Ya había facturado las maletas y ahora embarcaba para
subirme a un avión dirección a Dublín, donde empezaría mi nueva vida. Me iba
sin nada, es decir, sin casa, sin trabajo, ni nada en mente para los próximos
meses que pasaría allí, lo único que llevaba encima eran unas ganas increíbles
de empezar una nueva vida alejada de aquella ciudad ruidosa, llena de tráfico y
gente que va de un lado a otro día y noche de la que procedía.
Me senté en mi asiento justo al lado de la ventana, a mi
lado se sentó una mujer, la cual nada más despegar se quedó dormida.
Visto que no iba a tener con quien hablar me puse a escuchar música en mi móvil, seleccioné reproducción aleatoria y empezó a sonar “Try” de P!nk, cerré los ojos y me relajé escuchando aquella canción que tanto me gustaba. Cuando acabó empezó a sonar algo que llevaba muchísimo tiempo sin escuchar, “Live While We’re Young” de One Direction, empecé a recordar todo lo que habían significado para mí aquellos 5 idiotas de las escaleras años atrás. Recordé también que yo me consideraba Directioner de esas que decían que nunca se rendirían hasta conocerlos, hasta poder ir a alguno de sus conciertos y que estarían junto a ellos hasta su último concierto, pero en aquel momento me daba cuenta de que aquello no había sido así, hacía ya un año que no sabía nada de ellos, solo lo que salía en las noticias y lo que escuchaba por la radio. Supuse que aquello se debía a la cantidad de problemas que llegaron a mi vida un año atrás con la muerte de mi padre y ahora con 20 años recién cumplidos veía difícil poder volver a considerármelo ya que ese fandom estaba formado principalmente por chicas mucho más jóvenes que yo, entre los 12 y los 17 años, yo ya era una vieja para esas cosas.
Visto que no iba a tener con quien hablar me puse a escuchar música en mi móvil, seleccioné reproducción aleatoria y empezó a sonar “Try” de P!nk, cerré los ojos y me relajé escuchando aquella canción que tanto me gustaba. Cuando acabó empezó a sonar algo que llevaba muchísimo tiempo sin escuchar, “Live While We’re Young” de One Direction, empecé a recordar todo lo que habían significado para mí aquellos 5 idiotas de las escaleras años atrás. Recordé también que yo me consideraba Directioner de esas que decían que nunca se rendirían hasta conocerlos, hasta poder ir a alguno de sus conciertos y que estarían junto a ellos hasta su último concierto, pero en aquel momento me daba cuenta de que aquello no había sido así, hacía ya un año que no sabía nada de ellos, solo lo que salía en las noticias y lo que escuchaba por la radio. Supuse que aquello se debía a la cantidad de problemas que llegaron a mi vida un año atrás con la muerte de mi padre y ahora con 20 años recién cumplidos veía difícil poder volver a considerármelo ya que ese fandom estaba formado principalmente por chicas mucho más jóvenes que yo, entre los 12 y los 17 años, yo ya era una vieja para esas cosas.
Decidí buscar sus dos álbumes en mi móvil y escucharlos para
recordar aquellos viejos tiempos. Mientras escuchaba “Little Things” recordaba
todo lo que había llegado a llorar con aquella canción en la cual mis ídolos me
decían lo preciosa que llegaba a ser a pesar de que yo nunca mel o creyera.
Cuando fue el turno de Nall me acordé que él era irlandés, y de Mullingar
exactamente, el lugar donde pensaba vivir los próximos meses de mi vida,
casualidades de la vida supuse. La música siguió sonando mientras yo recordaba
todo lo que había vivido con ella años anteriores hasta que el piloto indicó
que nos abrocháramos los cinturones de seguridad porque en tan solo cinco
minutos estaríamos aterrizando. Así hice, me abroché el cinturón y me quité los
auriculares, guardé mi móvil y tal y como dijo el piloto en cinco minutos ya
estábamos en Dublin.
Bajé del avión, recogí mis maletas y me dirigí a coger uno
de los autobuses que me llevarían a Mullingar, donde me hospedaría en un hotel
hasta encontrar algún lugar fijo donde vivir. Estaba un poco perdida por el
aeropuerto, los odiaba a decir verdad, había muchas terminales y nunca
encontraba la salida, iba mirando los carteles cuando de repente alguien me
envistió por detrás cayendo encima de mí y haciendo que me sentara sobre mi pie
derecho y gritara de dolor.
_: ¡Aaaah!
Empujé a la persona que había caído encima de mí para que se
levantara, me estaba aplastando.
X: Perdona, no te había visto. ¿Estás bien?
_: Mira por donde vas la próxima vez.
X: Lo siento mucho de veras.
_: Esta bien, disculpas aceptadas.
El chico, porque supuse que era un chico por la forma del
cuerpo, porque lo que era la cara la llevaba cubierta con unas gafas de sol y
una gorra sobre la cual llevaba puesta la capucha de su sudadera, se levantó y
se quedó mirándome tendida en el suelo.
X: Dame las manos, te ayudaré a levantarte.
El chico se veía nervioso, no dejaba de mirar para todos los
lados como si alguien le estuviera buscando y él huyera. Le di las manos, él
las agarro y tiró de mí para levantarme.
_: ¡Aaah!
X: ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
_: Me duele el tobillo derecho, me he sentado encima de él
cuando te has caído encima de mí, me lo habré torcido.
X: ¿Puedes caminar? ¿O simplemente apoyar el pie en el
suelo?
Intenté volverlo a poner en el suelo y reposar en él todo mi
pero me dolía muchísimo. Debía haberme hecho un esguince, estaba empezando
genial mi nueva vida.
_: No puedo, me duele mucho. Pero tranquilo no te preocupes,
estaré bien.
Ante de que pudiera contestarme empezamos a oír un montón de
gritos procedentes de la terminal de al lado.
X: No te voy a dejar aquí con un pie medio roto, te vienes
conmigo.
El chico aquel me cogió en brazos, me puso a su espalda,
cogió mis maletas y las suyas y echó a correr. ¿Qué demonios estaba haciendo?
Empecé a pegar patadas al aire y a darle puñetazos en la espalda para que me
dejara en el suelo, no quería irme con él, no sabía ni siquiera quién era,
podía ser cualquier psicópata.
_: ¡Suéltame! ¡Bájame al suelo!
El chico ni siquiera se dignaba a contestarme, seguía
corriendo y yo cada vez podía oír los gritos, que antes procedían de la
terminal de al lado, acercándose cada vez más a nosotros. El miedo empezaba a
apoderarse de mí.
_: ¡Bájame! ¡No quiero irme contigo! ¡Estás loco!
No paraba de forcejear y de pegarle puñetazos para que me
soltara pero era inútil. Salimos por la puerta del aeropuerto y de repente el
chico paró en seco. No podía ver lo que hacía porque estaba de espaldas a él,
pero por los ruidos que estaba haciendo pude deducir que estaba metiendo las
maletas en el maletero del coche, luego abrió una de las puertas y me introdujo
a mí en el coche y a continuación lo hizo él para sentarse a mi lado.
_: ¡Estás loco!
Abrí la puerta del coche e hice acto de irme, tenía que
salir de allí como fuera, quién sabe lo que me iba a hacer aquel chalado.
X: No, ven aquí.
El hico tiró de mi brazo y me hizo volver a sentarme en el
coche.
X: Paul arranca por favor.
_: ¡No, no arranques, yo me voy!
X: Qué no te vas a ningún sitio.
El coche se puso en marcha, genial, tenía que pensar algo
para deshacerme de aquel loco que me tenía secuestrada.
X: ¿Puedes calmarte por favor?
_: ¡¿Calmarme?! ¡Pero si me has secuestrado! ¡¿Cómo quieres
que me calme?!
X: ¿Secuestrado? No, yo nunca haría eso.
_: ¡Ya claro, pues esto pinta de cita no tiene perdona que
te diga! ¡Paul para le maldito coche!
X: ¡No, Paul! Llévanos al hospital más cercano.
P: ¿Al hospital?
X: Sí, cuando huía de las fans me he caído por accidente
sobre ella y le he hecho daño en un pie.
Llévanos al hospital para asegurarnos que no tenga nada roto.
P: Claro.
Al escuchar aquello me quedé un poco desconcertada, quizás
os estaba juzgando demasiado rápido, pero aquello de todas formas no tenía muy
buena pinta, la gente no va cubierta sin dejar nada de su rostro al descubierto
por la calle y sale corriendo con otra persona en brazos para meterla en un
coche en contra de su voluntad.
X: ¿Ahora me crees?
_: ¿Por qué debería de hacerlo? Puede ser todo mentira,
seguro que lo único que quieres es aprovecharte de mí.
X: ¡¿Qué?! ¡No, nunca!
_: ¿Y eso yo me lo creo por qué…?
X: Por esto.
El chico se quitó las gafas, la capucha y la gorra dejando
ver su rostro completo. Aquella cara era imposible de olvidar para mí, había
sido uno de mis ídolos durante dos años, era él, Niall James Horan.
N: ¿Me podrás creer ahora?
_: Espera, espera, ¿Me estás diciendo que Niall James Horan
era el tío que hace dos minutos pensaba que me estaba secuestrando? Ay dios…
N: Sí, soy yo, el mismo. Pero que te quede claro que no te
estaba secuestrando, te estaba salvando de la multitud de Directioners que se
iban a abalanzar sobre nosotros en tan solo unos segundos si nos quedábamos
allí.
_: Oh vaya, gracias.
N: De nada. Por tú reacción supongo que serás Directioner
¿no?
_: Emm… Lo fui algún día, ahora no me lo puedo considerar.
N: ¿No? ¿Y eso?
_: Es una larga historia.
N: Tenemos tiempo.
P: No lo creo chicos, hemos llegado.
Paul paró el coche. En aquel momento recordé quién era
Paul,, era el guarda espaldas de los chicos, no entendía porque conducía él
pero bueno, eso era lo de menos.
N: Ven, te cogeré.
_: ¿Por qué me vas a coger?
N: No creo que vayas a ir muy lejos sin un pie.
_: Tienes razón.
P: Os espero aquí.
Niall salió del coche y luego me cogió en brazos a mí, esta
vez con más delicadeza que la anterior, y nos dirigimos a urgencias.
_: Déjame aquí y te puedes ir, siento haberte causado tantas
molestias.
N: ¿Molestias? Pero si he sido yo el idiota que se ha caído
encima de ti y te ha hecho esto, no pienso irme hasta que sepa que estás bien.
_: De verdad Niall, no hace falta que te quedes tendrás
cosas que hacer.
N: He dicho que me quedó y no me vas a hacer cambiar de
opinión.
_: Como quieras.
Nos sentamos en la sala de espera a esperar a que me
llamaran. Mientras estábamos allí varias fans se acercaron a Niall para hacerse
fotos con él y para que les firmara algún que otro autógrafo.
_: Debe ser agotador.
N: ¿El qué?
_: Ir por la calle y que e paren las fans para hacerse miles
de fotos con vosotros y firmar autógrafos.
N: Ya estoy acostumbrado, además adoro a todos y todas
nuestras fans, sin ellos no estaríamos donde estamos, les debemos mucho.
_: Visto así tienes razón.
N: Cuéntame algo de ti mientras esperamos.
_: ¿Qué quieres saber?
N: ¿De dónde eres? Porque ese acento no es de aquí.
_: Soy de (Tú País).
N: Me encanta ese país, he estado allí un par de veces. Y tú
además tienes un acento muy bonito.
_: Vaya, gracias.
N: ¿Y qué te trae por estás tierras de frío?
_: Quería empezar una nueva vida, aislada de todo lo que me
rodeaba allí, la gente va de aquí para allá todo el día, el tráfico, el estrés…
No sé, todo en general, quería empezar de 0.
N: Guau… ¿Y cómo es que has acabado en Dublín?
_: No me quedaré en Dublín, mi idea era irme a Mullingar.
N: ¿De verdad?
_: Sí.
N: ¿Sabes que yo soy de allí, verdad?
_: Sí, lo sé, fui Directioner, ¿recuerdas?
N: Cierto. ¿Y por qué Mullingar?
_: Te vas a reír, fue muy estúpida la forma de escoger donde
empezaría mi nueva vida.
N: Cuéntamelo.
_: Verás, cogí una bola del mundo, la hice girar, cerré los
ojos y dejé caer mi debo sobre un lugar, aquel lugar sería donde me iría a
empezar mi nueva vida, y aquí estoy.
N: bonita forma de decidir tu futuro, dejárselo al azar.
_: Sí.
Una voz llamó por megafonía para que me presentara en el
consultorio 3.
_: Mi turno.
N: ¿Te ayudo?
_: Si me dejas agarrarme a tu brazo para apoyarme te lo
agradecería.
N: Claro, agárrate.
Enrosqué mi brazo con él de Niall y fuimos caminando por el
pasillo del hospital que daba a los distintos consultorios de urgencias hasta
llegar al número 3.
N: ¿Pasas sola?
_: Sí tranquilo, no creo que me coman.
N: Está bien.
Entré al consultorio dando varios saltos sobre mi pie
izquierdo y me senté en la camilla. El médico me dijo que me había hecho un
esguince leve, lo que me suponía, me vendó el pie y una parte de la pierna con
un millón de vendas para inmovilizarlo bien y me recomendó hacer reposo durante
la próxima semana. Salí de allí como había entrado, saltando a la pata coja.
N: ¡Madre mía! ¡¿Qué tienes?!
_: Tranquilo Niall, es solo un esguince.
N: Mira que llego a ser torpe… Todo esto es culpa mía.
_: No digas tonterías, no es culpa tuya, te caíste encima de
mí sin querer, ya está.
N: Pues ya está, soy un torpe. ¿Qué te ha dicho que hagas el
médico?
_: Reposo durante una semana, luego tendré que volver a que
me pongan una venda más pequeña, porque con esta se ha pasado un poco.
N: Pues ya sabes, a reposar durante una semana y luego
volveremos a ver que tal anda ese pie.
_: ¿Volveremos? No Niall, volveré.
N: Pienso estar contigo hasta que te recuperes, ha sido
culpa mía, no pienso desentenderme.
_: Eres un poco cabezota ¿no? Creo que ya soy mayorcita para
arreglármelas yo sola durante todo el tiempo que tenga que llevar esto.
N: Y yo digo que no, además si estás sola ¿quién te va a
llevar así a los sitios?
Niall me volvió a coger en brazos para salir del hospital.
_: Niall bájame, no soy una inválida.
N: ¿No? Pues yo diría que ahora te falta una pierna para
poder salir caminando por tu propio pie de aquí. Además deja que te trate como
la princesa que eres.
_: Que tonto eres…
Niall abrió la puerta del coche y me sentó, luego lo hizo
él.
P: ¿Cómo estás?
N: Le he hecho un esguince.
_: Y dale… Me lo he hecho yo solita.
N: Bueno, pues le he ayudado a hacerse un esguince.
P: En resumen, tienes un esguince.
_: Sí.
P: ¿Dónde vamos? ¿A casa?
_: Si no os importa, ¿Me podríais acercar a algún hotel no
muy caro y que esté bien para pasar allí un par de noches hasta que encuentre
un lugar fijo donde alojarme?
N: ¡¿Un hotel?! No, ni de coña. Paul vamos a casa.
P: Como quieras Niall.
Paul arrancó el coche de nuevo dirección donde le había
pedido Niall.
_: Paul no le hagas caso y déjame en cualquier hotel.
N: Que no. Te quedarás en mi casa el tiempo que haga falta
hasta que te recuperes porque si te vas a un hotel nadie te va a cuidar y
estarás todo el día de allá para acá y es lo que menos te conviene.
_: Niall de verdad, deja de preocuparte por mí, tengo 20
años, sé cuidar de mí misma.
