Vi a la chica que había subido al coche antes que yo
dirigirse hacia mi llorando y me hizo una señal para que subiera al coche, era
mi turno. ¿Por qué lloraba? ¿Quién estaba como profesor? Un escalofrío recorrió
todo mi cuerpo sin saber exactamente porque.
Abrí la puerta del coche y me senté intentando parecer
segura de mí misma, aunque no lo estaba en absoluto. Me abroché el cinturón y
puse las manos al volante. De lo nerviosa que estaba no me había presentado ni
había mirado siguiera al profesor, así que giré la cabeza y vi a un chico tan
solo un par de años mayor que yo quizás. El chico me estaba sonriendo con una
cierta sonrisa pícara dejando ver su preciosa sonrisa junto a un par de
preciosos hoyuelos que esta le hacía. Además tenía el pelo lleno de rizos que
le daban un aspecto todavía más sexy. Y luego estaba la mirada, ¡Qué mirada!
Tenía unos ojos tan…
X: Hey, vuelve.
_: Emm sí, sí.
X: Me parece que te has ido un poco.
_: Sí, perdón, serán los nervios.
X: ¿Nervios? Pero si has entrado la mar de decidida al
coche, no me lo creo. Además te has quedado mirándome como si no hubiera
mañana.
_: Esto… yo… ¿Empezamos?
X: ¿Tantas ganas tienes e empezar? Alumna aplicada por lo
que veo.
_: Algo así.
Genial, me había pillado de pleno embobada mirándole hacía
cinco minutos y encima era amable conmigo, me lo iba a poner difícil, si ya
estaba nerviosa de por sí, ahora encima mi profesor estaba caños y mi mirada en
vez de estar puesta en la carretera iba a estar en él.
X: ¿Hola? ¿Esto es habitual en ti?
_: Eh, ¿Qué?
X: Perderte pesando, ya van dos.
_: Emm no, no, ya me centro.
X: Sí, será lo mejor.
_: ¿Empezamos entonces?
X: Antes dime como te llamas.
_: ¿No lo tienes apuntado en la lista?
X: Sí, pero quiero oírlo de tu boca.
_: Esta bien, soy _.
X: Encantado, yo seré tu profesor en todas las prácticas que
realices y además seré tu examinador el día del examen final. Ah por cierto,
soy Harry.
_: Encantada.
H: Lo mismo digo señorita _. Empecemos.
_: Sí.
Cuanto antes empezara antes podría salir de aquel coche y de
estar en compañía de aquel chico jodidamente perfecto del cual se podía decir
que me había enamorado a primera vista. Que sí, que era guapo y un encanto,
pero era mi profesor y lo mejor era mantener las distancias.
H: Arranca el coche.
_: Vale.
Metí la llave en el contacto y arranqué el coche.
H: Ahora quita el freno de mano.
Intenté quitar el freno de mano pero no sé por qué motivo no
podía y empecé a ponerme cada vez más nerviosa.
H: Hey, tranquila, no pasa nada. Relájate y prueba otra vez.
Después de decir eso Harry se pasó la mano por el pelo para
colocárselo bien, joder que guapo era, esto no iba a salir bien… Vuelve _,
vuelve, es tu profesor y tú su alumna, eso no puede ser.
Cogí aire y volví a intentar quitar el freno de mano y por
fin lo conseguí.
H: Ves como podías. Bueno, ahora mete primera y sal con
cuidado.
_: Vale.
Cogí aire y metí primera como me había dicho Harry y salí de
el lugar donde estaba aparcado el coche para incorporare a la carretera.
H: Muy bien, ahora has de cambiar a segunda o lo quemarás.
Todo lo que me estaba diciendo Harry lo sabía, pero no era
capaz de pensar en ello, no con él allí sentado a mi lado. Genial, en vez de
segunda había metido tercera, bien _, bien. ¿Por qué no la cagas más?
H: ¡Segunda! ¡Segunda!
_: ¡Joder que no puedo!
H: Trae.
Harry colocó su mano sobre la mía y cambió por mí de marcha.
Al poner su mano sobre la mía un escalofrío recorrió mi cuerpo, tenía la piel
muy cálida para lo fría que tenía yo la mía en ese momento.
H: Guau, estás helada.
_: Ya veo…
H: ¿Estás bien? ¿Quieres parar? ¿Dejarlo para otro día?
_: Estoy bien, tranquilo, es solo que estoy un poco
despistada y no sé porque.
H: Yo creo que sí lo sé, pero vamos a dejarlo.
_: Sí, dejémoslo estar.
H: Continua recto y en dos calles giras a la derecha ¿vale?
Después de decir aquello Harry se pasó la lengua por los
labios por lo que volví a perder el control de la situación y por desgracia del
coche también.
H: ¡¿Qué haces?! ¡Frena!
_: ¡¿Qué?! ¡Joder que nos la pegamos!
H: ¡Frena, frena!
Frené como pude ya que para colmo me equivoqué de pedal y en
vez de pisar el reno pisé el acelerador. Eres idiota _, era lo único que pasaba
por mi cabeza en aquel momento.
H: Vale, ahora enserio. Vuelve ya, ¿vale? Casi nos la
pegamos con ese camión, por favor.
_: Tienes razón, no sé que coño me pasa, yo no soy así lo
prometo.
H: Estás aquí para aprender, pero lo primero que tienes que
tener en cuenta es que hay que tener los cinco sentidos puestos en la carretera
no pensando en otras cosas ¿vale?
_: Sí.
Si es que hasta enfadado estaba guapo.
H: Por favor continua.
_: Claro.
Volví a poner el coche en marcha y hice todo lo que estaba
en mis manos para poder dejar de mirar y de pensar en Harry por unos minutos
hasta que acabara la práctica, pero obviamente era casi imposible estaba allí,
sentado a mi lado y me hablaba, ¿Cómo me iba a olvidar de él?
H: ¿Crees que serás capaz de aparcar en paralelo?
_: Yo… no lo creo.
H: ES solo una prueba, si no quieres hoy lo dejamos para
otro día.
_: Bueno, vale.
H: Pues gira ahora a la izquierda y ya habremos llegado a la
autoescuela ahí aparcas donde yo te diga.
_: Vale.
Hice exactamente lo que me dijo Harry.
H: ¿Ves ese hueco de ahí?
_: Sí.
H: Pues ya sabes como lo tienes que hacer, te adelantas un
poco y marcha atrás, marcha adelante lo aparcas, ¿Sí?
_: Bff a ver.
H: Tranquila, es una práctica, no pasa nada.
_: Ya lo sé pero estoy demasiado nerviosa.
H: Pues no tienes porque estarlo, venga, coge aire respira
hondo y hazlo.
_: Vale.
La iba a cagas, lo sabía, no me podía salir bien, no si estaba
él allí. La cagada vino cuando dando marcha atrás me pasé y le pegué un buen
golpe al coche de detrás.
H: Genial…
_: Lo siento, te dije que estaba nerviosa.
H: No si digo genial porque el de atrás es mi coche.
_: Joder, lo siento, lo siento mucho de veras.
H: Da igual, tranquila, no pasa nada.
_: No, sí pasa, soy un desastre, yo no valgo para esto,
debería abandonarlo.
H: Hey, no digas eso, solo estás nerviosa. Déjalo, acabo de
aparcarlo yo.
_: De verdad Harry, lo siento mucho.
H: No pasa nada, deja de pedir disculpas. Ven sal del coche.
Salí del coche tal y como me pidió Harry y este me acercó a
él para darme un abrazo.
H: ¿Mejor?
_: Un poco.
H: no te preocupes, no eres la única que le ha pegado golpes
a otros coches aparcando, yo también lo he hecho muchas veces y de hecho,
todavía a día de hoy lo hago.
Ese comentario me hizo sentir mejor y por ello le respondí
con una sonrisa, me sentía protegida entre sus brazos pero mis sentimientos
hacia él no estaban bien, pero nada bien.
H: ¿Nos vemos mañana?
_: Sí, claro.
H: pues hasta mañana entonces.
_: Hasta mañana Harry.
Le dije adiós con la mano y me alejé de allí caminando. ¿Qué
demonios hacía ahora? ¿Pedía un cambio de profesor? Pero si lo hacía me
sentiría mal con Harry porque quizás pensaría que me había tratado mal y por
eso no le quería tener como profesor. ¿Me quedaba como estaba? Pero tampoco
podía, era demasiado aquella situación para mí, no me iba a llevar a nada
bueno. En menudo problemón me acababa de meter.
Decidí dejar de pensar en ello e ir a comer tranquilamente a
Nando’s a ver si así conseguía relajarme y olvidarme de la catastrófica
practica que acababa de dar y del profesor que me la había dado. Entré en
Nando’s y pedí mi comida, el restaurante estaba lleno casi tenías que pelearte
por una mesa, encontré un hueco y me senté antes de que alguien me lo quitara.
Decidí ponerme los cascos para aislarme de aquel lugar y perderme en el mundo
de la música, me metí tanto en él que no me di cuenta de que había un chico a
mi lado hablándome.
X: Hey, hey, ¿perdona?
_: Emm sí, sí, perdona ¿Qué querías?
Cuando alcé la vista para ver quien era me llevé una gran
sorpresa, genial estaba allí Harry, no había tenido suficiente con lo de por la
mañana que ahora también me lo tenía que encontrar allí, esto era cosa del
karma, a quien menos te quieras encontrar será a quien te encuentres, y allí
estaba Harry con su sonrisa, su mirada y sus rizos perfectos.
H: Anda pero si eres _.
_: Emm sí.
H: Que casualidad.
_: Sí, vaya…
Solo rezaba por que no se sentara junto a mí.
H: ¿Te importa si me siento contigo? Es que esto está
llenísimo hoy y no hay otro sitio.
_: Ah, no, no, claro siéntate.
Genial, ahora lo iba a tener que ver comiendo y se notaría
más todavía que me volvía loca.
H: Ya que estamos aquí los dos juntos, ¿Por qué no me
cuentas algo más de ti?
_: ¿Qué quieres saber?
H: ¿Eres de aquí?
_: ¿Sí?
H: ¿Cuántos años tienes?
_: 18.
H: ¿Estudias?
_: Sí, primer año de diseño.
H: ¿Vives sola?
_: Sí.
H: ¿Tienes novio?
_: No. Vas un poco rápido, ¿no crees?
H: no te lo tomes a mal, son simples preguntas.
_: Vale, ale.
H: Venga, pregúntame lo que quieras.
_: ¿Cuántos años tienes?
H: 19.
_: ¿Y qué haces con 19 años dando clases de conducir? ¿No
eres un poco joven?
H: Por ahí hay algo de enchufe.
_: Entiendo… ¿Eres de aquí supongo?
H: Sí.
Después de contestarme esto se volvió a colocar el pelo y
mis hormonas se volvieron a revolucionar completamente, o dejaba de hacer eso o
no me iba a hacer responsable de lo que pudiera pasar.
H: Hey, vuelve.
_: Sí, sí. Menudo día…
H: Me parece que a alguien de por aquí le gusto.
