miércoles, 1 de mayo de 2013

Imagina Niall: La caída que me cambió la vida.


Ya había facturado las maletas y ahora embarcaba para subirme a un avión dirección a Dublín, donde empezaría mi nueva vida. Me iba sin nada, es decir, sin casa, sin trabajo, ni nada en mente para los próximos meses que pasaría allí, lo único que llevaba encima eran unas ganas increíbles de empezar una nueva vida alejada de aquella ciudad ruidosa, llena de tráfico y gente que va de un lado a otro día y noche de la que procedía.

Me senté en mi asiento justo al lado de la ventana, a mi lado se sentó una mujer, la cual nada más despegar se quedó dormida.


Visto que no iba a tener con quien hablar me puse a escuchar música en mi móvil, seleccioné reproducción aleatoria y empezó a sonar “Try” de P!nk, cerré los ojos y me relajé escuchando aquella canción que tanto me gustaba. Cuando acabó empezó a sonar algo que llevaba muchísimo tiempo sin escuchar, “Live While We’re Young” de One Direction, empecé a recordar todo lo que habían significado para mí aquellos 5 idiotas de las escaleras años atrás. Recordé también que yo me consideraba Directioner de esas que decían que nunca se rendirían hasta conocerlos, hasta poder ir a alguno de sus conciertos y que estarían junto a ellos hasta su último concierto, pero en aquel momento me daba cuenta de que aquello no había sido así, hacía ya un año que no sabía nada de ellos, solo lo que salía en las noticias y lo que escuchaba por la radio. Supuse que aquello se debía a la cantidad de problemas que llegaron a mi vida un año atrás con la muerte de mi padre y ahora con 20 años recién cumplidos veía difícil poder volver a considerármelo ya que ese fandom estaba formado principalmente por chicas mucho más jóvenes que yo, entre los 12 y los 17 años, yo ya era una vieja para esas cosas.

Decidí buscar sus dos álbumes en mi móvil y escucharlos para recordar aquellos viejos tiempos. Mientras escuchaba “Little Things” recordaba todo lo que había llegado a llorar con aquella canción en la cual mis ídolos me decían lo preciosa que llegaba a ser a pesar de que yo nunca mel o creyera. Cuando fue el turno de Nall me acordé que él era irlandés, y de Mullingar exactamente, el lugar donde pensaba vivir los próximos meses de mi vida, casualidades de la vida supuse. La música siguió sonando mientras yo recordaba todo lo que había vivido con ella años anteriores hasta que el piloto indicó que nos abrocháramos los cinturones de seguridad porque en tan solo cinco minutos estaríamos aterrizando. Así hice, me abroché el cinturón y me quité los auriculares, guardé mi móvil y tal y como dijo el piloto en cinco minutos ya estábamos en Dublin.

Bajé del avión, recogí mis maletas y me dirigí a coger uno de los autobuses que me llevarían a Mullingar, donde me hospedaría en un hotel hasta encontrar algún lugar fijo donde vivir. Estaba un poco perdida por el aeropuerto, los odiaba a decir verdad, había muchas terminales y nunca encontraba la salida, iba mirando los carteles cuando de repente alguien me envistió por detrás cayendo encima de mí y haciendo que me sentara sobre mi pie derecho y gritara de dolor.

_: ¡Aaaah!

Empujé a la persona que había caído encima de mí para que se levantara, me estaba aplastando.

X: Perdona, no te había visto. ¿Estás bien?
_: Mira por donde vas la próxima vez.
X: Lo siento mucho de veras.
_: Esta bien, disculpas aceptadas.

El chico, porque supuse que era un chico por la forma del cuerpo, porque lo que era la cara la llevaba cubierta con unas gafas de sol y una gorra sobre la cual llevaba puesta la capucha de su sudadera, se levantó y se quedó mirándome tendida en el suelo.

X: Dame las manos, te ayudaré a levantarte.

El chico se veía nervioso, no dejaba de mirar para todos los lados como si alguien le estuviera buscando y él huyera. Le di las manos, él las agarro y tiró de mí para levantarme.

_: ¡Aaah!
X: ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
_: Me duele el tobillo derecho, me he sentado encima de él cuando te has caído encima de mí, me lo habré torcido.
X: ¿Puedes caminar? ¿O simplemente apoyar el pie en el suelo?

Intenté volverlo a poner en el suelo y reposar en él todo mi pero me dolía muchísimo. Debía haberme hecho un esguince, estaba empezando genial mi nueva vida.

_: No puedo, me duele mucho. Pero tranquilo no te preocupes, estaré bien.

Ante de que pudiera contestarme empezamos a oír un montón de gritos procedentes de la terminal de al lado.

X: No te voy a dejar aquí con un pie medio roto, te vienes conmigo.

El chico aquel me cogió en brazos, me puso a su espalda, cogió mis maletas y las suyas y echó a correr. ¿Qué demonios estaba haciendo? Empecé a pegar patadas al aire y a darle puñetazos en la espalda para que me dejara en el suelo, no quería irme con él, no sabía ni siquiera quién era, podía ser cualquier psicópata.

_: ¡Suéltame! ¡Bájame al suelo!

El chico ni siquiera se dignaba a contestarme, seguía corriendo y yo cada vez podía oír los gritos, que antes procedían de la terminal de al lado, acercándose cada vez más a nosotros. El miedo empezaba a apoderarse de mí.

_: ¡Bájame! ¡No quiero irme contigo! ¡Estás loco!

No paraba de forcejear y de pegarle puñetazos para que me soltara pero era inútil. Salimos por la puerta del aeropuerto y de repente el chico paró en seco. No podía ver lo que hacía porque estaba de espaldas a él, pero por los ruidos que estaba haciendo pude deducir que estaba metiendo las maletas en el maletero del coche, luego abrió una de las puertas y me introdujo a mí en el coche y a continuación lo hizo él para sentarse a mi lado.

_: ¡Estás loco!

Abrí la puerta del coche e hice acto de irme, tenía que salir de allí como fuera, quién sabe lo que me iba a hacer aquel chalado.

X: No, ven aquí.

El hico tiró de mi brazo y me hizo volver a sentarme en el coche.

X: Paul arranca por favor.
_: ¡No, no arranques, yo me voy!
X: Qué no te vas a ningún sitio.

El coche se puso en marcha, genial, tenía que pensar algo para deshacerme de aquel loco que me tenía secuestrada.

X: ¿Puedes calmarte por favor?
_: ¡¿Calmarme?! ¡Pero si me has secuestrado! ¡¿Cómo quieres que me calme?!
X: ¿Secuestrado? No, yo nunca haría eso.
_: ¡Ya claro, pues esto pinta de cita no tiene perdona que te diga! ¡Paul para le maldito coche!
X: ¡No, Paul! Llévanos al hospital más cercano.
P: ¿Al hospital?
X: Sí, cuando huía de las fans me he caído por accidente sobre ella  y le he hecho daño en un pie. Llévanos al hospital para asegurarnos que no tenga nada roto.
P: Claro.

Al escuchar aquello me quedé un poco desconcertada, quizás os estaba juzgando demasiado rápido, pero aquello de todas formas no tenía muy buena pinta, la gente no va cubierta sin dejar nada de su rostro al descubierto por la calle y sale corriendo con otra persona en brazos para meterla en un coche en contra de su voluntad.

X: ¿Ahora me crees?
_: ¿Por qué debería de hacerlo? Puede ser todo mentira, seguro que lo único que quieres es aprovecharte de mí.
X: ¡¿Qué?! ¡No, nunca!
_: ¿Y eso yo me lo creo por qué…?
X: Por esto.

El chico se quitó las gafas, la capucha y la gorra dejando ver su rostro completo. Aquella cara era imposible de olvidar para mí, había sido uno de mis ídolos durante dos años, era él, Niall James Horan.


N: ¿Me podrás creer ahora?
_: Espera, espera, ¿Me estás diciendo que Niall James Horan era el tío que hace dos minutos pensaba que me estaba secuestrando? Ay dios…
N: Sí, soy yo, el mismo. Pero que te quede claro que no te estaba secuestrando, te estaba salvando de la multitud de Directioners que se iban a abalanzar sobre nosotros en tan solo unos segundos si nos quedábamos allí.
_: Oh vaya, gracias.
N: De nada. Por tú reacción supongo que serás Directioner ¿no?
_: Emm… Lo fui algún día, ahora no me lo puedo considerar.
N: ¿No? ¿Y eso?
_: Es una larga historia.
N: Tenemos tiempo.
P: No lo creo chicos, hemos llegado.

Paul paró el coche. En aquel momento recordé quién era Paul,, era el guarda espaldas de los chicos, no entendía porque conducía él pero bueno, eso era lo de menos.

N: Ven, te cogeré.
_: ¿Por qué me vas a coger?
N: No creo que vayas a ir muy lejos sin un pie.
_: Tienes razón.
P: Os espero aquí.

Niall salió del coche y luego me cogió en brazos a mí, esta vez con más delicadeza que la anterior, y nos dirigimos a urgencias.

_: Déjame aquí y te puedes ir, siento haberte causado tantas molestias.
N: ¿Molestias? Pero si he sido yo el idiota que se ha caído encima de ti y te ha hecho esto, no pienso irme hasta que sepa que estás bien.
_: De verdad Niall, no hace falta que te quedes tendrás cosas que hacer.
N: He dicho que me quedó y no me vas a hacer cambiar de opinión.
_: Como quieras.

Nos sentamos en la sala de espera a esperar a que me llamaran. Mientras estábamos allí varias fans se acercaron a Niall para hacerse fotos con él y para que les firmara algún que otro autógrafo.

_: Debe ser agotador.
N: ¿El qué?
_: Ir por la calle y que e paren las fans para hacerse miles de fotos con vosotros y firmar autógrafos.
N: Ya estoy acostumbrado, además adoro a todos y todas nuestras fans, sin ellos no estaríamos donde estamos, les debemos mucho.
_: Visto así tienes razón.
N: Cuéntame algo de ti mientras esperamos.
_: ¿Qué quieres saber?
N: ¿De dónde eres? Porque ese acento no es de aquí.
_: Soy de (Tú País).
N: Me encanta ese país, he estado allí un par de veces. Y tú además tienes un acento muy bonito.
_: Vaya, gracias.
N: ¿Y qué te trae por estás tierras de frío?
_: Quería empezar una nueva vida, aislada de todo lo que me rodeaba allí, la gente va de aquí para allá todo el día, el tráfico, el estrés… No sé, todo en general, quería empezar de 0.
N: Guau… ¿Y cómo es que has acabado en Dublín?
_: No me quedaré en Dublín, mi idea era irme a Mullingar.
N: ¿De verdad?
_: Sí.
N: ¿Sabes que yo soy de allí, verdad?
_: Sí, lo sé, fui Directioner, ¿recuerdas?
N: Cierto. ¿Y por qué Mullingar?
_: Te vas a reír, fue muy estúpida la forma de escoger donde empezaría mi nueva vida.
N: Cuéntamelo.
_: Verás, cogí una bola del mundo, la hice girar, cerré los ojos y dejé caer mi debo sobre un lugar, aquel lugar sería donde me iría a empezar mi nueva vida, y aquí estoy.
N: bonita forma de decidir tu futuro, dejárselo al azar.
_: Sí.

Una voz llamó por megafonía para que me presentara en el consultorio 3.

_: Mi turno.
N: ¿Te ayudo?
_: Si me dejas agarrarme a tu brazo para apoyarme te lo agradecería.
N: Claro, agárrate.

Enrosqué mi brazo con él de Niall y fuimos caminando por el pasillo del hospital que daba a los distintos consultorios de urgencias hasta llegar al número 3.

N: ¿Pasas sola?
_: Sí tranquilo, no creo que me coman.
N: Está bien.

Entré al consultorio dando varios saltos sobre mi pie izquierdo y me senté en la camilla. El médico me dijo que me había hecho un esguince leve, lo que me suponía, me vendó el pie y una parte de la pierna con un millón de vendas para inmovilizarlo bien y me recomendó hacer reposo durante la próxima semana. Salí de allí como había entrado, saltando a la pata coja.

N: ¡Madre mía! ¡¿Qué tienes?!
_: Tranquilo Niall, es solo un esguince.
N: Mira que llego a ser torpe… Todo esto es culpa mía.
_: No digas tonterías, no es culpa tuya, te caíste encima de mí sin querer, ya está.
N: Pues ya está, soy un torpe. ¿Qué te ha dicho que hagas el médico?
_: Reposo durante una semana, luego tendré que volver a que me pongan una venda más pequeña, porque con esta se ha pasado un poco.
N: Pues ya sabes, a reposar durante una semana y luego volveremos a ver que tal anda ese pie.
_: ¿Volveremos? No Niall, volveré.
N: Pienso estar contigo hasta que te recuperes, ha sido culpa mía, no pienso desentenderme.
_: Eres un poco cabezota ¿no? Creo que ya soy mayorcita para arreglármelas yo sola durante todo el tiempo que tenga que llevar esto.
N: Y yo digo que no, además si estás sola ¿quién te va a llevar así a los sitios?

Niall me volvió a coger en brazos para salir del hospital.

_: Niall bájame, no soy una inválida.
N: ¿No? Pues yo diría que ahora te falta una pierna para poder salir caminando por tu propio pie de aquí. Además deja que te trate como la princesa que eres.
_: Que tonto eres…

Niall abrió la puerta del coche y me sentó, luego lo hizo él.

P: ¿Cómo estás?
N: Le he hecho un esguince.
_: Y dale… Me lo he hecho yo solita.
N: Bueno, pues le he ayudado a hacerse un esguince.
P: En resumen, tienes un esguince.
_: Sí.
P: ¿Dónde vamos? ¿A casa?
_: Si no os importa, ¿Me podríais acercar a algún hotel no muy caro y que esté bien para pasar allí un par de noches hasta que encuentre un lugar fijo donde alojarme?
N: ¡¿Un hotel?! No, ni de coña. Paul vamos a casa.
P: Como quieras Niall.

Paul arrancó el coche de nuevo dirección donde le había pedido Niall.

_: Paul no le hagas caso y déjame en cualquier hotel.
N: Que no. Te quedarás en mi casa el tiempo que haga falta hasta que te recuperes porque si te vas a un hotel nadie te va a cuidar y estarás todo el día de allá para acá y es lo que menos te conviene.
_: Niall de verdad, deja de preocuparte por mí, tengo 20 años, sé cuidar de mí misma.
N: Y yo he dicho que no. ¿No te puedo consentir?
_: Pero si hace tan solo un par de horas que nos conocemos, ¿Cómo me vas a meter en tu casa?
N: Porque es mi casa y quiero, no tengo nada más que decir y no voy a seguir discutiendo contigo.
_: Pues me iré.
N: No creo que llegues muy lejos a la pata coja.

Tenía razón, no iba a ir muy lejos a la pata coja, pero no quería quedarme en su casa y sentirme como una intrusa y privarles de su intimidad, pero no había manera de hacer cambiar de opinión a Niall, no me iba a quedar otra.