N: Y yo he dicho que no. ¿No te puedo consentir?
_: Pero si hace tan solo un par de horas que nos conocemos,
¿Cómo me vas a meter en tu casa?
N: Porque es mi casa y quiero, no tengo nada más que decir y
no voy a seguir discutiendo contigo.
_: Pues me iré.
N: No creo que llegues muy lejos a la pata coja.
Tenía razón, no iba a ir muy lejos a la pata coja, pero no
quería quedarme en su casa y sentirme como una intrusa y privarles de su
intimidad, pero no había manera de hacer cambiar de opinión a Niall, no me iba
a quedar otra.
_: ¿Y tu madre y tu hermano van a aceptar que lleves a una
desconocida a casa, no?
N: Sí, además no eres una desconocida, eres una conocida de
dos horas.
No pude evitar reír ante aquel estúpido comentario.
_: De verdad, te estás tomando demasiadas molestias.
N: ¿Qué te he dicho antes? Que no iba a discutir más sobre
ellos, dejemos el tema, vendrás a mi casa y ya está.
_: Está bien…
N: Cuéntame porque dejaste de ser Directioner.
_: ¿De verdad quieres saberlo?
N: Claro, así te conoceré mejor ya que tanto te preocupa ser
una desconocida para mí.
_: Está bien. Yo era una de esas Directioners que decían que
nunca se rendirían hasta conocer a sus ídolos, hasta ir a alguno de sus
conciertos, hasta poder decirles algún día lo que significaban para mí y que
estaría ahí con vosotros hasta el último concierto. Pero hace cosa de un años
murió mi padre y mi vida cambió completamente, mi madre entró en una depresión
enorme de la cual hace escasamente dos meses que ha salido y yo tenía que sacar
adelante a mi familia, a ella y a mi hermana pequeña y creo que fue entonces
cuando deje de escucharos, de seguiros la pista como el FBI y esas locuras que
hacen las Directioners.
N: Vaya, siento lo de tu padre.
_: No pasa nada, lo he superado.
N: Me alegro de que así sea, ¿Y no quieres volver a ser una
de esas Directioners locas que nos siguen a todas partes?
_: No sé, creo que ya no me toca, tengo 20 años, una vida
nueva que empezar de 0, no sé si sería capaz de volver a hacer todas las
locuras que hice por vosotros algún día.
N: Yo creo que sí, nunca es tarde. Además, ahora estás
conmigo, uno de los componentes de tu ex boy band favorita.
_: Quizás algún día vuelva a considerarme Directioner.
N: Espero que así será.
_: Cuanto entusiasmo veo por aquí para que lo vuelva a ser.
N: Es que yo…
Paul lo interrumpió antes de poder acabar la frase para
decirnos que ya habíamos llegado.
P: ya hemos llegado chicos. Os dejo aquí, yo me voy a casa.
N: Vale, gracias Paul.
Niall le estrechó la mano a Paul y salió del coche, yo abrí
la puerta y salí como pude mientras Niall sacaba las maletas del maletero.
N: ¿No podías esperar a que sacara las maletas y fuera a por
ti?
_: Niall ya te lo he dicho, no soy una inválida, además
tendré que aprender a valerme por mí misma mientras esté coja.
N: ¿Y si te haces daño?
_: Pues ya me curaré.
N: Pues no, no dejaré que te hagas daño, así que ven aquí
que te coja.
Niall se acercó a mí para volverme a coger en brazos, la
cuestión era no dejarme tocar el suelo.
_: Te vasa poner fuerte de tanto cogerme.
N: Bueno para ti, bueno para mí.
Nos acercamos a una casa blanca enorme y preciosa la cual
supuse que sería la de Niall. Yo estaba muerta de vergüenza, ¿Qué iba a pensar
su familia cuando me viera llegar así con Niall? Tenía que causarles buena
impresión ya que iba a ser un estorbo durante los próximos días por lo menos
debía caerles bien.
N: ¿Preparada?
_: No, ¿Y si no les caigo bien? Yo no debería estar aquí
Niall.
N: Y yo he dicho que sí, además es imposible que les caigas
mal.
Niall picó al timbre y al momento abrió su madre, Maura, a
pesar de haber dejado de ser Directioner había cosas que las tenía grabadas a
fuego en mi mente. Maura al ver a Niall conmigo en brazos se quedó un poco
desconcertada, no sabía que estaba pasando, normal, pobre mujer.
N: Hola mamá.
M: Hola cariño.
Niall me retiró un poco para poder dar dos besos a su madre.
M: ¿Y ella quién es hijo?
N: Ella es…
Genial no me había presentado en ningún momento, que cabeza
la mía, aunque al parecer Niall tampoco había echado en falta mi nombre.
_: Soy _, encantada.
M: Bonito nombre.
_: Gracias.
Di dos besos a Maura y entramos dentro de la casa donde
Niall me dejó sentada en el sofá del salón y poco después se sentaron él y su
madre ha hacerme compañía.
M: ¿Y está visita inesperada.
Marua se refería a mí. Estaba nerviosa, yo no debía estar
allí, era una intrusa en su casa.
N: Verás mamá, hoy cuando huía de unas fans en el aeropuerto
he chocado con _ y me he caído encima de ella provocándole un esguince, hemos
ido al hospital a que le inmovilizaran el pie y le han recomendado una semana
de reposo. Como yo he sido el culpable de ello me he ofrecido a invitarla a
quedarse en casa hasta que se recupere, porque se iba a ir a un hotel y no
creía que allí pudiera recuperarse como es debido.
M: Oh, claro hijo, además para mí no es ninguna molestia,
que se quede el tiempo que haga falta.
N: Gracias mamá.
_: De verdad, me puedo ir a un hotel, no hace falta que
finja que está a gusto conmigo aquí.
M: Ay princesa, no digas tonterías, no estoy fingiendo, te
puedes quedar todo el tiempo que quieras, quiero que te sientas como en casa.
_: Muchas gracias.
Maura y Niall se fueron a hacer la cena y me dejaron sola
viendo la tele un rato. Luego cenamos los tres juntos, le expliqué a Maura el
por qué estaba allí y alguna que otra cosa más de mi vida pasada y cuando
acabamos de cenar Niall y yo nos sentamos en el sofá a ver una película.
_: Me siento mal por no poder ayudar a tu madre en nada.
N: No seas tonta, no pasa nada.
_: No Niall, lo digo en serio, voy a ser un estorbo durante
todo el tiempo que esté aquí.
N: No digas tonterías, además no estás aquí para hacer
cosas, sino para descansar y recuperarte.
_: Está bien…
Aquel chico era un verdadero amor, el día que encontrara a
su princesa iba a ser la chica más afortunada del mundo.
Nos quedamos los dos en silencio mirando la película, yo
empezaba a tener sueño y se me cerraban los ojos, hasta que una de las veces
caí sobre el hombro de Niall y me asusté, luego bostecé y volví a incorporarme
para acabar de ver la película.
N: Creo que alguien se muere de sueño.
_: No te voy a mentir, estoy rendida.
N: Pues venga, a la cama.
Niall me cogió en brazos otra vez y nos dirigimos a subir
las escaleras que llevaban a la planta de arriba donde suponía que estaban las
habitaciones.
_: ¿Mis pies podrán tocar algún día el suelo?
N: Quizás, pero todavía no.
_: Vale, gracias por la aclaración, hasta entonces serás mi
portador oficial ¿no?
N: Exacto.
_: Pues me gusta mi portador, díselo para que lo tenga en
cuenta.
N: Gracias, aunque yo diría que deliras de sueño.
Llegamos a la planta de arriba y Niall abrió la puerta de la
primera puerta que había a mano derecha, entramos en una habitación muy grande,
con un par de armarios, una cama y algunas sillas, todo lo que te puedes
encontrar en una habitación, vaya.
_N: Este será tu cuarto los próximos días, espero que te
guste.
_: Me gustará.
N: Mi madre te ha desecho la maleta, espero que no te
importe.
_: Hombre, se lo agradezco, pero no hacía falta.
N: Bueno, ya está hecho. Tienes el pijama debajo de la
almohada.
Alargué mi brazo desde el lugar de la cama donde estaba
sentada y saqué mi pijama de allí.
N: Te dejo para que te cambies, si necesitas algo me llamas.
_: Vale, buenas noches Niall.
N: Buenas noches _.
Niall cerró la puerta y yo me cambié para ponerme el pijama,
con la camiseta no hubo problema, pero el pantalón era imposible de sacar por
aquel vendaje tan gordo que me había puesto el médico. No iba a pedir ayuda a
nadie, así que seguí forcejeando con él para sacarlo de allí, pero en uno de
los intentos caí al suelo dándome un buen golpe el cual hizo bastante ruido por
lo que Niall y su madre subieron corriendo a ver que había pasado. Cuando
aparecieron ambos por la puerta yo me quería morir de vergüenza allí tirada en
el suelo.
N: ¡¿_ estás bien?!
_: No sé yo que decirte…
Podía ver como Maura y Niall dibujaban una cierta sonrisa al
imaginarse como había acabado así.
N: ¿Qué hacías?
_: intentar quitarme el maldito pantalón que no sale.
M: ¿Te ayudo?
_: Sí, por favor.
Que vergüenza por dios, tres personas para quitarme un
pantalón. Me levanté del suelo con la ayuda de Niall y me volví a sentar en la
cama, luego Maura intentó pasar el pantalón por el vendaje pero lo dio por
imposible.
N: Habrá que cortarlo, espero que no sean tus favoritos.
_: Lo son.
N: Pues diles adiós.
Niall cortó el pantalón y me pude poner los shorts del
pijama.
_: Gracias.
M: De nada preciosa. Buenas noches _.
_: Buenas noches Maura.
Maura se fue de mi habitación y me quedé sola con NIall.
N: Me parece que no soy el único torpe aquí presente.
_: Me parece que no.
Los dos reímos y yo me metí en la cama.
N: toma un cojín para que pongas la pierna en alto, te irá
bien.
Niall colocó el cojín bajo mi pie.
N: ¿Mejor?
_: Supongo. Gracias por todo Niall, de verdad.
N: No me des las gracias, es lo menos que puedo hacer. Ahora
a descansar.
_: Buenas noches Niall.
N: Buenas noches.
Niall me arropó y me dio un beso en la frente antes de salir
por la puerta de mi habitación para quedarme dormida en tan solo un par de
minutos.
Me desperté extrañando la habitación donde me encontraba,
hasta que recordé lo que había pasado el día anterior y comprendí que hacía
allí. Luego miré la hora en mi móvil, ya eran las 11 de la mañana, iba siendo
hora de levantarse, me quité la manta de encima y con cuidado me senté al borde
de la cama. Tenía un dolor de pie horrible, necesitaba comer algo y tomarme algo
que me aliviara el dolor.
Me recogí el pelo en un moño mal hecho para que no me
molestara al bajar las escaleras y salí de la habitación a la pata coja, cuando
llegué a la escalera me las vi y me las deseé para ver como demonios bajaba, al
final decidí hacerlo de culo, porque si lo hacía a saltos acabaría rodando
escalera abajo. Me senté en el primer escalón y fui bajando el culo poco a poco
de escalón en escalón, procurando no poner el maldito pie en el suelo. Mientras
bajaba escuchaba voces procedentes del salón, solo esperaba que no hubiera
visita, porque iba a hacer el ridículo si me veían llegar allí de aquella
manera.
Seguí bajando y cuando estaba a punto de llegar abajo vi que
efectivamente había visita, Louis y Eleanor, me quería morir de vergüenza.
Intenté no hacer mucho ruido porque todavía no me había visto nadie pero no
tardaron en hacerlo cuando me pegué un culazo contra el suelo al bajar del
último peldaño.
N: ¡¿_ estás bien?!
Niall se acercó a mí corriendo para echarme una mano y Louis
y Eleanor se incorporaron del sofá para ver que había pasado.
N: ¿Por qué no me has llamado para ayudarte a bajar?
_: Porque no te quería molestar.
N: Mira que eres cabezota.
_: No hablemos de cabezotas porque tú me ganas.
N: Anda ven.
Niall me cogió en brazos y me llevó al sofá junto a Louis y
Eleanor que se habían vuelto a sentar. Ambos tenían unas caras un poco
desconcertadas, no sé quien pensarían que era yo.
_: Emm hola.
Lo y E: Hola.
N: Chicos esta es _.
E: Encantada _.
_: Igualmente.
Lo: ¿Sois familia?
_: No, no, soy…
N: Es una amiga.
Lo: ¿Amiga o amiga con derecho a algo más?
_: Amiga si se le puede llamar así.
N: Amiga a secas Louis, no busques cosas donde no hay.
Lo: Bueno, está bien, es que como nunca te había visto.
_: ya, es que nos conocimos hace menos de 24 horas.
Lo: ¿Y ya estás en su casa? Niall no mientas, es tu amiga
con derecho a “roce”.
N: Que no idiota.
E: Louis vale, deja que se explique no des las cosas por
supuestas tan rápido.
Lo: Está bien.
N: Ayer cuando llegué de Londres había un montón de fans
esperándome, los de seguridad consiguieron mandarlas a otra terminal pero
alguna me vio y me empezaron a seguir y yo iba solo, no llevaba a ninguno de
los grandullones, por o que salí corriendo con la mala suerte de caer encima de
_ y hacerle ese esguince y le ofrecí quedarse en casa ya que sino se iba a ir a
un hotel y ahí acaba la historia, no hay nada más.
Lo: Niall tan caballeroso como siempre.
E: Ay que bonito.
Me daba la impresión de que ellos pensaban que había algo
más, pero era mentira, nosotros éramos tan solo amigos y si es que nos los
podíamos considerar porque hacía menos de 24 horas que nos conocíamos y
escasamente sabíamos lo básico el uno del otro, bueno yo sabía más de Niall
porque había sido Directioner, pero daba igual, la cuestión era que estaban
sacando conclusiones precipitadas.
N: Os voy a presentar como es debido. Louis, Eleanor, está
es _.
E: Un nombre precioso.
_: Gracias, a mí me gusta el tuyo.
Lo: ¿Directioner?
_: Era.
Lo: ¡¿Eras?!
Louis se llevó las manos a la cabeza al escuchar aquello.
Lo: ¿Cómo que eras? Niall, Els, hay que hacer que vuelva a
serlo ¡Ya!
N: Eso mismo le he dicho yo.
_: Quizás algún día lo vuelva a ser.
E: Esperemos que sea pronto, y no creo que tardes mucho
viviendo con uno de ellos.
_: Bueno, pero esto es temporal en una semana me dejara ir
¿verdad Niall?
N: Ya lo veremos, si te portas bien quizás te dejo ir.
En ese momento me sonaron las tripas y todos rieron.
Lo: Me parece que alguien tiene hambre.
N: Ven, te prepararé algo para desayunar.
Niall me cogió otra vez para no perder la costumbre y me
llevó a la cocina donde me dejó sentada en un taburete. Detrás nuestro vinieron
Louis y Eleanor para hacernos compañía. Encima de la mesa había halo que me
llamó la atención, una tarta gigante en la que ponía “Felicidades”. ¿De quién
era el cumpleaños?
_: Oye Niall.
N: Dime
_: ¿De quién es el cumpleaños?
Lo: Es su cumpleaños, por fin tiene 20 el rubiales.
_: ¿De verdad?
Me paré a pensar por un minuto y recordé la fecha del
cumpleaños de Niall, el 13 de Setiembre, y hoy era exactamente ese día, que
cabeza la mía…
_: Niall, puedes acercarte un momento.
N: Claro.
Niall se acercó y yo me abalancé obre él para darle un
fuerte abrazo.
_: ¡Felicidades! Perdóname se me había olvidado por completo.
N: No pasa nada preciosa.
Lo: Vendrás a la fiesta de esta noche me imagino.