_: Ya te ha vuelto a salir la vena de ligón.
H: Algo así.
_: Madre mía… todos los tíos sois iguales.
H: Te equivocas conmigo, si quieres lo puedes comprobar tú
misma.
_: Que chulito ¿no?
H: Dejémoslo estar mejor.
_: Sí, mejor.
H: ¿Haces algo esta tarde?
¿Qué le decía, que sí? ¿Que no? Joder, que cacao mental
tenía, no sabía si lo mejor era pasar tiempo con él porque me encantaba o
olvidarle, que sería lo correcto.
H: ¿Y bien? ¿Piensas responderme hoy o mañana?
_: Ah, no, no tengo nada que hacer.
Malditos nervios, acababa de decir todo lo contrario a lo
que quería, tenía que arreglarlo.
H: Si quieres podemos ir a dar una vuelta.
Intenté esquivar su propuesta mirando mi móvil, fingiendo
que me acababa de llegar un mensaje de una amiga pidiéndome que nos viéramos en
un rato.
_: Me encantaría Harry pero me acaba de mandar un mensaje
Cris para que nos veamos en un rato, espero que no te importe.
H: Oh, vaya, que oportuna tu amiga. Bueno no pasa nada,
mañana nos vemos.
_: Sí, claro.
H: ¿No se te habrá vuelto a ocurrir dejarlo, no?
_: No. Y gracias por lo de antes. Ahora me tengo que ir.
H: Vale, adiós.
_: Adiós Harry.
Me levanté de la mesa, recogí los restos de mi comida y me
dirigí al baño. Me había conseguido librar de él, sería lo mejor, limitarme a
verle tan solo en las clases.
Cuando salía del baño choqué con alguien que entraba y se me
cayó el bolso al suelo, genial.
X: Perdón, no te había visto.
_: No pasa nada.
Al levantar la cabeza pude ver de nuevo a Harry, ¿Por qué?
¿Por qué me lo tenía que encontrar allá donde iba?
H: ¿Me estás siguiendo?
_: Yo creo que es más bien al revés.
H: Ya claro, anda, trae que te ayudo a recoger todo esto.
Todo lo que llevaba en el bolso estaba esparcido por el
suelo de la entrada del lavabo así que nos agachamos los dos a recogerlo todo.
H: Toma, creo que esto es lo último.
Justo después de decir eso Harry se volvió a pasar la lengua
por los labios y no pude controlarme, me miró con sonrisa pícara y cuando nos
levantamos del suelo me acercó a él y en tan solo unos segundos nuestras
lenguas empezaron una guerra en nuestras bocas. Harry me agarró por la cintura
y nos metió dentro de uno de los lavabos. La cosa iba subiendo de tono, Harry
empezó a darme besos por el cuello y yo cada vez estaba más excitada y por ello
no dejaba de gemir. Harry me miró y me volvió a besar, a lo que yo respondí con
un pequeño salto para agarrarme a su cintura con mis piernas y ponernos contra
la pared. Acto seguido empecé a desabrocharle los botones de la camisa lo más
rápido que pude y empecé a besarle bajando desde el cuello hasta su torso lleno
de tatuajes desnudo mientras Harry gemía con todos y cada uno de los besos.
Luego me quitó la camiseta y empezó a hacerme lo mismo a mí.
¿Qué coño estaba haciendo? No, no, esto tenía que parar, era
en lo único que pensaba en aquel momento, tenía que parar, aquello no iba bien,
quería hacerlo, pero no podía. ¿Cómo le iba a mirar a la cara después de
aquello en las clases? Tenía que pararlo.
H: Hey, ¿Estás bien?
_: Mejor que nunca te lo puedo asegurar, pero esto tiene que
parar Harry.
H: ¿Por qué? Yo no quiero que pare y tú tampoco y lo sabes.
_: Tienes razón, pero no podemos, tú eres mi profesor y yo
tu alumna, esto no está bien.
H: _ nadie se va a enterar si es lo que te preocupa.
_: Harry no me lo hagas más difícil, que ya bastante
nerviosa me pongo cada vez que te veo como para que ahora no sepa ni como
mirarte cuando lo haga la próxima vez.
Cogí mi camiseta y me la volví a poner.
_: Además es bastante cutre montárselo en un lavabo.
H: Estarás contenta, ya me has quitado todas las ganas.
Harry se colocó el pelo y empezó a abrocharse los botones de
su camisa.
_: No hagas eso.
H: ¿Qué?
_: No te peines delante de mí o me vas a matar.
H: Ahora entiendo muchas cosas.
_: Genial, bueno, salgo yo y luego sales tú.
H: Vale jefa. ¿Te acompaño a algún sitio o te vas tú sola?
_: Me voy yo sola mejor. Adiós.
H: Hasta mañana.
Salí de allí y me dirigí a mi casa. No me podía creer lo que
acababa de pasar, ¿Cómo había perdido tanto los papeles en tan solo unos
segundos? Y lo pero es que era lo que quería pero no podía, me sentía
frustrada.
Una vez en la puerta de casa me dispuse a abrir la puerta
pero no encontraba las llaves por ningún sitio, genial, las debía haber perdido
en el lavabo. ¿Y ahora que hacía? Me senté en las escaleras de la entrada a
pensar a ver a quien llamaba para que me echara una mano, entonces pasó un
coche algo familiar para mí por delante de mí y que segundos más tarde estaba
dando marcha atrás.
H: ¡Hey _!
Ala, Harry otra vez, ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!
_: ¡Hola Harry!
Me acerqué al coche para no tener que hablar a gritos desde
la otra punta de la calle y que nos escucharan todos los vecinos.
H: ¿Qué haces ahí sentada?
_: ¿De verdad te importa?
H: Oye, olvida lo de antes ¿vale?
_: Vale.
H: ¿Amigos?
_: Más bien profesor y alumna.
H: Que manía… Bueno vale, pues profesor y alumna. Tú
profesor quiere saber que hacías ahí sentada.
_: He perdido las llaves de casa, no puedo entrar.
H: Oh, vaya.
_: Supongo que se me habrán caído en el lavabo.
H: ¿Y qué piensas hacer ahora?
_: En eso pensaba ahí sentada.
H: ¿Por qué no llamas a algún familiar para que te traiga
otro juego de llaves?
_: Porque mi familia no es de aquí, ellos viven fuera, yo
estoy aquí estudiando.
H: Vaya, no lo sabía. ¿Y nadie tiene una copia de las
llaves?
_: No, que yo recuerde.
H: Que bien.
_: Sí, genial.
H: ¿Quieres pasar la noche en mi casa? No te vas a quedar en
la calle, digo yo.
_: Pero…
H: No pasará nada que tú no quieras, lo prometo.
_: La verdad es que no tengo donde ir, así que… Acepto.
H: Pues venga, sube al coche, ¿Dónde te llevo?
_: ¿A tu casa?
H: ¿No habías quedado con una amiga?
_: No, te dije una mentira para no tener que estar contigo
porque me pones de los nervios.
H: Oh, vaya jajajaja
_: A mí no me hace gracia. ¿Sabes que en realidad el bollo
de tu coche es culpa tuya, verdad?
H: ¡¿Qué?!
_: Claro, tú me pones nerviosa y yo no controlo.
H: Que bien…
_: Genial.
H: Bueno, pues vamos a casa.
_: A todo esto, ¿Tú no tendrás novia, no?
H: No, aunque si la tuviera lo de antes hubiera pasado
igual.
_: Un novio ejemplar… Los tíos así dais asco.
H: No idiota, yo no soy así. Pero es que desde que entraste
por la puerta del coche esta mañana me quedé fascinado con tanta belleza, no
tanto como tú, pero me pasó algo parecido.
_: Oh, vaya, supongo que gracias.
H: Ya hemos llegado, ven, te enseñaré la casa.
Harry me hizo una ruta rápida por toda la casa y luego nos
sentamos a ver un rato la tele hasta que Harry preparó algo de cenar. Cenamos y
me dispuse a ponerme el pijama, pero no tenía, genial.
_: ¿Harry, me dejas algo para dormir?
H: Claro ven.
Harry me rebuscó en
un cajón y me lanzó una camiseta en la que ponía “Hipsta please”, me metí al
baño y salí con ella puesta, la verdad es que me iba un tanto corta pero no le
iba a molestar más para que me buscara otra, bastante hacía dejando que me
quedara allí a dormir. Fui a la cocina a por un vaso de agua cuando me encontré
a Harry por el camino.
H: ¡Guau!
_: Cierra la boca o
te entrarán moscas.
H: Te queda mejor
que a mí esa camiseta.
_: Normal, la llevo
yo, ¿qué esperabas?
Yo seguía a lo mío
mientras Harry me hablaba.
H: Me voy a dormir,
si quieres venir a hacerme compañía ya sabes dónde estoy.
_: Sí, sí, buenas
noches.
Ni siquiera le miré
para despedirme, seguí a lo mío abriendo la nevera y llenándome un vaso de
leche, dejé el brik y de repente la puerta de la nevera se cerró de golpe. Me
asusté un poco pero luego pude ver a Harry apoyado en la puerta de nevera
colocándose el pelo y pasándose la lengua por los labios mientras me miraba de
la forma más sexy posible.
H: ¿De verdad crees
que voy a desaprovechar la oportunidad de poder dormir con la chica más guapa
de toda la ciudad teniéndola en mi propia casa?
_: ¿Sí?
H: Pues te
equivocas.
_: Harry habíamos
quedado en que nada de esto debía pasar.
H: Ya pero me lo he
pensado mejor y ya no estoy de acuerdo.
_: Harry por favor
no me lo pongas más difícil.
H: A mí me va lo
complicado ¿sabes?
_: Harry para de
mirarme así.
H: No hasta que
consiga lo que estoy buscando.
Harry cada vez me
arrinconaba más en aquella pequeña cocina y yo no sabía dónde meterme, no
podría aguantar mucho más, si me seguía mirando así iba a perder el control.
_: Harry para.
H: No, bésame y me
lo pensaré.
_: No puedo.
H: Pero sí quieres,
lo estás deseando.
_: Claro que estoy
deseando hacerlo pero no debo, perdón no debemos.
H: Ssh.
Harry puso una de
sus manos sobre mi cara y me empezó a acariciar la mejilla con ella y acto
seguido junto tanto nuestras cabezas que podía notar su aliento hasta que me
besó y nuestras lenguas volvieron a empezar una guerra en el interior bocas. Se
acabó ya no podía hacer nada, yo quería y esa fuerza era más grande que la que
me decía que no debía hacerlo, así que decidí dejarme llevar y acabar con
aquello.
H: Ves como si
querías y además te ha gustado por la cara que has puesto.
_: Calla y vuelve a
hacerlo.