_: ¿Y tu madre y tu hermano van a aceptar que lleves a una desconocida a casa, no?
N: Sí, además no eres una desconocida, eres una conocida de dos horas.
No pude evitar reír ante aquel estúpido comentario.
_: De verdad, te estás tomando demasiadas molestias.
N: ¿Qué te he dicho antes? Que no iba a discutir más sobre ellos, dejemos el tema, vendrás a mi casa y ya está.
_: Está bien…
N: Cuéntame porque dejaste de ser Directioner.
_: ¿De verdad quieres saberlo?
N: Claro, así te conoceré mejor ya que tanto te preocupa ser una desconocida para mí.
_: Está bien. Yo era una de esas Directioners que decían que nunca se rendirían hasta conocer a sus ídolos, hasta ir a alguno de sus conciertos, hasta poder decirles algún día lo que significaban para mí y que estaría ahí con vosotros hasta el último concierto. Pero hace cosa de un años murió mi padre y mi vida cambió completamente, mi madre entró en una depresión enorme de la cual hace escasamente dos meses que ha salido y yo tenía que sacar adelante a mi familia, a ella y a mi hermana pequeña y creo que fue entonces cuando deje de escucharos, de seguiros la pista como el FBI y esas locuras que hacen las Directioners.
N: Vaya, siento lo de tu padre.
_: No pasa nada, lo he superado.
N: Me alegro de que así sea, ¿Y no quieres volver a ser una de esas Directioners locas que nos siguen a todas partes?
_: No sé, creo que ya no me toca, tengo 20 años, una vida nueva que empezar de 0, no sé si sería capaz de volver a hacer todas las locuras que hice por vosotros algún día.
N: Yo creo que sí, nunca es tarde. Además, ahora estás conmigo, uno de los componentes de tu ex boy band favorita.
_: Quizás algún día vuelva a considerarme Directioner.
N: Espero que así será.
_: Cuanto entusiasmo veo por aquí para que lo vuelva a ser.
N: Es que yo…

Paul lo interrumpió antes de poder acabar la frase para decirnos que ya habíamos llegado.

P: ya hemos llegado chicos. Os dejo aquí, yo me voy a casa.
N: Vale, gracias Paul.

Niall le estrechó la mano a Paul y salió del coche, yo abrí la puerta y salí como pude mientras Niall sacaba las maletas del maletero.

N: ¿No podías esperar a que sacara las maletas y fuera a por ti?
_: Niall ya te lo he dicho, no soy una inválida, además tendré que aprender a valerme por mí misma mientras esté coja.
N: ¿Y si te haces daño?
_: Pues ya me curaré.
N: Pues no, no dejaré que te hagas daño, así que ven aquí que te coja.

Niall se acercó a mí para volverme a coger en brazos, la cuestión era no dejarme tocar el suelo.

_: Te vasa poner fuerte de tanto cogerme.
N: Bueno para ti, bueno para mí.

Nos acercamos a una casa blanca enorme y preciosa la cual supuse que sería la de Niall. Yo estaba muerta de vergüenza, ¿Qué iba a pensar su familia cuando me viera llegar así con Niall? Tenía que causarles buena impresión ya que iba a ser un estorbo durante los próximos días por lo menos debía caerles bien.

N: ¿Preparada?
_: No, ¿Y si no les caigo bien? Yo no debería estar aquí Niall.
N: Y yo he dicho que sí, además es imposible que les caigas mal.

Niall picó al timbre y al momento abrió su madre, Maura, a pesar de haber dejado de ser Directioner había cosas que las tenía grabadas a fuego en mi mente. Maura al ver a Niall conmigo en brazos se quedó un poco desconcertada, no sabía que estaba pasando, normal, pobre mujer.

N: Hola mamá.
M: Hola cariño.

Niall me retiró un poco para poder dar dos besos a su madre.

M: ¿Y ella quién es hijo?
N: Ella es…

Genial no me había presentado en ningún momento, que cabeza la mía, aunque al parecer Niall tampoco había echado en falta mi nombre.

_: Soy _, encantada.
M: Bonito nombre.
_: Gracias.

Di dos besos a Maura y entramos dentro de la casa donde Niall me dejó sentada en el sofá del salón y poco después se sentaron él y su madre ha hacerme compañía.

M: ¿Y está visita inesperada.

Marua se refería a mí. Estaba nerviosa, yo no debía estar allí, era una intrusa en su casa.

N: Verás mamá, hoy cuando huía de unas fans en el aeropuerto he chocado con _ y me he caído encima de ella provocándole un esguince, hemos ido al hospital a que le inmovilizaran el pie y le han recomendado una semana de reposo. Como yo he sido el culpable de ello me he ofrecido a invitarla a quedarse en casa hasta que se recupere, porque se iba a ir a un hotel y no creía que allí pudiera recuperarse como es debido.
M: Oh, claro hijo, además para mí no es ninguna molestia, que se quede el tiempo que haga falta.
N: Gracias mamá.
_: De verdad, me puedo ir a un hotel, no hace falta que finja que está a gusto conmigo aquí.
M: Ay princesa, no digas tonterías, no estoy fingiendo, te puedes quedar todo el tiempo que quieras, quiero que te sientas como en casa.
_: Muchas gracias.

Maura y Niall se fueron a hacer la cena y me dejaron sola viendo la tele un rato. Luego cenamos los tres juntos, le expliqué a Maura el por qué estaba allí y alguna que otra cosa más de mi vida pasada y cuando acabamos de cenar Niall y yo nos sentamos en el sofá a ver una película.

_: Me siento mal por no poder ayudar a tu madre en nada.
N: No seas tonta, no pasa nada.
_: No Niall, lo digo en serio, voy a ser un estorbo durante todo el tiempo que esté aquí.
N: No digas tonterías, además no estás aquí para hacer cosas, sino para descansar y recuperarte.
_: Está bien…

Aquel chico era un verdadero amor, el día que encontrara a su princesa iba a ser la chica más afortunada del mundo.

Nos quedamos los dos en silencio mirando la película, yo empezaba a tener sueño y se me cerraban los ojos, hasta que una de las veces caí sobre el hombro de Niall y me asusté, luego bostecé y volví a incorporarme para acabar de ver la película.

N: Creo que alguien se muere de sueño.
_: No te voy a mentir, estoy rendida.
N: Pues venga, a la cama.

Niall me cogió en brazos otra vez y nos dirigimos a subir las escaleras que llevaban a la planta de arriba donde suponía que estaban las habitaciones.

_: ¿Mis pies podrán tocar algún día el suelo?
N: Quizás, pero todavía no.
_: Vale, gracias por la aclaración, hasta entonces serás mi portador oficial ¿no?
N: Exacto.
_: Pues me gusta mi portador, díselo para que lo tenga en cuenta.
N: Gracias, aunque yo diría que deliras de sueño.

Llegamos a la planta de arriba y Niall abrió la puerta de la primera puerta que había a mano derecha, entramos en una habitación muy grande, con un par de armarios, una cama y algunas sillas, todo lo que te puedes encontrar en una habitación, vaya.

_N: Este será tu cuarto los próximos días, espero que te guste.
_: Me gustará.
N: Mi madre te ha desecho la maleta, espero que no te importe.
_: Hombre, se lo agradezco, pero no hacía falta.
N: Bueno, ya está hecho. Tienes el pijama debajo de la almohada.

Alargué mi brazo desde el lugar de la cama donde estaba sentada y saqué mi pijama de allí.

N: Te dejo para que te cambies, si necesitas algo me llamas.
_: Vale, buenas noches Niall.
N: Buenas noches _.

Niall cerró la puerta y yo me cambié para ponerme el pijama, con la camiseta no hubo problema, pero el pantalón era imposible de sacar por aquel vendaje tan gordo que me había puesto el médico. No iba a pedir ayuda a nadie, así que seguí forcejeando con él para sacarlo de allí, pero en uno de los intentos caí al suelo dándome un buen golpe el cual hizo bastante ruido por lo que Niall y su madre subieron corriendo a ver que había pasado. Cuando aparecieron ambos por la puerta yo me quería morir de vergüenza allí tirada en el suelo.

N: ¡¿_ estás bien?!
_: No sé yo que decirte…

Podía ver como Maura y Niall dibujaban una cierta sonrisa al imaginarse como había acabado así.

N: ¿Qué hacías?
_: intentar quitarme el maldito pantalón que no sale.
M: ¿Te ayudo?
_: Sí, por favor.

Que vergüenza por dios, tres personas para quitarme un pantalón. Me levanté del suelo con la ayuda de Niall y me volví a sentar en la cama, luego Maura intentó pasar el pantalón por el vendaje pero lo dio por imposible.

N: Habrá que cortarlo, espero que no sean tus favoritos.
_: Lo son.
N: Pues diles adiós.

Niall cortó el pantalón y me pude poner los shorts del pijama.

_: Gracias.
M: De nada preciosa. Buenas noches _.
_: Buenas noches Maura.

Maura se fue de mi habitación y me quedé sola con NIall.

N: Me parece que no soy el único torpe aquí presente.
_: Me parece que no.

Los dos reímos y yo me metí en la cama.

N: toma un cojín para que pongas la pierna en alto, te irá bien.

Niall colocó el cojín bajo mi pie.

N: ¿Mejor?
_: Supongo. Gracias por todo Niall, de verdad.
N: No me des las gracias, es lo menos que puedo hacer. Ahora a descansar.
_: Buenas noches Niall.
N: Buenas noches.

Niall me arropó y me dio un beso en la frente antes de salir por la puerta de mi habitación para quedarme dormida en tan solo un par de minutos.

Me desperté extrañando la habitación donde me encontraba, hasta que recordé lo que había pasado el día anterior y comprendí que hacía allí. Luego miré la hora en mi móvil, ya eran las 11 de la mañana, iba siendo hora de levantarse, me quité la manta de encima y con cuidado me senté al borde de la cama. Tenía un dolor de pie horrible, necesitaba comer algo y tomarme algo que me aliviara el dolor.

Me recogí el pelo en un moño mal hecho para que no me molestara al bajar las escaleras y salí de la habitación a la pata coja, cuando llegué a la escalera me las vi y me las deseé para ver como demonios bajaba, al final decidí hacerlo de culo, porque si lo hacía a saltos acabaría rodando escalera abajo. Me senté en el primer escalón y fui bajando el culo poco a poco de escalón en escalón, procurando no poner el maldito pie en el suelo. Mientras bajaba escuchaba voces procedentes del salón, solo esperaba que no hubiera visita, porque iba a hacer el ridículo si me veían llegar allí de aquella manera.

Seguí bajando y cuando estaba a punto de llegar abajo vi que efectivamente había visita, Louis y Eleanor, me quería morir de vergüenza. Intenté no hacer mucho ruido porque todavía no me había visto nadie pero no tardaron en hacerlo cuando me pegué un culazo contra el suelo al bajar del último peldaño.

N: ¡¿_ estás bien?!

Niall se acercó a mí corriendo para echarme una mano y Louis y Eleanor se incorporaron del sofá para ver que había pasado.

N: ¿Por qué no me has llamado para ayudarte a bajar?
_: Porque no te quería molestar.
N: Mira que eres cabezota.
_: No hablemos de cabezotas porque tú me ganas.
N: Anda ven.

Niall me cogió en brazos y me llevó al sofá junto a Louis y Eleanor que se habían vuelto a sentar. Ambos tenían unas caras un poco desconcertadas, no sé quien pensarían que era yo.


_: Emm hola.
Lo y E: Hola.
N: Chicos esta es _.
E: Encantada _.
_: Igualmente.
Lo: ¿Sois familia?
_: No, no, soy…
N: Es una amiga.
Lo: ¿Amiga o amiga con derecho a algo más?
_: Amiga si se le puede llamar así.
N: Amiga a secas Louis, no busques cosas donde no hay.
Lo: Bueno, está bien, es que como nunca te había visto.
_: ya, es que nos conocimos hace menos de 24 horas.
Lo: ¿Y ya estás en su casa? Niall no mientas, es tu amiga con derecho a “roce”.
N: Que no idiota.
E: Louis vale, deja que se explique no des las cosas por supuestas tan rápido.
Lo: Está bien.
N: Ayer cuando llegué de Londres había un montón de fans esperándome, los de seguridad consiguieron mandarlas a otra terminal pero alguna me vio y me empezaron a seguir y yo iba solo, no llevaba a ninguno de los grandullones, por o que salí corriendo con la mala suerte de caer encima de _ y hacerle ese esguince y le ofrecí quedarse en casa ya que sino se iba a ir a un hotel y ahí acaba la historia, no hay nada más.
Lo: Niall tan caballeroso como siempre.
E: Ay que bonito.

Me daba la impresión de que ellos pensaban que había algo más, pero era mentira, nosotros éramos tan solo amigos y si es que nos los podíamos considerar porque hacía menos de 24 horas que nos conocíamos y escasamente sabíamos lo básico el uno del otro, bueno yo sabía más de Niall porque había sido Directioner, pero daba igual, la cuestión era que estaban sacando conclusiones precipitadas.

N: Os voy a presentar como es debido. Louis, Eleanor, está es _.
E: Un nombre precioso.
_: Gracias, a mí me gusta el tuyo.
Lo: ¿Directioner?
_: Era.
Lo: ¡¿Eras?!

Louis se llevó las manos a la cabeza al escuchar aquello.

Lo: ¿Cómo que eras? Niall, Els, hay que hacer que vuelva a serlo ¡Ya!
N: Eso mismo le he dicho yo.
_: Quizás algún día lo vuelva a ser.
E: Esperemos que sea pronto, y no creo que tardes mucho viviendo con uno de ellos.
_: Bueno, pero esto es temporal en una semana me dejara ir ¿verdad Niall?
N: Ya lo veremos, si te portas bien quizás te dejo ir.

En ese momento me sonaron las tripas y todos rieron.

Lo: Me parece que alguien tiene hambre.
N: Ven, te prepararé algo para desayunar.

Niall me cogió otra vez para no perder la costumbre y me llevó a la cocina donde me dejó sentada en un taburete. Detrás nuestro vinieron Louis y Eleanor para hacernos compañía. Encima de la mesa había halo que me llamó la atención, una tarta gigante en la que ponía “Felicidades”. ¿De quién era el cumpleaños?

_: Oye Niall.
N: Dime
_: ¿De quién es el cumpleaños?
Lo: Es su cumpleaños, por fin tiene 20 el rubiales.
_: ¿De verdad?

Me paré a pensar por un minuto y recordé la fecha del cumpleaños de Niall, el 13 de Setiembre, y hoy era exactamente ese día, que cabeza la mía…

_: Niall, puedes acercarte un momento.
N: Claro.

Niall se acercó y yo me abalancé obre él para darle un fuerte abrazo.

_: ¡Felicidades! Perdóname se me había olvidado por completo.
N: No pasa nada preciosa.
Lo: Vendrás a la fiesta de esta noche me imagino.
_: Emm ¿fiesta?
E: Sí, la que ha organizado su madre, por eso estamos aquí nosotros dos, hemos sido los primeros en llegar a Mullingar y hemos venido directos del aeropuerto a felicitarle en persona.
_: Aaah pues no, no sabía nada. Aunque tampoco creo que deba estar presente en esa fiesta, yo no soy nadie conocido por la familia ni los amigos de Niall.
N: Mira que llegas a ser tonta. Claro que estás invitada y sí eres alguien conocido por la familia, por mí y por mi madre, además estás viviendo en mi casa así que no te va a quedar otra que asistir.
E: Claro, ven y así podrás conocer al resto de los cinco chalados estos, a Danielle y a Perrie.
Lo: ¿Cómo que chalados?
E: Cariño, lo estáis, no me lo puedes negar.
N: Un pocito sí.
Me empecé a reír por el “pocito” que había dicho Niall y todos se quedaron mirándome desconcertados.
N: ¿Se puede saber qué he dicho o hecho para que se ponga así?
_: Un pocito.
N: Así que te hace gracia… Pues ahora te vas a reír por algo.

