y yo pensando durante dos horas todo lo malo que podía haber pasado y era lo mejor que podía suceder.
Li: Hay que pensar siempre en positivo.
_: ¿Tienes clase ahora?
Li: No, ya he acabado.
_: Yo también, ¿vamos a mi casa?
Li: Vale.

Montamos en el coche de Liam y fuimos a mi casa, la cual supuestamente estaba vacía, digo supuestamente porque nada más entrar vi que ya habían llegado mis padres.

_: Hola mamá, hora papá.
M: Hola hija.
_: ¿Qué tal las vacaciones? ¿No volvíais el fin de semana?
M: Tú lo has dicho, volvíamos el fin de semana pero tu padre se ha puesto malo y hemos tenido que volver antes de tiempo, con lo bien que lo estábamos pasando… Es muy oportuno él.
_: Oh, vaya… Recupérate papá.
P: Gracias hija.
M: ¿Y este chico quién es _?
_: Ay, se me olvidaba presentároslo, mamá, papá, este es Liam, mi novio.
M: ¿Y Mike? Cariño no nos podemos ir ni dos días porque volvemos y está todo patas arriba.
_: Dejé a Mike el día que os fuisteis, me di cuenta de que no me quería y yo a él tampoco. Y bueno fue Liam quien estuvo a mi lado en todo momento y me confesó que llevaba enamorado de mí desde hacía mucho tiempo y yo me he enamorado de él sin saber muy bien exactamente porque y bueno nos estamos dando una oportunidad.
M: Bueno, mientras todo vaya bien y os queráis, todo estará bien. No le haga daño, eh.
Li: Descuide señora, no lo haría nunca.
_: Ves mamá, es un trozo de pan.
Li: Y tú eres preciosa.
_: Calla que me pongo roja. Mamá, papá, hay otra cosa que os quiero contar.
Li: ¿Ya?
_: Sí, ahora.
M: ¿Qué pasa chicos?
_: Verá mamá, Liam se va en dos días a estudiar con una beca a París y a mí me han concedido hoy otra, pero necesito que vosotros me deis vuestro consentimiento para poder salir del país e irme con él a estudiar a París.
M: ¿De verdad? ¿Una beca?
_: Sí, no preguntes como la he conseguido, porque no lo sé ni yo. Pero creo que sería una buena oportunidad conocer mundo y aprender un nuevo idioma que nunca va mal. ¿A qué sí LIam?
Li: La verdad es que se una muy buena oportunidad que no deberías desaprovechas ya te lo he dicho antes.
_: ¿Y bien? ¿Qué me decís?
M: Cariño, sí, ¿no?
P: Claro que sí, ve y aprovéchalo. Y tú cuídamela allí, que no le tiren la caña muchos franceses.
Li: Descuide, yo me encargaré de eso y de que no le falte de nada.
P: Este chico me gusta para ti _.
_: Jajajaja vaya dos… ¿Sí, mamá?
M: Pues claro que sí.
_: Gracias.

Les abracé y le di un beso a cada uno de mis padres para darles las gracias por dejarme ir a vivir con Liam a París.

Al día siguiente ya no asistimos a clases, lo dedicamos a preparar todo lo que íbamos a necesitar en Paris.
Y finalmente llegó el día de irnos, las dos familias vinieron a despedirnos al aeropuerto y se conocieron por primera vez.

M: Hija cuídate mucho ¿vale?
_: Sí, mamá. Os llamó cuando llegue.
P: Vale pequeña.
M: Cariño nuestra pequeña se nos va, la voy a echar tanto de menos…
_: Va mamá, no llores porque me vas a hacer llorar a mí.
M: Es que…
_: Ven aquí.

Abracé a mi madre bien fuerte y no pude evitar ponerme yo también a llorar, odiaba las despedidas, no soportaba verlos llorar porque me alejaba de ellos y mi madre no me lo estaba poniendo nada fácil.

Li: _ es hora de irnos.
_: Un momento Liam.

Esta vez abracé a mi padre y me despedí de él.