_: Emm ¿fiesta?
E: Sí, la que ha organizado su madre, por eso estamos aquí
nosotros dos, hemos sido los primeros en llegar a Mullingar y hemos venido
directos del aeropuerto a felicitarle en persona.
_: Aaah pues no, no sabía nada. Aunque tampoco creo que deba
estar presente en esa fiesta, yo no soy nadie conocido por la familia ni los
amigos de Niall.
N: Mira que llegas a ser tonta. Claro que estás invitada y
sí eres alguien conocido por la familia, por mí y por mi madre, además estás
viviendo en mi casa así que no te va a quedar otra que asistir.
E: Claro, ven y así podrás conocer al resto de los cinco
chalados estos, a Danielle y a Perrie.
Lo: ¿Cómo que chalados?
E: Cariño, lo estáis, no me lo puedes negar.
N: Un pocito sí.
Me empecé a reír por el “pocito” que había dicho Niall y
todos se quedaron mirándome desconcertados.
N: ¿Se puede saber qué he dicho o hecho para que se ponga
así?
_: Un pocito.
N: Así que te hace gracia… Pues ahora te vas a reír por
algo.
Niall dejó mi desayuno en la mesa y me empezó a hacer
cosquillas, no podía resistirme al ataque de risa que me estaba provocando.
_: Niall para.
N: ¿Te has reído bastante ya?
_: Sí.
N: De acuerdo, ahora desayuna.
Me comí todo lo que me había preparado Niall y me tomé una
pastilla para calmar el dolor de pie.
Lo: ¿Vamos a dar una vuelta por el centro comercial?
E: Vale.
N: Sí, genial. _ vienes con nosotros.
_: ¡¿Qué?! No, ni hablar. Yo no voy a ir en tus brazos todo
el día.
Lo: ¿En sus brazos?
_. Sí, no me deja poner ni un solo pie en el suelo por miedo
a que me haga daño.
E: Aprende.
Els miró a Louis mientras decía esto y le dio un pequeño
golpecito en el hombro. Mientras Niall y yo nos reíamos de ellos.
N: Tranquila, mi madre a encontrado las muletas que utilicé
el año pasado cuando me hice daño en la rodilla, ya no tendré que llevarte más
en brazos. La verdad es que no sé por qué lo odias tanto…
_: Genial, entonces voy con vosotros. Y en respuesta a lo
segundo, porque me siento inútil yendo en tus brazos todo el día, no puedo
hacer nada por mí sola.
N: Ay… que quejica. Venga, te subo y te vistes, pero no
vuelvas a liar la de ayer por la noche.
_: Lo intentaré.
N: Els si no te importa será mejor que la ayudes o tendremos
que acabar allí los tres para levantarla del suelo.
E: Claro, vamos _ yo te ayudo.
_: ¡Qué manía, no soy una inválida!
Niall me cogió, subimos las escaleras seguidos por Els y
luego Niall desapareció cerrando la puerta de la habitación.
E: ¿Qué tienes pensado ponerte?
_: No lo sé, porque con esto la mitad de la ropa no me
entra.
E: A ver, déjame que mire en tu armario.
Me quedé sentada al borde de la cama mientras Els buscaba
algo que me pudiera poner. Se podía decir que Eleanor también había sido de una
forma u otra mi ídolo, la admiraba por como era ella en sí, tan simple y a la
vez tan preciosa, y claro está que también la admiraba por salir con Louis, una
estrella internacional de la música que estaba rodeada de fans día y noche y la
mayor parte del tiempo lo pasaban alejados el uno del otro.
Eleanor cortó mis pensamientos enseñándome un vestido de
flores y una camisa tejana.
E: ¿Qué te parece esto?
_: Me gusta. Sabes, siempre he pensado que tienes un gran
estilo para vestir y para saberlo combinar todo, cualquier peinado, cualquier
complemento en ti siempre queda genial.
E: Vaya, gracias. No creo que a ti te quedará mal nada, solo
tienes que atreverte a llevarlo, a probar cosas nuevas.
_: Tienes razón.
Eleanor me ayudó a vestirme, me puse el vestido con la camisa
tejana encima, luego Els buscó entre mis zapatos hasta encontrar un par de
botas marrones, me dio la del pie izquierdo y me calcé con ella.
E: A ver, levántate.
Me levanté apoyando todo mi peso sobre el pie izquierdo y me
quedé mirando a Els.
E: Estás guapísima, déjame que pruebe una cosa. ¿Dónde
tienes el neceser?
_: Creo que está en el baño de enfrente.
Els salió de la habitación y volvió con el neceser en la
mano, yo no sabía que me estaba haciendo exactamente, pero sabiendo la maña que
tenía esa chica para arreglarse me imaginaba que me estaría dejando bastante
guapa.
E: Mírame un segundo. Vale, ya estás, lista para salir.
_: ¿Me puedo ver antes de bajar?
E: Claro.
Els me acercó un espejo y pude ver lo guapa que me había
dejado, nunca me había visto así, nunca había pensado en maquillarme de aquella
manera y la verdad es que me favorecía bastante el tono rosa pálido de los
labios con un poco de colorete y la raya de los ojos poco marcada. Y luego me
había recogido el pelo en una coleta alta dejando caer un par de mechones por
cada lado.
E: ¿Te gusta?
_: Me encanta, nunca me había visto tan mona. Tú tienes un
don para esto.
E: Ala exagerada.
_: Te voy a tener que contratar para que vengas a ponerme
guapa a menudo.
E: Yo vengo encantada cuando quieras.
Els salió de la habitación y llamó a Niall para que subiera
a por mí, Niall subió, cogió su cazadora y bajamos los tres en busca de Louis.
N: Estás preciosa _.
_: Eso díselo a Els, ella tiene todo el mérito.
E: Tonterías, la que es guapa, es guapa arreglada o sin
arreglar, y tú lo eres.
_: Si tú lo dices…
Lo: Claro que sí. Ahora vámonos al centro comercial.
N: Sí, vamos.
Niall cogió las llaves del coche, luego me entregó las
muletas que me había prometido y fui con ellas hasta el coche, me senté delante
con Niall y este puso rumbo al centro comercial. Me pasé todo el camino mirando
por la ventana, perdida en el paisaje de aquella pequeña ciudad hasta que
llegamos a nuestro destino.
Bajamos del coche y algunas fans corrieron a pedirles fotos
y autógrafos, Niall y Louis tan amables como siempre se hicieron las fotos,
firmaron los autógrafos y volvieron con nosotras. Cuando llevábamos un rato
paseando por el centro comercial un grupo de chicas vinieron corriendo a
felicitar a Niall y a hacerse fotos con ellos otra vez, esta vez me quedé sola
porque también querían fotos con Els, así que me senté a descansar en un banco
algo retirado de donde estaban ellos.
X: Perdona.
_: Dime pequeña.
Tenía delante a una niña de unos 12 años más o menos
acompañada por otra dos algo mayores que juraría haberlas visto antes junto a
Niall, Louis y Els.
X: ¿Eres la novia de Niall?
_: No. ¿Por qué dices eso pequeña?
X: Yo no soy pequeña, a mí me gusta Niall y pienso casarme
con él, así que si eres su novia olvídalo ¿vale?
_: Emm ¿vale?
E: Hey _, ¿Qué pasa?
X: Eleanor, Eleanor, hazte una foto con nosotras.
E: Claro, ¿_ nos sacas la foto?
_: Claro.
La niña me dio el móvil de mala gana y les hice la foto.
X: Gracias Eleanr eres genial.
E: Y vosotras pequeñas.
Las niñas se fueron y yo me quedé sentada en el banco un
poco desconcertada junto a Els.
E: ¿Te pasa algo?
_: No, nada, es que me ha parecido extraño una cosa que me
ha dicho una de las niñas esas.
E: ¿Qué te ha dicho?
_: Que si era la novia de Niall me olvidara de él porque a
ella le gusta y se casará con él algún día.
E: Jaja Directioners cariño, déjalas, no les hagas caso. Es
normal que quieran salir todas con sus ídolos, pero solo son 5 y ellas
millones, es un poco difícil que eso suceda ¿no crees?
_: Sí, la verdad es que sí.
E: A mí un par de chicas me han preguntado si eras su novia
y les he dicho que no, que eras amiga mía, porque si les decía que eras amiga
de Niall en horas estarías en las portadas de todas las revistas del corazón.
_: Gracias Els.
E: No me des las gracias tonta.
Le di un abrazo espontáneo a Els que ella me correspondió y
acto seguido llegaron junto a nosotras Louis y Niall.
Lo: Mira que bien se llevan nuestras chicas Niall.
_: Que no soy su chica Louis ¿Cómo te lo tengo que decir?
Lo: Para mí lo eres y punto.
Louis me sacó la lengua y yo le devolví el mismo gesto.
E: ¿_ vamos de compras?
_: Claro.
N: Bff Louis, tú y yo nos vamos a tomar algo a la cafetería
¿no?
Lo: Creo que sí amigo.
Eleanor y yo nos pasamos un par de horas de tienda en
tienda, Eleanor se iba probando ropa y todo le quedaba genial, yo me limitaba a
mirar como me quedaría por encima porque no iba a formar un follón con la
pierna para probarme cualquier mísera prenda de ropa. Cada una llevaba tres o
cuatro bolsas hasta arriba de ropa cuando acabamos.
E: _, _, vamos a hacernos una foto.
_: ¿Yo? ¿Contigo?
E: Claro tonta, ven, pon morritos.
Las dos pusimos morritos mientras nos mirábamos y Els sacó
una foto.
E: Dime tu twitter.
_: ¿Para qué?
E: Pues para mencionarte en la foto idiota.
_: ¡Pero no la subas, que vergüenza!
E: Eres mi nueva amiga, se tiene que enterar el mundo de
ellos.
_: Está bien.
Le di mi twitter a Eleanor y subió la foto, en menos de tres
segundos tenía miles de RT, FAV y comentarios. Guardamos los móviles y fuimos
en busca de Niall y Louis que seguían en la cafetería del centro comercial.
Lo: Els, un día de estos duermes en al calle como sigas
trayendo más ropa a casa.
E: Calla tonto, además sabes que te encanta todo lo que me
compro.
Lo: Es verdad, pero eso no quita que tengas toneladas de
ropa y que al final me vaya a tener que ir yo de casa para que entre tu ropa.
E: Que exagerado eres mi amor.
Els le dio un beso a Louis en los labios para que dejara de
decir tonterías mientras Niall y yo reíamos por la estúpida conversación que acababan
de tener los dos.
N: ¿Nos vamos ya?
_: Sí.
Lo y E: Claro.
Volvimos a coger el coche y dejamos a Louis y Els en su
hotel y luego nos dirigimos a casa de Niall. Comimos con su madre y luego me
fui a mi habitación a descansar, el pie me estaba matando.
Cuando desperté de mi siesta eran casi las seis y media de
la tarde, en la casa había más ruido de lo habitual por lo que supuse que
habrían empezado a llegar algunos de los familiares de Niall. Me levanté con
cuidado de la cama y salí con la ayuda de las muletas de la habitación y cuando
iba a empezar a bajar las escaleras me encontré a Eleanor que subía en mi
búsqueda con una bolsa en la mano.
E: Hola _.
_: Hola Els, ¿Ya estáis aquí?
E: Solo estamos nosotros y un par de primos y tíos de Niall.
_: Genial y yo con estas pintas.
E: Tranquila, yo tampoco estoy arreglada aún, vengo a
hacerlo contigo y a echarte una mano a ti.
_: ¿De verdad?
E: Sí, traigo todo lo necesario para estar bien guapas esta
noche.
_: ¿Sabes que me encantas?
E: Y tú a mí. Venga, vamos a tu habitación que no tenemos
mucho tiempo.
Volvimos las dos a la habitación y Els sacó de la bolsa que
llevaba dos conjuntos preciosos.
E: Elije.
_: No, no, son tuyos escoge tú.
E: Está bien. Este para ti que pega con el tono de tus ojos
y este para mí.
_: Vale, gracias por pensar tanto en mí y por tomarte tantas
molestias.
E: Que tonta eres, lo hago porque me has caído genial y
quiero que seas la futura Mrs. Horan.
_: ¡¿Qué?! ¿Eso quién lo ha dicho?
E: Yo. Te voy a dejar tan guapa esta noche que cuando Niall
te vea se va a acabar de enarmora de ti.
_: Pero si Niall no…
E: _ se ve a leguas que está loco por ti y al chico ya le
toca tener novia que lleva dos años largos solo y para él tú eres perfecta.
Además, no me puedes negar que a ti ni que sea un poquito te gusta.
_: Yo… no…
E: Lo ves, te gusta.
_: ¡Qué no!
E: No lo has negado.
En aquel momento entró Danielle por la puerta, se puede
decir que me salvo de aquella situación.
E: Hola, hola, ya ha llegado Dani.
E: Hola Dani.
Els se aceró a ella y la saludó con un par de besos. Luego
Danielle se acercó a mi para presentarse.
D: Hola, ¿Tú debes de ser _, la futura Mrs. Horan de la que
me ha hablado Els?
_: ¡Els!
E: Solo le he dicho la verdad.
Els se encogió de hombros mientras reía.
D: Bueno, yo soy Dani, aunque supongo que ya me conocerás.
_: Sí, bueno por ser la novia de Liam.
D: Exacto.
_: Yo soy _, y no soy la futura Mrs. Horan.
Dije esto último mientras fulminaba con la mirada a mirada a
Eleanor.
D: Estás bien, me ha quedado claro.
E: Pero algún día lo será, ¿verdad Dani?
D: Sí, yo también lo creo.
_: ¡Aaah!
Els y Dani chocaron sus manos en el aire a modo de vitoria y
yo me limité a ignorarlas. No podía negar que me gustaba bastante Niall, al fin
y al cabo en mi tiempo de Directioner había sido mi debilidad, pero lo conocía
como Niall Horan uno de los componentes de la boy-band más famosa del momento,
no como el Niall Horan que era fuera de los escenarios y de las cámaras.
Necesitaba conocerle un poco más.
D: ¿Se puede saber que hacéis todavía sin vestir?
E: ¿Ya han llegado todos?
D: No, pero no deben faltar mucho por llegar.
E: Pues venga _, hay que darse prisa. ¿Dani nos ayudas?
D: Claro.
Primero se vistió Eleanor con un vestido negro precioso y
unos tacones con a juego con las que llevaba el vestido, se recogió el pelo en
un moño mal hecho, que claro está que a ella le quedaba genial y se maquilló,
ralla negra, labios rojos y algo de colorete. Estaba realmente preciosa.
_: Guau… Estás preciosa Els.
E: Gracias. Ahora te toca a ti.
D: No dejamos que se vea hasta que acabemos ¿no?
E: No.
_: ¿Por qué? Sois malas conmigo…
D: Así será sorpresa.
_: Pero yo quiero ver que me hacéis.
D: No, no.
D: Venga Els, empecemos.
Me vestí con el vestido blanco y la americana rosa que me
había dejado Els. Luego Dani se encargó de peinarme mientras Els me maquillaba,
yo no tenía ni idea de que me estaban haciendo, solo esperaba no parecer una
Barbie, lo odiaba. Mientras me acababan alguien entró por la puerta, yo estaba
de espaldas a esta por lo que no vi a quien entraba, pero por la voz deduje que
era Louis.
Lo: ¿Os queda mucho? Ya han llegado todos los invitados.
E: Un segundito y estamos mi amor.
Lo: Vale, os espero abajo. Por cierto, estáis preciosas las
tres.
E y D: Gracias.
Lo: Tú también _.
_: Te diría que gracias, pero es que ni yo misma me he
visto.
Lo: Pues ya te lo digo yo, estás preciosa.