Harry me volvió a
besar y mientras lo hacía me ayudó a pegar un salto para quedar sentara sobre
la encimera de la cocina mientras mis piernas se enredaban en su cintura. Harry
volvió a darme pequeños besos por el cuello que hacían que gimiera de placer y
acabó quitándome la camiseta. Entonces yo empecé a subir dándole besos por el
cuello hasta llegar a la oreja la cual mordí haciendo que soltara un par de
gemidos. Acto seguido, Harry me cogió en brazos y sin dejar de besarme me llevó
a su habitación a acabar de rematar la faena. Me tiró sobre la cama y fue
recorriendo mi cuerpo a besos hasta quitarme el sujetador y chupar cada uno de
mis pezones para que gimiera todavía más de placer. Entonces le di la vuelta a
la situación, me giré dejándole abajo a él y fui recorriendo todo su cuerpo con
mi lengua hasta llegar a la zona de la V que tanto me ponía, le quite los
bóxers y estuve jugando un rato con su miembro viril, Harry no dejaba de gemir
y yo cada vez me excitaba más.
H: Te vas a enterar.
Harry volvió a
dejarme abajo, me quito las braguitas y empezó a jugar él esta vez. Luego se
puso un preservativo y penetró en mi lentamente, poco a poco aumentaba el ritmo
mientras yo clavaba mis uñas en su espalda y no dejaba de gemir. Cuando los dos
llegamos a nuestro momento de absoluto
placer Harry se dejó caer a mi lado y me volvió a besar mordiéndome el labio al
acabar el beso, cosa que me encantó. Me quedé mirando el techo por un momento.
_: Has estado
increíble
H: Y eso que no
querías, si llegas a querer ya…
_: Creído.
H: Si quieres
podemos probarlo mañana otra vez y te lo demuestro.
_: No, déjalo.
H: Ya, como que no
estás deseando probarlo otra vez.
_: Harry basta,
H: Vale… pero sé
que quieres y lo volveré a conseguir aunque te tenga que rogar otra vez como
hoy para que caigas,
_: Eres idiota,
H: Y tú estás
todavía más apetecible cuando te
enfadas,
_: ¿Gracias? Anda,
buenas noches.
H: ¿No me vas a dar
un besito?
_: ¿Si te lo doy dejarás de ser tan creído?
H: Es posible.
Le besé y me di la
vuelta para acabar dándole la espalda.
_: Buenas noches
Harry.
H: Buenas noches
gatita.
_: ¿Gatita? ¿A que
ha venido eso?
H: A que creo que
me has hecho unos cuantos arañazos en la espalda
_: Te jodes, buenas
noches.
H: Mala, buenas
noches.
[A la mañana
siguiente]
Me desperté y vi a
Harry agarrado a mí mientras dormía, estaba monísimo. Retiré su mano con
cuidado para no despertarlo y me levanté. Le quité una camisa y me la puse para
salir a hacer algo de desayunar. Preparé un par de zumos, dos cafés y unas
tostadas, mientras lo preparaba apareció Harry por detrás de mí dándome un
pequeño susto.
_: Joder Harry.
H: Perdona
preciosa. Guau… te queda genial esa camisa, pero te podrías haber puesto algo
más o esto va a acabar como ayer por la noche…
_: Era para
probarte a ver lo que aguantas.
H: ¿Yo? Nada, ya te
lo digo.
Harry me rodeó con
sus brazos por la espalda mientras yo untaba una de las tostadas con mermelada
y empezó a darme besos por la nuca.
_: Ha… Harry… Para.
H: No quiero,
quiero repetir lo de ayer por la noche.
_: Pues yo quiero
desayunar.
H: Yo te quiero
desayunar a ti ¿Te importa?
_: Sí, venga para,
vamos a desayunar y luego si eso me lo pienso.
H: No, yo quiero
ahora.
_: Que no pesado.
Harry siguió a lo
suyo dándome besos por el cuello y yo cogí un poco de mermelada con un dedo y
se la pasé por la nariz para que me dejara en paz y luego le di un pequeño
empujón para que corriera el aire entre nosotros.
H: Mala,
_: Muuuucho. Anda,
ven a desayunar,
Nos sentamos los
dos en la mesa y estuvimos desayunando como personas normales, cosa que me
pareció casi imposible viniendo de Harry porque estaba pensando todo el rato en
lo mismo.
_: Tengo que llamar
a un cerrajero para que me haga una copia nueva de la llave.
H: No hace falta,
te puedes quedar aquí conmigo para siempre.
Harry me guiñó un
ojo.
H: Pues sí.
_: No te daré esa
alegría.
H: Pues me enfado.
_: Enfádate,
estarás más feo.
H: Mentira, el que
es guapo se ponga como se ponga sigue siendo guapo.
_: Ya estas
volviendo a ser creído otra vez, te voy a tener que quitar el beso de ayer.
H: Quizás dándome
otro se podría arreglar.
_: ¿Vas a seguir
mucho más tiempo en este plan?
H: Quizás…
_: Pues yo quizás
cambie de profesor de prácticas.
H: No, no, no. Ya
paro.
_: Así me gusta.
Bueno, me voy a ir a arreglar que me tengo que ir ya.
H: ¿Ya?
_: Te recuerdo que
tú trabajas y yo estudio.
H: Que rollo…
_: Acaba de
desayunar, yo mientras me voy a vestir.
H: Vale mamá.
Volví a la
habitación en busca de mi ropa para cambiarme y poder salir de allí pero no
había ni rastro de ella.
_: ¡¿Harry has
visto mi ropa?!
H: ¡No!
_: ¡Deja de hacer
el idiota! ¡¿Dónde está mi ropa?!
H: ¡No sé! ¡Tú te
cambiaste ayer, tú sabrás donde la has dejado!
_: ¡No la veo por
ninguna parte!
H: ¡Busca bien!
Me tiré unos diez
minutos poniendo la habitación de Harry patas arriba buscando mi ropa y ni
rastro de ella, seguro que Harry la había escondido en algún sitio. Fui en
busca de él ya un poco cabreada.
H: ¿La has
encontrado? Veo que no, aún vas con la camisa, que por cierto te vuelvo a decir
que te queda genial.
_: Harry vale ya.
Devuélveme mi ropa.
H: ¡Que yo no la
tengo!
_: Ya claro y yo
soy idiota. Venga, dámela que al final llegaré tarde a clase.
Harry ni siquiera
se imputaba y yo me estaba poniendo de los nervios.
_: ¡Harry!
H: ¿Qué?
_: Qué me la
devuelvas ya joder.
H: Que mal genio…
_: Es que un ratito
vale la broma, pero ya está que sabes que me tengo que ir a clase.
H: Vale, vale. Ves
a la habitación y mira sobre la lámpara, ahí encontrarás tu ropa.
_: Eres idiota.
Fui donde me había
dicho Harry a por mi ropa pero como era de esperar no llegaba a la lámpara ni
saltando encima de la cama.
_: ¡¡Harry!!
H: ¡¿Qué quieres
ahora?!
_: ¡Ven!
H: ¿Qué?
_: No llego,
cógela.
H: Yo tampoco llego .
_: Pues ya puedes
ir comiendo petitsuise y crecer para cogerla.
H: Que graciosa.
_: Ves a por una
escalera o yo que sé que, pero bájala de ahí.
H: No tengo escalera.
_: No me toques más
lo que no suena Harry.
H: Eso ya lo hice
ayer.
_: Idiota.
H: Me parece que te
vas a tener que ir a clase así vestida, además así seguro que no pasas
desapercibida. No, espera, tú eres mía que nadie te mire, voy a por esa escalera.
_: Eso, ve a por la
escalera. Y que te quede claro tú y yo no somos nada y lo de ayer no volverá a
pasar.
H: Jaja nunca digas
nunca preciosa.
Me senté sobre la
cama a esperar al idiota irresistible de Harry, sabía que si me provocaba otra
vez volvería a pasar lo mismo pero no podía mostrarme débil delante de él,
tenía que controlar la situación.
H: Ya estoy aquí.
_: Date prisa por
favor en media hora tengo que estar en clase.
H: A sus ordenes.
Harry se subió a la
escalera y bajó mi ropa pero cuando me la iba a dar empezó a hacer el idiota
con ella.
H: Si me das un
besito te la doy.
_: No, dámela.
H: Si no hay beso
no hay ropa.
_: ¡Harry vale ya!
H: No, quiero mi
beso.
_: ¡Qué no, dámela!
Harry me levantaba
la ropa para que no llegara a cogerla y yo saltaba como una boba para intentar
cogerla sin éxito.
H: Un beso.
_: No.
H: Entonces sigue
saltando.
_: Eres como un
crío chico.
H: No, sólo pido
algo a cambio.
_: Ni que fuera
tuya la ropa.
H: Pero la casa
donde esta sí.
_: Pues nada, me
iré así a clase. Adiós Harry.
H: ¡¿Qué?! No
serías capaz.
_: ¿No? Ahora
verás.
Mi plan era salir
por la puerta y que al salir me hiciera entrar y me devolviera mi ropa para que
no me viera así medio bloque y toda la facultad, o eso creía yo, porque hice
acto de salir por la puerta y ni se inmuto.
_: Adiós Harry, nos
vemos.
H: Adiós. Ahora me
asomaré a la ventada para ver como paras el tráfico.
_: Ja, ja, ja muy
gracioso.
X: ¡Wow!
_: Ostias.
Mierda me había
pillado el vecino de enfrente medio desnuda en la puerta, genial. Entré
corriendo a casa de Harry para que no me viera nadie más.
H:
Jajajajajajajajajajaja
_: Imbécil. ¡Dame
ya la maldita ropa!
H: Jajajaja Sabía
que no llegarías muy lejos pero tan poco…
_: ¡¡Harry!!
Salí corriendo
hacía él para acabar cayendo los dos en el sofá por el impulso que llevaba.
_: La tengo.
Dije quitándole la
ropa de sus manos en un momento de descuido.
H: Y yo te tengo a
ti y no voy a dejar que te vayas.
Harry me agarró
fuerte entre sus brazos hasta inmovilizarme.
_: Harry suéltame.
H: No, quiero mi
besito.
_: ¡Que pesado
eres!
H: ¿Por qué eres
tan rancia?
_: Yo no soy
rancia.
H: Sí, sí lo eres,
no te cuesta nada darme mi beso.
_: Aaag
Le di un beso en la
mejilla para que se callara, pero sabía que no lo iba a hacer porque no quería
el beso ahí exactamente.
H: Yo no lo quiero
ahí.
_: Lo sabía…
¿Podrías soltarme, no puedo casi respirar?
H: No, aflojaré un
poquito mis brazos pero no te suelto.
_: Bff
Era el momento,
mientras aflojaba sus brazos empecé a moverme para intentar levantarme y salir de
allí de una vez, pero la cosa no acabó bien, cuando me estaba incorporando
perdí el equilibrio y caí encima de Harry quedando mis labios pegados a los
suyos. Harry empezó un beso sin lenguas de por medio hasta que introdujo la
suya dentro de mi boca y las dos empezaron otra guerra de lenguas hasta que yo
decidí parar, le mordí el labio y me retire de él.
H: ¿Ya?
_: Ya has tenido
suficiente. Además ha sido accidental.