_: Estaré bien no os preocupéis, además estando con Liam no me pasará nada, es muy protector.
K: Hay que ver que buena pareja hacen mi niño y su novia.
M: Y que lo digas Karen.
K: Chicos que vaya bien, nos vemos en unos meses.
Li y _: Adiós.

Entregamos nuestros billetes y desaparecimos por la puerta de embarque par dirigirnos a montar en el avión.

Li: No llores más.
_: Es que me sabe mal dejarlos aquí solos… Pero a la vez estoy muy emocionada por irme contigo.
Li: Ellos van a estar bien aquí al igual que nosotros en París.
_: Y que lo digas.

Nada más montar en el avión me quedé dormida apoyada en Liam hasta llegar a París que fue cuando Liam me despertó.

Li: Venga dormilona, despierta que ya hemos llegado a París.
_: Emm ¿Ya?
Li: Sí, te has pasado todo el viaje durmiendo. Eres una dormilona.
_: Ya te acostumbras a verme dormir como un tronco cada día.
Li: Pues no, porque a mi no me gusta dormir así que te levantaré antes de que lo hagas tú por ti misma a las tantas.
_: Ui, ui, ui, que no nos vamos a llevar bien…
Li: llegaremos a un acuerdo.
_: Eso me parece mejor.

Salimos del aeropuerto y cogimos el primer taxi que pasó que nos llevó al piso donde viviríamos los próximos meses.

_: Guau… es enorme y precioso.
Li: ¿Te gusta? Lo elegí yo.
_: ¿A sí? Pues tienes muy buen gusto.
Li: Gracias. Ahora dúchate y ponte guapa que te tengo preparada un sorpresita.
_: A sus órdenes.

Salí de la ducha y no vi a Liam por ningún sitio, ni en la cocina, ni en el salón… Eso sí sobre la cama había una nota junto a un vestido precioso con unos zapatos a juego. Cogí la nota y la leí en voz alta “No me busques más que no estoy, me he ido. Espero que te guste el vestido, si no te gusta puedes ponerte cualquier otra cosa, la cuestión es que te montes en el taxi que te está esperando abajo que te llevará a mí. Te veo en un ratito preciosa. Liam Xx” ¿Y esto? Qué chicos más detallista por favor, me encantaba, me trataba como a una princesa de cuento.


Hice lo que me pidió, me vestí con aquel vestido y bajé en busca del taxi que me llevaría a él.

_: Hola.
X: Hola, ¿es usted _?
_: Sí, la novia de Liam.
X: De acuerdo, en marcha. Por cierto ahí tiene una bolsita que me ha dejado el señor Liam para usted.
_: Vale, gracias.

Cogí la bolsa y la abrí, dentro había una cinta negra y otra nota, en esta decía: “Me lo he pensado mejor, creo que te voy a tener más expectante a la sorpresa, esta cinta negra es para que te tapes los ojos cuando el taxi pare, yo te recogeré y te llevaré a la sorpresa. Te quiere, Liam” ¿Y ahora los ojos vendados? ¿Esto que es? ¿Qué estaba haciendo Liam? Me limité a seguir sus instrucciones. En cuanto el taxista paró me tapé los ojos y segundos más tarde noté como alguien abría la puerta del coche y me cogía de la mano.

Li: Tranquila, soy yo, sal con cuidado.

Salí a tientas del como pude del coche y le di un beso en la mejilla, o eso creo, eso de ir ciega no ayudaba.

Li: Estás preciosa.
_: Gracias, yo no pudo decir lo mismo porque no te veo. ¿No me tendrás mucho rato así, no?
Li: No, tranquila, en un momento llegamos.
_: No dejes que me caiga, eh.
Li: Tranquila, lo tengo todo controlado, tú solo vigila donde pisas.
_: ¿Estás de broma? Si no veo.
Li: Era broma mujer. Ven que entramos aquí.

Liam siguió tirando de mí, sabía que acabábamos de entrar a un edificio y poco después entramos en un ascensor.