Después de decir esto Louis desapareció cerrando la puerta
de la habitación. Y en un par de minutos las chicas acabaron de
arreglarme.
E: Buen trabajo Dani.
D: Lo mismo digo Els.
_: ¿Dejáis que me vea ya o voy a tener que esperar mucho
más?
E: Que impaciente…
Danielle trajo el espejo y pude verme por fin. No estaba
nada mal, el vestido era de mi talla y me sentaba genial, y la combinación con
el rosa de la americana, la bailarina y mis labios era perfecta. Además me
habían recogido el pelo en un moño dejando caer un par de mechones por cada uno
de los lados de mi cara. Me encantaba, aquellas chicas tenían mucho talento. Me
quedé un rato mirándome callada frente al espejo.
E: Suponemos que le ha gustado visto que no dice nada.
D: Sí, supongo. Venga, vamos abajo con el resto.
E: ¿_?
_: Sí, sí, gracias chicas, me encanta.
D: Lo sabía.
Dani me pasó las malditas muletas y bajé con la ayuda de las
dos por las escaleras, cuando llegamos abajo todos se nos quedaron mirando, yo
no sabía si era porque no sabían exactamente de donde había salido yo, por lo
guapas que iban Dani y Els o por qué. Al momento todos desviaron su mirada de
nosotras tres y siguieron con lo suyo, Danielle fue a reunirse con Liam y
Eleanor con Louis, yo me quedé allí sola, un poco desconcertada, no conocía a
nadie, solo a ellas, a Louis y a Niall y no me iba a pegar a ellos como una
lapa. Sin darme cuenta alguien se me acercó por detrás y me habló al oído
haciendo que me asustara y me estremeciera a la vez.
N: Estás preciosa.
_: Gracias, aunque este esguince jode un poco la cosa.
N: Mentira, tú estás guapa con cualquier cosa, hasta con el
esguince.
No puede evitar ponerme roja ante aquel comentario, que mono
era Niall.
N: Ven, te presentaré al resto.
_: Vale.
Salí con Niall al jardín y nos sentamos junto a Louis y
Eleanor, Liam y Danielle y Zayn y Perrie, faltaba Harry que al parecer todavía
no había llegado.
N: Hola chicos.
N: Hola chicos.
Li: Hola cumpleañero.
N: Vengo a presentaros a una amiga, ella es _.
_: Hola.
Estaba muerta de vergüenza, se me hacía raro estar allí
entre aquellos chicos que algún día fueron mis ídolos, era como un sueño hecho
realidad pero tarde.
Li: Encantado, ya nos han contado Louis y Els como os
conocisteis.
_: Mejor, porque es patético.
Todos reímos al recordarlo.
Z: ¿Entonces es la próxima Mrs. Horan? Porque ya toca Niall.
_: ¡¿Tú también?!
Me empecé a poner roja como un tomate por momentos al igual
que Niall, ¿Por qué todos tenían que sacar ese tema? ¿No había otra cosa de qué
hablar?
N: De momento no.
Niall me miró con mirada cómplice y me sonrió, yo le devolví
la sonrisa.
Lo: Lo que yo os decía, que aquí hay algo más y no lo dicen.
E: ¡Louis basta! Déjalos tranquilos, ya vernos que pasa con
el tiempo, no los agobiéis.
_: Gracias Els.
Estuvimos hablando un rato todos juntos hasta que reclamaron
a Niall y se fue y con los demás empezó a pasar lo mismo, yo me quedé allí
tomando el aire, no quería agobiarme entre tanto desconocido.
H: Hola.
_: Hola.
H: ¿Y tú quien eres? Creo que no nos han presentado.
_: No sabía que habías llegado.
H: Sí, hace un momento.
_: Aah. Yo soy _.
H: Yo soy Harry.
_: Lo sé.
H: Lo sabe todo el mundo, ya no tiene gracia presentarse,
tendré que cambiarme de nombre o algo.
_: Quizás funcione.
H: Así que tú eres la famosa _, eres más guapa de lo que me
imaginaba.
_: Vaya, no sabía que era famosa, ¿Y por qué lo soy
exactamente?
H: No sé si debería decirlo pero te lo diré porque me has
caído bien.
_: Soy todo oídos.
H: Sí, porque pierna no serás.
Le di un codazo a Harry para que dejara de bromear con mi
pierna medio rota y me contará lo que me tenía que contar.
H: Ya voy, ya voy. Eres famosa porque Niall lleva un día
completo hablando de ti y ayer por la noche no quiso salir conmigo de fiesta para
no dejarte sola, me ha cambiado por ti.
Harry hizo ver que se secaba las lágrimas por el daño que
aquello le producía.
_: Oh, vaya, no sabía yo eso, hablaré con él y le diré que
tú estás antes que yo.
H: No idiota, si yo prefiero que esté contigo, se le ve muy
alegre cuando habla de ti.
_: ¿De verdad?
H: Sí, ayer cuando le llamé me contó como os conocisteis y
todo lo que le habías contado sobre ti y me dijo que eras maravillosa.
_: Oh, vaya…
H: Yendo al grano, le gustas. No ha hablado tanto de una
chica en los tres años que llevamos juntos como lo ha hecho de ti en tan solo
un día.
Me quedé callada por unos segundos pensando en lo que me
acababa de confesar Harry. Estaba un poco sorprendida, no creía ser tan
importante para Niall y menos para que pasara el día hablando de mí.
H: ¿Qué me dices?
_: No entiendo…
H: Que si a ti también te gusta.
_: Yo… quizás un poco.
En aquel momento apreció Louis diciendo que debíamos entrar
para cantarle cumpleaños feliz a Niall y así hicimos, entramos, le cantamos
cumpleaños feliz, se hicieron las típicas fotos de cumpleaños y luego estuvimos
hablando un rato unos con otros. Yo me senté en una de las hamacas del jardín a
observar como Harry caía a la piscina empujado por Louis y luego se tiraba este
detrás a hacerle tragar agua mientras el resto de los invitados reían de ellos.
Cuando el espectáculo acabó la gente empezó a irse, yo
seguía allí sentada hablando con gente que iba y venía a sentarse a mi lado,
pero no vi a Niall en toda la noche, la verdad es que me sentía un poco sola a
pesar de estar rodeada de gente. Esperé a que todos se fueran para levantarme e
irme a dormir, pero cuando estaba a punto de hacerlo apareció Niall.
N: Hey.
_: Hola Niall. ¿Te lo has pasado bien?
N: Sí, ha estado bien. ¿Y tú?
_: Sí, bueno…
N: Siento no haber estado contigo esta noche pero es que
cuando intentaba escabullirme de estar con unos y otros para verte me
reclamaban otras personas y no quería ser maleducado.
_: Ey, tranquilo, no pasa nada. Por cierto, he tenido una
conversación muy interesante con Harry.
N: Os he visto antes hablando, ¿Qué te ha contado?
_: Que llevas un día completo hablando de mí.
N: Maldito Styles.
Pude ver como Niall se ponía rojo como un tomate, que mono
era. Nos quedamos callados los dos, era un silencio cómo pero a la vez extraño,
hasta que Niall me miró a los ojos y yo le devolví la mirada, luego se acercó a
mí hasta juntar nuestras frentes, podía notar su aliento, mi boca estaba a tan
solo unos milímetros de la suya, entonces Niall me besó lentamente, pude notar
como sonreía a mitad del beso cosa que me encantó. Cuando nuestros labios se
separaron Niall me miró y volvió a sonreír.
N: Llevaba tiempo queriendo hacer esto.
_: Puedes volver a hacerlo.
Niall cogió uno de los mechones de pelo que caían por mi
frente y lo enrolló detrás de mi oreja mientras me volvía a besar con la misma
dulzura que lo había hecho la vez anterior. Pero antes de que pudiéramos
separarnos empezó a llover.
N: Que oportuna la lluvia.
_: Venga, no te quedes ahí, que nos vamos a empapar.
Niall me cogió en brazos y nos metimos corriendo dentro de
casa para no mojarnos más.
N: ¿Te apetece hacer algo o nos vamos a dormir ya?
_: Creo que he tenido suficiente por hoy, vayamos a dormir.
Los dos subimos arriba y a la puerta de mi habitación nos despedimos
con un pequeño beso en los labios.
_: Buenas noches Niall.
N: Buenas noches preciosa.
Entré a mi habitación y cerré la puerta, me puse el pijama y
me metí en la cama, intentaba dormir pero no podía, tenía 20 años pero seguí
teniendo miedo a los truenos en las noches de tormenta, así que cogí mi
almohada, la abracé y fui a la habitación de Niall en busca de protección.
_: Toc-Toc ¿Se pude?
N: Claro pasa.
Cuando entré Niall ya estaba metido en al cama a punto de
dormirse, me supo bastante mal haberlo despertado, pero ya estaba allí, ya no
había marcha atrás.
N: ¿Qué te pasa preciosa?
_: No puedo dormir.
N: ¿Y eso?
_: Me dan miedo los truenos.
Nial se rió de mí por lo bajini y me hizo un gesto para que
me acercara a él, así hice, me senté a su lado en la cama.
N: Así que con 20 años aún tiene miedo a los truenos la
princesita.
_: Sí…
N: ¿Vendrás en busca de protección supongo?
_: Sí…
N: ¿Y querrás la de este chico guapos que tienes delante
supongo?
_: Si es así, mejor que mejor.
N: Está bien, pero te costará algo.
_: ¿Qué?
N: Un beso.
_: Trato hecho.
Me metí en la cama y me acurruqué junto a Niall que pasó su
brazo rodeándome a modo de abrazo protector.
_: Buenas noches príncipe.
Niall me dio un beso en la cabeza y luego empezó a tararear
una de sus canciones para que me durmiera plácidamente.
Me desperté sobresaltada al notar que alguien estaba jugando
con mi pelo, pero cuando vi quien era suspiré tranquila y me quedé mirándole
fijamente como él estaba haciendo conmigo, era perfecto lo mirara como lo
mirar, me encantaba.
N: Buenos días dormilona.
_: Buenos días.
N: ¿Has dormido bien?
_: Genial y la compañía todavía mejor.
N: Que tonta eres.
Niall me dio un pequeño beso en los labios y yo me acurruqué
entre sus brazos mientras él seguí jugando con mi pelo.
_: ¿Sabes? Me podría quedar así toda la vida.
N: Pues hagamos eso realidad empezando desde ya.
_: No estaría mal, pero te recuerdo que tú tienes tu trabajo
y yo debo buscarme uno, así que no lo veo muy factible.
N: Está bien, entonces exijo que cada mes tengamos un día
para pasarlo juntos abrazados en la cama.
_: Acepto.
Le miré, sonreí y le volví a besar, me encantaba el sabor de
sus labios.
_: Va siendo hora de levantarse.
N: Sí, vamos.
Me levanté de la cama y detrás de mí vino Niall para bajar
juntos a desayunar.
N: ¿Qué quieres desayunar?
_: Me da igual.
N: Está bien, pues te haré un desayuno Niall.
_: ¿Qué es eso?
G: ¡¿Has dicho desayuno Niall?!
N: Buenos días Greg.
G: Hola hermanito. ¿Y tú eres…?
N: Madre mía, ¿lleva aquí dos días y todavía no la has
visto?
G: Técnicamente yo llevo aquí desde ayer por la noche y la
vi en la fiesta pero no sabía quien era, me imaginé que sería una amiga tuya.
_: Sí, algo así. Por cierto soy _.
G: Encantado. Volviendo a lo de antes… ¡¿Hay desayuno
Niall?!
N: Sí, pero para ti no.
G: Va, no te cuesta nada hacerme algo.
N: Háztelo tú, vago. El desayuno Niall es para mí y para mi
chica.
G: ¿Has dicho tu chica?
N: Efectivamente, mi chica.
G: ¿Así que _ es mi cuchada y yo sin saberlo?
_: Algo así…
G: ¿Y ya le has pegado? Que mal novio y que vergüenza de
hermano…
_: No me quiere, no sé porqué estoy con él.
N: ¡¿Cómo?!
_: Era broma cariño.
N: Aaah.
Niall siguió preparando el desayuno mientras yo hablaba un
poco con su hermano para conocernos. Luego Niall empezó a traer y traer platos
llenos de comida a la mesa.
_: Cariño, creo que te has pasado un poco ¿no crees?
G: No conoces los desayunos Niall por lo que veo…
_: Sé que come hasta reventar, pero yo no.
N: Pues tendrás que empezar a hacerlo si quieres ser mi
novia.
_: Pues no quiero ser tu novia.
G: Uiuiui…
N: Estás graciosilla hoy.
_: Serán las compañías de por la noche que me afectan.
Una vez dije eso cogí una de las tostadas que había sobre la
mesa y me la llevé a la boca. Estuvimos desayunando los tres tranquilamente y
luego entres los dos hermanos lo recogieron todo.
N: ¿Qué quieres hacer hoy al señorita?
_: Nada en especial, aunque debería buscar casa.
N: Te puedes quedar aquí todo el tiempo que quieras ya lo
sabes, además por mí si es para siempre mejor.
_: No me voy a quedar aquí para siempre Niall, ya bastante
me estoy aprovechando de la hospitalidad de tu madre, he de buscarme algo para
mí.
N: Bueno, pero si…
Empezó a sonar el móvil de Niall y lo cogió sin acabar la
frase.
N: Sí….Hola Liam….Vale, espera que le pregunto.
Niall se apartó el móvil de la oreja y se dirigió a mí esta
vez.
N: Dice Liam que han quedado todos para ir a dar una vuelta
y comer todos juntos ¿vamos?
_: Claro.
Niall volvió a llevarse el teléfono al oído para hablar con
Liam.
N: Hey, LIam….Sí, ¿Dónde nos vemos?....Vale, sí,
perfecto….Nos vemos en una hora….Adiós.
Niall colgó el teléfono para explicarme lo que habían
hablado.
N: En una hora tenemos que estar en la entrada del centro
comercial donde estuvimos ayer, allí nos esperaran todos y veremos qué hacemos.
_: Vale. ¿Puedes subirme arriba? Es que si lo tengo que
hacer yo con mi velocidad supersónica quizás mañana a estas horas estamos
llegando al centro comercial.
N: ¿Ahora necesitas mi ayuda? Sí llevabas un par de días
quejándote de que tu solita podías.
_: Pues no me ayudes si no quieres, yo tampoco te daré besos
si no quiero.
N: No, no, ven aquí idiota.
Niall me cogió en brazos y me dio un par de vueltas en el
aire para luego darme un beso.
N: ¿Así le gusta a la señorita?
_. Sí, pero la próxima vez prescinde de las vueltas cuando
haya acabado de desayunar, te lo digo por tu bien.
N: Jajajaja idiota. Anda, vamos arriba.
Niall me llevó hasta mi habitación y allí me dejo sola para
que me cambiara tranquilamente. Después de tres cuartos de hora salí arreglada al fin, Niall
ya me esperaba en al puerta.
N: ¿Ya?
_: Sí.
N: Estás preciosa.
_. Gracias, tú también.
N: Venga, vámonos o no llegaremos.
Niall me llevó hasta el coche en brazos y luego condujo
hasta el lugar de encuentro con el resto. Cuando llegamos ya estaban todos
allí.
Z: Ya era hora.
N: Díselo a la tardona esta.
_: ¿Perdona?
N: Perdonada.
_: Idiota.
E: Lo veis, aquí hay algo por mucho que digan que no, se ve,
no me lo podéis negar chicos.
H: Hombre, pues tienes razón Els.
D: Sí.
Lo: Yo también lo creo.
_: Vale ya ¿no? ¿Si os decimos que estamos juntos ya, dejáis
el tema?
E: ¡¿Estáis juntos?!
Z: ¡Els calla! Solo falta que ahora lo escuche cualquiera y
vaya a contarlo corriendo a la prensa.