H: No me hagas
reír, accidental había sido un pico no eso.
_: Déjame en paz.
Me voy a vestir.
Me metí en el baño
y salí vestida minutos más tarde, iba a llegar con suerte a segunda hora,
porque a primera lo veía casi imposible teniendo que coger el bus todavía.
_: Me voy Harry,
nos vemos.
H: Hey, espera.
_: ¿Qué quieres
ahora? Espera, espera, no me lo digas, otro beso.
H: Bueno, si me lo
quieres dar yo no me negaré, pero no era eso.
_: ¿Entonces?
H: ¿Quieres que te
acerque a clase?
_: Da igual, cojo
ahora el bus.
H: Anda, va, que yo
te acerco encantado.
_: Bueno, vale.
Me monté en el
coche con Harry y este condujo hasta dejarme a la puerta de la Universidad.
_: Gracias, nos
vemos luego.
H: Sí, pero antes…
Harry me dio un
pico antes de que pudiera salir del coche.
_: ¿Qué haces?
H: Darte un beso.
_: No, si eso ya lo
veo.
H: Pues ya está.
_: Harry nos pueden
ver y tú y yo no somos nada.
H: Pero lo seremos,
ya lo verás.
_: Ay dios… Adiós
Harry.
H: Adiós _.
Cerré la puerta del
coche y me dirigí a la entrada de la Universidad donde me encontré con mi amiga
Cris.
C: ¡Tía, tía!
¿Quién era ese?
_: ¿Quién?
C: Joder, con el
que te acabas de dar un beso, el que te ha traído en coche.
_: Nadie.
C: Ya claro y yo
soy tonta.
_: No es nadie, un
amigo si le quieres llamar de alguna manera y no es ni eso.
C: Ya soltarás
prenda, ya. Y si no lo quieres para ti pues me lo presentas a mí y me lo quedo
que será porque es feo…
_: No, la verdad es
que guapo es un rato.
C: Lo ves, algo hay
ahí aunque no me lo quieras contar.
_: Quizás.
Pensé prácticamente
todas las clases pensando el Harry sin saber exactamente porque, no me gustaba
aquello era solo atracción sexual nada más, ¿O quizás me gustaba de verdad? De
todas formas daba igual, lo mejor era dejarlo estar, olvidar lo ocurrido la
noche anterior y seguir cada uno su camino.
C: ¿Haces algo esta
tarde?
_: Tengo prácticas
¿recuerdas?
C: Es verdad,
bueno, pues te acompaño así me cuentas más cosas sobre el chico ese que te ha
traído a clase, del cual por cierto no sé todavía el nombre.
_: Como quieras. Ya
te he dicho que no es nadie, no le des más importancia de la que no tiene.
C: Bueno, bueno…
Por lo menos dime como se llama.
_: Se llama Harry.
C: Bonito nombre,
pero más bonito es él.
_: Anda camina y
deja de fantasear que ni siquiera le has visto de cerca.
C: Pero tú antes me
has confirmado que era guapo.
_: Y no te lo negaré
pero no te montes historias que no son que ya nos conocemos.
C: Esas te las has
montado tú hoy en clase que estabas más pensando en cierta persona que atenta a
la clase.
_: ¿Qué dices?
Además, tú que sabrás si pienso en él o en otras cosas.
C: Pero no lo
niegas.
_: Vale ya Cris.
C: Joder como
estamos…
_: No quiero hablar
más de él ¿vale?
C: ¿Pasa algo?
_: No, pero no
quiero hablar más de él, ya esta.
C: A sus ordenes.
Lo mío era de ser
idiota total, no quería hablar de él ni pensar en él pero en menos de diez
minutos iba a estar con él, genial _. Caminamos hasta llegar a la autoescuela y
me despedí de Cris.
C: Que te vaya bien
y no te la pegues.
_: Que graciosilla.
C: ¡Hey, hey! ese
de ahí no es ese tal Harry.
Cris me hizo girar
para que mirara quien había tras de mí hablando con otro chico.
_: Emm sí.
C: ¿Qué hará aquí?
_: Pues no lo sé…
¿Por qué mentía a
Cris? Era mi mejor amiga se lo podía haber contado todo pero no lo hice,
supongo que fue por el gran lío mental que tenía en la cabeza.
C: ¿No piensas
saludarle? Así me lo presentas.
_: Emm sí, claro.
H: ¿_ ya estás
aquí?
_: Hola Harry.
H: No te esperaba
hasta dentro de un rato.
C: ¿Esperar? ¿No
tenías prácticas?
_: Luego te cuento
si eso Cris.
H: Hola, soy Harry
el profesor de prácticas de _.
C: Gracias por
aclararme las cosas Harry. Encantada.
H: Igualmente.
¿Vamos _?
_: Emm sí, claro.
Adiós Cris, nos vemos.
C: Adiós.
Le di dos besos a Cris y
seguí a Harry para montarnos en el coche.
H: ¿Lista?
_: Sí, bueno… A ver
contra qué estrello el coche hoy…
H: Sí empiezas así
mal vamos. Actitud positiva ante todo.
_: Bueno vale. ¿Te
puedo pedir una cosa?
H: Claro. A ver,
dime.
_: Puedes evitar
ponerme nerviosa haciendo ese gesto de colocarte el pelo o pasarte la lengua
por los labios.
H: Lo intentaré si
tanto te molesta.
_: No me molesta,
lo que pasa es que me pones nerviosa.
H: Bueno, vale
intentaré no hacerlo. Empecemos, arranca.
Arranqué el coche y
empecé la práctica la cual acabo sin ningún problema importante, estaba
bastante contenta de mí misma y todo gracias a que Harry se había comportado
como le había pedido.
H: Aparca aquí.
_: ¿No estamos un
poco lejos de la autoescuela?
H: Tú aparca,
además hoy lo tienes más fácil no hay coche detrás para que le golpees.
_: Muy gracioso…
Aparqué el coche y
paré el motor.
_: ¿Y bien? ¿Cómo
lo he hecho esta vez?
H: Bastante bien
para ser tu segunda práctica contando que la primera fue un desastre.
_: Y todo por tú
culpa.
H: ¿Ahora tendré yo
la culpa?
_: Sí, hoy no me
has puesto nerviosa y lo he hecho bien, ayer no parabas de colocarte los
ricitos o de morderte el labio y yo no era capaz de concentrarme.
H: Pues nada,
cumpla mía, lo siento mucho.
_: Te perdono. ¿Me
puedes decir ya qué hacemos aquí?
H: Te quería invitar a un café.
_: Aaaah
H: ¿Quieres o
volvemos?
_: ¿No tienes más
clases?
H: No, además mi
padre es el jefe de la autoescuela no pasa nada porque no devuelva el coche.
_: Aaah. Si no es
ningún truco para volver a llevar a tu casa acepto, sino no.
H: No es ningún
truco.
_: Vale, entonces
acepto.
Salimos los dos del
coche y nos dirigimos a un Starbucks que
había justo enfrente.
H: ¿Qué quieres?
_: Un frapuchino
con caramelo.
H: Anda, mi
preferido. Pues dos frapuchinos con caramelo entonces.
Nos lo prepararon en un momento y nos los entregaron .
H: ¿Vamos a dar una
vuelta o los tomamos aquí?
Salimos de allí y
en tan solo un par de minutos empezó a diluviar, Harry pasó su chaqueta por
encima de nuestras cabezas para que no nos mojáramos tanto hasta llegar al
coche.
H: Corre entra.
Harry abrió la
puerta trasera del coche y entramos los dos.
_: Madre mía nos
hemos empapado en cosa de cinco minutos.
H: Ni que lo digas.
Pues nada, café en el coche.
_: No queda otra.
H: Cuéntame algo
más sobre ti.
_: ¿Qué quieres
saber?
H: Por ejemplo, ¿Por
qué una chica tan guapa como tú no tiene novio?
_: Lo sabía... Pues
porque tener novio por tener mejor no tenerlo, yo quiero a alguien que me
quiera, no a alguien que finja su amor por mí por pura diversión.
H: Amms.
_: Lecciones de la
vida.
H: Sí, supongo.
Estaba dando un
sorbo a mi bebida cuando no sé
exactamente que hizo Harry que vertió toda la suya sobre mí, y por descontado
ardía.
_: ¡Aaaah!
H: Joder, lo siento
_.
_: Joder como quema
la mierda esta.
H: Espera que te
ayudo.
_: ¿Qué vas a hacer
meterme las manos en el canalillo? Yo creo que no. Dame algo para que me seque.
H: Sí mira tengo
aquí yo toallas.
_: Bah, da igual.
H: Toma mi chaqueta
si la quieres estará más seca que esa camiseta.
_: Pero si la has
usado para taparnos de la lluvia.
H: También es
verdad, pero no está mojada por dentro ni tiene una mancha enorme.
_: Anda, trae. No
mires.
H: ¿De verdad? Si
te he visto sin nada _, qué más da.
_: ¡Qué no mires te
he dicho!
H: Vale, vale.
Me giré y me quité
la camiseta mojada y manchada y me puse la chaqueta de Harry, pero no había
manera de subir la cremallera.
H: ¿Se puede saber
que haces que tardas tanto?
_: No sube la
maldita cremallera.
H: ¿Ya la has roto?
_: No, esto no
sube, ya estaba rota.
H: A ver déjame.
_: No, que nos
conocemos.
H: _ enserio,
déjame ayudarte.
_: Está bien, pero
no hagas cosas raras.
H: No, te lo
prometo.
Me giré, sabía que
ese te lo prometo de Harry era totalmente falso, no lo iba a cumplir.
H: A ver, no será
tan difícil subir una cremallera, digo yo.
Harry intentó
subirla varias veces pero no había manera.
_: ¿Y bien? Tenía
razón, está rota.
H: Sí, la has roto
tú.
_: No.
H: Sí.
_: No
H: No.
_: Sí.
H: ¡Aja! Tú lo has
dicho, sí, así que la has roto tú.
_: Idiota.
H: No más que tú.
_: Eso habría que
verlo.
Cada vez nuestras
cabezas estaban más juntas, podía notar su aliento, ese que tanto me gustaba,
quería volver a probar sus labios pero no debía ¿Por qué tenía que comerme
tanto la cabeza con aquel tema? ¿Por qué no sabía lo que quería cuando estaba
con él? Antes de poder dar respuesta a todo esto nos estábamos volviendo a
besar, esos besos apasionados que solo daba Harry, esos que tanto me gustaban a
mí. Harry empezó a pasar sus manos por mi cuerpo medio desnudo hasta quitarme
la chaqueta mientras seguíamos fundidos en aquel beso.
_: Harry, no.
H: ¿Por qué? No te
hagas más la estrecha, que sé que no eres así y quieres.
_: Claro que quiero
ya te lo dije ayer, pero no ves que podría vernos alguien, estamos en medio de
la calle ¿recuerdas?
H: Sí, lo sé, y
también estamos dentro de un coche con los cristales de atrás tintados y está
cayendo el diluvio universal fuera, con lo que no creo que nadie nos vea.