Niall dejó mi desayuno en la mesa y me empezó a hacer cosquillas, no podía resistirme al ataque de risa que me estaba provocando.

_: Niall para.
N: ¿Te has reído bastante ya?
_: Sí.
N: De acuerdo, ahora desayuna.

Me comí todo lo que me había preparado Niall y me tomé una pastilla para calmar el dolor de pie.

Lo: ¿Vamos a dar una vuelta por el centro comercial?
E: Vale.
N: Sí, genial. _ vienes con nosotros.
_: ¡¿Qué?! No, ni hablar. Yo no voy a ir en tus brazos todo el día.
Lo: ¿En sus brazos?
_. Sí, no me deja poner ni un solo pie en el suelo por miedo a que me haga daño.
E: Aprende.

Els miró a Louis mientras decía esto y le dio un pequeño golpecito en el hombro. Mientras Niall y yo nos reíamos de ellos.

N: Tranquila, mi madre a encontrado las muletas que utilicé el año pasado cuando me hice daño en la rodilla, ya no tendré que llevarte más en brazos. La verdad es que no sé por qué lo odias tanto…
_: Genial, entonces voy con vosotros. Y en respuesta a lo segundo, porque me siento inútil yendo en tus brazos todo el día, no puedo hacer nada por mí sola.
N: Ay… que quejica. Venga, te subo y te vistes, pero no vuelvas a liar la de ayer por la noche.
_: Lo intentaré.
N: Els si no te importa será mejor que la ayudes o tendremos que acabar allí los tres para levantarla del suelo.
E: Claro, vamos _ yo te ayudo.
_: ¡Qué manía, no soy una inválida!

Niall me cogió, subimos las escaleras seguidos por Els y luego Niall desapareció cerrando la puerta de la habitación.

E: ¿Qué tienes pensado ponerte?
_: No lo sé, porque con esto la mitad de la ropa no me entra.
E: A ver, déjame que mire en tu armario.

Me quedé sentada al borde de la cama mientras Els buscaba algo que me pudiera poner. Se podía decir que Eleanor también había sido de una forma u otra mi ídolo, la admiraba por como era ella en sí, tan simple y a la vez tan preciosa, y claro está que también la admiraba por salir con Louis, una estrella internacional de la música que estaba rodeada de fans día y noche y la mayor parte del tiempo lo pasaban alejados el uno del otro.

Eleanor cortó mis pensamientos enseñándome un vestido de flores y una camisa tejana.

E: ¿Qué te parece esto?
_: Me gusta. Sabes, siempre he pensado que tienes un gran estilo para vestir y para saberlo combinar todo, cualquier peinado, cualquier complemento en ti siempre queda genial.
E: Vaya, gracias. No creo que a ti te quedará mal nada, solo tienes que atreverte a llevarlo, a probar cosas nuevas.
_: Tienes razón.

Eleanor me ayudó a vestirme, me puse el vestido con la camisa tejana encima, luego Els buscó entre mis zapatos hasta encontrar un par de botas marrones, me dio la del pie izquierdo y me calcé con ella.


E: A ver, levántate.

Me levanté apoyando todo mi peso sobre el pie izquierdo y me quedé mirando a Els.

E: Estás guapísima, déjame que pruebe una cosa. ¿Dónde tienes el neceser?
_: Creo que está en el baño de enfrente.

Els salió de la habitación y volvió con el neceser en la mano, yo no sabía que me estaba haciendo exactamente, pero sabiendo la maña que tenía esa chica para arreglarse me imaginaba que me estaría dejando bastante guapa.

E: Mírame un segundo. Vale, ya estás, lista para salir.
_: ¿Me puedo ver antes de bajar?
E: Claro.

Els me acercó un espejo y pude ver lo guapa que me había dejado, nunca me había visto así, nunca había pensado en maquillarme de aquella manera y la verdad es que me favorecía bastante el tono rosa pálido de los labios con un poco de colorete y la raya de los ojos poco marcada. Y luego me había recogido el pelo en una coleta alta dejando caer un par de mechones por cada lado.

E: ¿Te gusta?
_: Me encanta, nunca me había visto tan mona. Tú tienes un don para esto.
E: Ala exagerada.
_: Te voy a tener que contratar para que vengas a ponerme guapa a menudo.
E: Yo vengo encantada cuando quieras.

Els salió de la habitación y llamó a Niall para que subiera a por mí, Niall subió, cogió su cazadora y bajamos los tres en busca de Louis.

N: Estás preciosa _.
_: Eso díselo a Els, ella tiene todo el mérito.
E: Tonterías, la que es guapa, es guapa arreglada o sin arreglar, y tú lo eres.
_: Si tú lo dices…
Lo: Claro que sí. Ahora vámonos al centro comercial.
N: Sí, vamos.

Niall cogió las llaves del coche, luego me entregó las muletas que me había prometido y fui con ellas hasta el coche, me senté delante con Niall y este puso rumbo al centro comercial. Me pasé todo el camino mirando por la ventana, perdida en el paisaje de aquella pequeña ciudad hasta que llegamos a nuestro destino.

Bajamos del coche y algunas fans corrieron a pedirles fotos y autógrafos, Niall y Louis tan amables como siempre se hicieron las fotos, firmaron los autógrafos y volvieron con nosotras. Cuando llevábamos un rato paseando por el centro comercial un grupo de chicas vinieron corriendo a felicitar a Niall y a hacerse fotos con ellos otra vez, esta vez me quedé sola porque también querían fotos con Els, así que me senté a descansar en un banco algo retirado de donde estaban ellos.

X: Perdona.
_: Dime pequeña.

Tenía delante a una niña de unos 12 años más o menos acompañada por otra dos algo mayores que juraría haberlas visto antes junto a Niall, Louis y Els.

X: ¿Eres la novia de Niall?
_: No. ¿Por qué dices eso pequeña?
X: Yo no soy pequeña, a mí me gusta Niall y pienso casarme con él, así que si eres su novia olvídalo ¿vale?
_: Emm ¿vale?
E: Hey _, ¿Qué pasa?
X: Eleanor, Eleanor, hazte una foto con nosotras.
E: Claro, ¿_ nos sacas la foto?
_: Claro.

La niña me dio el móvil de mala gana y les hice la foto.

X: Gracias Eleanr eres genial.
E: Y vosotras pequeñas.

Las niñas se fueron y yo me quedé sentada en el banco un poco desconcertada junto a Els.

E: ¿Te pasa algo?
_: No, nada, es que me ha parecido extraño una cosa que me ha dicho una de las niñas esas.
E: ¿Qué te ha dicho?
_: Que si era la novia de Niall me olvidara de él porque a ella le gusta y se casará con él algún día.
E: Jaja Directioners cariño, déjalas, no les hagas caso. Es normal que quieran salir todas con sus ídolos, pero solo son 5 y ellas millones, es un poco difícil que eso suceda ¿no crees?
_: Sí, la verdad es que sí.
E: A mí un par de chicas me han preguntado si eras su novia y les he dicho que no, que eras amiga mía, porque si les decía que eras amiga de Niall en horas estarías en las portadas de todas las revistas del corazón.
_: Gracias Els.
E: No me des las gracias tonta.

Le di un abrazo espontáneo a Els que ella me correspondió y acto seguido llegaron junto a nosotras Louis y Niall.

Lo: Mira que bien se llevan nuestras chicas Niall.
_: Que no soy su chica Louis ¿Cómo te lo tengo que decir?
Lo: Para mí lo eres y punto.
Louis me sacó la lengua y yo le devolví el mismo gesto.
E: ¿_ vamos de compras?
_: Claro.
N: Bff Louis, tú y yo nos vamos a tomar algo a la cafetería ¿no?
Lo: Creo que sí amigo.

Eleanor y yo nos pasamos un par de horas de tienda en tienda, Eleanor se iba probando ropa y todo le quedaba genial, yo me limitaba a mirar como me quedaría por encima porque no iba a formar un follón con la pierna para probarme cualquier mísera prenda de ropa. Cada una llevaba tres o cuatro bolsas hasta arriba de ropa cuando acabamos.

E: _, _, vamos a hacernos una foto.
_: ¿Yo? ¿Contigo?
E: Claro tonta, ven, pon morritos.

Las dos pusimos morritos mientras nos mirábamos y Els sacó una foto.

E: Dime tu twitter.
_: ¿Para qué?
E: Pues para mencionarte en la foto idiota.
_: ¡Pero no la subas, que vergüenza!
E: Eres mi nueva amiga, se tiene que enterar el mundo de ellos.
_: Está bien.

Le di mi twitter a Eleanor y subió la foto, en menos de tres segundos tenía miles de RT, FAV y comentarios. Guardamos los móviles y fuimos en busca de Niall y Louis que seguían en la cafetería del centro comercial.

Lo: Els, un día de estos duermes en al calle como sigas trayendo más ropa a casa.
E: Calla tonto, además sabes que te encanta todo lo que me compro.
Lo: Es verdad, pero eso no quita que tengas toneladas de ropa y que al final me vaya a tener que ir yo de casa para que entre tu ropa.
E: Que exagerado eres mi amor.

Els le dio un beso a Louis en los labios para que dejara de decir tonterías mientras Niall y yo reíamos por la estúpida conversación que acababan de tener los dos.

N: ¿Nos vamos ya?
_: Sí.
Lo y E: Claro.

Volvimos a coger el coche y dejamos a Louis y Els en su hotel y luego nos dirigimos a casa de Niall. Comimos con su madre y luego me fui a mi habitación a descansar, el pie me estaba matando.

Cuando desperté de mi siesta eran casi las seis y media de la tarde, en la casa había más ruido de lo habitual por lo que supuse que habrían empezado a llegar algunos de los familiares de Niall. Me levanté con cuidado de la cama y salí con la ayuda de las muletas de la habitación y cuando iba a empezar a bajar las escaleras me encontré a Eleanor que subía en mi búsqueda con una bolsa en la mano.

E: Hola _.
_: Hola Els, ¿Ya estáis aquí?
E: Solo estamos nosotros y un par de primos y tíos de Niall.
_: Genial y yo con estas pintas.
E: Tranquila, yo tampoco estoy arreglada aún, vengo a hacerlo contigo y a echarte una mano a ti.
_: ¿De verdad?
E: Sí, traigo todo lo necesario para estar bien guapas esta noche.
_: ¿Sabes que me encantas?
E: Y tú a mí. Venga, vamos a tu habitación que no tenemos mucho tiempo.

Volvimos las dos a la habitación y Els sacó de la bolsa que llevaba dos conjuntos preciosos.

E: Elije.
_: No, no, son tuyos escoge tú.
E: Está bien. Este para ti que pega con el tono de tus ojos y este para mí.
_: Vale, gracias por pensar tanto en mí y por tomarte tantas molestias.
E: Que tonta eres, lo hago porque me has caído genial y quiero que seas la futura Mrs. Horan.
_: ¡¿Qué?! ¿Eso quién lo ha dicho?
E: Yo. Te voy a dejar tan guapa esta noche que cuando Niall te vea se va a acabar de enarmora de ti.
_: Pero si Niall no…
E: _ se ve a leguas que está loco por ti y al chico ya le toca tener novia que lleva dos años largos solo y para él tú eres perfecta. Además, no me puedes negar que a ti ni que sea un poquito te gusta.
_: Yo… no…
E: Lo ves, te gusta.
_: ¡Qué no!
E: No lo has negado.

En aquel momento entró Danielle por la puerta, se puede decir que me salvo de aquella situación.

E: Hola, hola, ya ha llegado Dani.
E: Hola Dani.

Els se aceró a ella y la saludó con un par de besos. Luego Danielle se acercó a mi para presentarse.

D: Hola, ¿Tú debes de ser _, la futura Mrs. Horan de la que me ha hablado Els?
_: ¡Els!
E: Solo le he dicho la verdad.

Els se encogió de hombros mientras reía.

D: Bueno, yo soy Dani, aunque supongo que ya me conocerás.
_: Sí, bueno por ser la novia de Liam.
D: Exacto.
_: Yo soy _, y no soy la futura Mrs. Horan.

Dije esto último mientras fulminaba con la mirada a mirada a Eleanor.

D: Estás bien, me ha quedado claro.
E: Pero algún día lo será, ¿verdad Dani?
D: Sí, yo también lo creo.
_: ¡Aaah!

Els y Dani chocaron sus manos en el aire a modo de vitoria y yo me limité a ignorarlas. No podía negar que me gustaba bastante Niall, al fin y al cabo en mi tiempo de Directioner había sido mi debilidad, pero lo conocía como Niall Horan uno de los componentes de la boy-band más famosa del momento, no como el Niall Horan que era fuera de los escenarios y de las cámaras. Necesitaba conocerle un poco más.

D: ¿Se puede saber que hacéis todavía sin vestir?
E: ¿Ya han llegado todos?
D: No, pero no deben faltar mucho por llegar.
E: Pues venga _, hay que darse prisa. ¿Dani nos ayudas?
D: Claro.

Primero se vistió Eleanor con un vestido negro precioso y unos tacones con a juego con las que llevaba el vestido, se recogió el pelo en un moño mal hecho, que claro está que a ella le quedaba genial y se maquilló, ralla negra, labios rojos y algo de colorete. Estaba realmente preciosa.

_: Guau… Estás preciosa Els.
E: Gracias. Ahora te toca a ti.
D: No dejamos que se vea hasta que acabemos ¿no?
E: No.
_: ¿Por qué? Sois malas conmigo…
D: Así será sorpresa.
_: Pero yo quiero ver que me hacéis.
D: No, no.
D: Venga Els, empecemos.

Me vestí con el vestido blanco y la americana rosa que me había dejado Els. Luego Dani se encargó de peinarme mientras Els me maquillaba, yo no tenía ni idea de que me estaban haciendo, solo esperaba no parecer una Barbie, lo odiaba. Mientras me acababan alguien entró por la puerta, yo estaba de espaldas a esta por lo que no vi a quien entraba, pero por la voz deduje que era Louis.

Lo: ¿Os queda mucho? Ya han llegado todos los invitados.
E: Un segundito y estamos mi amor.
Lo: Vale, os espero abajo. Por cierto, estáis preciosas las tres.
E y D: Gracias.
Lo: Tú también _.
_: Te diría que gracias, pero es que ni yo misma me he visto.
Lo: Pues ya te lo digo yo, estás preciosa.

Después de decir esto Louis desapareció cerrando la puerta de la habitación. Y en un par de minutos las chicas acabaron de arreglarme. 

E: Buen trabajo Dani.
D: Lo mismo digo Els.
_: ¿Dejáis que me vea ya o voy a tener que esperar mucho más?
E: Que impaciente…

Danielle trajo el espejo y pude verme por fin. No estaba nada mal, el vestido era de mi talla y me sentaba genial, y la combinación con el rosa de la americana, la bailarina y mis labios era perfecta. Además me habían recogido el pelo en un moño dejando caer un par de mechones por cada uno de los lados de mi cara. Me encantaba, aquellas chicas tenían mucho talento. Me quedé un rato mirándome callada frente al espejo.