E: Tienes razón, lo siento. ¿De verdad estáis juntos?
N: Sí.
D: Gané Els.
E: Pero por poco…
D: Pero gané.
_: ¿Hola? ¿Habéis apostado por cuánto tardábamos en salir
juntos?
Lo: Sí, llevan con ello desde ayer dándole vueltas y
picándose la una a la otra. Gracias por acabar con ellos, era desesperante.
Li: Sí, gracias.
Todos reímos al ver los suspiros de alivio de Louis y Liam,
pero esa ser la guardaba a Els y Dani.
H: ¿Y bien? ¿Dónde vamos?
Z: Opto por ir a la bolera.
N: A mí me parece bien, pero si comemos algo antes.
_: ¡Pero si acabamos de desayunar!
N: ¿Y? Tengo hambre.
Lo: Tranquila _, ya te acostumbrarás, es así siempre.
Z: Pues comemos en el bar de al bolera.
N: ¡Bien!
Entramos todos al centro comercial y nos dirigimos a la
bolera. Al llegar un grupo de fans corrieron a hacerse fotos con ellos mientras
las chicas y yo nos sentábamos en la mesa donde comeríamos.
E: Te lo dije _, y tú decías que no.
P: Me alegro mucho por vosotros, quizás no te conozco mucho
pero la verdad es que a simple vista hacéis muy buena pareja y por lo que me
han contado estás dos eres todavía mejor de lo que pareces.
_: Vaya, gracias Perrie.
D: Te lo dijimos, no podrías resistirte a los encantos de
Niall.
_: Es que es tan perfecto.
E: Que mona.
H: ¡Ya estamos aquí!
D: ¿Ya sois nuestros o os van a roba más?
Li: Primero las fans y luego vosotras.
D: ¡¿Qué?!
Li: Era broma tonta, somos todo vuestros ahora.
E: Genial.
Todos pedimos nuestra comida y poco después nos la trajeron
y empezamos a comer.
_: Oye, ¿vosotros no deberíais estar de Tour?
H: Tenemos una semana de vacaciones.
_: Aaah.
N: Yo me quedaré aquí tranquila.
_: Bien. ¿Y luego dónde vais?
Z: El próximo concierto es aquí, en Dublín, por lo que hemos
pensado quedarnos a pasar la semana todos juntos aquí.
N: Genial.
_: Sí.
Li: Me han contado que fuiste Directioner _.
_: Sí, lo fui, hace cosa de un año.
Li: ¿Fuiste a alguno de nuestros conciertos en tu país?
_: No, nunca pude, siempre soñé con ir a alguno y poder
veros ni que fuera desde el último asiento del estadio como hormiguitas, pero
no fue posible.
H: Que mona. Pues ahora nos tienes delante y somos reales no
un póster ni una foto. ¿Qué te parece?
_: ¿A mí? Es como un sueño tardío hecho realidad.
Li: Pues lo del concertó está arreglado, y más siendo la
novia de uno de nosotros, al próximo vienes de cabeza.
_: ¡¿De verdad?!
Li: De verdad.
_: Gracias Liam.
Lo: ¿Y los demás qué?
_: Gracias a todos, sois geniales.
Z: ¿Tú no serías de esas Directoners que tenían una
parrafada larguísima por decirnos para agradecernos el haber hecho sus vidas un
poquito más felices y tal, o no?
_: Emm…
E: Eso es un sí.
N: ¿Sí? Yo quiero que me lo digas.
_: Esto… que vergüenza. Quizás otro día.
Lo: ¡Noooo! Dínoslo, lo queremos saber.
_: No… es una tontería.
N: ¿A mí sí que me lo contarás, no?
_: A ti quizás…
H: ¡Ala! Eso es favoritismo.
_: Tú lo has dicho Harold.
H: Mírala, ya me llama Harold, no veas con las confianzas.
_: Perdone usted.
Lo: Déjalo, es tonto.
Cuando terminamos todos de comer nos dirigimos a la bolera a
jugar una partida, cada uno cogió sus zapatos y se los puso, yo lo tenía un
poco difícil para jugar contando que tenía una pierna inválida.
Lo: ¡Empiezo yo!
H: ¡No yo!
Li: Que más dará, si vais a tirar todos las mismas veces.
Liam pasó por al lado de Harry y Louis y lanzó él
sutilmente, así dejarían de pelear por ver quien era el primero entre aquellos
dos.
Li: Aprended de un profesional, primer tiro y pleno.
H: Superable.
Harry cogió una bola e hizo lo mismo que Liam.
H: ¿Qué tienes que decir ahora Liam? Na-da.
Li: ya veremos quien gana.
Yo estaba sentada en el sofá de la pista junto a Niall y
Zayn que esperaban su turno.
_: ¿Siempre están así? Y eso que Liam es el serio y el que
suele poner paz, vaya el dady directioner.
N: Jajaja sí, tranquila, te acostumbrarás a verles hacer el
idiota todo el día.
_: Me lo imaginaba.
N: Es tu turno.
_: ¿Estás de broma? ¿Qué quieres que me la pegue tirando la
bola? Yo no juego.
N: Tú juegas como todos.
_: He dicho que no, además, ¿Tú no eras el que decía que
tenía que hacer reposo para que en una semana me puedan quitar esto? ¿Eso dónde
se ha quedado?
N: Emm… Haremos una cosa, jugaremos juntos.
_: ¿Cómo vamos a jugar juntos?
N: Ven.
Niall me dio la mano para ayudarme a levantar del sofá y
luego una vez delante de la pista me dio una bola que casi pesaba más que yo,
se puso detrás de mí para que no me cayera aguantando el equilibrio y tiramos
juntos la bola.
N: ¡Pleno!
_: ¡Bien!
H: Eso no vale, la has ayudado Nialler.
Niall le sacó la lengua a Harry y se acercó a mí para
besarme pero Liam nos separó sutilmente, tenía razón, no podíamos besarnos allí
delante de las fans y del resto de gente que nos miraba, no podíamos hacerlo
hasta que estuviéramos seguros de que aquello era lo que realmente queríamos,
así que Niall se fue a sentar con Zayn otra vez y yo me fui con las chicas
hasta que nos volviera a tocar tirar.
H: Último tiro.
Harry nos miró con la mirada desafiante a mí y a Niall
porque le íbamos ganando de poco y quería ganar costase lo que costase.
_: Retírate Styles.
H: Quizás lo tengas que hacer tú.
_: Eso ya lo veremos.
Harry lanzó e hizo su peor tiro, tan solo tiro dos bolos,
obviamente yo me reí de él hasta casi quedar sin aire.
_: Eres patético jajajajaja
H: Ha sido mala suerte.
_: Sí, sí, ahora échale la culpa a la mala suerte.
H: Os toca, a ver que hacéis, recordad que todavía puedo
ganar.
_: No lo creo, ¿a que no Niall?
N: Ganaremos nosotros Styles, asúmelo.
Niall y yo hicimos nuestro último tiro y volvimos a hacer un
pleno, yo miré a Harry y le saqué la lengua y él me contestó haciendo una mueca
de desagrado con la cara.
N: ¡Ganamos!
_: ¡Sí!
Niall me cogió y me dio un par de vueltas en el aire para
celebrarlo.
_: Hacemos un gran equipo.
N: Ni que lo digas.
Lo: La próxima vez que no vengan que nos han dejado en
ridículo al resto.
E: No cariño, tú te has dejado en ridículo solito con esos
tiros extraños que haces.
Lo: Sssh.
Li: Venga, acabemos las bebidas y salgamos de aquí.
D: Sí.
H y Z: Vale.
_: Yo voy al lavabo mientras acabáis.
Fui al lavabo y cuando salía me asusté al ver a Niall
esperándome a la puerta.
_: ¿Qué haces aquí?
N: Esperarte, ¿no lo ves?
_: ¿Creías que me perdería en el camino de vuelta, verdad?
N: Algo así.
_: ¿Vamos?
N: Espera, antes de irnos.
Niall me agarró por la cintura y me acercó a él para acabar
besándome.
N: Tenía que hacerlo, llevaba demasiado tiempo sin probar
tus labios.
_: No te voy a mentir, yo también me moría de ganas de
hacerlo, pero será mejor que lo dejemos para cuando estemos fuera de la vista
de las fans de momento.
N: Como quieras, yo puedo esperar. Venga, amos.
Salimos los dos juntos del lavabo y nos reunimos con el
resto que nos estaban haciéndose algunas fotos más con fans a la salida de la
bolera.
X: Niall, Niall. ¿Me puedo hacer una foto contigo?
N: Claro. ¿_ nos la haces?
_: Claro.
Cogí el móvil de la niña que me lo dio de mala gana y
mirándome con una mirada que lo único que transmitía era odio y asco, yo no
entendía nada. Les hice la foto y la niña se fue “feliz”.
Li: Chicos, Dani y yo nos vamos que tenemos cosas que hacer.
Lo: A ver que hacéis…
Todos: Está bien, adiós.
Z: Nosotros también nos vamos que hemos quedado con unos
amigos de Perrie.
H: Vale, pues adiós también.
Lo: Harry nosotros volvemos al hotel, ¿vienes?
H: Hombre pues sí, no quiero ir de aguanta-velas.
_: ¡Oye! Sabes de sobra que si vienes con nosotros no vas de
aguanta-velas.
N: Tiene razón, pero si no vienes no nos cortaremos tanto.
H: Pues lo dicho, que me vuelvo al hotel. Parece que me voy
a tener que buscar pareja yo también si no quiero quedarme solo…
Me despedí de todos con dos besos y a Harry le di un abrazo.
_: Yo te quiero, solo que a Niall le quiere un pocito más
como diría él.
H: Oh vaya, gracias _.
_: De nada tonto, nos vemos mañana.
H: Adiós.
Niall y yo montamos en el coche y antes de que arrancara me
preguntó dónde quería ir.
N: ¿Dónde vamos?
_: No sé, yo esto no lo conozco ¿recuerdas?
N: Es verdad. A ver… Lo tengo, pero aún no podemos ir, así
que vamos a casa y luego vamos.
_: ¿Dónde me vas a llevar?
N: A un lugar.
_: Aaah ese sitio es muy bonito.
N: ¿Sí, verdad?
_: Venga idiota, dime donde iremos.
N: No, sorpresa. Solo digo que te gustará.
_: Eso no ayuda mucho a descubrir dónde me vas a llevar.
N: Tendrás que esperar.
_: Está bien…
Volvimos a casa de Niall y nos tiramos los dos en el sofá a
ver la tele un rato. Yo me tumbé con la cabeza a poyada en las piernas de Niall
mientras él jugaba con mi pelo, al parecer le encantaba hacerlo.
_: ¿Me vas a decir ya dónde me vas a llevar?
N: No.
_: ¿A cambio de un beso me lo dices?
N: No, pero el beso me lo puedes dar igual, eh.
Niall agachó su cabeza y junto sus labios con los míos y
cuando estábamos en medio del beso apareció su madre y nos separamos
rápidamente.
M: Ya veo que estáis ocupados.
N: Esto… sí, un poco.
M: ¿Desde cuándo estáis juntos? Sabía que pasaría, pero tan
pronto no me lo esperaba.
N: ¿Desde ayer?
_: Sí, más o menos.
M: Me parece precipitado, pero la verdad es que hacéis muy
buena pareja y _ es perfecta para ti hijo, no la dejes escapar.
N: No lo haré mamá, será mía para siempre.
_: Eso espero, aunque según tengo entendido eres de las Directioners.
N: tengo un poquito para todas, pero para ti más princesa.
_: Eres lo mejor que se puede pedir.
Le di un pequeño beso en los labios y luego Niall miró la
hora en su reloj.
N: Cenamos y nos vamos.
_: Estoy deseando ver donde me llevas ¿lo sabes, no?
N: Se nota.
Cenamos rápido unos sándwiches y volvimos a montar en el
coche, la verdad es que no tenía ni la menor idea de hacía donde nos
dirigíamos, no había conseguido sacarle nada a Niall en toda la tarde. Llegamos
a una cola larguísima de coches y a medida que avanzábamos nos acercábamos a
una entrada. Llegamos a la taquilla y Niall pagó. ¿Dónde demonios estábamos?
_: ¿Niall dónde estamos?
N: Mira allí.
Niall me señaló con el dedo una pantalla enorme que se
extendía a unos metros de nosotros y entonces comprendí donde me había llevado.
_: ¡Es un cine al aire libre!
N: Exacto, de pequeño venía todas las noches de verano, me
encantaba.
_: Siempre quise ir a uno, pero pensaba que esto solo
existía en las películas.
N: Pues no, esto es totalmente real.
Niall aparcó el coche y me hizo salir de él, extendió una
manta sobre el capó del coche y me ayudó a subir, luego él se sentó a mi lado.
_: ¿Qué vamos a ver?
_: ¿Qué vamos a ver?
N: Ni idea, pero suelen estar bien las películas que ponen,
o por lo menos antes lo estaban.
_: Bueno, vale.
La película empezó y aquello estaba lleno de coches y de
gente de a pie viendo la película. Era bastante buena, pero empezaba a hacer
frío y me estaba quedando helada. Niall fue a darme la mano y se dio cuenta de
lo helada que estaba.
N: _ estás helada.
_: Lo sé, si me hubieras dicho donde veníamos me hubiera
traído una chaqueta.
N: Anda, toma.
Niall se quitó su sudadera y me la ofreció.
_: Te vas a helar tú ahora.
N: No, tranquila, póntela.
Cogí la sudadera y me la puse, luego me recosté en el hombro
de Niall para continuar viendo la película. No debía faltar mucho para acabar
la película cuando Niall llamó mi atención.
N: _.
_: Dime.
N: Quiero pedirte una cosa.
_: Claro, lo que quieras.
N: ¿Quieres ser mi novia?
_: ¿Y esto? ¿No lo éramos ya?
N: Sí, pero yo quiero hacer las cosas bien, y para eso te lo
tengo que pedir como es debido. ¿Quieres ser mi novia?
_: Claro que quiero idiota.
Niall era tan mono, me encantaba, era perfecto de los pies a
la cabeza. Después de aquello no pude evitar besarlo, total, estábamos a
oscuras y nadie nos iba a ver, así que unimos nuestras frentes para después
unir nuestros labios y fundirnos en un largo y tierno beso que ocupó los
mejores minutos de mi vida, aquel beso fuer el mejor que nunca había dado.
N: Te quiero.
_: Y yo a ti.
Me volví a acurrucar en el hombro de Niall y él me abrazó.
La película acabó en unos minutos y volvimos a casa.
N: ¿Quieres dormir hoy conmigo también?
_: ¿Quieres?
N: Sí, por favor.
_: Está bien, me pongo el pijama y vengo a dormir contigo.
Me puse el pijama, me recogí el pelo en un moño mal hecho
para que no me molestara en la cara y fui a la habitación de Niall, donde este
me estaba esperando ya metido en la cama mirando su móvil.
_: ¿Con quien hablas?
N: No hablaba con nadie, estaba en twitter.
_: ¿No estarías poniendo que tú y yo…?
N: No, tranquila, ya te he dicho que hasta que tú no quieras
hacerlo público no pienso confirmar nada.
_: Gracias. ¿Y qué twiteabas si se puede saber, claro?
N: Esto.
Niall me acercó su móvil i leí el twit que acababa de
publicar: “Hoy he recibido el mejor regalo de cumpleaños que se puede pedir”.
_: ¿Sabes que esta es una de las cosas por las que tanto te
quiero?
N: Lo sé, a veces me dicen que soy demasiado sentimental.
_: Pues a mí me encanta que lo seas.
N: Te quiero mi princesa.
_: Y yo a ti mi principie rubio de ojos azules.
Me acurruqué sobre el pecho de Niall como la noche anterior
y él me rodeó con su brazo y en un par de minutos habíamos caído rendidos los
dos.