_: También es
verdad... Entonces será mejor que continuemos por dónde íbamos.
Harry me miró con
cara rara por lo que acababa de decir, supongo que pensaba que aquello que
acababa de decir no podía ser real, no podía estar poniéndoselo tan fácil.
Luego sonrío pícaramente y prosiguió con lo que estaba haciendo. Recorrió todo
mi cuerpo a besos mientras yo me estremecía de placer hasta dejarme
completamente desnuda. Luego le tumbé y me senté encima de él para recorrer yo
esta vez poco a poco todo su cuerpo al igual que había hecho él. Después Harry
dio la vuelta a la situación, yo me coloqué a bajo mientras él penetraba en mí
y yo volvía a clavar mis uñas en su espalda como la noche anterior. Harry no
dejaba de gemir y eso a mí cada vez me excitaba más para llegar al momento de
mayor placer al igual que hizo él entonces cayó rendido sobre mí.
H: Eres la mejor.
_: Tú también.
Me quedé un rato
tumbada encima de Harry escuchando el latir de su corazón.
H: Será mejor que
nos vistamos y salgamos de aquí, ya ha dejado de llover.
_: Sí, mejor, no
vaya a ser que alguien nos vea.
Estaba a medio
vestir cuando alguien picó en la luna del coche.
_: ¿Harry?
H: Tranquila,
vístete, creo que es mi padre.
Harry abrió la
puerta y salió del coche abrochándose la camisa para hablar con aquel hombre.
Pude ver cómo le pegaba una bofetada a Harry y luego el hombre abría la puerta
haciéndome salir a mí del coche también. Salí del coche como pude sin darme
cuenta de que no me había cerrado la chaqueta.
D: ¡¿Se puede saber
en qué demonios estáis pensando?! ¡Y tú si no es mucha molestia súbete la cremallera
de la chaqueta que se te ve todo!
_: Mierda.
Puede ver como a
Harry se le escapaba una ligera sonrisa y yo rápidamente como pude me
crucé la chaqueta para que no se me
viera nada, que vergüenza por favor.
D: Si no me
equivoco tú eres _ una de nuestras estudiantes ¿no?
_: Sí, señor Des.
D: Muy bien, pues
está suspendida, ya puede olvidarse de su carnet de conducir.
_: ¡¿Qué?!
H: Papa, no.
D: Tú, cállate. Es
la peor idea que he tenido ponerte a ti como profesor, sabía que esto no
saldría bien, lo sabía.
H: Pero...
D: Cállate. Usted
señorita está suspendida y contigo ya me pensaré que hago.
Agaché la cabeza y
un par de lágrimas cayeron de mis ojos, no sabía ni siquiera interpretar lo que
estaba sintiendo en aquel momento, estaba abrumada, humillada... Cogí rápido mi
bolso y salí corriendo de allí sin siquiera despedirme para que no me vieran
llorar.
H: ¡_ espera!
D: Tú te quedas
aquí.
Fue lo último que
oí de aquella conversación, no me giré siquiera cuando me llamó Harry, no
podía. Corrí todo lo que puede hasta llegar a un banco donde me senté y rompí a
llorar a mares sin saber exactamente por qué. Me habían suspendido por
montármelo con mi profesor, había perdido todo el dinero que tanto me había costado
ganar para pagarme el maldito carnet, todo tirado a la basura por un estúpido
revolcón que nunca tendría que haber pasado. Se acabó, ahora no tendría que
volver a ver más a Harry ni a su estúpida mirada conquistadora, ni esos ojos en
los que me perdía, ni sus malditos rizos; nuestra relación se había acabado. No
le volvería a ver en prácticas, no tenía su número, su dirección no me servía
de nada porque no sabría llegar a su casa, en resumen, no iba a volver a saber de él, así todo volvería su
relativa normalidad. Me sequé las lágrimas y cogí el primer bus que pasó para
volver a casa. Cuando estaba en la puerta me di cuenta de que no tenía llaves,
no me había acordado de llamar al cerrajero y por la hora que era debía estar
cerrado, genial. Decidí llamar a Cris para ver si me podía quedar en su casa a
dormir aquella noche.
[Conversación
telefónica]
_: ¿Cris?
C: Sí, dime.
_: ¿Te importa si
me quedó a dormir en tu casa hoy?
C: No, pero ¿qué
pasa?
_: Ahora te cuento
cuando llegue.
C: Vale, hasta
ahora.
[Fin de la
conversación telefónica]
Caminé un par de
manzanas hasta llegar a casa de Cris.
C: Hola _.
_: Hey.
C: ¿Y esa ropa? _
cariño me tienes que contar muchas cosas.
_: Lo sé, ¿puedo
entrar o me vas a hacer el interrogatorio en la puerta?
C: Claro, pasa,
pasa.
Entré a casa de
Cris y nos sentamos las dos en el sofá a charlar un rato.
C: ¿Y bien?
_: A ver por donde
empiezo... ¿Te acuerdas de Harry, no?
C: Como para no
acordarse, con lo bueno que está.
_: Vale, pues él
era mi profesor de prácticas y yo...
C: ¿Era? ¿Ya no lo
es?
_: ¿Me dejas?
C: Emm sí, sí,
claro.
_: Sigo. Después de
mi primera clase que por cierto fue un desastre gracias a él, me lo encontré en
Nando's comiendo y estuvimos a punto de hacerlo en los lavabos.
C: Ay dios...
_: Resulta que con
la tontería perdí las llaves de mi casa por lo que en parte estoy aquí ahora y
Harry se ofreció a alojarme en su casa la noche anterior y yo acepté cosa de la
cual me arrepiento.
C: ¿Por qué?
_: Déjame acabar.
C: Vale, vale.
_: Lo hicimos
aquella noche y por eso esta mañana me ha acercado a clase.
C: Vale, ¿y? no
creo que por eso te arrepientas
_: No. La cosa es
que hoy cuando he acabado la práctica me ha invitado a tomar un café y a
empezado a diluviar y nos hemos tenido que refugiar en su coche donde una cosa
ha llevado a la otra y otra vez.
C: Hija mía debes
estar seca ya.
_: Idiota.
C: Sigue contando.
_: ¡Pero si eres tú la que me corta! Pues nos
ha pillado su padre, a mí me han suspendido y con él no sé que habrá pasado.
Total que me he ido de allí corriendo y aquí estoy.
C: ¿Y el
arrepentimiento dónde está?
_: En qué por caer
en sus encantos dos veces me han cateado.
C: Ya claro, y
ahora eso es un problema acostarse con un tío que está tremendamente bueno.
_: ¡Ay, yo que sé
Cris! Tengo la cabeza hecha un lío creo que me excuso en eso por no darle más
vueltas.
C: ¿Te gusta?
_: No.
C: ¿_?
_: Vale, quizás un
poco, no lo sé.
C: Ahí lo tienes,
te gusta, te estás pillando por él y ahora te jode no poderle ver, no te jode
que te hayan suspendido, bueno quizás sí, un poco, pero por lo que lloras no es
por eso, es por él.
_: Vaya, gracias
por aclarármelo conciencia externa.
C: De nada.
_: ¿Y qué se supone
que debo hacer ahora?
C: Y yo que sé, ni
que yo fuera Dios.
_: Vale, vale,
disculpa. He pensado que lo mejor es olvidarme, no tengo nada que hacer con él,
lo único que nos unía era la mera atracción sexual que sentíamos el uno por el
otro y mira donde nos ha llevado.
C: Sí crees que es
lo mejor, hazlo.
_: Sí, supongo que sí.
C: Tú lo que
necesitas ahora es una buena dosis de fiesta.
_: No sé yo...
C: Sí, tienes que
alegrar esa cara. Mañana, tú y yo vamos a pasar una noche inolvidable en Pacha.
_: Supongo que me
irá bien para olvidar todo esto y seguir con mi vida de hace tres días.
C: Esa es mi chica.
Anda vamos a cenar y mañana hacemos borrón y cuenta nueva ¿sí?
_: Totalmente de
acuerdo.
[A la noche
siguiente]
_: Cris déjame algo
de ropa que soy tan imbécil que todavía no he llamado para lo de la llave.
C: Claro, ven tengo
algo que te va a quedar de maravilla hoy.
_: Cris que nos
conocemos, a ver que me vas a dejar.
C: Un vestidito muy
mono.
Cris empezó a
rebuscar en el armario y me entregó un vestido con la parte de arriba negra de
palabra de honor y la parte de abajo era una falta dorada ¿Dónde iba yo con
eso? a Cris se le iba mucho la cabeza a veces.
_: ¿De verdad?
C: Cariño esto es
perfecto para ligar.
_: ¿Y quién te ha
dicho a ti qué yo quiera ligar?
C: Lo harás porque
yo te lo digo, para sacarte a ese tal Harry de la cabeza, a ver si crees que
soy tan tonta como para no haberme dado cuenta que llevas todo el día pensando
en él.
_: Esto... Dame el
vestido anda.
Le quité el vestido
de las manos y me lo puse junto a unos zapatos de tacón negros a juego. Y me
reuní con Cris para coger un taxi que nos llevaría a Pacha.
C: ¡Hoy triunfamos!
_: Claro, claro...
C: Anda vamos a
pedirnos la primera ronda.
Pedimos cada una un
cubata y nos los llevamos a la pista para bailar mientras los bebíamos. Poco
después puede ver entrar por la puerta de la discoteca una cara conocida.
_: ¡Mierda está
aquí Harry!
C: ¡¿Qué?!
_: Gírate, está
ahí, en la puerta.
Cris se giró con
"disimulo".
C: ¡¿Y qué piensas
hacer?!
_: Nada, lo voy a
evitar. No quiero verle, te dije que quería olvidarle y volver a mi vida en la
que él no formaba parte ¿recuerdas?
C: Como quieras,
pero te acabará viendo, esto no es tan grande.
_: Para eso estás
tú, para echarme una mano, así que, tápame.
C: ¿Enserio?
_: Sí.
Las dos seguimos
bailando y evitando a Harry a su vez.
_: Cris, se acerca.
C: ¿Y qué quieres
que haga?
_: Muévete para la
derecha y tápame.
C: ¿De verdad me
vas a tener así toda la noche? Está bien.
Cris se movió de
tal manera que me tapaba a Harry.
_: Gracias, siento
estarte estropeando la noche, no pensaba encontrarlo aquí.
C: Bueno, no pasa
nada, intentemos disfrutar de la noche como podamos.
_: ¿Vamos a por
otra copa?
C: Claro.
Nos acercamos a la
barra y pedimos cada una su copa.
C: ¡Por nosotras!
_: ¡Por nosotras!
Las dos brindamos
con las copas pero alguien me empujó por detrás e hizo que se me cayera al
suelo la mía. Solo esperaba que cuando me girara a ver al imbécil que me había empujado no me encontrará la mirada
de Harry, cogí aire y me giré para gritarle.
_: ¡Podrías vigilar
un poco, no!
X: Lo siento, si
quieres te pago otra.