E: Suponemos que le ha gustado visto que no dice nada.
D: Sí, supongo. Venga, vamos abajo con el resto.
E: ¿_?
_: Sí, sí, gracias chicas, me encanta.
D: Lo sabía.

Dani me pasó las malditas muletas y bajé con la ayuda de las dos por las escaleras, cuando llegamos abajo todos se nos quedaron mirando, yo no sabía si era porque no sabían exactamente de donde había salido yo, por lo guapas que iban Dani y Els o por qué. Al momento todos desviaron su mirada de nosotras tres y siguieron con lo suyo, Danielle fue a reunirse con Liam y Eleanor con Louis, yo me quedé allí sola, un poco desconcertada, no conocía a nadie, solo a ellas, a Louis y a Niall y no me iba a pegar a ellos como una lapa. Sin darme cuenta alguien se me acercó por detrás y me habló al oído haciendo que me asustara y me estremeciera a la vez.

N: Estás preciosa.
_: Gracias, aunque este esguince jode un poco la cosa.
N: Mentira, tú estás guapa con cualquier cosa, hasta con el esguince.

No puede evitar ponerme roja ante aquel comentario, que mono era Niall.

N: Ven, te presentaré al resto.
_: Vale.

Salí con Niall al jardín y nos sentamos junto a Louis y Eleanor, Liam y Danielle y Zayn y Perrie, faltaba Harry que al parecer todavía no había llegado.


N: Hola chicos.
Li: Hola cumpleañero.
N: Vengo a presentaros a una amiga, ella es _.
_: Hola.

Estaba muerta de vergüenza, se me hacía raro estar allí entre aquellos chicos que algún día fueron mis ídolos, era como un sueño hecho realidad pero tarde.

Li: Encantado, ya nos han contado Louis y Els como os conocisteis.
_: Mejor, porque es patético.

Todos reímos al recordarlo.

Z: ¿Entonces es la próxima Mrs. Horan? Porque ya toca Niall.
_: ¡¿Tú también?!

Me empecé a poner roja como un tomate por momentos al igual que Niall, ¿Por qué todos tenían que sacar ese tema? ¿No había otra cosa de qué hablar?

N: De momento no.

Niall me miró con mirada cómplice y me sonrió, yo le devolví la sonrisa.

Lo: Lo que yo os decía, que aquí hay algo más y no lo dicen.
E: ¡Louis basta! Déjalos tranquilos, ya vernos que pasa con el tiempo, no los agobiéis.
_: Gracias Els.

Estuvimos hablando un rato todos juntos hasta que reclamaron a Niall y se fue y con los demás empezó a pasar lo mismo, yo me quedé allí tomando el aire, no quería agobiarme entre tanto desconocido.


H: Hola.
_: Hola.
H: ¿Y tú quien eres? Creo que no nos han presentado.
_: No sabía que habías llegado.
H: Sí, hace un momento.
_: Aah. Yo soy _.
H: Yo soy Harry.
_: Lo sé.
H: Lo sabe todo el mundo, ya no tiene gracia presentarse, tendré que cambiarme de nombre o algo.
_: Quizás funcione.
H: Así que tú eres la famosa _, eres más guapa de lo que me imaginaba.
_: Vaya, no sabía que era famosa, ¿Y por qué lo soy exactamente?
H: No sé si debería decirlo pero te lo diré porque me has caído bien.
_: Soy todo oídos.
H: Sí, porque pierna no serás.

Le di un codazo a Harry para que dejara de bromear con mi pierna medio rota y me contará lo que me tenía que contar.

H: Ya voy, ya voy. Eres famosa porque Niall lleva un día completo hablando de ti y ayer por la noche no quiso salir conmigo de fiesta para no dejarte sola, me ha cambiado por ti.

Harry hizo ver que se secaba las lágrimas por el daño que aquello le producía.

_: Oh, vaya, no sabía yo eso, hablaré con él y le diré que tú estás antes que yo.
H: No idiota, si yo prefiero que esté contigo, se le ve muy alegre cuando habla de ti.
_: ¿De verdad?
H: Sí, ayer cuando le llamé me contó como os conocisteis y todo lo que le habías contado sobre ti y me dijo que eras maravillosa.
_: Oh, vaya…
H: Yendo al grano, le gustas. No ha hablado tanto de una chica en los tres años que llevamos juntos como lo ha hecho de ti en tan solo un día.

Me quedé callada por unos segundos pensando en lo que me acababa de confesar Harry. Estaba un poco sorprendida, no creía ser tan importante para Niall y menos para que pasara el día hablando de mí.

H: ¿Qué me dices?
_: No entiendo…
H: Que si a ti también te gusta.
_: Yo… quizás un poco.

En aquel momento apreció Louis diciendo que debíamos entrar para cantarle cumpleaños feliz a Niall y así hicimos, entramos, le cantamos cumpleaños feliz, se hicieron las típicas fotos de cumpleaños y luego estuvimos hablando un rato unos con otros. Yo me senté en una de las hamacas del jardín a observar como Harry caía a la piscina empujado por Louis y luego se tiraba este detrás a hacerle tragar agua mientras el resto de los invitados reían de ellos.

Cuando el espectáculo acabó la gente empezó a irse, yo seguía allí sentada hablando con gente que iba y venía a sentarse a mi lado, pero no vi a Niall en toda la noche, la verdad es que me sentía un poco sola a pesar de estar rodeada de gente. Esperé a que todos se fueran para levantarme e irme a dormir, pero cuando estaba a punto de hacerlo apareció Niall.

N: Hey.
_: Hola Niall. ¿Te lo has pasado bien?
N: Sí, ha estado bien. ¿Y tú?
_: Sí, bueno…
N: Siento no haber estado contigo esta noche pero es que cuando intentaba escabullirme de estar con unos y otros para verte me reclamaban otras personas y no quería ser maleducado.
_: Ey, tranquilo, no pasa nada. Por cierto, he tenido una conversación muy interesante con Harry.
N: Os he visto antes hablando, ¿Qué te ha contado?
_: Que llevas un día completo hablando de mí.
N: Maldito Styles.

Pude ver como Niall se ponía rojo como un tomate, que mono era. Nos quedamos callados los dos, era un silencio cómo pero a la vez extraño, hasta que Niall me miró a los ojos y yo le devolví la mirada, luego se acercó a mí hasta juntar nuestras frentes, podía notar su aliento, mi boca estaba a tan solo unos milímetros de la suya, entonces Niall me besó lentamente, pude notar como sonreía a mitad del beso cosa que me encantó. Cuando nuestros labios se separaron Niall me miró y volvió a sonreír.

N: Llevaba tiempo queriendo hacer esto.
_: Puedes volver a hacerlo.

Niall cogió uno de los mechones de pelo que caían por mi frente y lo enrolló detrás de mi oreja mientras me volvía a besar con la misma dulzura que lo había hecho la vez anterior. Pero antes de que pudiéramos separarnos empezó a llover.

N: Que oportuna la lluvia.
_: Venga, no te quedes ahí, que nos vamos a empapar.
Niall me cogió en brazos y nos metimos corriendo dentro de casa para no mojarnos más.
N: ¿Te apetece hacer algo o nos vamos a dormir ya?
_: Creo que he tenido suficiente por hoy, vayamos a dormir.

Los dos subimos arriba y a la puerta de mi habitación nos despedimos con un pequeño beso en los labios.
_: Buenas noches Niall.

N: Buenas noches preciosa.

Entré a mi habitación y cerré la puerta, me puse el pijama y me metí en la cama, intentaba dormir pero no podía, tenía 20 años pero seguí teniendo miedo a los truenos en las noches de tormenta, así que cogí mi almohada, la abracé y fui a la habitación de Niall en busca de protección.

_: Toc-Toc ¿Se pude?
N: Claro pasa.

Cuando entré Niall ya estaba metido en al cama a punto de dormirse, me supo bastante mal haberlo despertado, pero ya estaba allí, ya no había marcha atrás.

N: ¿Qué te pasa preciosa?
_: No puedo dormir.
N: ¿Y eso?
_: Me dan miedo los truenos.

Nial se rió de mí por lo bajini y me hizo un gesto para que me acercara a él, así hice, me senté a su lado en la cama.

N: Así que con 20 años aún tiene miedo a los truenos la princesita.
_: Sí…
N: ¿Vendrás en busca de protección supongo?
_: Sí…
N: ¿Y querrás la de este chico guapos que tienes delante supongo?
_: Si es así, mejor que mejor.
N: Está bien, pero te costará algo.
_: ¿Qué?
N: Un beso.
_: Trato hecho.

Me metí en la cama y me acurruqué junto a Niall que pasó su brazo rodeándome a modo de abrazo protector.

N: Buenas noches princesa.
_: Buenas noches príncipe.

Niall me dio un beso en la cabeza y luego empezó a tararear una de sus canciones para que me durmiera plácidamente.

Me desperté sobresaltada al notar que alguien estaba jugando con mi pelo, pero cuando vi quien era suspiré tranquila y me quedé mirándole fijamente como él estaba haciendo conmigo, era perfecto lo mirara como lo mirar, me encantaba.

N: Buenos días dormilona.
_: Buenos días.
N: ¿Has dormido bien?
_: Genial y la compañía todavía mejor.
N: Que tonta eres.

Niall me dio un pequeño beso en los labios y yo me acurruqué entre sus brazos mientras él seguí jugando con mi pelo.

_: ¿Sabes? Me podría quedar así toda la vida.
N: Pues hagamos eso realidad empezando desde ya.
_: No estaría mal, pero te recuerdo que tú tienes tu trabajo y yo debo buscarme uno, así que no lo veo muy factible.
N: Está bien, entonces exijo que cada mes tengamos un día para pasarlo juntos abrazados en la cama.
_: Acepto.

Le miré, sonreí y le volví a besar, me encantaba el sabor de sus labios.

_: Va siendo hora de levantarse.
N: Sí, vamos.

Me levanté de la cama y detrás de mí vino Niall para bajar juntos a desayunar.

N: ¿Qué quieres desayunar?
_: Me da igual.
N: Está bien, pues te haré un desayuno Niall.
_: ¿Qué es eso?
G: ¡¿Has dicho desayuno Niall?!
N: Buenos días Greg.
G: Hola hermanito. ¿Y tú eres…?
N: Madre mía, ¿lleva aquí dos días y todavía no la has visto?
G: Técnicamente yo llevo aquí desde ayer por la noche y la vi en la fiesta pero no sabía quien era, me imaginé que sería una amiga tuya.
_: Sí, algo así. Por cierto soy _.
G: Encantado. Volviendo a lo de antes… ¡¿Hay desayuno Niall?!
N: Sí, pero para ti no.
G: Va, no te cuesta nada hacerme algo.
N: Háztelo tú, vago. El desayuno Niall es para mí y para mi chica.
G: ¿Has dicho tu chica?
N: Efectivamente, mi chica.
G: ¿Así que _ es mi cuchada y yo sin saberlo?
_: Algo así…
G: ¿Y ya le has pegado? Que mal novio y que vergüenza de hermano…
_: No me quiere, no sé porqué estoy con él.
N: ¡¿Cómo?!
_: Era broma cariño.
N: Aaah.

Niall siguió preparando el desayuno mientras yo hablaba un poco con su hermano para conocernos. Luego Niall empezó a traer y traer platos llenos de comida a la mesa.

_: Cariño, creo que te has pasado un poco ¿no crees?
G: No conoces los desayunos Niall por lo  que veo…
_: Sé que come hasta reventar, pero yo no.
N: Pues tendrás que empezar a hacerlo si quieres ser mi novia.
_: Pues no quiero ser tu novia.
G: Uiuiui…
N: Estás graciosilla hoy.
_: Serán las compañías de por la noche que me afectan.

Una vez dije eso cogí una de las tostadas que había sobre la mesa y me la llevé a la boca. Estuvimos desayunando los tres tranquilamente y luego entres los dos hermanos lo recogieron todo. 

N: ¿Qué quieres hacer hoy al señorita?
_: Nada en especial, aunque debería buscar casa.
N: Te puedes quedar aquí todo el tiempo que quieras ya lo sabes, además por mí si es para siempre mejor.
_: No me voy a quedar aquí para siempre Niall, ya bastante me estoy aprovechando de la hospitalidad de tu madre, he de buscarme algo para mí.
N: Bueno, pero si…

Empezó a sonar el móvil de Niall y lo cogió sin acabar la frase.

N: Sí….Hola Liam….Vale, espera que le pregunto.

Niall se apartó el móvil de la oreja y se dirigió a mí esta vez.

N: Dice Liam que han quedado todos para ir a dar una vuelta y comer todos juntos ¿vamos?
_: Claro.

Niall volvió a llevarse el teléfono al oído para hablar con Liam.

N: Hey, LIam….Sí, ¿Dónde nos vemos?....Vale, sí, perfecto….Nos vemos en una hora….Adiós.

Niall colgó el teléfono para explicarme lo que habían hablado.

N: En una hora tenemos que estar en la entrada del centro comercial donde estuvimos ayer, allí nos esperaran todos y veremos qué hacemos.
_: Vale. ¿Puedes subirme arriba? Es que si lo tengo que hacer yo con mi velocidad supersónica quizás mañana a estas horas estamos llegando al centro comercial.
N: ¿Ahora necesitas mi ayuda? Sí llevabas un par de días quejándote de que tu solita podías.
_: Pues no me ayudes si no quieres, yo tampoco te daré besos si no quiero.
N: No, no, ven aquí idiota.

Niall me cogió en brazos y me dio un par de vueltas en el aire para luego darme un beso.

N: ¿Así le gusta a la señorita?
_. Sí, pero la próxima vez prescinde de las vueltas cuando haya acabado de desayunar, te lo digo por tu bien.
N: Jajajaja idiota. Anda, vamos arriba.

Niall me llevó hasta mi habitación y allí me dejo sola para que me cambiara tranquilamente. Después de tres cuartos de hora salí arreglada al fin, Niall ya me esperaba en al puerta.

N: ¿Ya?
_: Sí.
N: Estás preciosa.
_. Gracias, tú también.
N: Venga, vámonos o no llegaremos.

Niall me llevó hasta el coche en brazos y luego condujo hasta el lugar de encuentro con el resto. Cuando llegamos ya estaban todos allí.


Z: Ya era hora.
N: Díselo a la tardona esta.
_: ¿Perdona?
N: Perdonada.
_: Idiota.
E: Lo veis, aquí hay algo por mucho que digan que no, se ve, no me lo podéis negar chicos.
H: Hombre, pues tienes razón Els.
D: Sí.
Lo: Yo también lo creo.
_: Vale ya ¿no? ¿Si os decimos que estamos juntos ya, dejáis el tema?
E: ¡¿Estáis juntos?!
Z: ¡Els calla! Solo falta que ahora lo escuche cualquiera y vaya a contarlo corriendo a la prensa.
E: Tienes razón, lo siento. ¿De verdad estáis juntos?
N: Sí.
D: Gané Els.
E: Pero por poco…
D: Pero gané.
_: ¿Hola? ¿Habéis apostado por cuánto tardábamos en salir juntos?
Lo: Sí, llevan con ello desde ayer dándole vueltas y picándose la una a la otra. Gracias por acabar con ellos, era desesperante.
Li: Sí, gracias.