[Horas más tarde]
Mi móvil empezó a sonar, yo lo cogí rápidamente sin mirar
quien siquiera quien llamaba para no despertar a Niall, ¿Quién llamaba a las
cinco de la mañana?
_: ¿Si?
X: ¡AAAAH NO ME LO PUEDO CREER ¿DE VERDAD?!
Tuve que apartar el móvil de mi oreja por el grito que
acababa de dar la persona que estaba al otro lado del teléfono la voz de la
cual no reconocía.
_: ¿Puedes hacer el favor de no gritarme?
X: ¡NOO QUE FUERTE, QUE FUERTE TIA!
_: O te calmas y me dices quien eres o te cuelgo.
X: ¿No sabes quien soy?
_: No.
X: Soy Natalia, tu hermana idiota.
_: Ostia, hora Natalia. No te había reconocido entre tanto
grito.
Na: Volviendo a lo de antes… ¡QUE FUETE TIA! ¡¿ES CIERTO?!
_: Natalia te importaría dejar de gritar, estaba durmiendo,
quizás allí es de día pero aquí son las cinco de la mañana, así que mejor
dejamos esta conversación para otro momento. Te quiero.
¿Qué mosca le había picado? MI hermana estaba loca de
remate. Me disponía a colgarle para volver a la cama con Niall pero empezó a
gritar de nuevo la muy pesada.
Na: ¡NI SE TE OCURRA COLGARME SIN CONTESTARME!
_: Está bien, pregunta y cállate ya.
Na: ¡¿ES VERDAD QUE ESTÁS CON NIALL, EL DE ONE DIRECTION?!
_: ¡¿QUEEEE?!
Del grito que pegué Niall empezó a moverse en la cama y
pensé que le había despertado, pero no fue así, continuó durmiendo tan
ricamente como hasta el momento. Para no despertarle decidí salir de la
habitación y encerrarme en la mía.
Na: ¿Sigues ahí?
_: Sí. ¿Te importaría repetirme otra vez la pregunta?
N: ¿Qué si es verdad lo de Niall y tú?
_: Sí, ¿Se puede saber cómo demonios te has enterado? Si
ninguno e los dos ha dicho nada…
Na: Osea que es verdad… ¡AAAAAAH! ¡TENGO CMO CUÑADO A NIALL
HORAN! ¡ME VA A DAR ALGO! ¡AHORA PODRÉ CONOCER A HARRY Y CASARME CON ÉL YO
TAMBIÉN Y AAAAAAAH!
_: Natalia, para. Dime de una vez cómo te has enterado.
Na: Enciende el ordenador, métete en twitter y lo
encontrarás todo, sois tendencia.
_: ¿No me jodas que hay fotos? Pero si no…
Cogí mi ordenador lo más rápido que pude, lo encendí y entré
en twitter a toda prisa. Mi TL estaba llena de fotos d emí y de Niall en la
bolera y en el cine, genial.
_: Natalia te voy a dejar, necesito ver esto con calma.
Na: ¡NO ME CUELGUES! ¡CUÉNTAME COSAS! ¡¿CÓMO OS
CONOCISTEIS?! ¡¿BESA BIEN?!
_: En otro momento, ahora te tengo que colgar.
No dejé a mi hermana seguir hablando, colgué y tiré el móvil
con rabia contra la cama. Abrí un par de artículos que encontré circulando por
twiter sobre Niall y yo, la verdad es que no decían nada bueno. Sabía que aquel
momento llegaría tarde o temprano si estaba con él pero no quería que fuera ya
, quería disfrutar un poco antes de deprimirme con todos aquellos artículos y
comentarios, no estaba preparada para ello.
No quise seguir leyendo el artículo y lo cerré para volver a
twitter, cosa que no debí haber hecho, entré en mis menciones y lo único que
podía leer eran mensajes de odio, mensajes de odio que hicieron que me hundiera
y empezara a llorar desesperadamente, empezaba a creer que quizás algunas de
aquellas chicas tenían razón y yo no merecía estar con Niall.
Estaba tan absorta en aquellos mensajes y en mis pensamientos que no me enteré del momento en que Niall entró por la puerta.
Estaba tan absorta en aquellos mensajes y en mis pensamientos que no me enteré del momento en que Niall entró por la puerta.
N: Hey pequeña, ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?
Niall se sentó junto a mí y yo me lancé sobre sus brazos a
llorar, él me abrazó mientras me acariciaba el pelo para que me calmara.
N: No llores más por favor, no puedo verte así.
_: Pero… yo… mira.
Me separé de Niall y le enseñé el motivo de mis lágrimas,
Niall cada vez se veía más enfadado por lo que leía, no se lo podía creer y yo
era incapaz de dejar de llorar.
N: _ por favor, deja de llorar, no vale la pena.
_: nial tienen razón.
N: No, no la tienen y no pienso volver a dejarte decir eso.
Tú no eres ni gorda, ni fea, ni tienes la nariz ni la boca grandes, ni tienes
cara de tonta, ni cualquier gilipollez que se les pueda ocurrir a esas idiotas,
tú eres perfecta para mí y eso es lo único que me importa.
_: Pero tienen razón cuando dicen yo no…
N: Sssh, no tienen razón en nada, yo te quiero, no te estoy
utilizando para pasar un buen rato, quiero que entiendas esto, yo te quiero, te
quiero más que a nada en el mundo y nada ni nadie nos va a separar y menos
estas idiotas que no tiene nada mejor que hacer que meterse en nuestra
relación. Así que por favor, deja de llorar y prométeme que vas a sonreír y no
volverás a hacer caso a todos esos mensajes.
_: Está bien, lo prometo.
Niall me secó las lágrimas que quedaban en mi rostro, me
besó y luego me volvió a abrazar.
N: Volvamos a la cama que aún nos quedan unas horas de
sueño.
_: Sí.
Apagué el ordenador y volví a la cama con Niall.
Los días siguientes fueron horribles para mí a pesar de
poner una sonrisa en mi rostro las 24 horas del día porque no quería que Niall
se diera cuenta de que lo estaba pasando fatal, de que a escondidas miraba mis
menciones en twitter y me hundía leyéndolas una a una en solitario, o que
cuando salíamos a la calle solos o con los chicos las fans que se acercaban a
nosotros me miraban mal y cuando nadie las veía me insultaban.
No podía más, aquello me estaba superando, yo había venido a
Mullingar a vivir una vida lo más relajada y tranquila posible y aquello se
había convertido en un infierno, eso sí, un infierno con la persona a la que
más quería en el mundo y a la que no quería ver mal por mi culpa.
N: Hoy es el día, hoy si todo va bien podrás volver a
caminar sobre tus dos pies.
_: Sí, por fin.
N: pero tiene algo de malo todo esto.
_: ¿Qué?
N: Que ya no podré llevarte en brazos a todas horas.
_: Tranquilo, que ahora que me he acostumbrado querré que lo
sigas haciendo.
N: ¡Mírala ella que cómoda!
_: No haberme mal acostumbrado.
Le saqué la lengua a Niall y entramos los dos de la mano al
médico. En tan solo un par de minutos estábamos dentro de la consulta del
médico, me quitó la venda y me hizo ponerme en pie para ver si ya podía caminar
y así fuer, eché a andar, ya no necesitaría más aquel par de muletas. El médico
me recomendó que no forzara mucho todavía el tobillo pero que ya podía hacer
vida normal.
N: ¿Te apetece ir a tomar algo para celebrarlo?
_: Sí. ¿Sabes? Me siento rara ahora caminando.
N: Jaja que tontita eres, anda, vamos al Starbucks de la
esquina.
Niall me cogió de la mano y fuimos hasta el Starbucks,
podemos cada uno nuestra bebida y nos la tomamos sentados en unos sofás. Cuando
acabamos salimos de allí para coger el coche y volver a casa de Nialll. Niall
me abrió la puerta y me dejó salir a mí primero, era todo un caballero. Lo que
no me esperaba yo al salir era un montón de chicas las cuales empezaron a
lanzarme huevos como locas, me quería morir, empecé a llorar, sentía rabia e
impotencia, quería salir corriendo de allí, ser la novia de Niall me estaba
trayendo más problemas de los que nunca
había podido imaginar. Las chicas empezaron a reírse de mí, a insultarme
y a sacarme fotos.
N: ¡_!
Niall salió corriendo a ayudarme, yo no conseguí articular
palabra, no me creía todavía lo que me acababa de pasar. Niall se puso delante
de mí para cubrirme y empezó a gritar a todas aquellas chicas muy enfadado.
N: ¡ESTÁIS LOCAS! ¡¿SE PUEDE SABER QUE OS HA HECHO _ PARA
QUE LE HAGÁIS ESTO?! ¡Y LUEGO OS CONSIDERARIS DIRECTIONERS! ¡VERGÜENZA ME DA
SABER QUE GENTE COMO VOSOTRAS PERTENECE A NUESTRO FANDOM! ¡NI SE OS OCURRA
VOLVEROS A ACERCAR A ELLA NI LA VOVLÁIS A INSULTAR O ME VERÉIS TODAVÍA MÁS
ENFADADO DE LO QUE ESTOY ARHOA Y OS JURO QUE ES LO PEOR QUE PODÉIS HACER!
¡NIALL ES MUY BUENO HASTA QUE SE METEN CON LOS SUYO, ENTONCES NO OS CRUCÉIS EN
MI CAMINO!
Las chicas al ver tan enfadado a Niall salieron corriendo
totalmente avergonzadas de lo que acababan de hacer dejándonos a Niall y a mí solos.
N: ¿_ estás bien? Lo siento mucho princesa, no sé que
demonios piensan esas chicas.
Yo no respondía, seguía sin poder creerme lo que acababa de
pasar. Yo nunca hubiera hecho eso a la novia de mi ídolo.
N: _, por favor dime algo.
_: Niall llévame a casa por favor.
Niall se dio cuenta del estado de xoc en el que me
encontraba y se limitó a hacer lo que le había pedido. Durante el camino
ninguno de los dos dijo palabra. Al llegar a casa me metí en la ducha y me
quité de encima toda la porquería. Cuando ya estuve vestida me miré al espejo y
mirándome me dije a mi misma que aquello tenía que acabar, aquel día había sido
una lluvia de huevo, pero quién sabe lo que me podían hacer más adelante, yo
solo quería vivir en paz, no quería ser el punto de mira de miles de personas.
Empecé a llorar de nuevo recordando los primeros días que pasamos juntos Niall
y yo antes de que medio mundo se enterara de nuestra relación y empezara mi
infierno. Me dolía pensar que aquello nunca volvería a suceder, que debía
dejarlo atrás e irme lejos de allí, a cualquier otro lugar del mundo donde
nadie me conociera por mi relación con el famoso Niall James Horan y poder
vivir en paz y tranquilidad como siempre había deseado.
Me sequé las lágrimas y fingí haber superado lo que había pasado
un par de horas atrás en el Starbucks para ir a cenar fuera con Niall y su
familia. Cuando acabamos Niall y yo volvimos a casa pronto porque yo estaba
cansada y le pedí regresar.
N: ¿Seguro que estás bien?
_: Sí, solo necesito descansar. Buenas noches Niall.
N: ¿Hoy no vienes a dormir conmigo?
_: ¿Quieres?
N: ¿Cuándo no he querido?
_: Está bien.
Me metí junto a Niall en la cama y me acomodé en su pecho
como solía hacer siempre mientras él me rodeaba con uno de sus brazos. No podía
dormir, me mataba pensar que aquella era la última noche que dormiría entre sus
brazos, la última noche que escucharía el latir de su corazón, nuestra última
noche.
Nos levantamos temprano ya que Niall tenía que ir a ensayar
con los chicos para el concierto del día siguiente por la noche.
N: ¿Quieres venir al ensayo?
_: No me encuentro bien, me quedaré aquí mejor.
N: Te quedas sola, mi madre ha salido y mi hermano está
pasando unos días con Denise, así que si necesitas algo me llamas.
_: Vale, adiós Niall.
Niall se acercó a mí y me besó, ese sería nuestro último
beso, cuando volviera a casa después del ensayo yo ya no estaría, aquello me
rompía el corazón pero no podía aguantar más la presión, tenía que hacerlo.
Cuando Niall desapareció con su coche por el final de la
calle yo cerré la puerta de la casa y fui a mi habitación a recoger todas mis
cosas. Mientras hacía la maleta aparecieron un par de sudaderas de Niall y no
pude evitar intensificar mi llanto, quise llevarme una, la del día que me pidió
salir, me la puse y la otra la dejé encima de la cama junto a una carta de
despedida que le había escrito minutos antes pidiéndole perdón por ser una
cobarde y no decirle a la cara que me iba, pero es que no hubiera soportado el momento de la despedida,
así que para mí era mejor hacerlo de aquella forma.
Una vez lo tuve todo recogido compré un billete de avión a
un lugar de Canadá totalmente desconocido par mí que salía a las seis de la
tarde del día siguiente. Guardé mi portátil en la maleta y me dispuse a salir
de casa. Tenía la cara empapada en las lágrimas que salían de mis ojos cuando
respiré el aire de aquella casa por última vez
y cerré la puerta. A continuación monté en el taxi que había llamado
previamente y le pedí al taxista que me llevara a un hotel cercano al
aeropuerto.
Cuando llegué al hotel pagué por la noche que pasaría allí,
subí a mi habitación y me tiré sobre la cama para pasarme un día completo sin
parar de llorar mientras mi móvil no dejaba de sonar, me imaginaba que eran
Niall y los chicos, pero no quería cogerlo, no quería escuchar sus voces, así
que lo apagué. Estaba agotada de tanto llorar que al final acabé quedándome
dormida. Cuando desperté eran las dos y media del medio día, me levanté, me
miré al espejo y vi los ojos de sapo, rojos y hinchados que tenía, cogí unas
gafas de sol y me las puse para no asustar a nadie y salí con mis maletas de la
habitación dirección al aeropuerto. Otro taxi me acercó hasta el aeropuerto y
allí esperé a que me llamaran para facturar destino a aquel pueblo desconocido
para mí de Canadá.
No podía dejar de pensar en Niall y en lo mal que lo debía
estar pasando, pero era lo mejor para los dos, él volvería a su vida de antes
sin problemas de ningún tipo y algún día encontraría a la chica ideal para él a
la que las fans aceptaran y yo reharía mi vida en aquel pueblo tranquilo y
perdido de Canadá.
Estaba sentada en una de las sillas esperando con la cabeza
apoyada entre mis manos cuando alguien llamó mi atención tocándome la espalda.
X: Hola, ¿Eres _, verdad? ¿Estás bien?
Antes de levantar la mirada para ver quien era me sequé las
lágrimas que quedaban en mi rostro y me coloqué bien las gafas, no quería que
quien fuera que estuviera delante de mí me viera con aquel horrible aspecto.
Cuando alcé la cabeza pude ver delante de mí a un par de niñas, una debía tener
unos 16 años y la otra unos 5.
_: Sí, soy yo. ¿Qué queríais?
Intenté sonar lo más amable posible, aquellas dos niñas no
tenían la culpa de nada. Me fijé un poco más en ellas y puede ver que la
pequeña llevaba en las manos un muñeco de Harry y una camiseta de 1D, sonreí al
ver aquello pero a la vez me volví a hundir al pensar que no los volvería a
ver.
X: ¿Tú eres la novia de Niall, verdad? ¿Te puedes hacer una
foto con nosotras?
_: Oh, vaya… Ya no lo soy.
X: ¡Ay, es verdad! Perdona por haberte molestado. Vamos Mia,
volvamos con papá y mamá, dejemos a _.
M: Pero… Yo quiero una foto.
_: Ven aquí pequeñina.