_: No estaría mal.
El chico se movió y
justo a su lado estaba Harry, bingo.
H: Ya decía yo que
tú voz me sonaba. Hola _, ¿Qué tal?
_: Hola Harry.
Genial. Por cierto emm...
X: Dilan.
_: Esto... Dilan
déjalo, se me han quitado las ganas de beber.
D: ¿Seguro? No me
importa pagártela.
_: No de verdad,
déjalo, no me apetece.
D: Vale, como
quieras.
_: Hasta otra.
Me giré para irme
con Cris pero Harry me agarró del brazo para que no lo hiciera.
H: ¿Estás bien?
ayer saliste corriendo y no te despediste siquiera.
_: Sí, estoy bien,
gracias por preguntar. Vamos Cris, la pista de baile nos espera.
C: Claro, vamos.
H: _ por favor,
solo quiero hablar contigo, no te vayas. ¿Qué te pasa? ¿Por qué no quieres ni
mirarme a la cara?
_: No puedo Harry,
me prometí a mí misma volver a mi vida de antes, a la de antes de conocerte,
porque tú en tan solo un par de días la has puesto patas arriba.
H: No tiene porque
ser así, yo puedo mejorarla si me dejas.
_: Harry, no,
déjalo, no tiene sentido seguir con esto. Sigue tú con tu vida y yo lo haré con
la mía. Venga Cris vamos. Adiós Harry.
H: Bueno, ya sabes
dónde encontrarme si cambias de opinión.
Dejamos allí a
Harry y volvimos a la pista a seguir bailando como si no hubiera mañana, pero
yo no era capaz de dejar de sacarme a Harry de la cabeza y de buscarlo con la
mirada por toda la discoteca.
C: Vale _.
_: ¿Qué?
C: Deja de
buscarlo.
_: No, no le busca
a él, es que me ha parecido ver a un chico muy mono por ahí y quería acercarme
pero ahora no lo veo.
C: _ no soy tonta.
_: Bueno, vale, sí,
lo buscaba a él.
C: A ver hija mía,
sí te gusta y le quieres ¿Por qué te
haces tanto la difícil? Al final la que lo está pasando mal eres tú, ¿no te das
cuenta?
_: Ya lo sé Cris
pero yo no sé lo que quiero ese es el problema. No quiero estar con él porque
hay algo dentro de mí que me dice que no me conviene, pero por otro lado si no
le tengo cerca siento que le necesito.
C: Y a mí me parece
que gana la parte que quiere verle, ¿no crees?
_: Quizás...
C: ¡_ déjate de
quizás! ¡Sí y punto!
_: Vale, sí.
C: Pues ve a por él
y díselo.
_: ¿Y sí el no
siente lo mismo que yo? ¿Y si para él soy uno más de sus entretenimientos?
C: ¿Y si dejas de
hacerte preguntas estúpidas y vas a decírselo? Mira _, puede parecerte que te
haya utilizado un par de veces para acostarse contigo, pero si realmente fuera
eso lo que quisiera no habría venido antes a preguntarte como estabas después
de lo del ayer, el chaval estaba preocupado por ti. Así que ve ahí con ese
vestido despampanante al cual no se va a poder resistir y díselo, dile lo que
sientes y lo que quieres, no vas a perder nada, el no ya lo tienes.
_: Tienes razón.
Me arreglé un poco
el pelo y me coloqué bien el vestido y busqué a Harry con la mirada por toda la
discoteca. Pero ni rastro de él.
_: ¿Le ves Cris?
C: No.
_: ¿Crees qué se
habrá ido?
C: No creo, pero no
lo sé, no soy adivina.
_: ¡Ahí está!
Pero...
Me callé, estaba
coqueteando con otra, anda que había tardado, no me lo podía creer, lo acababa
de rechazar y a la media hora ya estaba con otra.
C: ¿Qué pasa?
¿Dónde está _? ¿_?
_: Ahí al lado de
la barra central, ligando con la rubia del vestido rosa. No pienso ir Cris, se
acabó, me quiero ir a casa.
C: ¡¿Qué?! ¡Eso si
que no! ¡Tú vas a ir ahí, vas a apartar a la rubia de bote esa y le vas a decir
lo que le tengas que decir a Harry! ¿Entendido?
_: No lo voy a
hacer, él es libre de hacer lo que quiera, ¿ahora quiere estar con la rubia
esa? Pues adelante, yo no le voy a molestar más.
C: ¡Te he dicho que
no! ¡Tú vas a ir como que me llamo yo Cristina! ¡A mí no te me vas a pasar
llorando una semana por no haber ido a
hablar con el imbécil ese!
_: Pero...
C: Ni pero ni nada,
¡Ves!
_: Bueno, vale.
Me abrí paso entre
la gente para poder llegar a Harry, no sabía que le iba a decir, que iba a
hacer, como iba a sacar de allí a la rubia aquella. Estaba a tan solo dos pasos
y el corazón me iba a mil por hora, se
me iba a salir del pecho a ese ritmo. Llegué justo en el momento en que la
rubia estaba a punto de besar a Harry. Me entraron unas ganas infinitas de
salir corriendo de allí, de huir de aquella situación, pero era demasiado tarde
Harry me había visto y apartaba a la rubia para acercarse a mí.
X: ¿Dónde vas?
H: Quédate ahí o
piérdete.
X: ¿Qué?
H: Qué te pierdas,
no quiero nada contigo
X: Serás cerdo...
H: Adiós.
H: ¿Qué haces aquí?
_: Venía ha habar
contigo pero ya he visto que estabas ocupado.
H: Tranquila no era
nadie.
_: Harry por favor...
H: ¿Y si te digo
que la he utilizado para darte celos y atraerte hacia mí otra vez?
_: ¿De verdad me
tengo que creer eso?
H: ¿Y esto te lo
crees?
Harry rozó mis
labios con los suyos para luego besarme
lenta y tiernamente como nunca antes lo había hecho, podía notar el sentimiento
del beso. Cuando nuestras bocas se
separaron me quedé un poco aturdida.
H: ¿Me lo tomo como
un sí?
_: Sí, si era lo
que querías lo has conseguido, tenía unas ciertas ganas de matar a la rubia esa.
H: Habría estado
bien verlo.
_: Idiota.
H: ¿Y bien, por qué
has vuelto a parte de para matar a la rubia?
_: Harry... yo...
Todo lo que te he dicho antes, olvídalo ¿vale? Quiero tenerte en mi vida ya sea
como amigo, como novio o como lo que tú quieras ser.
H: No creo que te
dé igual ser mi amiga que mi novia.
_: No, tienes
razón.
H: Y creo que optas
más por la segunda.
_: Harry no lo sé todavía, no sé si quiero ser tu
novia o solo tu amiga. Estoy totalmente confundida.
H: ¿Por qué?
_: Porque nuestra
relación se ha basado en acostarnos una y otra vez, nada más.
H: Ya...
_: Por eso no sé lo
que quiero, porque siento que realmente no te conozco, no me has enamorado.
H: Te prometo que
lo haré, solo espera.
_: Vale, esperaré.
H: Esa es mi chica.
¿Volvemos a la pista de baile o prefieres que nos sentemos a tomar algo?
_: Prefiero ver
cómo te mueves.
H: Eso está hecho.
De repente el Dj
anunció una canción lenta y Harry me acercó a él, hizo que mis brazos rodearan
su cuello y los suyos se posaron sobre mis caderas.
H: Hemos escogido
la mejor canción.
_: Sssh calla y
disfrutemos del momento.
Dejé caer mi cabeza
sobre el hombro de Harry y este me dio un beso en el pelo. Nos mecíamos de un
lado a otro, podría haberme quedado así junto a él toda la vida, pero la música
cambió para volver a la típica música house de discoteca.
_: ¿Sabes? Creo que
ha sido el mejor momento que hemos pasado juntos.
H: ¿Y la otra
noche? ¿No te gustó?
_: Harry, la acabas
de cagar.
H: Era broma tonta,
tienes toda la razón, ha sido uno de nuestros mejor momentos juntos.
Luego me dio un
beso en la mejilla y fuimos los dos a por un par de copas más. Horas más tarde
ya estábamos cansados todos de fiesta, así que decidimos irnos.
C: Voy a llamar al
taxi _.
_: Vale, yo iré a
despedirme de Harry.
Fui en busca de
Harry y le encontré en unos sofás con los amigos que había venido.
_: Harry, nos
vamos, ya nos veremos.
Harry se levantó
cuando me vio para despedirse de mí.
H: ¿Ya os vais?
_: Sí, Cris está
llamando al taxi.
H: Yo me iba a ir
ya también si queréis os acerco.
_: No vamos a
molestarte para que nos lleves Harry, tú estás aquí de fiesta con tus amigos,
ya bastante te he robado esta noche.
H: Tonterías.
Además que se vayan acostumbrando para cuando seas las Señora Styles.
_: Claro, claro.
H: Espérame que
cojo la chaqueta y me voy con vosotras.
_: Que no hace
falta de verdad.
H: ¿Ahora también
me vas a prohibir irme a mi casa?
_: Bueno, vale.
Iremos contigo.
Acompañé a Harry al
guarda ropas a por su chaqueta y salimos los dos fuera a buscar a Cris para
decirle que dejara estar lo del taxi,
que nos íbamos con Harry.
H: Venga señoritas
montad en el coche.
Yo me senté junto a
Harry y Cris lo hizo en la parte de atrás.
H: ¿Lo habéis
pasado bien?
_: Genial.
C: Mucho, aunque
supongo que vosotros bastante mejor que yo.
_: Cris...
C: Solo digo la
verdad, hacéis tan buena pareja.
H: Vaya, gracias.
_: Pero no lo
somos.
H: Aún.
C: Porque tú no
quieres, si es que eres tonta.
_: Ya está, como siempre yo soy la tonta y tú
doña perfecta.
C: Yo no he dicho
eso.
_: Bueno, vale,
déjalo.
C: Yo solo he dicho
que eres tonta porque le das mil vueltas a las cosas cuando todo es mucho más
simple que todo eso. Siempre está buscando un millón de escusas para no hacer
las cosas en vez de tirarte a la piscina por una vez en tú vida y dejar que el
destino decida lo que tiene que pasar.
H: Tú amiga tiene
razón
C: Gracias Harry.
Me quedé callada
por unos segundos, quizás minutos, con la mirada fija en la carretera, sabía
que tenían razón, que debía dejarme llevar más y dejar de pensar las cosas
miles de veces antes de hacerlas, pero no era tan fácil cambiar algo que viene
de serie de la noche a la mañana.
H: Hey, no te lo
tomes a mal, era un simple comentario.
Cuando Harry me
habló volví en sí y me quedé mirándole.
_: No, no, el
problema es que sé que tenéis toda la razón del mundo, pero no sé exactamente
como cambiar eso en mí.
H: Para algo nos
tienes a nosotros ¿no?
_: Supongo.
C: Harry gira a la
derecha en la próxima calle y la primera casa es la mía.
H: A sus ordenes.