Todos reímos al ver los suspiros de alivio de Louis y Liam, pero esa ser la guardaba a Els y Dani.

H: ¿Y bien? ¿Dónde vamos?
Z: Opto por ir a la bolera.
N: A mí me parece bien, pero si comemos algo antes.
_: ¡Pero si acabamos de desayunar!
N: ¿Y? Tengo hambre.
Lo: Tranquila _, ya te acostumbrarás, es así siempre.
Z: Pues comemos en el bar de al bolera.
N: ¡Bien!

Entramos todos al centro comercial y nos dirigimos a la bolera. Al llegar un grupo de fans corrieron a hacerse fotos con ellos mientras las chicas y yo nos sentábamos en la mesa donde comeríamos.

E: Te lo dije _, y tú decías que no.
P: Me alegro mucho por vosotros, quizás no te conozco mucho pero la verdad es que a simple vista hacéis muy buena pareja y por lo que me han contado estás dos eres todavía mejor de lo que pareces.
_: Vaya, gracias Perrie.
D: Te lo dijimos, no podrías resistirte a los encantos de Niall.
_: Es que es tan perfecto.
E: Que mona.
H: ¡Ya estamos aquí!
D: ¿Ya sois nuestros o os van a roba más?
Li: Primero las fans y luego vosotras.
D: ¡¿Qué?!
Li: Era broma tonta, somos todo vuestros ahora.
E: Genial.

Todos pedimos nuestra comida y poco después nos la trajeron y empezamos a comer.

_: Oye, ¿vosotros no deberíais estar de Tour?
H: Tenemos una semana de vacaciones.
_: Aaah.
N: Yo me quedaré aquí tranquila.
_: Bien. ¿Y luego dónde vais?
Z: El próximo concierto es aquí, en Dublín, por lo que hemos pensado quedarnos a pasar la semana todos juntos aquí.
N: Genial.
_: Sí.
Li: Me han contado que fuiste Directioner _.
_: Sí, lo fui, hace cosa de un año.
Li: ¿Fuiste a alguno de nuestros conciertos en tu país?
_: No, nunca pude, siempre soñé con ir a alguno y poder veros ni que fuera desde el último asiento del estadio como hormiguitas, pero no fue posible.
H: Que mona. Pues ahora nos tienes delante y somos reales no un póster ni una foto. ¿Qué te parece?
_: ¿A mí? Es como un sueño tardío hecho realidad.
Li: Pues lo del concertó está arreglado, y más siendo la novia de uno de nosotros, al próximo vienes de cabeza.
_: ¡¿De verdad?!
Li: De verdad.
_: Gracias Liam.
Lo: ¿Y los demás qué?
_: Gracias a todos, sois geniales.
Z: ¿Tú no serías de esas Directoners que tenían una parrafada larguísima por decirnos para agradecernos el haber hecho sus vidas un poquito más felices y tal, o no?
_: Emm…
E: Eso es un sí.
N: ¿Sí? Yo quiero que me lo digas.
_: Esto… que vergüenza. Quizás otro día.
Lo: ¡Noooo! Dínoslo, lo queremos saber.
_: No… es una tontería.
N: ¿A mí sí que me lo contarás, no?
_: A ti quizás…
H: ¡Ala! Eso es favoritismo.
_: Tú lo has dicho Harold.
H: Mírala, ya me llama Harold, no veas con las confianzas.
_: Perdone usted.
Lo: Déjalo, es tonto.

Cuando terminamos todos de comer nos dirigimos a la bolera a jugar una partida, cada uno cogió sus zapatos y se los puso, yo lo tenía un poco difícil para jugar contando que tenía una pierna inválida.

Lo: ¡Empiezo yo!
H: ¡No yo!
Li: Que más dará, si vais a tirar todos las mismas veces.

Liam pasó por al lado de Harry y Louis y lanzó él sutilmente, así dejarían de pelear por ver quien era el primero entre aquellos dos.

Li: Aprended de un profesional, primer tiro y pleno.
H: Superable.

Harry cogió una bola e hizo lo mismo que Liam.

H: ¿Qué tienes que decir ahora Liam? Na-da.
Li: ya veremos quien gana.
Yo estaba sentada en el sofá de la pista junto a Niall y Zayn que esperaban su turno.
_: ¿Siempre están así? Y eso que Liam es el serio y el que suele poner paz, vaya el dady directioner.
N: Jajaja sí, tranquila, te acostumbrarás a verles hacer el idiota todo el día.
_: Me lo imaginaba.
N: Es tu turno.
_: ¿Estás de broma? ¿Qué quieres que me la pegue tirando la bola? Yo no juego.
N: Tú juegas como todos.
_: He dicho que no, además, ¿Tú no eras el que decía que tenía que hacer reposo para que en una semana me puedan quitar esto? ¿Eso dónde se ha quedado?
N: Emm… Haremos una cosa, jugaremos juntos.
_: ¿Cómo vamos a jugar juntos?
N: Ven.

Niall me dio la mano para ayudarme a levantar del sofá y luego una vez delante de la pista me dio una bola que casi pesaba más que yo, se puso detrás de mí para que no me cayera aguantando el equilibrio y tiramos juntos la bola.

N: ¡Pleno!
_: ¡Bien!
H: Eso no vale, la has ayudado Nialler.

Niall le sacó la lengua a Harry y se acercó a mí para besarme pero Liam nos separó sutilmente, tenía razón, no podíamos besarnos allí delante de las fans y del resto de gente que nos miraba, no podíamos hacerlo hasta que estuviéramos seguros de que aquello era lo que realmente queríamos, así que Niall se fue a sentar con Zayn otra vez y yo me fui con las chicas hasta que nos volviera a tocar tirar.

H: Último tiro.

Harry nos miró con la mirada desafiante a mí y a Niall porque le íbamos ganando de poco y quería ganar costase lo que costase.

_: Retírate Styles.
H: Quizás lo tengas que hacer tú.
_: Eso ya lo veremos.

Harry lanzó e hizo su peor tiro, tan solo tiro dos bolos, obviamente yo me reí de él hasta casi quedar sin aire.


_: Eres patético jajajajaja
H: Ha sido mala suerte.
_: Sí, sí, ahora échale la culpa a la mala suerte.
H: Os toca, a ver que hacéis, recordad que todavía puedo ganar.
_: No lo creo, ¿a que no Niall?
N: Ganaremos nosotros Styles, asúmelo.

Niall y yo hicimos nuestro último tiro y volvimos a hacer un pleno, yo miré a Harry y le saqué la lengua y él me contestó haciendo una mueca de desagrado con la cara.

N: ¡Ganamos!
_: ¡Sí!

Niall me cogió y me dio un par de vueltas en el aire para celebrarlo.

_: Hacemos un gran equipo.
N: Ni que lo digas.
Lo: La próxima vez que no vengan que nos han dejado en ridículo al resto.
E: No cariño, tú te has dejado en ridículo solito con esos tiros extraños que haces.
Lo: Sssh.
Li: Venga, acabemos las bebidas y salgamos de aquí.
D: Sí.
H y Z: Vale.
_: Yo voy al lavabo mientras acabáis.

Fui al lavabo y cuando salía me asusté al ver a Niall esperándome a la puerta.

_: ¿Qué haces aquí?
N: Esperarte, ¿no lo ves?
_: ¿Creías que me perdería en el camino de vuelta, verdad?
N: Algo así.
_: ¿Vamos?
N: Espera, antes de irnos.

Niall me agarró por la cintura y me acercó a él para acabar besándome.

N: Tenía que hacerlo, llevaba demasiado tiempo sin probar tus labios.
_: No te voy a mentir, yo también me moría de ganas de hacerlo, pero será mejor que lo dejemos para cuando estemos fuera de la vista de las fans de momento.
N: Como quieras, yo puedo esperar. Venga, amos.

Salimos los dos juntos del lavabo y nos reunimos con el resto que nos estaban haciéndose algunas fotos más con fans a la salida de la bolera.

X: Niall, Niall. ¿Me puedo hacer una foto contigo?
N: Claro. ¿_ nos la haces?
_: Claro.

Cogí el móvil de la niña que me lo dio de mala gana y mirándome con una mirada que lo único que transmitía era odio y asco, yo no entendía nada. Les hice la foto y la niña se fue “feliz”.

Li: Chicos, Dani y yo nos vamos que tenemos cosas que hacer.
Lo: A ver que hacéis…
Todos: Está bien, adiós.
Z: Nosotros también nos vamos que hemos quedado con unos amigos de Perrie.
H: Vale, pues adiós también.
Lo: Harry nosotros volvemos al hotel, ¿vienes?
H: Hombre pues sí, no quiero ir de aguanta-velas.
_: ¡Oye! Sabes de sobra que si vienes con nosotros no vas de aguanta-velas.
N: Tiene razón, pero si no vienes no nos cortaremos tanto.
H: Pues lo dicho, que me vuelvo al hotel. Parece que me voy a tener que buscar pareja yo también si no quiero quedarme solo…

Me despedí de todos con dos besos y a Harry le di un abrazo.

_: Yo te quiero, solo que a Niall le quiere un pocito más como diría él.
H: Oh vaya, gracias _.
_: De nada tonto, nos vemos mañana.
H: Adiós.

Niall y yo montamos en el coche y antes de que arrancara me preguntó dónde quería ir.

N: ¿Dónde vamos?
_: No sé, yo esto no lo conozco ¿recuerdas?
N: Es verdad. A ver… Lo tengo, pero aún no podemos ir, así que vamos a casa y luego vamos.
_: ¿Dónde me vas a llevar?
N: A un lugar.
_: Aaah ese sitio es muy bonito.
N: ¿Sí, verdad?
_: Venga idiota, dime donde iremos.
N: No, sorpresa. Solo digo que te gustará.
_: Eso no ayuda mucho a descubrir dónde me vas a llevar.
N: Tendrás que esperar.
_: Está bien…

Volvimos a casa de Niall y nos tiramos los dos en el sofá a ver la tele un rato. Yo me tumbé con la cabeza a poyada en las piernas de Niall mientras él jugaba con mi pelo, al parecer le encantaba hacerlo.

_: ¿Me vas a decir ya dónde me vas a llevar?
N: No.
_: ¿A cambio de un beso me lo dices?
N: No, pero el beso me lo puedes dar igual, eh.

Niall agachó su cabeza y junto sus labios con los míos y cuando estábamos en medio del beso apareció su madre y nos separamos rápidamente.

M: Ya veo que estáis ocupados.
N: Esto… sí, un poco.
M: ¿Desde cuándo estáis juntos? Sabía que pasaría, pero tan pronto no me lo esperaba.
N: ¿Desde ayer?
_: Sí, más o menos.
M: Me parece precipitado, pero la verdad es que hacéis muy buena pareja y _ es perfecta para ti hijo, no la dejes escapar.
N: No lo haré mamá, será mía para siempre.
_: Eso espero, aunque según tengo entendido eres de las Directioners.
N: tengo un poquito para todas, pero para ti más princesa.
_: Eres lo mejor que se puede pedir.

Le di un pequeño beso en los labios y luego Niall miró la hora en su reloj.

N: Cenamos y nos vamos.
_: Estoy deseando ver donde me llevas ¿lo sabes, no?
N: Se nota.

Cenamos rápido unos sándwiches y volvimos a montar en el coche, la verdad es que no tenía ni la menor idea de hacía donde nos dirigíamos, no había conseguido sacarle nada a Niall en toda la tarde. Llegamos a una cola larguísima de coches y a medida que avanzábamos nos acercábamos a una entrada. Llegamos a la taquilla y Niall pagó. ¿Dónde demonios estábamos?

_: ¿Niall dónde estamos?
N: Mira allí.

Niall me señaló con el dedo una pantalla enorme que se extendía a unos metros de nosotros y entonces comprendí donde me había llevado.

_: ¡Es un cine al aire libre!
N: Exacto, de pequeño venía todas las noches de verano, me encantaba.
_: Siempre quise ir a uno, pero pensaba que esto solo existía en las películas.
N: Pues no, esto es totalmente real.

Niall aparcó el coche y me hizo salir de él, extendió una manta sobre el capó del coche y me ayudó a subir, luego él se sentó a mi lado.


_: ¿Qué vamos a ver?
N: Ni idea, pero suelen estar bien las películas que ponen, o por lo menos antes lo estaban.
_: Bueno, vale.

La película empezó y aquello estaba lleno de coches y de gente de a pie viendo la película. Era bastante buena, pero empezaba a hacer frío y me estaba quedando helada. Niall fue a darme la mano y se dio cuenta de lo helada que estaba.

N: _ estás helada.
_: Lo sé, si me hubieras dicho donde veníamos me hubiera traído una chaqueta.
N: Anda, toma.

Niall se quitó su sudadera y me la ofreció.

_: Te vas a helar tú ahora.
N: No, tranquila, póntela.

Cogí la sudadera y me la puse, luego me recosté en el hombro de Niall para continuar viendo la película. No debía faltar mucho para acabar la película cuando Niall llamó mi atención.

N: _.
_: Dime.
N: Quiero pedirte una cosa.
_: Claro, lo que quieras.
N: ¿Quieres ser mi novia?
_: ¿Y esto? ¿No lo éramos ya?
N: Sí, pero yo quiero hacer las cosas bien, y para eso te lo tengo que pedir como es debido. ¿Quieres ser mi novia?
_: Claro que quiero idiota.

Niall era tan mono, me encantaba, era perfecto de los pies a la cabeza. Después de aquello no pude evitar besarlo, total, estábamos a oscuras y nadie nos iba a ver, así que unimos nuestras frentes para después unir nuestros labios y fundirnos en un largo y tierno beso que ocupó los mejores minutos de mi vida, aquel beso fuer el mejor que nunca había dado.

N: Te quiero.
_: Y yo a ti.

Me volví a acurrucar en el hombro de Niall y él me abrazó. La película acabó en unos minutos y volvimos a casa.

N: ¿Quieres dormir hoy conmigo también?
_: ¿Quieres?
N: Sí, por favor.
_: Está bien, me pongo el pijama y vengo a dormir contigo.

Me puse el pijama, me recogí el pelo en un moño mal hecho para que no me molestara en la cara y fui a la habitación de Niall, donde este me estaba esperando ya metido en la cama mirando su móvil.

_: ¿Con quien hablas?
N: No hablaba con nadie, estaba en twitter.
_: ¿No estarías poniendo que tú y yo…?
N: No, tranquila, ya te he dicho que hasta que tú no quieras hacerlo público no pienso confirmar nada.
_: Gracias. ¿Y qué twiteabas si se puede saber, claro?
N: Esto.

Niall me acercó su móvil i leí el twit que acababa de publicar: “Hoy he recibido el mejor regalo de cumpleaños que se puede pedir”.

_: ¿Sabes que esta es una de las cosas por las que tanto te quiero?
N: Lo sé, a veces me dicen que soy demasiado sentimental.
_: Pues a mí me encanta que lo seas.
N: Te quiero mi princesa.
_: Y yo a ti mi principie rubio de ojos azules.

Me acurruqué sobre el pecho de Niall como la noche anterior y él me rodeó con su brazo y en un par de minutos habíamos caído rendidos los dos.