Cogí al niña pequeña en brazos para hacerme una foto con
ella, tampoco me costaba nada hacerla feliz.
_: ¿Cómo te llamas guapa?
M: Mia.
_: ¿Y tú?
Está vez me dirigí a la otra chica la cual parecía ser su
hermana por lo que había dicho antes.
X: Yo soy Laura.
_: Encantada de conoceros. Venga hagamos esa foto.
L: De verdad, no queríamos molestarte.
_: No pada nada, todavía faltan unos minutos para que salga
mi vuelo.
M: Foto, foto.
L: Está bien enana.
Laura cogió su móvil y nos hicimos un par de fotos las tres
juntas, luego bajé a Mia al suelo y se fue junto a su hermana.
_: ¿Directioners las dos?
M: Sii, mira _, tengo a Harry.
Mia me alargó su muñeca para que la viera bien.
_: Es muy guapo ¿verdad?
M: Sii y Louis está loco.
_: No lo sabes tú bien…
Suspiré al acordarme de todos los buenos momentos que había
pasado junto a ellos y lo feliz que había sido.
L: ¿Puedo preguntarte una cosa sin que te ofendas?
_: Sí, supongo.
L: ¿Por qué dejaste a Niall?
_: Creo que es evidente, no podía vivir así, no podía ser el
punto de mira de millones de personas, tener que aguantar cada día insultos,
amenazas, humillaciones, no sé, de todo, te puedes hacer una pequeña idea si
entras a twitter.
L: la verdad es que algunas fans se han pasado mucho
contigo, pero luego estamos otras como yo y mi hermana que te adoramos como lo
hacemos con Els, Dani o Perrie, nos gustéis más o menos, sois las novias de
nuestros ídolos y lo que importa es que ellos sean felices a vuestro lado, nada
más.
_: Lo sé, pero en estos casos o eres fuerte y le haces cara
o eres una cobarde como yo y huyes de ello porque no puedes más.
L: ¿Y Niall? ¿Qué pasa con él?
M: ¡Niall!
_: Sí, pequeñina, Niall… No lo sé Laura, solo deseo que
encuentre a otra chica que le haga feliz porque se lo merece, es una de las
mejores personas que existen en este mundo, no quiero que nadie le haga daño.
L: Tú se lo estás haciendo ahora mismo.
_: Sí, y no puedo soportarlo, llevo dos días enteros
llorando, pero si no creyera que es lo mejor para los dos no lo haría.
L: Yo creo que debes volver con él, él te ama y no va a
dejar de hacerlo nunca y tú lo sabes.
_: Y yo lo amo a él, pero no puedo vivir así, no hay más.
Aquella conversación me iba matando lenta y dolorosamente
por dentro, intentaba contener mis lágrimas pero si seguí hablando de aquello
con Laura no iba a aguantar mucho más.
_: Ahora solo quiero irme lejos de aquí, a un lugar
tranquilo donde nadie me conozca y volver a empezar de 0.
L: Ya veo que no quieres entrar en razón, yo solo quería
hacerte ver que si realmente amas da alguien te da igual lo que digan o piensen
los demás, solo te importa la otra persona.
En acabar Laura aquella frase sonó la voz de megafonía que
anunciaba mi embarque.
_: Mi turno, encantada de haberte conocido y gracias por la
charla Laura.
Di dos besos a Larua y luego cogí a la pequeña Mia en brazos
para darle dos besos también y despedirme de ella.
M: Ten.
Mia me alargó el muñeco de Harry.
_: ¿Para mí?
M: Sí.
_: No, no, llévalo contigo mejor, que sino te echará de
menos.
M: No, para ti.
L: Venga Mía, vámonos que papá y mamá ya deben haber
recogido las maletas.
M: Adiós _.
_: Adiós bonita.
L: Ah, una última cosa. Nunca descansaré hasta tenerte otra
vez entre mis brazos.
_: ¿Qué estás diciendo Laura?
L: Palabras de Niall ayer por twitter.
Aquello estaba acabando conmigo, me limité a agachar la
cabeza, me di la vuelta, cogí mi maleta y me dirigí a la puerta de embarque.
Mientras caminaba un vago recuerdo de la última vez que había pisado aquel
aeropuerto vino a mi mente, sí, el momento en que vi por primera vez a Niall,
cuando cayó encima de mí y me hizo el maldito esguince que nos unió. No pude
evitar llorar al revivir aquello en mi mente, me sequé las lágrimas con la
manga de mi sudadera y al verla recordé que no era mía, sino de Niall, era la
misma que llevaba aquel día, aquello hizo que estallara en un mar de lágrimas y
me sentara en el suelo a llorar desesperadamente mientras todo el que pasaba se
quedaba mirándome.
Empecé a pensar que quizás Laura y su hermana tenían razón,
quizás me estaba equivocando, quizás debía volver con Niall y dejar a un lado
todo lo demás, olvidarme de las fans que me odiaban y volver a empezar junto a
él, junto la persona a la que amaba. Me sequé las lágrimas con decisión, me
levanté del suelo, cogí mi maleta y salí corriendo en busca de Laura y Mia, las
divisé a lo lejos y puse dirección hacia ellas.
_: ¡Laura! ¡Laura!
Al escucharme gritar Laura se giró y paró en seco. En unos
segundos las había alcanzado.
L: ¿Qué pasa _?
_: ¿Queréis venir conmigo a conocer a vuestros ídolos?
M: Siii.
L: ¿Y esto?
_: Es la forma de agradecerte que me hayas sacado esa idiota
idea de la cabeza de querer irme de aquí y dejar a Niall, mi Niall.
L: ¡¿De verdad no te vas?!
_: No, voy a buscarlo ahora mismo. ¿Venís?
M: Porfa, pofa, di que si Lau.
L: Claro. ¿Mamá, papá, podemos ir?
P: Si os va a llevar a conocer a esos de los posters yo
encantado, pero antes quiero saber quien es.
L: Es la novia de Niall papá.
P: Me quedo igual, pero está bien.
_: Gracias señor, su hija me ha ayudado mucho, se lo debo.
Venga chicas, hay que coger un taxi para llegar al estadio donde deben estar
dando el concierto.
Salimos las tres corriendo del aeropuerto y nos montamos en
el primer taxi que pasó.
_: Muchas gracias Laura, gracias por hacerme ver que todo lo
que tenía en mente era una estupidez de la cual me hubiera arrepentido nada más
llegar a mi destino.
L: No me des las gracias, yo solo te he dado mi opinión, mi
punto de vista, nada más. Me alegra saber que te he hecho cambiar de opinón.
Le di un abrazo a Laura que ella me correspondió.
L: Me alegra saber que vuelves para hacer feliz a Nniall, se
lo merece y lo ha estado pasando fatal desde que te fuiste.
_: ¿De verdad?
L: Totalmente, debe estar destrozado, dijo que quizás hoy no
actuaba junto al resto de los chicos, no quería saber nada de nadie, solo de
ti. Pero que cada vez se daba más cuenta de que la ha cagado y no vas a volver.
_: Ahora mismo me odio a mi misma.
L: No lo hagas. Ahora lo que importa es que vas a volver
junto a él y seréis felices.
El taxista paró justo a la entrada del estadio, ya no había
colas para entrar, todo el mundo estaba dentro, ya debía haber dado comienzo el
concierto.
_: Tenemos un problema.
L: ¿Qué pasa?
_: ¿Cómo entramos?
L: Emm
_: Escuchadme bien, seguidme y no os separéis de mí,
intentaré que nos dejen entrar esos dos grandullones de ahí, si no nos dejan,
yo echaré a correr, vosotras quedaros con ellos y volveré a por vosotras más
tarde, pero antes he de volver con Niall, que por cierto espero que esté ahí
dentro.
L: vale. ¿Has escuchado enana?
M: Sí.
_: Vamos allá.
Me acerqué a uno de los guardias de seguridad para pedirle
que nos dejara pasar explicándole la verdad, per ose rieron de mí, así que pasé
al plan B. Salí corriendo entre aquellos dos grandullones que se quedaron
entretenidos con Laura y Mia, luego me dirigí a la entrada de pista, necesitaba
estar lo más cerca de Niall que pudiera, necesitaba verle, llamar su atención,
decirle que estaba allí, que había vuelto para no volver a irme nunca más, para
envejecer a su lado.
Entré a la pista y aquello estaba lleno de gente y de
seguridad, iba a ser algo casi imposible llegar a la zona de delante. Puede ver
en las pantallas gigantes a los chicos y sí, estaba Niall, pero parecía que no
estaba, le tocaba cantar su parte de Little Things y fue incapaz de hacerlo,
empezó a llorar y tubo que cantarla Harry por él mientras el resto le
abrazaban. Se me rompía el corazón al ver aquello, necesitaba decirle que
estaba allí, con él de nuevo.
Escuché a los de seguridad correr detrás de mí, así que
volví a echar a correr, me fui abriendo paso como pude entre la gente, solo
recibía empujones, tirones de pelo, pisotones… pero no sentía dolor alguno,
solo sentía desesperación por ver que nunca llegaría a la parte de delante del
escenario para ver a Niall de cerca.
Los chicos volaron en una plataforma sobre el público
mientras cantaban Moments, genial también para NIall que no levantaba cabeza.
Yo corrí todo lo que pude para ponerme delante del maldito escenario que había
en medio del estadio, pero cuando estaba a punto de hacerlo uno de los gorilas
de seguridad me cogió por detrás y me impidió que siguiera hacía adelante, estaba
a tan solo dos pasos de conseguirlo, así que zarandeé al de seguridad y pude
llegar delante del todo empujando a varias fans, pero claro, el de seguridad
insistía en que no podía estar allí y yo me agarré a la malditas bayas de
seguridad del escenario porque de ahí no me iba hasta conseguir lo que quería.
Los chicos bajaron de la plataforma y se distribuyeron por
el pequeño escenario para empezar a cantar They Don’t Know About Us, genial,
aquella canción nos iba perfecta a Nial ya a mí en aquel momento. Niall tenía
la mirada perdida en el escenario y por más que le llamaba no me hacía caso,
hasta que Harry me vio y le hizo una seña para que viera que estaba allí.
N: ¡_!
_: ¡Niall te quiero!
El maldito gorila de seguridad no paraba de tirar de mí,
hasta que finalmente consiguió hacer que me soltara de la barandilla que
rodeaba el escenario.
_: ¡Déjame, tengo que verle! ¡Suéltame!
X: ¡No puede estar aquí señorita!
_: ¡Me da igual, necesito hablar con Niall y no me iré hasta
haberlo hecho!
Seguía forcejeando con el guarda cuando Niall cogió su
micrófono y le pidió por favor que me soltara y me dejara ir junto a él.
N: ¡Ey, grandullón, suéltala!
Miré al guarda con cara de victoria y volví a salir
corriendo dirección al escenario donde se encontraban los chicos que habían
dejado de cantar hacía unos minutos al ver el espectáculo que estaba montando
con el guarda yo solita. Salté la baya que me separaba del escenario donde se
encontraba Niall y este me alargó sus manos para ayudarme a subir, subí como
pude con la ayuda de algunos de los realizadores que había abajo y una vez
arriba lo primero que hice fue lanzarme a los brazos de Nill y besarle, besarle
como si no hubiera mañana. De fondo se oía un largo “¡Ooooh!” de todas las fan
allí presentes y de los chicos que nos estaban mirando. Me encantaba el sabor
de sus labios, lo anhelaba y eso que tan solo habían pasado dos días desde la
última vez que los había probado. Después de un par de minutos fundidos en
aquel largo beso Luis vino a molestar para separarnos.
Lo: Niall creo que deberías dejar que cogiera aire o se nos
va a ahogar y yo no pienso hacerle el boca a boca.
Niall dio un empujón a Louis para que dejar de decir
tonterías y volvió a mirarme. Un par de lágrimas de felicidad brotaron de mis
ojos, por fin volvía a estar junto a él, nunca debía haberlo dejado.
_: Niall te quiero, nunca dejé de hacerlo y odio pensar que
lo has estado pasando fatal estos días por mi culpa. Jora no volver a hacerte
nada parecido en la vida, lo juro.
N: No jures nada mi amor, sabía que tarde o temprano
volvería a tenerte entre mis brazos, no pensaba dejar que te fuera así, pensaba
buscarte por todos y cada uno delos rincones del mundo hasta encontrarte y
demostrarte que tú vales mucho más que cualquiera de las cosas que te pueda decir
una de esas fans celosas. Y lo más importante, demostrarte que te quiero más
que a nada en el mundo mi pequeña.
H: Ooooh ¡Qué bonito!
Li: ¡Qué se besen! ¡Qué se besen!
Todo el estadio hizo coro a las súplicas de Liam. Niall y yo
nos miramos, yo le sonreí al ver aquello, al ver que todo volvía a ser como
antes y luego nos volvimos a fundir en un tierno beso.
N: Te quiero princesa.
_: Yo más mi príncipe.
Nos dimos un último pico y nos separamos quedando cogidos de
la mano.
Z: ¿Podemos continuar con el concierto? ¿O tenéis más besos
que daros?
N: Me quedan muchos por dale pero me los guardaré para
cuando estemos solos.
Niall me guiñó un ojo y yo no puede evitar ponerme roja.
N: Antes de seguir…
Lo: ¡Más besos no!
N: Que no idiota. ¿Puedo decir algo?
Li: Claro.
N: Allá voy.
Niall me agarró más fuerte de la mano, yo no tenía ni idea
de lo que iba a decir, pero parecía que aquello iba conmigo.
N: Quiero que miréis todos a esta chica que está aquí a mi
lado. ¿La habéis visto bien? Vale, pues ella es y será siempre mi princesa, y
como tal, quiero que la respetéis como se merece y dejéis de hacerle la vida
imposible con vuestras tonterías e insultos. Que ahora tenga novia no significa
que me vaya a olvidar de todas y cada una de vosotras, no, ni mucho menos, la diferencia
es que ahora centro más mi amor en una sola persona, _, y a vosotras os sigo
queriendo y apreciando porque sois y seréis siempre las que me habéis hecho
llegar hasta aquí, pero no hay Niall para tantas, no me puedo partir en
cachitos, lo siento. Así que el Niall de carne y huesos se quedará con _ y a
vosotras os llevaré siempre en el corazón. Pero por favor, respetarla como se
merece, porque ella también es Directioner como vosotras y nunca os haría lo
que le habéis hecho a ella.
Li: Guau… Muy bonito Niall.
H: Y que lo digas.
Z: Bueno, es hora de volver al concierto.
N: Sí, ¿Volvemos con They Don’t Know About Us?
Li: Sí, además os viene de perlas.
_: Bueno, yo me voy que aquí no pinto nada, luego nos vemos
Niall.
N: No, no, tú te quedas, tú te quedas por lo menos hasta que
te cante esta canción.
_: ¿De verdad me vas a hacer pasar más vergüenza todavía?
N: Emm Sí.
Niall y yo continuamos cogidos de la mano mientras él junto
al resto cantaban la canción, a diferencia del resto Niall no dejaba de mirarme
y de cantarme solo a mí. Sabía que cada una de las palabras de aquella canción
eran perfectas para mí, para darme cuenta de que lo que piensen los demás da
igual, solo importamos Niall y yo, nada ni nadie más. La canción estaba
acabando y Niall se acercó a mi oído y me cantó el último “They Don’t Know
About Us” al oído, yo quería morir de amor, aquel hico era lo mejor que me
había pasado en la vida, no había chico en el mundo tan perfecto como él.
Cuando la canción acabó me quedé mirando a Niall y volví a
besarle, aquel beso volvió a provocar un “¡Ooooh!” por parte de todo el público
allí presente. Una vez nos separamos yo debía irme de allí para que los hicos
continuaran su concierto con normalidad.
_: Te quiero Niall. Luego nos vemos.