Harry hizo lo que
le indicó Cris y llegamos a casa.
H: Ya hemos
llegado. Buenas noches chicas.
C: Buenas noches
Harry.
_: Buenas noches.
H: ¿Ni un beso me
vas a dar?
_: ¿A caso somos
algo tú y yo a parte de amigos?
H: Por fa...
_: Está bien.
Me acerqué a él y
le di un pico rápido, luego cerré la puerta del coche y me di la vuelta para
seguir a Cris.
H: ¿Solo un pico?
Vaya, que decepción...
_: Ya te he dicho
que no somos más que amigos, y eso ya es demasiado para ser amigos.
H: Está bien... Tú
lo que quieres es hacerme sufrir.
_: Quizás. Buenas
noches Harry.
H: Adiós bonita.
Cerré la puerta de
la casa de Cris y me fui directa a la habitación de invitados donde dormí la
noche anterior, me puse el pijama y me metí en la cama, eran las 4 de la
mañana, no podía más con mi cuerpo.
[2 horas más tarde]
Mi móvil empezó a
sonar, miré la pantalla y era Cris, ¿Cris? ¿Qué hacía llamándome Cris? ¿Dónde
se había ido? ¿No tenía otra hora mejor en la qué llamar que a las 6 de la
mañana? Dejé de hacerme preguntas estúpidas y cogí el móvil.
[Conversación
telefónica]
_: ¿Cris?
H: No, soy Harry.
_: ¿Harry? ¿Estás
con Cris?
H: No.
_: ¿Y bien...? Son
las 6 de la mañana, no he dormido y me gustaría hacerlo si no es mucho pedir.
H: Necesito que te
levantes ya, te vistas rápido y bajes
abajo, te estaré esperando en el coche, pero date prisa.
_: ¿Enserio? ¿No
puedes esperar unas cinco horas más para verme?
H: No, necesito que
bajes ya. Venga, levanta de la cama y baja.
_: Voy...
[Fin de la
conversación telefónica]
Colgué el teléfono
y me levanté de la cama. ¿Qué demonios quería a las 6 de la mañana Harry? ¿Por
qué tanta prisa? De todos modos ya me había despertado, fui al lavabo a echarme
un poco de agua en la cara para
despejarme, cuando lo conseguí proseguí a vestirme, entré a la habitación de
Cris sin hacer ruido y cogí algo de
ropa, me la puse y le escribí una nota para que no me echara en falta cuando se
despertara.
Acto seguido bajé en busca de Harry.
Acto seguido bajé en busca de Harry.
H: Buenos días
preciosa.
_: Hola.
H: Que mal levantar
tenemos... Venga, monta, no podemos perder más tiempo.
_: Hombre, solo mes
has dejado dormir dos míseras horas, no puedo estar de muy buen humor. ¿Se
puede saber a dónde vamos?
H: Sí, te lo digo
no tiene gracia.
_: Pues más vale
que sea bueno lo que me espera porque si no vas a morir, mi sueño es sagrado y
tú te lo has cargado.
H: Oye bonita que
yo no he dormido preparando esto.
_: Oh vaya, gracias
por tu gran sacrificio que no has podido dejar para otro día.
H: No voy a seguir
discutiendo contigo, ya lo sé para la próxima, tienes muy mal despertar.
_: Algo así.
H: En cinco minutos
llegaremos y me lo agradecerás, ya lo
verás.
Tal y como dijo
Harry en cinco minutos paró el coche en un descampado, me hizo bajar, me dio la
mano y tiró de mí para que le siguiera.
_: ¿Qué me has
traído a pasear entre zarzas? Qué bonito de verdad, así seguro que me enamoras.
H: Las zarzas no sé
si te enamorarán, pero mí intención era enamorarte con esto.
Harry apartó un par
de ramas de la maleza que había por donde pasábamos dejando ver un precioso
globo aerostático.
_: ¡Guau!
H: Algo más a
añadir o simplemente no te lo esperabas.
_: ¡Harry me encanta!
Salté sobre él y le
di otro pico como el de la noche anterior.
H: ¿Y ya está?
_: De momento sí.
Es precioso de veras.
H: Aquí no acaba la
sorpresa. Ahora toca montar y por eso quería que te dieras prisa, para ver el
amanecer desde lo alto del cielo.
_: Tiene que ser
precioso.
H: No lo sé, ahora
lo averiguaremos, ven conmigo.
Harry me dio la
mano y nos acercamos al globo, me cogió a brazos para ayudarme a subir a la
cesta y luego subió el de un salto.
_: Harry.
H: Dime.
_: Tengo algo de vértigo.
H: No pasa nada, yo
estoy contigo no te pasará nada, dame la mano si te sientes más segura.
_: Vale.
Agarré a Harry bien
fuerte de la mano y el globo empezó a elevarse
las vistas de la ciudad desde allí eran preciosas.
_: Harry esto es
precioso.
H: ¿Te gusta?
_: No, me encanta,
no tengo palabras para describirlo. Desde luego que ha valido la pena
levantarme de la cama para venir a ver esto.
H: Te lo dije.
Harry se acercó a mí con intenciones de besarme pero yo puse mi mano de por medio y lo empujé con una sonrisa burlona.
Harry se acercó a mí con intenciones de besarme pero yo puse mi mano de por medio y lo empujé con una sonrisa burlona.
_: No, no.
H: ¿No? ¿Aún no me
lo he ganado?
_: Creo que no...
Te haré currártelo un poquito más.
H: Está bien, tengo
más ases en la manga.
_: Oh, vaya.
Me recosté en el
hombro de Harry mientras mirábamos los dos aquel paisaje precioso que se
extendía sobre nuestros pies, hasta que el globo volvió a ponernos en tierra.
H: Espero que lo
hayas disfrutado tanto como yo.
_: Lo he hecho, y
también he disfrutado de tú magnifica compañía.
_: Oh, qué bonito.
Harry había
preparado un picnic de lo más currado, con todo tipo de comida, sus cojines, su
toldo, no sé, era perfecto.
H: Siéntate.
_: No, hazlo tú
primero.
Harry se acomodó
entre los cojines y yo me tumbé de tal manera que mi cabeza quedaba en su
abdomen.
H: Así no creo que
puedas comer.
_: Pero desde aquí
puedo contemplar mejor como lo haces tú.
H: Que tontita eres.
_: Pero te encanto.
A ver, ¿Qué quieres? yo te lo doy.
H: Un croissant de
chocolate.
_: Vale...
Cogí el croissant y
se lo intenté dar a Harry, pero era casi imposible, según estaba colocado no
acertaba, así que decidí hacer el idiota un rato y reírme de él.
_: ¡Cógelo!
H: Deja de moverlo,
así no hay quien desayune.
_: Venga, abre la
boquita.
Harry volvió a
abrir la boca pero en vez de dárselo a él me lo comí yo, con tan mala pata que
me atraganté y empecé a toser como una loca.
H: Te dije que así
no se podía comer.
_: Calla, que me
ahogo.
H: Eso es bueno,
así me dejarás besarte mientras te hago el boca a boca.
_: Ja, ja, ja. Que
gracioso eres, ahora te vas a quedar más tiempo sin beso.
H: Noooo. ¿Por qué?
_: Tú solito te lo
has buscado.
H: Anda, acabemos
de desayunar que nos tenemos que ir.
_: ¿A dónde?
H: A otro lugar
todavía mejor que este.
_: ¿Mejor? Vaya,
veo que te has tomado enserio eso de enamorarme.
H: Sí.
_: Nunca lo hubiera
dicho.
H: Pues te
equivocabas, yo puedo ser muy romántico
si quiero.
_: Ya veo, y no me
quejo.
H: Venga, acaba.
Acabamos de
desayunar entre tontería y tontería y volvimos a montar en el coche, pero antes de bajar Harry me hizo
ponerme una venda en los ojos para que no viera donde me llevaba.
_: Ni se te ocurra
dejarme de caer.
H: ¿Cómo puedes
pensar eso? Nunca lo haría.
_: Ya, claro...
H: Venga, sigue
caminando que ya llegamos.
Noté como
entrabamos por un par de puertas y
cuando entré por la segunda noté cierto
frío, pero antes de poder decir nada Harry destapó mis ojos y pude ver donde me había llevado.
_: ¡Ay dios no
puede ser! ¡Amo este sitio! ¡¿Cómo lo has sabido?! ¡Gracias Harry! Además está
todo precioso.
H: ¿Te gusta?
_: ¿Bromeas? Me
encanta, amo este lugar, hace tanto que no venía... Por cierto, ¿Estamos tú y
yo solos?
H: Sí, todo esto es
para ti y para mí, nadie más puede entrar en las próximas horas.
_: Genial. Gracias
por todo esto Harry.
H: De nada, ¿El
beso viene ya o voy a tener que esperar mucho más?
_: Pues mira, te lo
iba a dar ahora, pero la acabas de cagar, así
que te haré esperar un poquito más.
H: Estúpido
Styles...
_: No digas eso
tonto.
H: Ven, vamos a por
los abrigos y los patines.
Harry me dio la mano y me llevó a la sala de los
patines, cogimos cada uno unos den nuestro número, nos los pusimos y luego me
entregó un abrigo para que no pasara
frío patinando sobre el hielo.
H: Ya estamos
listos, vamos a la pista.
_: Sí, vamos.
Salimos los dos
corriendo de allí para ir a la pista en una carrera en la que Harry casi se cae
por no saber correr con los patines.
_: ¡Gané!
H: ¡Claro, porque
yo casi me caigo!
_: Porque eres un
torpe.
H: Habrá que verte
a ti patinando.
_: No me piques que
te aseguro que acabarás perdiendo.
H: Sí, mejor
no lo hago porque yo he patinado sobre
hielo tan solo un par de veces.
_: Entonces podré
disfrutar de tus caídas.
H: Ja, ja, ja. Te
tiraré yo a ti.
_: No te dejaré.
H: Venga, dejemos
la charla par otro momento y entra ya a la pista de hielo.
Entré a la pista de
hielo y empecé a patinar yo sola, dejando atrás a Harry que no se soltaba de la
barandilla de la entrada.
_: ¡Venga Harry, no
te pensarás quedar ahí hasta mañana!
H: Espera...
Me acerqué a él y
le arrastré a la pista para que entrara de una vez, le di la mano y al intentar
empezar a patinar Harry se cayó de culo al suelo.
_: Jajajaja ¡Harry!
Que patoso... Venga, levanta.
H: No se me da muy
bien a mí esto del patinaje sobre hielo...
_: Ya lo veo,
venga, dame la mano otra vez.
Harry se levantó y
me volvió a dar la mano para intentar patinar
los dos juntos, finalmente conseguí que siguiera mi ritmo manteniéndose
como podía en pie.
_: ¡Ya lo tienes
Harry!
H: Eso parece.
En ese momento
Harry empezó a tambalearse y cayó al suelo arrastrándome a mí con él y caí
justo encima de él.
H: ¡Auu!
_: Gracias por
amortiguarme la caída.