[Horas más tarde]

Mi móvil empezó a sonar, yo lo cogí rápidamente sin mirar quien siquiera quien llamaba para no despertar a Niall, ¿Quién llamaba a las cinco de la mañana?

_: ¿Si?
X: ¡AAAAH NO ME LO PUEDO CREER ¿DE VERDAD?!

Tuve que apartar el móvil de mi oreja por el grito que acababa de dar la persona que estaba al otro lado del teléfono la voz de la cual no reconocía.

_: ¿Puedes hacer el favor de no gritarme?
X: ¡NOO QUE FUERTE, QUE FUERTE TIA!
_: O te calmas y me dices quien eres o te cuelgo.
X: ¿No sabes quien soy?
_: No.
X: Soy Natalia, tu hermana idiota.
_: Ostia, hora Natalia. No te había reconocido entre tanto grito.
Na: Volviendo a lo de antes… ¡QUE FUETE TIA! ¡¿ES CIERTO?!
_: Natalia te importaría dejar de gritar, estaba durmiendo, quizás allí es de día pero aquí son las cinco de la mañana, así que mejor dejamos esta conversación para otro momento. Te quiero.

¿Qué mosca le había picado? MI hermana estaba loca de remate. Me disponía a colgarle para volver a la cama con Niall pero empezó a gritar de nuevo la muy pesada.

Na: ¡NI SE TE OCURRA COLGARME SIN CONTESTARME!
_: Está bien, pregunta y cállate ya.
Na: ¡¿ES VERDAD QUE ESTÁS CON NIALL, EL DE ONE DIRECTION?!
_: ¡¿QUEEEE?!

Del grito que pegué Niall empezó a moverse en la cama y pensé que le había despertado, pero no fue así, continuó durmiendo tan ricamente como hasta el momento. Para no despertarle decidí salir de la habitación y encerrarme en la mía.

Na: ¿Sigues ahí?
_: Sí. ¿Te importaría repetirme otra vez la pregunta?
N: ¿Qué si es verdad lo de Niall y tú?
_: Sí, ¿Se puede saber cómo demonios te has enterado? Si ninguno e los dos ha dicho nada…
Na: Osea que es verdad… ¡AAAAAAH! ¡TENGO CMO CUÑADO A NIALL HORAN! ¡ME VA A DAR ALGO! ¡AHORA PODRÉ CONOCER A HARRY Y CASARME CON ÉL YO TAMBIÉN Y AAAAAAAH!
_: Natalia, para. Dime de una vez cómo te has enterado.
Na: Enciende el ordenador, métete en twitter y lo encontrarás todo, sois tendencia.
_: ¿No me jodas que hay fotos? Pero si no…

Cogí mi ordenador lo más rápido que pude, lo encendí y entré en twitter a toda prisa. Mi TL estaba llena de fotos d emí y de Niall en la bolera y en el cine, genial.

_: Natalia te voy a dejar, necesito ver esto con calma.
Na: ¡NO ME CUELGUES! ¡CUÉNTAME COSAS! ¡¿CÓMO OS CONOCISTEIS?! ¡¿BESA BIEN?!
_: En otro momento, ahora te tengo que colgar.

No dejé a mi hermana seguir hablando, colgué y tiré el móvil con rabia contra la cama. Abrí un par de artículos que encontré circulando por twiter sobre Niall y yo, la verdad es que no decían nada bueno. Sabía que aquel momento llegaría tarde o temprano si estaba con él pero no quería que fuera ya , quería disfrutar un poco antes de deprimirme con todos aquellos artículos y comentarios, no estaba preparada para ello.
No quise seguir leyendo el artículo y lo cerré para volver a twitter, cosa que no debí haber hecho, entré en mis menciones y lo único que podía leer eran mensajes de odio, mensajes de odio que hicieron que me hundiera y empezara a llorar desesperadamente, empezaba a creer que quizás algunas de aquellas chicas tenían razón y yo no merecía estar con Niall.

Estaba tan absorta en aquellos mensajes y en mis pensamientos que no me enteré del momento en que Niall entró por la puerta.

N: Hey pequeña, ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?

Niall se sentó junto a mí y yo me lancé sobre sus brazos a llorar, él me abrazó mientras me acariciaba el pelo para que me calmara.

N: No llores más por favor, no puedo verte así.
_: Pero… yo… mira.

Me separé de Niall y le enseñé el motivo de mis lágrimas, Niall cada vez se veía más enfadado por lo que leía, no se lo podía creer y yo era incapaz de dejar de llorar.

N: _ por favor, deja de llorar, no vale la pena.
_: nial tienen razón.
N: No, no la tienen y no pienso volver a dejarte decir eso. Tú no eres ni gorda, ni fea, ni tienes la nariz ni la boca grandes, ni tienes cara de tonta, ni cualquier gilipollez que se les pueda ocurrir a esas idiotas, tú eres perfecta para mí y eso es lo único que me importa.
_: Pero tienen razón cuando dicen yo no…
N: Sssh, no tienen razón en nada, yo te quiero, no te estoy utilizando para pasar un buen rato, quiero que entiendas esto, yo te quiero, te quiero más que a nada en el mundo y nada ni nadie nos va a separar y menos estas idiotas que no tiene nada mejor que hacer que meterse en nuestra relación. Así que por favor, deja de llorar y prométeme que vas a sonreír y no volverás a hacer caso a todos esos mensajes.
_: Está bien, lo prometo.

Niall me secó las lágrimas que quedaban en mi rostro, me besó y luego me volvió a abrazar.

N: Volvamos a la cama que aún nos quedan unas horas de sueño.
_: Sí.

Apagué el ordenador y volví a la cama con Niall.

Los días siguientes fueron horribles para mí a pesar de poner una sonrisa en mi rostro las 24 horas del día porque no quería que Niall se diera cuenta de que lo estaba pasando fatal, de que a escondidas miraba mis menciones en twitter y me hundía leyéndolas una a una en solitario, o que cuando salíamos a la calle solos o con los chicos las fans que se acercaban a nosotros me miraban mal y cuando nadie las veía me insultaban.
No podía más, aquello me estaba superando, yo había venido a Mullingar a vivir una vida lo más relajada y tranquila posible y aquello se había convertido en un infierno, eso sí, un infierno con la persona a la que más quería en el mundo y a la que no quería ver mal por mi culpa.

N: Hoy es el día, hoy si todo va bien podrás volver a caminar sobre tus dos pies.
_: Sí, por fin.
N: pero tiene algo de malo todo esto.
_: ¿Qué?
N: Que ya no podré llevarte en brazos a todas horas.
_: Tranquilo, que ahora que me he acostumbrado querré que lo sigas haciendo.
N: ¡Mírala ella que cómoda!
_: No haberme mal acostumbrado.

Le saqué la lengua a Niall y entramos los dos de la mano al médico. En tan solo un par de minutos estábamos dentro de la consulta del médico, me quitó la venda y me hizo ponerme en pie para ver si ya podía caminar y así fuer, eché a andar, ya no necesitaría más aquel par de muletas. El médico me recomendó que no forzara mucho todavía el tobillo pero que ya podía hacer vida normal.

N: ¿Te apetece ir a tomar algo para celebrarlo?
_: Sí. ¿Sabes? Me siento rara ahora caminando.
N: Jaja que tontita eres, anda, vamos al Starbucks de la esquina.

Niall me cogió de la mano y fuimos hasta el Starbucks, podemos cada uno nuestra bebida y nos la tomamos sentados en unos sofás. Cuando acabamos salimos de allí para coger el coche y volver a casa de Nialll. Niall me abrió la puerta y me dejó salir a mí primero, era todo un caballero. Lo que no me esperaba yo al salir era un montón de chicas las cuales empezaron a lanzarme huevos como locas, me quería morir, empecé a llorar, sentía rabia e impotencia, quería salir corriendo de allí, ser la novia de Niall me estaba trayendo más problemas de los que nunca  había podido imaginar. Las chicas empezaron a reírse de mí, a insultarme y a sacarme fotos.

N: ¡_!

Niall salió corriendo a ayudarme, yo no conseguí articular palabra, no me creía todavía lo que me acababa de pasar. Niall se puso delante de mí para cubrirme y empezó a gritar a todas aquellas chicas muy enfadado.

N: ¡ESTÁIS LOCAS! ¡¿SE PUEDE SABER QUE OS HA HECHO _ PARA QUE LE HAGÁIS ESTO?! ¡Y LUEGO OS CONSIDERARIS DIRECTIONERS! ¡VERGÜENZA ME DA SABER QUE GENTE COMO VOSOTRAS PERTENECE A NUESTRO FANDOM! ¡NI SE OS OCURRA VOLVEROS A ACERCAR A ELLA NI LA VOVLÁIS A INSULTAR O ME VERÉIS TODAVÍA MÁS ENFADADO DE LO QUE ESTOY ARHOA Y OS JURO QUE ES LO PEOR QUE PODÉIS HACER! ¡NIALL ES MUY BUENO HASTA QUE SE METEN CON LOS SUYO, ENTONCES NO OS CRUCÉIS EN MI CAMINO!

Las chicas al ver tan enfadado a Niall salieron corriendo totalmente avergonzadas de lo que acababan de hacer dejándonos a Niall y a mí solos.

N: ¿_ estás bien? Lo siento mucho princesa, no sé que demonios piensan esas chicas.

Yo no respondía, seguía sin poder creerme lo que acababa de pasar. Yo nunca hubiera hecho eso a la novia de mi ídolo.

N: _, por favor dime algo.
_: Niall llévame a casa por favor.

Niall se dio cuenta del estado de xoc en el que me encontraba y se limitó a hacer lo que le había pedido. Durante el camino ninguno de los dos dijo palabra. Al llegar a casa me metí en la ducha y me quité de encima toda la porquería. Cuando ya estuve vestida me miré al espejo y mirándome me dije a mi misma que aquello tenía que acabar, aquel día había sido una lluvia de huevo, pero quién sabe lo que me podían hacer más adelante, yo solo quería vivir en paz, no quería ser el punto de mira de miles de personas. Empecé a llorar de nuevo recordando los primeros días que pasamos juntos Niall y yo antes de que medio mundo se enterara de nuestra relación y empezara mi infierno. Me dolía pensar que aquello nunca volvería a suceder, que debía dejarlo atrás e irme lejos de allí, a cualquier otro lugar del mundo donde nadie me conociera por mi relación con el famoso Niall James Horan y poder vivir en paz y tranquilidad como siempre había deseado.

Me sequé las lágrimas y fingí haber superado lo que había pasado un par de horas atrás en el Starbucks para ir a cenar fuera con Niall y su familia. Cuando acabamos Niall y yo volvimos a casa pronto porque yo estaba cansada y le pedí regresar.

N: ¿Seguro que estás bien?
_: Sí, solo necesito descansar. Buenas noches Niall.
N: ¿Hoy no vienes a dormir conmigo?
_: ¿Quieres?
N: ¿Cuándo no he querido?
_: Está bien.

Me metí junto a Niall en la cama y me acomodé en su pecho como solía hacer siempre mientras él me rodeaba con uno de sus brazos. No podía dormir, me mataba pensar que aquella era la última noche que dormiría entre sus brazos, la última noche que escucharía el latir de su corazón, nuestra última noche.
Nos levantamos temprano ya que Niall tenía que ir a ensayar con los chicos para el concierto del día siguiente por la noche.

N: ¿Quieres venir al ensayo?
_: No me encuentro bien, me quedaré aquí mejor.
N: Te quedas sola, mi madre ha salido y mi hermano está pasando unos días con Denise, así que si necesitas algo me llamas.
_: Vale, adiós Niall.

Niall se acercó a mí y me besó, ese sería nuestro último beso, cuando volviera a casa después del ensayo yo ya no estaría, aquello me rompía el corazón pero no podía aguantar más la presión, tenía que hacerlo.


Cuando Niall desapareció con su coche por el final de la calle yo cerré la puerta de la casa y fui a mi habitación a recoger todas mis cosas. Mientras hacía la maleta aparecieron un par de sudaderas de Niall y no pude evitar intensificar mi llanto, quise llevarme una, la del día que me pidió salir, me la puse y la otra la dejé encima de la cama junto a una carta de despedida que le había escrito minutos antes pidiéndole perdón por ser una cobarde y no decirle a la cara que me iba, pero es  que no hubiera soportado el momento de la despedida, así que para mí era mejor hacerlo de aquella forma.

Una vez lo tuve todo recogido compré un billete de avión a un lugar de Canadá totalmente desconocido par mí que salía a las seis de la tarde del día siguiente. Guardé mi portátil en la maleta y me dispuse a salir de casa. Tenía la cara empapada en las lágrimas que salían de mis ojos cuando respiré el aire de aquella casa por última vez  y cerré la puerta. A continuación monté en el taxi que había llamado previamente y le pedí al taxista que me llevara a un hotel cercano al aeropuerto.

Cuando llegué al hotel pagué por la noche que pasaría allí, subí a mi habitación y me tiré sobre la cama para pasarme un día completo sin parar de llorar mientras mi móvil no dejaba de sonar, me imaginaba que eran Niall y los chicos, pero no quería cogerlo, no quería escuchar sus voces, así que lo apagué. Estaba agotada de tanto llorar que al final acabé quedándome dormida. Cuando desperté eran las dos y media del medio día, me levanté, me miré al espejo y vi los ojos de sapo, rojos y hinchados que tenía, cogí unas gafas de sol y me las puse para no asustar a nadie y salí con mis maletas de la habitación dirección al aeropuerto. Otro taxi me acercó hasta el aeropuerto y allí esperé a que me llamaran para facturar destino a aquel pueblo desconocido para mí de Canadá.

No podía dejar de pensar en Niall y en lo mal que lo debía estar pasando, pero era lo mejor para los dos, él volvería a su vida de antes sin problemas de ningún tipo y algún día encontraría a la chica ideal para él a la que las fans aceptaran y yo reharía mi vida en aquel pueblo tranquilo y perdido de Canadá.
Estaba sentada en una de las sillas esperando con la cabeza apoyada entre mis manos cuando alguien llamó mi atención tocándome la espalda.

X: Hola, ¿Eres _, verdad? ¿Estás bien?

Antes de levantar la mirada para ver quien era me sequé las lágrimas que quedaban en mi rostro y me coloqué bien las gafas, no quería que quien fuera que estuviera delante de mí me viera con aquel horrible aspecto. Cuando alcé la cabeza pude ver delante de mí a un par de niñas, una debía tener unos 16 años y la otra unos 5.

_: Sí, soy yo. ¿Qué queríais?

Intenté sonar lo más amable posible, aquellas dos niñas no tenían la culpa de nada. Me fijé un poco más en ellas y puede ver que la pequeña llevaba en las manos un muñeco de Harry y una camiseta de 1D, sonreí al ver aquello pero a la vez me volví a hundir al pensar que no los volvería a ver.

X: ¿Tú eres la novia de Niall, verdad? ¿Te puedes hacer una foto con nosotras?
_: Oh, vaya… Ya no lo soy.
X: ¡Ay, es verdad! Perdona por haberte molestado. Vamos Mia, volvamos con papá y mamá, dejemos a _.
M: Pero… Yo quiero una foto.
_: Ven aquí pequeñina.