N: Y yo a ti pequeña. Dile al de seguridad que te lleve a la
zona VIP, allí están Els y Dani y luego nos vemos.
_: Vale mi amor.
Me ayudaron a bajar del escenario y seguí a uno de los
guardias de seguridad que me llevaría a la zona VIP junto a Els y Dani, por el
camino algunas fans me pedían fotos y paré a hacerme algunas, ahora que me
aceptaban debía ser amable y simpática con ellas, en realidad siempre lo había
sido, pero ahora me sentía mejor siéndolo que antes.
Cuando estábamos a punto de llegar a la zona VIP me acordé
de Laura y Mia y les pedía a los de seguridad que por favor las trajeran
conmigo y así hicieron, no había nada mejor que ser la novia de Niall James
Horan para tener a todo el mundo a tú servicio.
L: ¿Qué ha pasado_?
_: Hola bonitas.
M: Hola.
L: ¿Has vuelto con Niall? Dime que sí, dime que sí.
_: Sí.
L: ¡Aaaaaaah!
Laura se lanzó a mis brazos para darme un abrazo, estaba muy
emocionada ante la idea de que Niall y yo volviéramos a estar juntos.
_: Venid conmigo, os presentaré a alguien.
Cogí a Mia en brazo y avancé delante de Laura para
encontrarnos en unos segundos en el palco VIP con Els y Dani.
E y D: ¡_!
_: Hola chicas.
Dani y Els se abalanzaron sobre mí haciéndome miles de
preguntas cada una que yo era capaz de contestar.
_: Chicas, chicas, tranquilas, ay hablaremos con más calma.
E: ¿Y esta pequeña preciosidad quién es?
M: Mia.
D: Oh, que bonita.
M: Asias.
E: ¿Quién es _?
_: Ella y su hermana Laura, que es aquella chica que está
allí embobada mirando a los hicos, son la razón por la que estoy ahora aquí,
les debo mucho y por ello las he traído a conocer a sus ídolos.
D: ¿Así que la pequeña Mia es Directioner?
M: Sí, mira.
Mia le enseñó a Dani el muñeco de Harry que llevaba con
ella.
D: Oh, que bonito. ¿Y tú quieres ver al Harry de verdad?
M: Sí.
E: Pues ahora iremos a verle de cerca y le podrás abrazar si
quieres.
M: ¿De verdad?
_: Sí, te dije que te traería a verlos, y yo siempre cumplo
mi palabra.
Nos sentamos las tres junto a Els y Dai a ver acabar el
concierto y luego fuimos a encontrarnos con los chicos al backstage. Allí pude
hacer realidad el sueño de aquella dos chicas a les cuales se podía decir que a
día de hoy les sigo debiendo la vida por hacerme ver que estaba equivocada y no
dejarme ir.
H: ¿Se puede saber quién es esta pequeñina tan adorable?
M: ¡Aaah! ¡_ es Harry!
_: Claro Mia, es Harry, el de verdad.
Harry me quitó a Mia de los brazos para cogerla él y jugar
con ella y el resto de los chicos. Mientras yo fui a hablar con Laura.
_: Estás contenta.
L: Mucho, gracias por hacer que la enana y yo cumplamos
nuestro sueño.
_: En todo caso las gracias te las tendría que dar yo a ti
por no dejar que cogiera ese avió y hoy esté aquí de nuevo con Niall.
En aquel momento apareció Niall por detrás de mí abrazándome
por la espalda.
N: ¿Alguien me ha llamado?
_: No mi amor, solo hablábamos.
L: Hacéis tan buena pareja.
N: Gracias. ¿_ no me la piensas presentar?
_: Ay, claro. Niall está es Laura, la causante de que esté
aquí contigo ahora.
N: ¿De verdad?
L: Eso dice.
_: Sí, me la encontré en el aeropuerto cuando estaba a punto
de irme y me hizo darme cuenta de que el amor que siento por ti es mucho más
grande que cualquier tontería que puedan decir cuatro fans celosas.
N: Laura, eres oficialmente mi nueva ídola.
Laura se sonrió y Niall le dio un abrazo en señal de
agradecimiento.
_: Yo también quiero.
N: Ven aquí tonta.
Me acerqué a ellos para unirme al abrazo.
Lo: ¡Abrazo colectivo!
Todos vinieron corriendo a darnos un abrazo colectivo.
Pasamos allí un rato charlando y haciéndonos fotos con Laura y Mia. A Mia Harry
le regaló una de sus pulseras y luego los chicos se arreglaron para salir de
allí. Una vez salimos nos dividimos, NIall y yo nos fuimos con Laura y Mia a
llevarlas a su casa y el resto se fuere a descansar al hotel. Mia no quería
irse, decía que quería quedarse a jugar con Harry y Louis por lo que se fue
llorando.
_: Mia no llores más que las princesas no lloran.
M: pero yo quiero Harry y Louis.
L: Ya vale Mia.
_: ¿Quieres que hagamos un trato?
M: Sí.
_: Te prometo que la próxima vez que vengan los chicos por
aquí yo te llamo y te los envió a casa a los cinco para que jueguen contigo.
¿Qué te parece?
M: Vale.
Mia dejó de llorar y se durmió apoyada en el brazo de su
hermana. Yo le pedí a Laura su número para cumplir la promesa que le había
hecho a la pequeña Mia. Llegamos a la puerta de su casa y bajé a despedirme de
ellas.
_: Gracias por todo.
L: No hay de que, de verdad.
_: Eres una gran chica Laura.
L: T tú mi próximo modelo a seguir.
_: ¡¿Yo?!
L: Sí.
_: ¡Ala! ¡Ala! Bueno, es hora de despedirse. Adiós
pequeñina, no des mucha guerra.
M: Adiós _.
_: Adiós Laura, que vaya todo bien, hablamos.
L: Igualmente.
Les di dos besos a cada una y volví al coche con Niall
después de dejarlas en su casa.
N: Por fin solos.
_: Sí. Así que me vas a dar muchos besos en privado ¿no?
N: Algo así.
Le di un pico a Niall y luego arrancó el coche para volver a
casa.
N: Ahí iba el primero.
_: Jo… Pero a mí me gustan más los otros.
N: Habrá tiempo de dártelos, tranquila
_: Está bien, volvamos a casa.
Niall condujo durante un buen rato, la verdad es que
aquellas calles por la s que pasábamos no me sonaban de nada y el trayecto se
me estaba haciendo demasiado largo, era imposible que estuviéramos yendo a casa
de Niall. Niall paró el coche delante de una casa blanca enorme y preciosa.
_: ¿Niall, dónde estamos?
N: Ahora lo verás, ven, sígueme.
Niall me dio la mano y nos dirigimos a la entrada de aquella
enorme casa, pasamos por delante del buzón de la casa y pude leer lo que ponía
en el cartelito, “Mr. Horan & Mrs. Horan”, no podía ser, ¿aquella era
nuestra casa?
_: Niall ahí pone…
N: Sé perfectamente lo que pone, lo puse yo hace un par de
días.
_: Pero…
N: calla, ven.
Niall tiró de mí hasta llegar a la puerta de la casa.
N: Toma, la llave de nuestra futura casa.
_: ¿Niall, qué estás diciendo?
N: Lo que oyes, esta será tu futura casa.
_: Yo no he comprado esta mansión, básicamente porque nunca
tendré tanto dinero como para hacerlo.
N: Quizás sí, ¿no dicen que lo tuyo es mío y lo mío es tuyo?
_: Eso dicen, pero no hacía falta que me compraras esta
mansión, además ahora me siento mal por abusar así de ti y de tu dinero.
N: Deja de ponerle pegas, es nuestra, tuya y mía, te guste o
no, ya has leído lo que ponía en el buzón, “Mr. Horan & Mrs. Horan”, y creo
que esos somos tú y yo. Así que venga, abre ya la puerta.
_: Está bien.
Introduje la llave en la ranura de la cerradura y la hice
girar hasta abrir la puerta, delante nuestro se abría un recibidor enorme del
cual salía una escalera de caracol para subir a la planta de arriba. Con tan
solo ver aquel par de cosas me quedé con la boca abierta, era asombrosa la
belleza de aquella casa.
N: No está acabada de decorar, la compré hace unos días, me
escapaba a ratos para venir a acabarla de decorar pero luego te fuiste y bueno
ya no…
_: Niall es preciosa, es la casa que todo el mundo desearía
tener. Me encanta de verdad.
N: ¿Seguro?
_: ¿De verdad creías que podía no gustarme? Es perfecta.
N: Pues ven, te haré una ruta por toda la casa para que la
veas.
Primero vimos la planta baja en la cual estaba la cocina,
que era casi tres veces más grande que la de mi antigua casa; el comedor que
también era enorme y tenía una chimenea de madera super cuca y unos ventanales
que daban al jardín. Luego Niall me hizo subir con él a la planta de arriba de
la casa, allí vimos la que sería nuestra habitación con su cambiador, aquello
me encantó, saber que tendría una habitación solo para guardar todos y cada uno
de mis conjuntos y zapatos era lo mejor. Luego seguimos viendo el resto de habitaciones
de aquella planta, había tres más, yo me quedé parada en una de ellas mirándola
fijamente y Niall tuvo que llamar mi atención par que volviera a tierra.
N: ¿En qué piensas?
_: Nada, una tontería.
N: No será tanta tontería cuando llevas mirando esta
habitación vacía cinco minutos sin decir palabra y sonriendo.
_: Me he imaginado que esta era la habitación de nuestros
futuros hijos y ellos estaban corriendo por aquí entre nosotros, una tontería,
ya te lo he dicho.
N: ¿De verdad?
_: Sí.
N: A mí no me parece una tontería, me parece la cosa más
bonita del mundo, me encanta saber que tú también quieres formar una familia
conmigo.
_: No quiero formar tan solo una familia contigo Niall,
quiero hacerme viejecita a tu lado. No quiero volver a separarme de ti por nada
del mundo.
N: Tranquila, no pienso dejar que lo vuelvas a hacer,
estarás siempre junto a mí.
Me puse de puntillas y le di un pequeño beso en los labios.
Luego continuamos viendo el resto de las habitaciones. Todas y cada una de
ellas tenían algo que las hacía especiales. Cuando acabamos con esto bajamos
otra vez a la planta de abajo a ver el jardín y la piscina, ambos eran enormes
y preciosos.
_: Niall todo esto debe haberte costado una millonada y me
sabe mal no haber puesto ni un mísero céntimo.
N: No te preocupes por eso ahora, además ya te lo he dicho
antes, ahora lo mío es tuyo y lo tuyo es mío, no hay más que hablar. Ven, vamos
a sentarnos.
Acompañé a Niall y me senté junto a él en una mecedora que
había justo al lado de la piscina.
N: ¿Te está gustando?
_: Me ha encantado, tengo muchísimas ganas de empezar a
vivir aquí contigo.
N: Yo también, aunque en unos días tendré que irme otra vez
de gira con los chicos.
_: Lo sé, y te echaré de menos, pero cuando vuelvas te
recibiré como es debido.
N: ¿Y eso como es?
_: Ya lo irás viendo.
Le di otro pequeño beso y saqué mi móvil para ver si alguien
me había llamado. Tenía el móvil lleno de notificaciones de Whats App,
llamadas, mensajes, todos de los chicos, de mi hermana y de alguna que otra
persona más. Leí uno de los mensajes de mi hermana y vi que decía que mirar
twitter con urgencia, la verdad es que no sabía si hacerlo o no, no quería pensar
otra vez en todo aquello y cometer más estupideces, pero antes de poder hacer
nada Niall me interrumpió porque en todo momento había estado mirando lo que
hacía.
N: ¿De verdad quieres abrirlo? No sabes lo que te vas a
encontrar y yo no quiero que vuelvas a llorar como aquella noche en la que
medio mundo se enteró de lo nuestro, quiero verte feliz aquí conmigo.
_: ¿Sabes que te digo? Que a la mierda todo.
Cogí el móvil y lo
lancé a la piscina, se acabaron los problemas.
N: ¡¿Qué haces?!
_: Eso es lo que me importa lo que piensen los demás, ahora
solo quiero pensar en ti y en disfrutar al máximo de los días que nos quedan
juntos antes de que te vayas.
N: Ven aquí anda.
Niall me rodeó con sus brazos y yo me dejé querer, me
encantaba sentir el calor de sus abrazos, de sus caricias, de su besos, Niall
era lo mejor que me había pasado en la vida con diferencia y no lo iba a dejar
escapar.
N: Ven conmigo, tengo otra cosa que enseñarte.
_: Claro.
Niall me tendió su mano para ayudarme a levantar y volvimos
a subir a la planta de arriba de donde Niall sacó una escalera del falso techo
de la casa.
N: Sube.
_: ¿Dónde lleva esto?
N: Tú sube y ahora verás, es el mejor lugar de la casa.
Hice lo que Niall me pidió y al llegar nos encontramos en
una especie de guardilla en a cual había unos sofás, una tele y una cama.
_: ¿Y esto?
N: Será nuestro lugar secreto por llamarlo de alguna manera.
_: Me gusta entonces. ¿Y qué hace aquí todo esto?
N: Ahora lo verás. Ven túmbate conmigo.
Me tumbé junto a Niall en la cama y me apoyé sobre su pecho
como hacía siempre, me encantaba hacerlo y escuchar el latir de su corazón.
N: Mira.
Niall dio a un botón y se corrieron unas cortinas que había
en el techo dejando ver el cielo negro de la noche cubierto de estrellas.
_: Guau… Es precioso.
N: Te dije que era el mejor lugar de la casa.
_: Sin duda.
Me quedé callada por unos minutos mirando el cielo cubierto
de estrellas que se abría sobre nuestras cabezas, era preciosa aquella imagen.
N: Te quiero pequeña.
_: Yo más mi amor. Prometo no volver a hacerte daño.
N: Olvidemos aquello y hagamos ver que no pasó nunca nada.
Ahora solo quiero disfrutar de tu compañía por el resto de nuestras vidas.
_: No sé si habrá alguien el mundo que quiera más a su
pareja como lo hago yo contigo. Eres perfecto Niall.
N: Lo aprendí de la mejor, tú.
_: Anda, calla tonto.
Me coloqué bien sobre el pecho de Niall y seguimos hablando.
N: ¿Y cuántos niños has visto en esa visión que has tenido
antes?
_: Tres.
N: ¿Solo?
_: ¿Qué quieres que me pase el día pariendo?
N: Yo pensaba tener como mínimo 10.
_: Ay dios…
N: Es broma tonta, los que vengan bienvenidos serán, me encantaría
tener un mini-Niall y una mini-_ corriendo por la casa.
_: Y a mí mi amor, pero no creo que ahora sea el momento
apropiado.
N: Estoy de acuerdo. ¿Qué nombres te gustarían a ti?
_: Nno me he parado a pensar en ello nunca pero me gustan
mucho Mia i Jake.
N: ¿Mia? ¿Cómo la hermana de Laura?
_: Sí, en parte se lo pondría como agradecimiento a ella por
no dejarte escapar.
N: La verdad es que me gusta el nombre y sería un acto muy
bonito por nuestra parte, pero a mi me gustan también…
Estaba muerta de sueño y dejé de escuchar a Niall para caer
rendida, noté como al no escuchar respuesta por mi parte me daba un beso en la
cabeza de buenas noches.
N: Buenas noches princesa.
















Me encantan tus imaginas este es uno de mis favoritos
ResponderEliminarsdasdsadsadads
ResponderEliminarTe odio!! Jajaja me ha hecho llorar sabes? Es perfectamente perfecto!!
ResponderEliminarMe encanta :p
ResponderEliminarme dan mucha penita algunos y con este e llorado en realidad lloro con casi todos pero bueno me encantoo
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