Li: Ya casi hemos llegado y te podrás quitar esto.
_: A ver si es verdad.

El ascensor paró y salimos de allí, luego noté algo de frío, ¿Estábamos otra vez en la calle?

_: Liam aquí hace frío.
Li: Toma mi chaqueta.

Liam me puso su chaqueta sobre mis hombros y acto seguido me quitó la venda de los ojos. Al abrirlos pude ver lo que había delante de mí, el precioso paisaje de la Torre Effiel de noche sobre los campos Elíseos, era precioso y justo detrás de mí había una mesa para dos.


_: Liam esto es precioso, no tengo palabras para describirlo.
Li: ¿Entonces te gusta?
_: No me gusta.
Li: ¿No? Oh vaya…
_: Me encanta.

Rodeé su cuello con mis brazos y hice que nuestros labios se juntaran para acabar dándonos un beso lento y a su vez apasionado.

_: Te quiero.
Li: Y yo a ti princesa. Ven siéntate.

Liam me separó la silla para que me sentara y él se sentó en frente de mí.

_: Eres el mejor novio que se puede pedir.
Li: Exagerada, cualquiera haría esto por su pequeña.
_: No lo creo. Pero bueno, dejemos el tema y disfrutemos de esta preciosa cena y de las vistas.

La cena fue perfecta, de lo más romántica pero a la vez con un toque divertido. Estar al lado de Liam me hacía olvidarme del resto del mundo, ¿Por qué no lo había conocido antes? Era perfecto de los pies a la cabeza.

Li: ¿Te apetece ir a dar una vuelta por los campos Elíseos?
_: Me encantaría, París es una ciudad preciosa y todavía lo es más si la compartes con alguien como tú.
Li: Lo mismo digo, van a ser 6 meses perfectos junto a ti.
_: Como tú de perfectos.

Estuvimos paseando un rato de la mano por los campos Elíseos hasta llegar al pie de la Torre Eiffel, estaba preciosa, así iluminada.

_: Es preciosa.
Li: Tu belleza la quita protagonismo.
_: Serás tonto.
Li: ¿Quieres subir?
_: ¿De verdad?
Li: Claro, ven.

Liam me llevó con él a la entrada, nos dijeron que estaban a punto de cerrar pero que esperarían a que bajáramos, así que subimos hasta arriba.

_: Estoy muerta de subir tantos escalones… Creo que me voy a quedar aquí.
Li: Anda, vamos, ahora no te vas a quedar a medias, venga sube.

Liam me dio la mano para tirar de mí, iba cansadísima el maldito ascensor nos había dejado a un montón de metros del mirador.

Li: Venga cuatro escalones más y estamos.
_: ¡Aleluya llegamos!

Liam rápidamente me tapó los ojos.

_: ¿Pero que haces ahora?
Li: Sssh Calla y mira.

En ese momento me quitó las manos de los ojos y pude ver el precioso paisaje de París iluminado por la noche que se extendía bajo nosotros.

Li: ¿Sin palabras otra vez?
_: Totalmente. Liam todo esto es precioso…
Li: A ver que te parece esto. ¡¡Amo a _, es el amor de mi vida!!
_: Me parece que estás loco. Pero ahora es mi turno. ¡¡Amo a Liam Payne, es la persona que me ha hecho sentir lo que nunca había sentido antes por nadie y por eso lo amo, lo amo con todas mis fuerzas!!

Entonces me giré y le besé, le besé como nunca antes lo había hecho, una vez separados pude ver como le brillaban los ojos y ahí hubo algo que me dijo que no me equivocaba, que era él el indicado, el verdadero amor de mi vida, con quien quería pasar el resto de mi vida.

3 comentarios:

  1. ¡Ah! ¡Me encanta! ¿Cuándo pasarás el de Louis? Es que no pude leerlo cuando lo subiste por twitter. Pues eso, que me encantaaaaaaa.

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  2. la amo, la amo, amo la novela!!!!!!!! me encanta!!!

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