Cogí al niña pequeña en brazos para hacerme una foto con ella, tampoco me costaba nada hacerla feliz.

_: ¿Cómo te llamas guapa?
M: Mia.
_: ¿Y tú?

Está vez me dirigí a la otra chica la cual parecía ser su hermana por lo que había dicho antes.

X: Yo soy Laura.
_: Encantada de conoceros. Venga hagamos esa foto.
L: De verdad, no queríamos molestarte.
_: No pada nada, todavía faltan unos minutos para que salga mi vuelo.
M: Foto, foto.
L: Está bien enana.

Laura cogió su móvil y nos hicimos un par de fotos las tres juntas, luego bajé a Mia al suelo y se fue junto a su hermana.

_: ¿Directioners las dos?
M: Sii, mira _, tengo a Harry.

Mia me alargó su muñeca para que la viera bien.

_: Es muy guapo ¿verdad?
M: Sii y Louis está loco.
_: No lo sabes tú bien…

Suspiré al acordarme de todos los buenos momentos que había pasado junto a ellos y lo feliz que había sido.

L: ¿Puedo preguntarte una cosa sin que te ofendas?
_: Sí, supongo.
L: ¿Por qué dejaste a Niall?
_: Creo que es evidente, no podía vivir así, no podía ser el punto de mira de millones de personas, tener que aguantar cada día insultos, amenazas, humillaciones, no sé, de todo, te puedes hacer una pequeña idea si entras a twitter.
L: la verdad es que algunas fans se han pasado mucho contigo, pero luego estamos otras como yo y mi hermana que te adoramos como lo hacemos con Els, Dani o Perrie, nos gustéis más o menos, sois las novias de nuestros ídolos y lo que importa es que ellos sean felices a vuestro lado, nada más.
_: Lo sé, pero en estos casos o eres fuerte y le haces cara o eres una cobarde como yo y huyes de ello porque no puedes más.
L: ¿Y Niall? ¿Qué pasa con él?
M: ¡Niall!
_: Sí, pequeñina, Niall… No lo sé Laura, solo deseo que encuentre a otra chica que le haga feliz porque se lo merece, es una de las mejores personas que existen en este mundo, no quiero que nadie le haga daño.
L: Tú se lo estás haciendo ahora mismo.
_: Sí, y no puedo soportarlo, llevo dos días enteros llorando, pero si no creyera que es lo mejor para los dos no lo haría.
L: Yo creo que debes volver con él, él te ama y no va a dejar de hacerlo nunca y tú lo sabes.
_: Y yo lo amo a él, pero no puedo vivir así, no hay más.

Aquella conversación me iba matando lenta y dolorosamente por dentro, intentaba contener mis lágrimas pero si seguí hablando de aquello con Laura no iba a aguantar mucho más.

_: Ahora solo quiero irme lejos de aquí, a un lugar tranquilo donde nadie me conozca y volver a empezar de 0.
L: Ya veo que no quieres entrar en razón, yo solo quería hacerte ver que si realmente amas da alguien te da igual lo que digan o piensen los demás, solo te importa la otra persona.

En acabar Laura aquella frase sonó la voz de megafonía que anunciaba mi embarque.

_: Mi turno, encantada de haberte conocido y gracias por la charla Laura.

Di dos besos a Larua y luego cogí a la pequeña Mia en brazos para darle dos besos también y despedirme de ella.

M: Ten.

Mia me alargó el muñeco de Harry.

_: ¿Para mí?
M: Sí.
_: No, no, llévalo contigo mejor, que sino te echará de menos.
M: No, para ti.
L: Venga Mía, vámonos que papá y mamá ya deben haber recogido las maletas.
M: Adiós _.
_: Adiós bonita.
L: Ah, una última cosa. Nunca descansaré hasta tenerte otra vez entre mis brazos.
_: ¿Qué estás diciendo Laura?
L: Palabras de Niall ayer por twitter.

Aquello estaba acabando conmigo, me limité a agachar la cabeza, me di la vuelta, cogí mi maleta y me dirigí a la puerta de embarque. Mientras caminaba un vago recuerdo de la última vez que había pisado aquel aeropuerto vino a mi mente, sí, el momento en que vi por primera vez a Niall, cuando cayó encima de mí y me hizo el maldito esguince que nos unió. No pude evitar llorar al revivir aquello en mi mente, me sequé las lágrimas con la manga de mi sudadera y al verla recordé que no era mía, sino de Niall, era la misma que llevaba aquel día, aquello hizo que estallara en un mar de lágrimas y me sentara en el suelo a llorar desesperadamente mientras todo el que pasaba se quedaba mirándome.

Empecé a pensar que quizás Laura y su hermana tenían razón, quizás me estaba equivocando, quizás debía volver con Niall y dejar a un lado todo lo demás, olvidarme de las fans que me odiaban y volver a empezar junto a él, junto la persona a la que amaba. Me sequé las lágrimas con decisión, me levanté del suelo, cogí mi maleta y salí corriendo en busca de Laura y Mia, las divisé a lo lejos y puse dirección hacia ellas.

_: ¡Laura! ¡Laura!

Al escucharme gritar Laura se giró y paró en seco. En unos segundos las había alcanzado.

L: ¿Qué pasa _?
_: ¿Queréis venir conmigo a conocer a vuestros ídolos?
M: Siii.
L: ¿Y esto?
_: Es la forma de agradecerte que me hayas sacado esa idiota idea de la cabeza de querer irme de aquí y dejar a Niall, mi Niall.
L: ¡¿De verdad no te vas?!
_: No, voy a buscarlo ahora mismo. ¿Venís?
M: Porfa, pofa, di que si Lau.
L: Claro. ¿Mamá, papá, podemos ir?
P: Si os va a llevar a conocer a esos de los posters yo encantado, pero antes quiero saber quien es.
L: Es la novia de Niall papá.
P: Me quedo igual, pero está bien.
_: Gracias señor, su hija me ha ayudado mucho, se lo debo. Venga chicas, hay que coger un taxi para llegar al estadio donde deben estar dando el concierto.

Salimos las tres corriendo del aeropuerto y nos montamos en el primer taxi que pasó.

_: Muchas gracias Laura, gracias por hacerme ver que todo lo que tenía en mente era una estupidez de la cual me hubiera arrepentido nada más llegar a mi destino.
L: No me des las gracias, yo solo te he dado mi opinión, mi punto de vista, nada más. Me alegra saber que te he hecho cambiar de opinón.

Le di un abrazo a Laura que ella me correspondió.

L: Me alegra saber que vuelves para hacer feliz a Nniall, se lo merece y lo ha estado pasando fatal desde que te fuiste.
_: ¿De verdad?
L: Totalmente, debe estar destrozado, dijo que quizás hoy no actuaba junto al resto de los chicos, no quería saber nada de nadie, solo de ti. Pero que cada vez se daba más cuenta de que la ha cagado y no vas a volver.
_: Ahora mismo me odio a mi misma.
L: No lo hagas. Ahora lo que importa es que vas a volver junto a él y seréis felices.

El taxista paró justo a la entrada del estadio, ya no había colas para entrar, todo el mundo estaba dentro, ya debía haber dado comienzo el concierto.

_: Tenemos un problema.
L: ¿Qué pasa?
_: ¿Cómo entramos?
L: Emm
_: Escuchadme bien, seguidme y no os separéis de mí, intentaré que nos dejen entrar esos dos grandullones de ahí, si no nos dejan, yo echaré a correr, vosotras quedaros con ellos y volveré a por vosotras más tarde, pero antes he de volver con Niall, que por cierto espero que esté ahí dentro.
L: vale. ¿Has escuchado enana?
M: Sí.
_: Vamos allá.

Me acerqué a uno de los guardias de seguridad para pedirle que nos dejara pasar explicándole la verdad, per ose rieron de mí, así que pasé al plan B. Salí corriendo entre aquellos dos grandullones que se quedaron entretenidos con Laura y Mia, luego me dirigí a la entrada de pista, necesitaba estar lo más cerca de Niall que pudiera, necesitaba verle, llamar su atención, decirle que estaba allí, que había vuelto para no volver a irme nunca más, para envejecer a su lado.

Entré a la pista y aquello estaba lleno de gente y de seguridad, iba a ser algo casi imposible llegar a la zona de delante. Puede ver en las pantallas gigantes a los chicos y sí, estaba Niall, pero parecía que no estaba, le tocaba cantar su parte de Little Things y fue incapaz de hacerlo, empezó a llorar y tubo que cantarla Harry por él mientras el resto le abrazaban. Se me rompía el corazón al ver aquello, necesitaba decirle que estaba allí, con él de nuevo.

Escuché a los de seguridad correr detrás de mí, así que volví a echar a correr, me fui abriendo paso como pude entre la gente, solo recibía empujones, tirones de pelo, pisotones… pero no sentía dolor alguno, solo sentía desesperación por ver que nunca llegaría a la parte de delante del escenario para ver a Niall de cerca.
Los chicos volaron en una plataforma sobre el público mientras cantaban Moments, genial también para NIall que no levantaba cabeza. Yo corrí todo lo que pude para ponerme delante del maldito escenario que había en medio del estadio, pero cuando estaba a punto de hacerlo uno de los gorilas de seguridad me cogió por detrás y me impidió que siguiera hacía adelante, estaba a tan solo dos pasos de conseguirlo, así que zarandeé al de seguridad y pude llegar delante del todo empujando a varias fans, pero claro, el de seguridad insistía en que no podía estar allí y yo me agarré a la malditas bayas de seguridad del escenario porque de ahí no me iba hasta conseguir lo que quería.


Los chicos bajaron de la plataforma y se distribuyeron por el pequeño escenario para empezar a cantar They Don’t Know About Us, genial, aquella canción nos iba perfecta a Nial ya a mí en aquel momento. Niall tenía la mirada perdida en el escenario y por más que le llamaba no me hacía caso, hasta que Harry me vio y le hizo una seña para que viera que estaba allí.

N: ¡_!
_: ¡Niall te quiero!

El maldito gorila de seguridad no paraba de tirar de mí, hasta que finalmente consiguió hacer que me soltara de la barandilla que rodeaba el escenario.

_: ¡Déjame, tengo que verle! ¡Suéltame!
X: ¡No puede estar aquí señorita!
_: ¡Me da igual, necesito hablar con Niall y no me iré hasta haberlo hecho!

Seguía forcejeando con el guarda cuando Niall cogió su micrófono y le pidió por favor que me soltara y me dejara ir junto a él.

N: ¡Ey, grandullón, suéltala!

Miré al guarda con cara de victoria y volví a salir corriendo dirección al escenario donde se encontraban los chicos que habían dejado de cantar hacía unos minutos al ver el espectáculo que estaba montando con el guarda yo solita. Salté la baya que me separaba del escenario donde se encontraba Niall y este me alargó sus manos para ayudarme a subir, subí como pude con la ayuda de algunos de los realizadores que había abajo y una vez arriba lo primero que hice fue lanzarme a los brazos de Nill y besarle, besarle como si no hubiera mañana. De fondo se oía un largo “¡Ooooh!” de todas las fan allí presentes y de los chicos que nos estaban mirando. Me encantaba el sabor de sus labios, lo anhelaba y eso que tan solo habían pasado dos días desde la última vez que los había probado. Después de un par de minutos fundidos en aquel largo beso Luis vino a molestar para separarnos.

Lo: Niall creo que deberías dejar que cogiera aire o se nos va a ahogar y yo no pienso hacerle el boca a boca.

Niall dio un empujón a Louis para que dejar de decir tonterías y volvió a mirarme. Un par de lágrimas de felicidad brotaron de mis ojos, por fin volvía a estar junto a él, nunca debía haberlo dejado.

_: Niall te quiero, nunca dejé de hacerlo y odio pensar que lo has estado pasando fatal estos días por mi culpa. Jora no volver a hacerte nada parecido en la vida, lo juro.
N: No jures nada mi amor, sabía que tarde o temprano volvería a tenerte entre mis brazos, no pensaba dejar que te fuera así, pensaba buscarte por todos y cada uno delos rincones del mundo hasta encontrarte y demostrarte que tú vales mucho más que cualquiera de las cosas que te pueda decir una de esas fans celosas. Y lo más importante, demostrarte que te quiero más que a nada en el mundo mi pequeña.
H: Ooooh ¡Qué bonito!
Li: ¡Qué se besen! ¡Qué se besen!

Todo el estadio hizo coro a las súplicas de Liam. Niall y yo nos miramos, yo le sonreí al ver aquello, al ver que todo volvía a ser como antes y luego nos volvimos a fundir en un tierno beso.

N: Te quiero princesa.
_: Yo más mi príncipe.

Nos dimos un último pico y nos separamos quedando cogidos de la mano.

Z: ¿Podemos continuar con el concierto? ¿O tenéis más besos que daros?
N: Me quedan muchos por dale pero me los guardaré para cuando estemos solos.

Niall me guiñó un ojo y yo no puede evitar ponerme roja.

N: Antes de seguir…
Lo: ¡Más besos no!
N: Que no idiota. ¿Puedo decir algo?
Li: Claro.
N: Allá voy.

Niall me agarró más fuerte de la mano, yo no tenía ni idea de lo que iba a decir, pero parecía que aquello iba conmigo.

N: Quiero que miréis todos a esta chica que está aquí a mi lado. ¿La habéis visto bien? Vale, pues ella es y será siempre mi princesa, y como tal, quiero que la respetéis como se merece y dejéis de hacerle la vida imposible con vuestras tonterías e insultos. Que ahora tenga novia no significa que me vaya a olvidar de todas y cada una de vosotras, no, ni mucho menos, la diferencia es que ahora centro más mi amor en una sola persona, _, y a vosotras os sigo queriendo y apreciando porque sois y seréis siempre las que me habéis hecho llegar hasta aquí, pero no hay Niall para tantas, no me puedo partir en cachitos, lo siento. Así que el Niall de carne y huesos se quedará con _ y a vosotras os llevaré siempre en el corazón. Pero por favor, respetarla como se merece, porque ella también es Directioner como vosotras y nunca os haría lo que le habéis hecho a ella.
Li: Guau… Muy bonito Niall.
H: Y que lo digas.
Z: Bueno, es hora de volver al concierto.
N: Sí, ¿Volvemos con They Don’t Know About Us?
Li: Sí, además os viene de perlas.
_: Bueno, yo me voy que aquí no pinto nada, luego nos vemos Niall.
N: No, no, tú te quedas, tú te quedas por lo menos hasta que te cante esta canción.
_: ¿De verdad me vas a hacer pasar más vergüenza todavía?
N: Emm Sí.
Li: ¡Música por favor!


Niall y yo continuamos cogidos de la mano mientras él junto al resto cantaban la canción, a diferencia del resto Niall no dejaba de mirarme y de cantarme solo a mí. Sabía que cada una de las palabras de aquella canción eran perfectas para mí, para darme cuenta de que lo que piensen los demás da igual, solo importamos Niall y yo, nada ni nadie más. La canción estaba acabando y Niall se acercó a mi oído y me cantó el último “They Don’t Know About Us” al oído, yo quería morir de amor, aquel hico era lo mejor que me había pasado en la vida, no había chico en el mundo tan perfecto como él.