H: De nada, pero yo
me he hecho daño, esto está muy duro.
_: Jajaja normal
cariño, es hielo. Pero yo sé como curar
ese dolor.
Acerqué despacio
nuestras caras hasta que mis labios rozaron los suyos y acabaron entrelazados
dándonos un bonito beso.
_: ¿Mejor?
H: Creo que aún me
duele, necesitaré otro.
Sin siquiera
contestarle volví a realizar la misma operación que antes.
_: ¿Y ahora?
H: Tengo suficiente
por ahora. Creo que debería levantarme, se me está congelando el culo.
_: Jajaja, ven
idiota.
Me levanté y tiré de él para volverlo a poner en pie.
Estuvimos un rato patinando hasta que no podíamos más y fuimos a sentarnos a
las gradas de la pista.
H: ¿Te ha gustado?
_: Me ha encantado.
Si esta era tú manera de enamorarme te aseguro que me has ganado.
H: Esto era solo
otra de las partes, aún me quedan dos.
_: ¡¿Dos, todavía?!
H: Si no las
quieres no te las enseño.
_: No, no, claro
que quiero.
H: Pues vamos
a quitarnos esto y a comer algo.
Entramos de nuevo a
la sala de los patines para dejarlos junto a los abrigos.
_: ¿Y dónde me vas
a llevar a comer, si se puede saber?
H: Aquí mismo, pero
te tengo que pedir que esperes aquí un par de minutos.
_: Vale, ¿pero
dónde vas?
H: A preparar una
cosa.
_: Bueno, vale, te
espero aquí, no tardes.
H: No lo haré.
Harry desapareció
por unas escaleras que subían a la galería de la pista de patinaje, donde
estaba el bar y se podía ver la pista de patinaje desde las cristaleras. Me
puse a pensar unos segundos pero no me dio tiempo a nada, Harry bajó corriendo
y me hizo subir a mí con él esta vez. Cuando llegamos arriba había una mesa para dos adornada lo más bonita y
romántica posible, con sus velas, su flores...
H: Ven, no te
quedes ahí, siéntate.
Harry me
retiró la silla y me senté, luego él se
sentó delante de mí.
_: Harry esto es
demasiado, el globo, el desayuno, la pista de patinaje, esto... ¿Qué será lo
próximo?
H: Te dije que te
enamoraría y lo estoy haciendo de la mejor marera posible, porque quiero
ganarte, no quiero que pienses que solo
te quiero para acostarme contigo, porque no es así, me gustas, me gustas
muchísimo _, te aseguro que nunca he sentido por nadie lo que estoy sintiendo
por ti. Es algo extraño el cómo me he podido enamorar tanto de una persona que
conozco desde hace tan solo unos días.
_: Harry para o me
harás llorar al final.
H: Anda tonta,
¿cómo vas a llorar?
_: Porque a mí me
pasa algo parecido contigo, pero soy medio idiota y no lo he querido reconocer
y te lo he estado poniendo difícil cuando en realidad quería poder besarte en
cualquier momento, quiero salir contigo Harry, eres un chico genial y me estás
demostrando que realmente me quieres, otros no habrían hecho todo esto por mí, pero tú como me
dijiste aquel primer día de mi práctica catastrófica eras diferente del resto,
no eras lo que yo creía y te juro que me alegro muchísimo de haberme
equivocado.
Me levanté y me
senté sobre las piernas de Harry, rodeé su cuello con mis brazos, él me abrazó con los suyos y volvimos
a unir nuestros labios para acabar en un tierno y bonito beso, ya no eran
aquellos besos de los primeros días sin
sentimiento alguno y de lo más bruscos y apasionados, estos eran mejores, eran
dulces.
H: Ay, se me
olvidaba decírtelo, hablé con mi padre y acepta que vuelvas a dar las clases en
su autoescuela con la condición de que yo no sea nunca más tú profesor.
_: ¡Harry eso es
genial!
H: Jo... yo pensaba
que te pondrías triste porque ya no volvería a ser tu profesor nunca más...
Harry agachó la cabeza y se hizo el dolido, pero yo
se la levanté y me quedé mirándole a los ojos.
_: ¿Sabes qué? Eso
ahora es lo de menos, porque vas a pasar a ser algo mucho más importante en mi
vida, si fueras solo mi profesor no podría estar haciendo ahora esto.
Volví a besarle, me encantaba el sabor de sus labios,
me podría pasar día y noche besándolos sin cansarme.
H: Visto así,
prefiero dejar de ser tu profesor.
_: Que tonto eres.
Volví a sentarme en
mi sitio y comimos los dos.
_: Bueno, ¿Y ahora
qué me espera?
H: Impaciente...
_: Hombre, me
quedaban dos sorpresas y ya he gastado una, quiero la otra.
H: Esta bien...
Vayámonos de aquí.
Salimos de la pista
de patinaje y montamos de nuevo en el coche. Harry paró el coche justo delante
de la puerta de mi casa.
_: ¿Qué hacemos
aquí?
H: Ahora lo veras.
_: Harry sigo sin
tener las llaves.
H: Lo sé, pero yo
sí las tengo. Harry sacó mi juego de llaves del bolsillo de su chaqueta y me
las enseñó.
_: Serás... ¿Qué
haces tú con las llaves de mi casa?
H: No te enfades,
eh. Las he tenido yo desde un principio, me las
quedé el día que se te cayó el bolso en el lavabo y te ayudé a recoger
todo lo que llevabas.
_: Aaah ¿Y te
parecerá bonito? ¿Lo tenías todo planeado o como ha ido esto?
H: Deja de
refunfuñar y sígueme.
_: Está bien. Harry
abrió la puerta de mi casa y entró delante de mí.
H: ¿Te importa esperar aquí tres segundos?
_: ¿Otra vez?
H: Por favor...
_: Está bien.
Me senté en el sofá a esperar a Harry que apareció en cinco minutos en mi búsqueda.
H: Ya está todo listo.
_: A ver que has hecho esta vez...
H: Algo precioso,pero no tanto como tú.
Me levanté del sofá y Harry hizo que le siguiera.
H: Espera, no quiero que lo veas.
_: ¿Otra vez la venda?
H: No, serán suficientes mis manos.
_: Vale.
Harry tapó mis ojos con sus manos y abrió una puerta que supuse que sería la de mi habitación por la zona de la casa en al que nos encontrábamos. Acto seguido retiró sus manos de mi cara dejándome ver aquella escena de película tan bonita, la habitación estaba cubierta de pétalos de rosa y en el suelo con velas estaban escritas nuestras iniciales dentro de un corazón.
H: ¡Tachán!
_: No sé qué decir Harry...
H: No hace falta que digas nada.
_: Te quiero.
H: Y yo a ti mi pequeña.
Harry me acercó a él, pasó mis brazos alrededor de su cuello, me agarró por la cintura y nos volvimos a fundir en un beso de esos que solo se ven en las películas. Le quité la chaqueta a Harry y lo acerqué a la cama, donde me tumbé encima de él para seguir besándole. Harry me metió su mano por debajo de mi camiseta para desabrocharme el sujetador para luego acabar quitándome la camiseta y sacando este a su vez. Se giró dejándome a mí abajo para poder bajar besando todo mi cuerpo mientras yo le quitaba la camisa y le volvía a besar. Me quité los pantalones al igual que hizo él, ya solo nos quedaba una prenda de ropa a cada uno, Harry me quitó las braguitas y luego se quitó el los boxers, se puso un preservativo y penetró dentro de mí, primero lo hizo lentamente pero la intensidad de la penetración iba aumentando al igual que mis gemidos que Harry callaba con besos. Poco después yo llegué a mi punto máximo de placer y Harry lo hizo un par de minutos más tarde, luego se dejó caer a mi lado.
H: Te amo _.
_: Y yo a ti Harry. Si todos los días junto a ti son tan perfectos como el de hoy mi vida va a ser de ensueño.
H: Intentaré que lo sean mi amor.
Le di un pequeño beso en los labios a Harry y me acomodé en su pecho.
_: Te quiero y nunca lo dejaré de hacer.
H: Ni yo princesa, ni yo.
Harry me dio un beso en la cabeza y yo me acabé quedando dormida.
H: ¿Te importa esperar aquí tres segundos?
_: ¿Otra vez?
H: Por favor...
_: Está bien.
Me senté en el sofá a esperar a Harry que apareció en cinco minutos en mi búsqueda.
H: Ya está todo listo.
_: A ver que has hecho esta vez...
H: Algo precioso,pero no tanto como tú.
Me levanté del sofá y Harry hizo que le siguiera.
H: Espera, no quiero que lo veas.
_: ¿Otra vez la venda?
H: No, serán suficientes mis manos.
_: Vale.
Harry tapó mis ojos con sus manos y abrió una puerta que supuse que sería la de mi habitación por la zona de la casa en al que nos encontrábamos. Acto seguido retiró sus manos de mi cara dejándome ver aquella escena de película tan bonita, la habitación estaba cubierta de pétalos de rosa y en el suelo con velas estaban escritas nuestras iniciales dentro de un corazón.
H: ¡Tachán!
_: No sé qué decir Harry...
H: No hace falta que digas nada.
_: Te quiero.
H: Y yo a ti mi pequeña.
Harry me acercó a él, pasó mis brazos alrededor de su cuello, me agarró por la cintura y nos volvimos a fundir en un beso de esos que solo se ven en las películas. Le quité la chaqueta a Harry y lo acerqué a la cama, donde me tumbé encima de él para seguir besándole. Harry me metió su mano por debajo de mi camiseta para desabrocharme el sujetador para luego acabar quitándome la camiseta y sacando este a su vez. Se giró dejándome a mí abajo para poder bajar besando todo mi cuerpo mientras yo le quitaba la camisa y le volvía a besar. Me quité los pantalones al igual que hizo él, ya solo nos quedaba una prenda de ropa a cada uno, Harry me quitó las braguitas y luego se quitó el los boxers, se puso un preservativo y penetró dentro de mí, primero lo hizo lentamente pero la intensidad de la penetración iba aumentando al igual que mis gemidos que Harry callaba con besos. Poco después yo llegué a mi punto máximo de placer y Harry lo hizo un par de minutos más tarde, luego se dejó caer a mi lado.
H: Te amo _.
_: Y yo a ti Harry. Si todos los días junto a ti son tan perfectos como el de hoy mi vida va a ser de ensueño.
H: Intentaré que lo sean mi amor.
Le di un pequeño beso en los labios a Harry y me acomodé en su pecho.
_: Te quiero y nunca lo dejaré de hacer.
H: Ni yo princesa, ni yo.
Harry me dio un beso en la cabeza y yo me acabé quedando dormida.














ASDASDSDASDA CTM!LO AME!
ResponderEliminarawww
ResponderEliminardioos que precioso
ResponderEliminarFAKE
ResponderEliminarmenudo FAKE!y a parte de eso el harry me ha caído fatal,parecia un acosador q miedoo..horrible pastelosa y los personajes harry y tu insoportables!!
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