Cuando la canción acabó me quedé mirando a Niall y volví a besarle, aquel beso volvió a provocar un “¡Ooooh!” por parte de todo el público allí presente. Una vez nos separamos yo debía irme de allí para que los hicos continuaran su concierto con normalidad.

_: Te quiero Niall. Luego nos vemos.
N: Y yo a ti pequeña. Dile al de seguridad que te lleve a la zona VIP, allí están Els y Dani y luego nos vemos.
_: Vale mi amor.

Me ayudaron a bajar del escenario y seguí a uno de los guardias de seguridad que me llevaría a la zona VIP junto a Els y Dani, por el camino algunas fans me pedían fotos y paré a hacerme algunas, ahora que me aceptaban debía ser amable y simpática con ellas, en realidad siempre lo había sido, pero ahora me sentía mejor siéndolo que antes.

Cuando estábamos a punto de llegar a la zona VIP me acordé de Laura y Mia y les pedía a los de seguridad que por favor las trajeran conmigo y así hicieron, no había nada mejor que ser la novia de Niall James Horan para tener a todo el mundo a tú servicio.

L: ¿Qué ha pasado_?
_: Hola bonitas.
M: Hola.
L: ¿Has vuelto con Niall? Dime que sí, dime que sí.
_: Sí.
L: ¡Aaaaaaah!

Laura se lanzó a mis brazos para darme un abrazo, estaba muy emocionada ante la idea de que Niall y yo volviéramos a estar juntos.

_: Venid conmigo, os presentaré a alguien.

Cogí a Mia en brazo y avancé delante de Laura para encontrarnos en unos segundos en el palco VIP con Els y Dani.


E y D: ¡_!
_: Hola chicas.

Dani y Els se abalanzaron sobre mí haciéndome miles de preguntas cada una que yo era capaz de contestar.
_: Chicas, chicas, tranquilas, ay hablaremos con más calma.

E: ¿Y esta pequeña preciosidad quién es?
M: Mia.
D: Oh, que bonita.
M: Asias.
E: ¿Quién es _?
_: Ella y su hermana Laura, que es aquella chica que está allí embobada mirando a los hicos, son la razón por la que estoy ahora aquí, les debo mucho y por ello las he traído a conocer a sus ídolos.
D: ¿Así que la pequeña Mia es Directioner?
M: Sí, mira.

Mia le enseñó a Dani el muñeco de Harry que llevaba con ella.

D: Oh, que bonito. ¿Y tú quieres ver al Harry de verdad?
M: Sí.
E: Pues ahora iremos a verle de cerca y le podrás abrazar si quieres.
M: ¿De verdad?
_: Sí, te dije que te traería a verlos, y yo siempre cumplo mi palabra.

Nos sentamos las tres junto a Els y Dai a ver acabar el concierto y luego fuimos a encontrarnos con los chicos al backstage. Allí pude hacer realidad el sueño de aquella dos chicas a les cuales se podía decir que a día de hoy les sigo debiendo la vida por hacerme ver que estaba equivocada y no dejarme ir.

H: ¿Se puede saber quién es esta pequeñina tan adorable?
M: ¡Aaah! ¡_ es Harry!
_: Claro Mia, es Harry, el de verdad.

Harry me quitó a Mia de los brazos para cogerla él y jugar con ella y el resto de los chicos. Mientras yo fui a hablar con Laura.

_: Estás contenta.
L: Mucho, gracias por hacer que la enana y yo cumplamos nuestro sueño.
_: En todo caso las gracias te las tendría que dar yo a ti por no dejar que cogiera ese avió y hoy esté aquí de nuevo con Niall.

En aquel momento apareció Niall por detrás de mí abrazándome por la espalda.

N: ¿Alguien me ha llamado?
_: No mi amor, solo hablábamos.
L: Hacéis tan buena pareja.
N: Gracias. ¿_ no me la piensas presentar?
_: Ay, claro. Niall está es Laura, la causante de que esté aquí contigo ahora.
N: ¿De verdad?
L: Eso dice.
_: Sí, me la encontré en el aeropuerto cuando estaba a punto de irme y me hizo darme cuenta de que el amor que siento por ti es mucho más grande que cualquier tontería que puedan decir cuatro fans celosas.
N: Laura, eres oficialmente mi nueva ídola.

Laura se sonrió y Niall le dio un abrazo en señal de agradecimiento.

_: Yo también quiero.
N: Ven aquí tonta.
Me acerqué a ellos para unirme al abrazo.
Lo: ¡Abrazo colectivo!

Todos vinieron corriendo a darnos un abrazo colectivo. Pasamos allí un rato charlando y haciéndonos fotos con Laura y Mia. A Mia Harry le regaló una de sus pulseras y luego los chicos se arreglaron para salir de allí. Una vez salimos nos dividimos, NIall y yo nos fuimos con Laura y Mia a llevarlas a su casa y el resto se fuere a descansar al hotel. Mia no quería irse, decía que quería quedarse a jugar con Harry y Louis por lo que se fue llorando.

_: Mia no llores más que las princesas no lloran.
M: pero yo quiero Harry y Louis.
L: Ya vale Mia.
_: ¿Quieres que hagamos un trato?
M: Sí.
_: Te prometo que la próxima vez que vengan los chicos por aquí yo te llamo y te los envió a casa a los cinco para que jueguen contigo. ¿Qué te parece?
M: Vale.

Mia dejó de llorar y se durmió apoyada en el brazo de su hermana. Yo le pedí a Laura su número para cumplir la promesa que le había hecho a la pequeña Mia. Llegamos a la puerta de su casa y bajé a despedirme de ellas.

_: Gracias por todo.
L: No hay de que, de verdad.
_: Eres una gran chica Laura.
L: T tú mi próximo modelo a seguir.
_: ¡¿Yo?!
L: Sí.
_: ¡Ala! ¡Ala! Bueno, es hora de despedirse. Adiós pequeñina, no des mucha guerra.
M: Adiós _.
_: Adiós Laura, que vaya todo bien, hablamos.
L: Igualmente.

Les di dos besos a cada una y volví al coche con Niall después de dejarlas en su casa.

N: Por fin solos.
_: Sí. Así que me vas a dar muchos besos en privado ¿no?
N: Algo así.

Le di un pico a Niall y luego arrancó el coche para volver a casa.

N: Ahí iba el primero.
_: Jo… Pero a mí me gustan más los otros.
N: Habrá tiempo de dártelos, tranquila
_: Está bien, volvamos a casa.

Niall condujo durante un buen rato, la verdad es que aquellas calles por la s que pasábamos no me sonaban de nada y el trayecto se me estaba haciendo demasiado largo, era imposible que estuviéramos yendo a casa de Niall. Niall paró el coche delante de una casa blanca enorme y preciosa.


_: ¿Niall, dónde estamos?
N: Ahora lo verás, ven, sígueme.

Niall me dio la mano y nos dirigimos a la entrada de aquella enorme casa, pasamos por delante del buzón de la casa y pude leer lo que ponía en el cartelito, “Mr. Horan & Mrs. Horan”, no podía ser, ¿aquella era nuestra casa?

_: Niall ahí pone…
N: Sé perfectamente lo que pone, lo puse yo hace un par de días.
_: Pero…
N: calla, ven.

Niall tiró de mí hasta llegar a la puerta de la casa.

N: Toma, la llave de nuestra futura casa.
_: ¿Niall, qué estás diciendo?
N: Lo que oyes, esta será tu futura casa.
_: Yo no he comprado esta mansión, básicamente porque nunca tendré tanto dinero como para hacerlo.
N: Quizás sí, ¿no dicen que lo tuyo es mío y lo mío es tuyo?
_: Eso dicen, pero no hacía falta que me compraras esta mansión, además ahora me siento mal por abusar así de ti y de tu dinero.
N: Deja de ponerle pegas, es nuestra, tuya y mía, te guste o no, ya has leído lo que ponía en el buzón, “Mr. Horan & Mrs. Horan”, y creo que esos somos tú y yo. Así que venga, abre ya la puerta.
_: Está bien.

Introduje la llave en la ranura de la cerradura y la hice girar hasta abrir la puerta, delante nuestro se abría un recibidor enorme del cual salía una escalera de caracol para subir a la planta de arriba. Con tan solo ver aquel par de cosas me quedé con la boca abierta, era asombrosa la belleza de aquella casa.

N: No está acabada de decorar, la compré hace unos días, me escapaba a ratos para venir a acabarla de decorar pero luego te fuiste y bueno ya no…

_: Niall es preciosa, es la casa que todo el mundo desearía tener. Me encanta de verdad.
N: ¿Seguro?
_: ¿De verdad creías que podía no gustarme? Es perfecta.
N: Pues ven, te haré una ruta por toda la casa para que la veas.

Primero vimos la planta baja en la cual estaba la cocina, que era casi tres veces más grande que la de mi antigua casa; el comedor que también era enorme y tenía una chimenea de madera super cuca y unos ventanales que daban al jardín. Luego Niall me hizo subir con él a la planta de arriba de la casa, allí vimos la que sería nuestra habitación con su cambiador, aquello me encantó, saber que tendría una habitación solo para guardar todos y cada uno de mis conjuntos y zapatos era lo mejor. Luego seguimos viendo el resto de habitaciones de aquella planta, había tres más, yo me quedé parada en una de ellas mirándola fijamente y Niall tuvo que llamar mi atención par que volviera a tierra.

N: ¿En qué piensas?
_: Nada, una tontería.
N: No será tanta tontería cuando llevas mirando esta habitación vacía cinco minutos sin decir palabra y sonriendo.
_: Me he imaginado que esta era la habitación de nuestros futuros hijos y ellos estaban corriendo por aquí entre nosotros, una tontería, ya te lo he dicho.
N: ¿De verdad?
_: Sí.
N: A mí no me parece una tontería, me parece la cosa más bonita del mundo, me encanta saber que tú también quieres formar una familia conmigo.
_: No quiero formar tan solo una familia contigo Niall, quiero hacerme viejecita a tu lado. No quiero volver a separarme de ti por nada del mundo.
N: Tranquila, no pienso dejar que lo vuelvas a hacer, estarás siempre junto a mí.

Me puse de puntillas y le di un pequeño beso en los labios. Luego continuamos viendo el resto de las habitaciones. Todas y cada una de ellas tenían algo que las hacía especiales. Cuando acabamos con esto bajamos otra vez a la planta de abajo a ver el jardín y la piscina, ambos eran enormes y preciosos.

_: Niall todo esto debe haberte costado una millonada y me sabe mal no haber puesto ni un mísero céntimo.
N: No te preocupes por eso ahora, además ya te lo he dicho antes, ahora lo mío es tuyo y lo tuyo es mío, no hay más que hablar. Ven, vamos a sentarnos.

Acompañé a Niall y me senté junto a él en una mecedora que había justo al lado de la piscina.

N: ¿Te está gustando?
_: Me ha encantado, tengo muchísimas ganas de empezar a vivir aquí contigo.
N: Yo también, aunque en unos días tendré que irme otra vez de gira con los chicos.
_: Lo sé, y te echaré de menos, pero cuando vuelvas te recibiré como es debido.
N: ¿Y eso como es?
_: Ya lo irás viendo.

Le di otro pequeño beso y saqué mi móvil para ver si alguien me había llamado. Tenía el móvil lleno de notificaciones de Whats App, llamadas, mensajes, todos de los chicos, de mi hermana y de alguna que otra persona más. Leí uno de los mensajes de mi hermana y vi que decía que mirar twitter con urgencia, la verdad es que no sabía si hacerlo o no, no quería pensar otra vez en todo aquello y cometer más estupideces, pero antes de poder hacer nada Niall me interrumpió porque en todo momento había estado mirando lo que hacía.

N: ¿De verdad quieres abrirlo? No sabes lo que te vas a encontrar y yo no quiero que vuelvas a llorar como aquella noche en la que medio mundo se enteró de lo nuestro, quiero verte feliz aquí conmigo.
_: ¿Sabes que te digo? Que a la mierda todo.
 Cogí el móvil y lo lancé a la piscina, se acabaron los problemas.
N: ¡¿Qué haces?!
_: Eso es lo que me importa lo que piensen los demás, ahora solo quiero pensar en ti y en disfrutar al máximo de los días que nos quedan juntos antes de que te vayas.
N: Ven aquí anda.

Niall me rodeó con sus brazos y yo me dejé querer, me encantaba sentir el calor de sus abrazos, de sus caricias, de su besos, Niall era lo mejor que me había pasado en la vida con diferencia y no lo iba a dejar escapar.

N: Ven conmigo, tengo otra cosa que enseñarte.
_: Claro.

Niall me tendió su mano para ayudarme a levantar y volvimos a subir a la planta de arriba de donde Niall sacó una escalera del falso techo de la casa.

N: Sube.
_: ¿Dónde lleva esto?
N: Tú sube y ahora verás, es el mejor lugar de la casa.

Hice lo que Niall me pidió y al llegar nos encontramos en una especie de guardilla en a cual había unos sofás, una tele y una cama.

_: ¿Y esto?
N: Será nuestro lugar secreto por llamarlo de alguna manera.
_: Me gusta entonces. ¿Y qué hace aquí todo esto?
N: Ahora lo verás. Ven túmbate conmigo.
Me tumbé junto a Niall en la cama y me apoyé sobre su pecho como hacía siempre, me encantaba hacerlo y escuchar el latir de su corazón.
N: Mira.

Niall dio a un botón y se corrieron unas cortinas que había en el techo dejando ver el cielo negro de la noche cubierto de estrellas.


_: Guau… Es precioso.
N: Te dije que era el mejor lugar de la casa.
_: Sin duda.

Me quedé callada por unos minutos mirando el cielo cubierto de estrellas que se abría sobre nuestras cabezas, era preciosa aquella imagen.

N: Te quiero pequeña.
_: Yo más mi amor. Prometo no volver a hacerte daño.
N: Olvidemos aquello y hagamos ver que no pasó nunca nada. Ahora solo quiero disfrutar de tu compañía por el resto de nuestras vidas.
_: No sé si habrá alguien el mundo que quiera más a su pareja como lo hago yo contigo. Eres perfecto Niall.
N: Lo aprendí de la mejor, tú.
_: Anda, calla tonto.

Me coloqué bien sobre el pecho de Niall y seguimos hablando.

N: ¿Y cuántos niños has visto en esa visión que has tenido antes?
_: Tres.
N: ¿Solo?
_: ¿Qué quieres que me pase el día pariendo?
N: Yo pensaba tener como mínimo 10.
_: Ay dios…
N: Es broma tonta, los que vengan bienvenidos serán, me encantaría tener un mini-Niall y una mini-_ corriendo por la casa.
_: Y a mí mi amor, pero no creo que ahora sea el momento apropiado.
N: Estoy de acuerdo. ¿Qué nombres te gustarían a ti?
_: Nno me he parado a pensar en ello nunca pero me gustan mucho Mia i Jake.
N: ¿Mia? ¿Cómo la hermana de Laura?
_: Sí, en parte se lo pondría como agradecimiento a ella por no dejarte escapar.
N: La verdad es que me gusta el nombre y sería un acto muy bonito por nuestra parte, pero a mi me gustan también…

Estaba muerta de sueño y dejé de escuchar a Niall para caer rendida, noté como al no escuchar respuesta por mi parte me daba un beso en la cabeza de buenas noches.

N: Buenas noches princesa.

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